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miércoles, 26 de enero de 2022

232. El Jabato

Nos señala el diccionario que un jabato es la cría del jabalí, a saber, el hijo de la jabalina. Es decir, un cochinito pero en salvaje. Y como sostiene un buen amigo: el que nace lechón, muere cochino. Pero existe otra acepción que viene a significar persona atrevida, osada y hasta valiente. Aunque esta última en el sentido canario de echadito pa´lante. Currito, para entendernos.

Viene el párrafo anterior a cuento de las declaraciones del recientemente elegido presidente regional del Partido Popular, quien manifestó que va a trabajar como un jabato y dejarse la piel para conseguir una Canarias mejor. Como realejero, se me pusieron los pelos como tachas. Casi me emociono.

Me acordé de la famosa serie de historietas (cómics) creada por Víctor Mora (guion) y Francisco Darnís (dibujos) para la Editorial Bruguera, allá por 1958. Y que surgió como autocompetencia con la que ya venía circulando de El Capitán Trueno. En esta, nuestro héroe (El Jabato) iba siempre acompañado del leal y todopoderoso Taurus (remedo de Goliath) y de Fideo de Mileto (el Crispín de la otra), el aprendiz de tocador de arpa que amén de romper tímpanos causaba estragos en los instantes (pocos) de tranquilidad entre los episodios bélicos. Sin que faltara, por supuesto, la bella Claudia, la imitación de Sigrid, la reina de Thule.

Leía la información del citado concilio popular en determinado periódico y recalé en uno de los comentarios: “Usted no tiene ni la más remota idea de lo que es 'trabajar como un jabato' y dudo mucho, en vista de su semblanza, que haya trabajado más allá de ostentar glamurosamente una serie de cargos públicos”. Y como lo comparto, lo reproduzco.

Puede que a Domínguez le haya podido su afición a la caza en esta puesta en escena. Espero que no siga introduciendo en nuestro suelo animales exóticos, que ya con los muflones tuvimos bastante. Y si le sumamos los jinetes que llevan sus caballos a pasear por el Parque Nacional, aviados vamos.

No dejó pasar la oportunidad para arremeter –digno discípulo del singular jefe nacional– contra Ángel Víctor Torres, a quien acusó de arrodillarse sin remordimientos. También –entra dentro del manual de instrucciones– aprovechó que el Barranco de Godínez pasaba por detrás de la Biblioteca Municipal para dirigir unas frases de sentido elogio a Pedro Sánchez, el mentiroso. Al tiempo, se declaró en deuda con José Manuel Soria, otro ausente y de cuya dimisión por turbios asuntos (papeles de Panamá) se corre tupido velo.

Claro, cuando alega que “el archipiélago lleva demasiado tiempo desperdiciando su enorme potencial por culpa de los malos gobiernos”, a uno le asalta la duda de si se refiere a cuando el aludido Soria fue consejero de Economía, Empleo y Hacienda, además de Vicepresidente del Gobierno de Canarias, entre otras menudencias. Como me da que don Manuel, el nuestro, sigue una trayectoria similar en el acaparamiento de cargos (desde 2003), espero y deseo que no se vea forzado a tomar las de Villadiego, como hizo el de Las Palmas en 2016.

“Hay que sacar a España y Canarias del hoyo socialista”. Y lo hará basándose en una “estrategia municipalista”. Como sea la del abandono a que nos tiene acostumbrados en el pueblo, le auguro el éxito del caramelo en la puerta de la escuela.

Si añadimos lo de mejorar el empleo, abordar el paro juvenil –medidas que ya aplicó con indudable éxito en la Villa de Viera–, el desembarco en La Gomera (tiembla, Casimiro, y quita la estatua de Colón en la entrada de La Villa) con un contundente “le pese a quien le pese y cueste lo que cueste”, convendrán con un servidor que con lo de jabato se quedó corto. Si se introduce en una coctelera a Superman, Batman, el Capitán América, la Mujer Maravilla, Hulk, Thor, Spiderman (sigan ustedes, please), agitamos convenientemente y tal y cual, no sale ni la milésima parte de… Vamos, hombre, ni comparanza.

Muy bien nuestro actual presidente autonómico al contestar a tanto improperio con una efusiva felicitación por el resultado de la elección. Toda una lección democrática, de buenos modales y de exquisita educación. Ya que de animales hablamos (escribimos) en el presente post, cuídense muy mucho de los lobos disfrazados.

Del ¿contenido? de la entrevista que le hizo Juan Carlos Castañeda en el programa La portada (Radio Club Tenerife), vacuidad a la enésima, incluida su no alergia a Vox.

Hasta mañana.

lunes, 24 de enero de 2022

230. Populares

Podríamos serlo por diferentes motivos. Varias son las acepciones al respecto en el DRAE. Por ejemplo: 1. Perteneciente o relativo al pueblo; 2. Que es peculiar del pueblo o procede de él; 3. Perteneciente o relativo a la parte menos favorecida del pueblo; 4. Que está al alcance de la gente con menos recursos económicos o con menos desarrollo cultural; 5. Que es estimado o, al menos, conocido por el público en general.

A ustedes corresponde encuadrar a los dos personajes públicos en el lugar que estimen menester. A mi modesto entender, es mero ejemplo, yo no los encasillaría en las tercera y cuarta por razones más que obvias. Como lo de estimado viene sujeto a demasiadas consideraciones, dejémoslos en conocidos por el público en general. Sin más.

El obispo (¿va con mayúscula?), después de no sujetarse la lengua en una entrevista que le realizó Pepe Moreno para la Televisión Autonómica, se fue a Roma a visitar al superior jerárquico. El que ejerce como tal, porque al pastor alemán (así me lo definió un cura amigo cuando ambos estábamos en activo) lo tienen encerrado. Pues bien, Francisco animó hace unos días a los palmeros a “no bajar los brazos”, tras la catástrofe volcánica en el Valle de Aridane. Me imagino que estará al tanto de la procedencia del que rige la diócesis en la provincia occidental. Porque bien pudo aprovechar la disertación anterior y añadirle a don Bernardo que se contuviera en los excesos verbales. O dar un moquete en la mesa y cesarlo ipso facto.

O debe estarle jugando el subconsciente unas malas jugadas o algún trauma inconfesable le hace al ínclito religioso patinar en exceso cada vez que trata temas delicados. Supuestamente para él, ya que el resto de mortales los encuadra dentro de la más absoluta normalidad. Y si entiende que con un simple comunicado, en el que expresa sus disculpas por haberse comprendido mal su perorata, es suficiente para el borrón y cuenta nueva, está muy errado (sin hache, aunque con creces se la merezca). Da la impresión de que arriba somos nosotros los culpables por no haber sido capaces de traducir el contenido de su mensaje. Otra suigéneris manera de darle la vuelta al onus probandi (carga de la prueba). Amén de la original calificación de lo que es pecado mortal. Debe este religioso ser heredero directo de aquellos de sotana de años idos (o eso creía) que te avasallaban a preguntas durante la confesión ‘obligatoria’ de los ejercicios espirituales previos a la semana santa (¿va con mayúscula?) con las supuestas infracciones al sexto mandamiento (puros y castos en pensamientos, palabras y obras). ¿Dónde habrá más ejemplos de patentes desvíos en la comisión de…? Y lo dejo.

Estrena Manuel Domínguez nuevo cargo. Ya es el jefe de toda la tropa popular canaria. En el reciente congreso regional se han hinchado de vender el municipalismo. Y todo lo que van a acometer, mucho y bien, irá, pienso yo, en detrimento de la gestión de su antecesora. Australia, no solo ya abandonada por Djokovic –es broma–, sino puesta en entredicho por los suyos propios. Porque los piropos de Poli (el segundo de a bordo) acerca de la maravillosa trayectoria del partido de ahora en adelante, supone serio varapalo a lo realizado por Navarro en la etapa precedente. Y muy inadecuada la alusión a la experiencia en la gestión municipal porque si de algo ha adolecido Domínguez es, precisamente, el abandono de Los Realejos por mor de apetencias de superior rango.

Ahora, que pasará a ser accionista principal de Binter, ¿seguirá viniendo solamente a la sesión de fotos? Pues por muy autosuficiente que se juzgue, más de un caldero se le va a tiznar. Y le propongo, desde ya, que sea valiente y encabece la candidatura regional. Pues si se han inventado toda esta parafernalia para justificar el incremento hasta 70 diputados en el parlamento, qué menos que demandar a los aspirantes a la presidencia del Gobierno que se presenten por la circunscripción que engloba a todo el archipiélago. Me apuesto los 50 céntimos a que no es capaz, como ya hicieron otros candidatos en las elecciones anteriores. Con lo que vienen a demostrar un mucho de miedo a quedar retratados y el escaso convencimiento al hecho de nacionalidad, que recoge nuestro Estatuto.

Saben ustedes que los líderes, cuando suben a la tribuna, tienen detrás una pandilla de jóvenes palmeros (no, de la Palma no, de los que dan palmas a la señal convenida). Y como Pablo Casado sigue con la matraquilla animal y en querer adelantar a Vox por la mismísima derecha, eché en falta que Manolo no llevara unas cuantas yuntas de vacas, subvencionadas en su campaña realejera de ‘ganadería eficiente’, que sirvieran de telón de fondo en las intervenciones del acto de clausura. Es una pena que el pueblo más fiestero de España no hubiese estado presente en la romería popular con esa selecta muestra. Ni le habrían rechistado. Mejor, no habrían dicho ni mu.

Ya está. Mañana más. 

lunes, 10 de enero de 2022

220. 50.000 euros

Hace un par de meses escribí unos párrafos acerca de la mezquindad habida en la campaña del ayuntamiento realejero, con una dotación de 23.000 euros, y que denominaron Ganadería eficiente. Ahora me encuentro con otra descomunal cruzada propagandística por haberse destinado durante el ejercicio económico de 2021 la increíble cantidad de 50.000 euros para ayudas al sector primario.

Debo reconocer la habilidad del grupo de gobierno para vendernos hasta lo que dejan de hacer. Son capaces de convencer al electorado con fotos, poses y besitos (volados por ahora). E indicarnos en las redes sociales que tenían previsto llevar a cabo tal o cual acción, pero que no se realizó por cualquier motivo (si se puede culpar a un agente externo, miel sobre hojuelas), y nosotros aplaudimos a rabiar por lo bien que nos echan los polvitos mágicos.

Pues sí, estimados amigos, se convocaron subvenciones en semillas y en alimentación animal, ayudas al cereal, a la eficiencia en explotaciones agrarias y a mejoras en explotaciones ganaderas. “Lo que supone –palabras de nuestro cada vez más ausente– la mayor inversión hecha por esta administración local hasta la fecha hacia este sector con el fin de ofrecer distintas herramientas para el fomento y la recuperación económica en las labores agrarias y ganaderas”.

Es decir, con un poco más de la mitad del sueldo que nos supone el mantenimiento de un Jefe de Seguridad, cuya labor sigue en entredicho, hemos sido capaces de contentar a todo el ganado del municipio, amén de coadyuvar a la potenciación de un sector económico llamado a ser motor del progreso de la Villa de Viera. Por fin vamos a poner en práctica los sabios consejos del insigne polígrafo, a tenor de lo bien que pinta el asunto para Manuel Domínguez. Lo mismo recaló por estos lares tras un tiempo fuera promocionándose en la vida orgánica popular y contempló atónito cómo crecían las hierbas, sin percatarse de que podía ser debido a una ligera llovizna en días anteriores.

Y en un instante de encendido fugaz de bombilla, adelantó: “Ya los presupuestos de 2022 consolidarán estos importes y se sumarán otros 5.000 euros más para una nueva línea de subvenciones en la que se está trabajando para fomentar a su vez la recuperación de terrenos abandonados, por lo que el montante en ayudas al sector primario ascenderá en el próximo ejercicio a 55.400 euros”.

Y recordé las iniciativas de Casimiro en mi Gomera del alma encaminadas a recuperar los bancales. Con similar táctica populista (¿o populachera?), pero con resultados altamente negativos, porque todo sigue igual. Que interesa sobremanera para dar pie a nuevas inyecciones dinerarias. Vamos, a botar los euros con el mantenimiento de los votos cautivos a través de contratos laborales del chaleco amarillo y el bocadillo de las diez de la mañana.

“La conservación del paisaje rural de Los Realejos pasa por una apuesta decidida por mantener y propiciar las producciones agrarias, conservadoras a su vez de productos locales de referencia en la huerta canaria como nuestras papas antiguas que este 2022 cumplen 400 años en suelo realejero, nuestras variedades de cereal, o distintos frutales de fácil adaptación a nuestras condiciones, como puede ser el aguacate, en creciente expansión”, indica el alcalde. Eché en falta una foto con la guataca en la mano. O con una piña al hombro portando una camiseta con un charrán serigrafiado y llena de manchas de platanera. Vamos, que la del palmero con cenizas hasta en los ojos, mera anécdota al lado de la de mi Manolo.

Alexis Hernández, concejal de Desarrollo Rural, cita que “del mismo modo se han mantenido por importe de 9.600 euros las subvenciones anuales a la incorporación de proyectos de modernización y eficiencia energética en explotaciones agrarias de Los Realejos, a las que se han sumado este año las ayudas por importe de 23.000 euros a mejoras en explotaciones ganaderas”. Ya verán ustedes que en cuanto el bicho permita abrir la veda, en la próxima feria de ganado de las fiestas de mayo, todas las vacas serán producto local.

Y añadió: “Esto demuestra cómo en estos últimos años hemos puesto en valor también la parte del sector primario que contaba con menos apoyo institucional, como es la ganadería, pues hemos conocido más de cerca y tratado de atender las demandas de quienes se dedican a este ámbito de manera profesional”.

Me alegro de que los gabinetes de prensa sigan funcionando tan bien y pongan en boca de nuestros representantes expresiones que chocan con intervenciones en directo. Admirado quedo de que siga el concejal conociendo más de cerca a los cuadrúpedos. Suelen ser más dóciles que los bípedos. Aunque un buen amigo tendría a punto su particular visión con su clásico ‘pos, qué quiere que le diga’.

Concluyo con que cualquier análisis comparativo, no ya con el salario de cualquier concejal liberado, o de un cargo de libre designación, sino de las consignaciones que cada edil dispone en su departamento o servicio para difusiones publicitarias, provocaría un sonrojo sin igual. Pero juegan ustedes con la ventaja de que disquisiciones de tal porte no inciden lo más mínimo en las campañas electorales, en las que priman factores más banales. Protestaremos porque nos incrementan el precio de la luz, de la gasolina o de los alimentos, pero jamás dolerán los dineros públicos despilfarrados. Y mientras no se tome conciencia de ello, tranquilidad absoluta en los escrutinios. Porque, para mayor suerte, el resto del espectro político lleva casi tres años perdido. Así se las ponían a ¿Fernando VII o Felipe II?

Bueno, hasta mañana. Y ya tenemos un tercio de la cuesta de enero superada.

viernes, 24 de diciembre de 2021

206. Diseccionando (y 2)

“Hay que estar abierto al diálogo, a los acuerdos globales y parciales”. “Me gustaría confeccionar un partido de diálogo, de entendimiento y colaboración”. Me recuerdan las palabras de Laura Lima el otro día en el muro de La Montaña. Parecen un disco rayado. Lo malo es que del dicho al hecho va muy fuerte trecho. Verá que recurro a refranes y frases hechas, porque sé que a usted le gustan mucho. ¿Cómo se atreve a responder eso cuando en nuestro pueblo hace todo lo contrario en todas y cada una de las sesiones plenarias? Y no solo no prestan la más mínima atención a todo lo que provenga de la oposición, sino, que, para más inri, se ríen en sus propias narices de cualquier propuesta ajena. Si eso no es cinismo, que baje ese dios por el que se dan golpes en el pecho y los corra del templo. Fariseos.

“Sigo sin entender el posicionamiento de CC, casi se convierte en un partido de extrema, absolutamente populista”. En referencia al puerto de Fonsalía. Entiendo que deberá aludir a ‘extrema derecha’, porque es notorio que se comieron un vocablo. Usted (perdón, su gabinete de prensa) o el propio periodista. Si lo unimos a lo de populista, pues qué quiere que le diga. Hay más retratos para ese descripción. Y lo mismo encajan mejor.

“El PP tiene que ser un partido recto, serio, que pueda mirar de frente, con ideas firmes”. Tiembla, Pablo Casado. Van a por ti. Ayuso desde Madrid y Domínguez desde Canarias. Le voy a dar otro consejo a don Manuel. Un respeto, sí señor. Cuando abra la boca para hablar de su partido, no olvide lo que se cuece (o guisa, como prefiera) en el piso de arriba. Y me lo ratifica, además, lo que les cuento en el siguiente párrafo.

Sostiene que el PSOE es, incluso, un partido necesario para la democracia de este país. Gracias por la parte que me toca en el presente y en el reciente pasado. Lo malo es que para ustedes, los populares, también lo debe ser Vox, con el que han pactado cada vez que necesitaban descabalgar al ‘partido necesario’. Pero cuando manifiesta que “Pedro Sánchez, es una persona que hoy dice una cosa y mañana hace exactamente lo contrario”, le recomendaría que no se metiera en berenjenales de tal porte, porque alguien podría tener la tentación de cambiar a Pedro Sánchez por Pablo Casado y la frase en cuestión seguir siendo perfectamente válida. O más.

Tras llamar marioneta al actual presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, reitera: “no descarto en ningún momento que podamos tener conversaciones globales o parciales, porque soy de los que creen en el diálogo y en los acuerdos”. ¿Otra vez? No me va a quedar más remedio que calificarlo de mentiroso. Porque en nuestra Villa de Viera, usted no dialoga ni con los suyos. Impone y punto pelota. No, lo de la oposición ya no lo vuelvo a escribir.

El desarrollo de Tenerife va en función de ocurrencias, no hay planificación. Por supuesto. Deberían los dirigentes insulares y regionales tomar como modelo el suyo para con Los Realejos. Donde sabemos qué actuaciones a medio y largo plazo nos esperan para el progreso del municipio. El hipódromo, verbigracia. Ay, Manolo, lo tuyo es de juzgado de guardia. Bien vislumbras pajas en jorobas (¿o era ojos?) ajenas y no vigas en el propio. Como sigas meando pa´rriba te vas a enchumbar. De tanto leer el manual de instrucciones vas a acabar como Casado. ¿Lo puedo llamar veleta? Oh, ya que tú bautizaste a Torres, podría yo espetarte lo dime con quién andas… Sí, todo se pega, como los rabodeasnos o raboburros.

Me entero ahora, por la entrevista, que la cabalgata de Reyes del presente año (que va con la proa pa´l marisco) “elevó exponencialmente la ilusión de los niños”. Claro, como mis nietos no viven en este pueblo, me lo pierdo todo. Pero yo me alegro de que así sea. Y de que el año que ya comienza pueda volver a tenerla. Eché en falta que no aludieras, siquiera de pasada, al incremento de contagios por la covid. No es bueno callarse lo que no interesa porque echa por tierra todas tus declaraciones. Y las multitudes pueden acarrear serios problemas. Ya lo estamos viendo con el fútbol. Tanto abrazo y celebración no constituye un buen ejemplo. Y están cayendo como moscas. Que luego propagan en sus familias y amigos. Como tú no tienes tiempo, podrías haber encargado a la concejala de Sanidad, Seguridad y Emergencias –o al propio Marrón– que vigilara lo que está pasando en la villa. No me gusta el ritmo de los positivos. Que, paradojas de la vida, son muy negativos para el desenvolvimiento social.

Bueno, estimados amigos, sean felices. Disfruten de las fiestas navideñas, pero seamos cautos. Y tú, Manolo, como estás de un viajero perdido, cuídate, no sea que un tropiezo sanitario ponga en jaque esa campaña promocional.

Nos vemos el lunes.

jueves, 23 de diciembre de 2021

205. Diseccionando (1)

La Fundación del Español Urgente (en su acrónimo Fundéu) se creó en Madrid (año 2005) a partir del Departamento del Español Urgente de la Agencia EFE. Fue su principal patrocinador el BBVA hasta 2020, cuando la Real Academia Española (RAE) firma un acuerdo con la agencia de noticias para relanzarla. Su objetivo, claro y bien definido: velar por el buen uso del idioma español en los medios de comunicación. Y como las entrevistas, que yo denomino enlatadas (se envía el cuestionario a las instituciones y los gabinetes de prensa se encargan de las respuestas), a los políticos  (que bastantes ocupaciones tienen como para perder su precioso tiempo en contestar pacientemente) adolecen de más de un fallo, bien harían los periodistas en no transcribir tal cual, sino prestar un mínimo de atención. Porque si ya los cargos públicos se entretienen en degradar el idioma hasta los extremos imbéciles de miembros y miembras, conveniente sería que el gremio de los plumillas no contribuyera a que el deterioro se incremente. Es consejo gratuito –con la pensión voy escapando– de este aprendiz, que, aunque sin obligaciones perentorias, entiende que escribir supone algo más que sentarse ante un teclado.

Viene a cuento el titular (gerundio de diseccionar) porque el diccionario me indica que significa hacer una disección (análisis de algo). Y en esta entrega me apetece realizar tal actividad con el contenido de una entrevista a Manuel Domínguez (léela, si tienes un par de minutos, pinchando en este enlace: https://diariodeavisos.elespanol.com/2021/12/manuel-dominguez-pp-no-veo-voluntad-de-ninguna-administracion-por-sacar-adelante-el-puerto-deportivo/), que publicó el pasado domingo el rotativo Diario de Avisos. Porque un servidor se limita al examen de aquellos aspectos que me llaman la atención y algún estimado lector podría pensar –con toda la razón del mundo– que me extralimito. Piensen, no obstante, que todo artículo de opinión deberá llevar la pertinente carga de objetividad. Las opiniones son libres, reza la máxima, mientras los hechos son sagrados.

En la entradilla ya se deja suficientemente claro que el entrevistado lo ha sido todo, pero aspira aún a más. Y ya se da por sentado que su nueva ocupación orgánica como presidente regional popular le permitirá “probar suerte en un nuevo reto político: convertirse en el próximo presidente de Canarias”. Vale, arráyese usted dos millos y tiro porque me toca. No, por lo de la oca no, por lo del parchís, que ni a eso quiere perder. Sin embargo, un recordatorio: ya fue usted cabeza de lista al Cabildo y al Parlamento por la circunscripción tinerfeña. No se haga el nuevo, que los años van pasando. Ni se eche aquello mayor que lo otro.

“No es fácil tomar la decisión porque hay que evaluarla con la familia y analizar los pro y los contra en cuanto a que la responsabilidad es mucho mayor”. Aclaro que la negrita es mía. Vamos a ver cómo se lo explico. Procuraré ser didáctico y ejemplarizante. Mire, si yo me equivoco –vulgo: meto la pata– la cuestión tiene menos importancia que correr un kilómetro en quince minutos. Pero un observador nato, como es mi caso, presta atención a las circunstancias que rodean a los personajes de cierto renombre. Y usted, señor Domínguez, lo pretende de manera continua. Así que aténgase a las consecuencias.

Me fui a la consulta –entiendan ahora el porqué de la introducción– y rescato textualmente: Los términos pro y contra, empleados como sustantivos, admiten las formas plurales: pros y contras.

Pro y contra cuando funcionan como sustantivos con el significado de ‘provecho o ventaja’ o ‘inconveniente o desventaja’, respectivamente, son términos masculinos y sus plurales son pros y contras.

Frases como «El recorte de tasas tiene pro y contra para los consumidores» o «En la reunión se hablará de los pro y los contra del nuevo plan de empresa» son, pues, incorrectas.

De acuerdo, un fallo lo tiene cualquiera y el mejor escribano comete un borrón. Arráyese otro millo.

Vivimos en un “territorio fragmentado que exige estar volando constantemente”. Lo manifiesta para (intentar) justificar que ha sido capaz de compatibilizar varios cargos. Dígaselo al Boletín Oficial de la Provincia (BOP). ¿O acaso no lee sus propios decretos para delegar en Noelia y Adolfo? Y, de paso, ya voy atando cabos con aquel vuelo en parapente: se estaba entrenando.

(finalizamos mañana)

viernes, 17 de diciembre de 2021

201. Juicio ganado

Tras varias semanas de ausencia –se estaba promocionando para la presidencia regional– recala por el pueblo el señor Domínguez y se fue, presuntamente, a desayunar a El Monasterio con la concejala de Urbanismo, Laura Lima. ¿Y quién no aprovecha para sacarse una foto?, se dijeron ambos para sus interiores íntimos de adentro. Dicho y hecho. Ahí los tienen. Porque las instantáneas que se cuelgan en las redes sociales serán, entiendo, de titularidad municipal. Y a ver quién es el guapo que me va a señalar que yo no sea una porción de ese municipio. Así que hago uso de mi parte alícuota y las interpreto (las fotos) en consonancia con el artículo 20 de la Constitución: se reconoce y protege el derecho a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

En la nota de prensa –cansinas hasta decir basta– se repite machaconamente la idea del juicio ganado. Y los palmeros correveidiles aprovechan para inundarnos con mensajes laudatorios. Libres son de hacerlo, faltaría más. Pero echo en falta un mínimo de preparación y contar hasta diez, al menos, antes de lanzarse a las aventuras de plasmar por escrito tal suerte de imbecilidades que mejor harían en hacérselo mirar. Me recuerdan a cierto concejal que espetó un elegante “a participado” para protestar ante otro organismo por la supuesta marginación realejera en una prueba deportiva. Siempre son los otros los culpables.

Lo echaremos de menos en caso de que vaya a la presidencia del gobierno. Será, en todo caso, un paso previo para la presidencia del nacional. Ya puestos, por marketing en la escuela superior de management y master MBA (Master of Business Administration), que no quede.

Un alcalde que se mueve bastante. Y tanto. Vaya que sí se menea. Fuera del pueblo, sobre todo. ¿Te lo cuento otra vez? Vale, no hace falta.

Por fin se acaba el carbario, grasias señor al carde. No comment. Sí, artrosis en los dedos y teclas diminutas.

Nos dio la razón la justicia. Realizaremos las obras (?) por fin tras este amargo capítulo. Los colores políticos no deben entorpecer la gestión. Nosotros no entendemos la política de esa manera, vino a manifestar la concejala en un estado de éxtasis total y absoluto. Cuando chocó el puño cerrado (qué pecado en la foto -en su perfil público está- de la ignominia; lo que ha hecho la pandemia: la derecha adueñándose de gestos de la izquierda) con el alcalde vio culminado un proceso de asunción (en cuerpo y alma) a la ermita de la cima.

Ahora me pongo serio. Vuelvo a mirar la foto y ya no sé si el muro lo va a levantar el ayuntamiento o la propiedad. También ignoro si Manolo es el albañil y Laura el peón o a la viceversa. No habrá retranqueo, como proponía el ayuntamiento. El Monasterio echará este fin de año un par de docenas más de voladores. Porque sabe que una vez se apruebe el Plan General de Ordenación (PGO) –trámite pendiente por culpa de otros organismos, cantinela esgrimida hasta la saciedad y que sí es lícito plantear en su forma de hacer política– no existiría problema en echarlo abajo, darle unos metros para detrás hasta permitir una acera, y pagarlo con cargo… a los dineros públicos. De camino, una rotonda en la entrada hacia La Luz y otro acceso más decente a un colegio privado. Sería un segundo premio en poco tiempo. Para general regocijo de una exalumna.

En ese momento, los habitantes de este pueblo norteño nos acordaremos de los triunfalismos de los personajes retratados. Bailaremos contentos por haber ganado un juicio para satisfacción popular (¿o de los populares?). ¿Es un éxito realmente? Porque aquí se gestiona para el ahora, para lo que me dé rentabilidad electoral. El futuro es pura entelequia. Lo de planificar, siquiera a medio plazo, haz el favor.

A la sexta teniente de alcalde y concejala de Servicios Territoriales, Urbanismo, Industria y Nuevas Tecnologías, unas preguntas:

Ya que usted entiende la política de otra manera (deduzco que más dialogante y con menos cortapisas), ¿cómo es posible que no haya dicho lo mismo cuando desde esa institución se vetó la presencia de Fidela Velázquez, prologuista del libro El Legado, de Juan José González, tan realejero como usted y yo, en el acto de presentación en la Casa Municipal de la Cultura? ¿Cómo permitió que se margine al Colectivo Diversas por parte de su propios compañeros y se les condene por expresar sus opiniones donde les dé la realísima gana? Ya que tan sobrada va, ¿por qué no pierde unos minutos de su tiempo para echar una mano a varios concejales de su grupo con graves carencias (vamos, que necesitan mejorar) tanto orales como escritas? ¿Por qué no va y choca esos cinco con quienes claman al cielo por el abandono del patrimonio histórico? ¿Cómo es posible que usted permita que su grupo no acepte propuestas constructivas para nuestra villa por el mero hecho de que provengan de otras mentes no tan privilegiadas como las de ustedes? ¿A qué se deben las sonrisas en las sesiones plenarias, apartado de ruegos y preguntas, cuando son elevadas por la oposición? ¿Apoya el que solo se den a conocer los datos de la Covid (casos positivos) cuando está bajo mínimos y no cuando se incrementan como ahora mismo? ¿Cuándo practica esa otra forma de hacer política, en sueños, quizás? De muestrario, suficiente.

Cuánto cinismo. Y lo peor es que si algún día Domínguez deja el pueblo porque se le queda corto ante sus aspiraciones, ha calado tanto su escuela (privada, por supuesto) que muchos más muros de La Montaña amargarán nuestra existencia. Sostener que se ha ganado un juicio, que se ha obtenido una victoria, que vayan a celebrarlo in situ, no concuerda, en manera alguna, con ese otro estilo de hacer política. Es más de lo mismo. O peor. Por supuesto que es mi visión. ¿Menos válida que la suya?

martes, 7 de diciembre de 2021

194. Vía expedita

No creo fuera necesaria la comparecencia de doña Australia Navarro para poner en nuestro conocimiento lo que era un secreto a voces. Anunció que no iba a presentar su candidatura para la posible reelección como presidenta regional del PP. Decisión que tomó –eso alegó– tras un largo proceso de meditación (pobre almohada) y después de consultar con la dirección nacional de su partido, que tuvo a bien admitir el parecer de la máxima responsable de la formación popular en Canarias. Quien seguirá en su cargo hasta la celebración del próximo congreso a celebrar en Tenerife los días 22 y 23 de enero próximos.

La señora Navarro ha negado que desde la sede de Génova (¿no la habían vendido ya para no comprometer a Casado con las reformas en negro?) se haya propuesto a Manuel Domínguez como el sucesor. Nihil novum sub sole. El manual de instrucciones funciona a la perfección y en su comparecencia dio sobradas muestras de tenerlo bien asumido. Y perfectamente aprendido. Lo curioso es que solo cuatro días después: "No vengo aquí a fracasar", alegaba el paisano para contradecirla.

Como las ausencias del todavía alcalde realejero ya no nos sorprenden, hemos podido comprobar, en estos días pasados, que el protagonismo –con lo que a nuestro hombre le gusta el postureo de la foto– en la presentación de toda la campaña navideña en la Villa de Viera correspondió al primer teniente de alcalde. Claro, Domínguez se encontraba en un estadio superior. Bueno, en realidad lo lleva haciendo desde ha bastante. Pero en esta ocasión se trata de sujetar en corto a los posibles díscolos que puedan surgir en Gran Canaria o Lanzarote y dejar todo atado, y bien atado, para que por San Vicente, festivo en este pueblo, otra muesca en el revólver. Así que las delegaciones, de por sí ya frecuentes en el BOP, se multiplicaron y los anuncios proliferaron de tal manera que los boletines solo hacían referencia a Los Realejos para darnos norte de las desapariciones.

Doña Australia señaló que el partido en estas islas es una balsa y existe un contexto de absoluta serenidad y estabilidad. Lo que choca frontalmente con su paso al costado. Porque de ser así e ir todo miel sobre hojuelas, no habría razón de ser aparente para que se baje de la guagua en el momento más placentero de la travesía. No estuvo muy afortunada en estas declaraciones. O le pudieron los nervios a la hora de disimular la imposición madrileña o se contuvo –normal y lógico– para no enturbiar la situación. De todas maneras, y sabiendo que estos escenarios suelen ser debidamente compensados con nuevos acomodos, la preocupación no creo trascienda mucho más allá de la playa de Las Canteras.

Debo reconocerle, sin embargo, que haya sido mucho más comedida que su correligionaria Astrid Pérez, alcaldesa de Arrecife, cuando a los dos días de romper el pacto en su ayuntamiento (por un cúmulo de deslealtades) y echarse en brazos de otro acompañante –Coalición Canaria–, arremete contra todos los gobiernos que huelen a PSOE: insular, regional y nacional.

Lo de Lanzarote es capítulo aparte. Son tantos los años que la isla lleva sumida en el despropósito político, que cualquier análisis tiene menos sostén que un edificio fabricado sobre arenas movedizas. Bastó que Fernando Clavijo indicara que no estaba detrás de nada y que no había urdido acuerdo alguno con el lanzador de pipas de aceituna, Teodoro García Egea, secretario general del PP nacional, para que a las pocas horas ya Migdalia Machín, la secretaria general conejera de CC, había bailado cuatro seguidillas y tres isas del uno a la salud de la oportunidad que se le brindaba. Porque su formación política nació para gobernar –son sus palabras, que no las mías– y en la oposición se pasa más frío que una noche de biruje en la Villa, cuando el relente de Famara cala que es un disgusto. Y los abrazos dieron fe de que la capital de Lanzarote va a pegar tal cambio en los dieciocho meses que restan antes de las elecciones de 2023, que si Manrique resucitara se bañaba en el Reducto a las tantas de la madrugada en paños menores.

Queda, pues, expedita la vía para el señor Domínguez. El que yo no haya entendido jamás la política como un ejercicio profesional y dado que no tenemos regulación legal al respecto no quita para que sí existan personas que se presenten una y otra vez en sucesivos procesos electorales y el voto ciudadano les sonría. Muy distinto es el acomodo en el echadero del Senado (Cámara inútil donde las haya), lugar en el que los partidos políticos enchufan a los desahuciados. Pero sí considero una inmoralidad en toda regla el que se compaginen diversos cargos. Hecho que no es exclusivo –ojalá así fuese, sería la excepción– de Manuel Domínguez. Porque se acaba por desatender uno, o más, de ellos. Y los menos que se le puede exigir a un alcalde es que viva y se desviva por su pueblo. Peor aún el que en horas en que se debe currar en el puesto de trabajo por el que se cobra, y bien, se dediquen a labores partidarias. Como la ocurrida con los señores de la foto el lunes 29 de noviembre. O todas las sesiones fotográficas de Manolo, mientras a fin de mes el Parlamento canario ingresa en su cuenta un buen puñado de euros. Luego se quejan cuando los osados comentaristas ponen (pongo) en solfa estas prácticas. Parece que no se siente dolor alguno por el despilfarro de los dineros públicos. Que nos lo pregunten a los contribuyentes. Más doloroso aún en el caso de los jubilados, que seguimos tributando sin rentar.

Bueno, Manuel Domínguez será en breve espacio de tiempo presidente regional del PP, miembro nato de su comité (o como se llame) nacional, amén de otras menudencias orgánicas. Al tiempo, diputado regional y alcalde de Los Realejos. ¿Es el único? No, también los hay en los otros partidos. ¿Se pueden atender debidamente todos estos calderos a la vez? Rotundamente no. ¿Tan descabellado es el demandar sensatez para que se acabe de una vez este desaguisado del pluriempleo en política? Los de a pie opinamos que es justo y necesario que se imponga la ecuanimidad. Como ellos viven en el piso de arriba y nos superan en sapiencia, esperarán pacientemente a las próximas elecciones y allí acudiremos los borregos y votaremos alegremente para que sigan haciendo con nuestro dinero lo que les venga en gana. Y como nos quieren, nos besan y nos obsequian con arrumacos. En fin, honor y gloria al rey eterno. Amén.

Menos mal que Nira Fierro, flamante secretaria de organización del PSOE canario, va a potenciar la presencia de las Casas del Pueblo y a poner en valor la militancia. Siento que ya no predico solo en el desierto. Ya somos al menos dos. Nos queda apenas año y medio. Habrá que esforzarse. Que el pluriempleo no sea una cortapisa. Por mi parte… sigo escéptico.

Antes de cerrar el artículo y proceder a programarlo para su publicación automática en el blog, me entero del apoyo incondicional a Domínguez de José Manuel Soria, todo un experto en papeles y asuntos de negocios (incluso en el extranjero), quien destaca del realejero, precisamente, su preparación en contenidos económicos. Este PP no tiene remedio. Por cierto, ¿quién le habrá corregido el libro a Rajoy para que no resultase un trabalenguas, pues él no entiende su propia letra? No, lo de quién se lo escribió, malpensado, es cosa de tu imaginación.

Hasta el jueves, que mañana vuelve a ser festivo. Este mes no gano ni pa´ pipas.

martes, 16 de noviembre de 2021

177. Felicidades, Manolo (y 2)

A la espera seguimos a que desde el Cabildo alguien abra la boca para aclarar, o enturbiar, el entuerto. De no haber recurso –a esa esperanza también me agarro, pues se impone sensatez y cordura– el muro volverá a ser repuesto por su propietario en un futuro inmediato. En su trazado original, sin retranqueo y sin aceras. Seguiremos con la cara de bobo durante otra buena temporada, mas el tiempo lo borra todo. El Monasterio se gastará las perras y colorín colorado. ¡Ah!, lo de sacar a la ciudadanía para que se manifieste en la calle, ya se lo había insinuado desde tiempo ha. La apatía vecinal, sin embargo, denota que la participación brilla por su ausencia. A pesar de las denominadas mesas comunitarias, excesivamente tuteladas y sujetas a no morder la mano que les da… el alimento.

No obstante, y a perdonar, señor Domínguez, continúo patinando con lo siguiente:

Prosiguió con la aclaración el alcalde señalando que “no nos negamos a que ésa sea la solución idónea futura para la zona, pero en este momento y desde hace dos años, con el PGO actual vigente y de aplicación, esa posibilidad no se contempla y por tanto ir contra ella sería cometer una ilegalidad y acudir, entonces sí, con responsabilidades penales por parte de este alcalde y técnicos, independientemente de que un PGO futuro ya en tramitación sí contemple un muro retranqueado y tras su aprobación se permita ejecutarlo con posterioridad”.

Vamos a ver. Acláreme. La redacción de un Plan General de Ordenación (PGO) es un procedimiento más engorroso que un trasplante de pelo. La prueba es que vengo oyendo, y leyendo, que el actual equipo de gobierno lleva una purriada (o tonga) de años en la tramitación. Pero le concedo el beneficio de la duda y supongamos que en un corto o medio plazo dispongamos de nuevas normas de planeamiento. Y cuando ello sea una realidad, el muro de La Montaña ya estará repuesto. Vamos, que ya no se llamará de la vergüenza. Y en ese entonces, muy felices y contentos, irá usted con el responsable de Urbanismo, el jefe de Seguridad, el concejal de la zona, el de servicios, gabinete de prensa, fotógrafo, etc., etc. a echarse unos solomillos de res, con salsa Café de París y papas salteadas, o un escalope de cerdo (cochino, en canario) Vienesa con papas fritas, o un Strogonoff de pavo con arroz, todo ello regado con un blanco seco 2019, de Bodega La Haya. A los postres comunicará a la propiedad que van a desgorrifar (deshacerse una cosa por efecto de la presión que se ejerce sobre ella) el muro para retranquearlo tres metros, acometer el acerado hasta la calle Ciudad Jardín (entrada al Colegio Pureza de María) y construir una rotonda que regule el tráfico hacia la Luz y Los Afligidos. Que pagaremos todos los realejeros con cargo a nuestros impuestos y dentro del Plan de Barrios de ese ejercicio económico, puesto que El Monasterio se girará la cabeza para mearse de risa. Un doble gasto de muy difícil justificación. Ya se buscará la manera, o la excusa, para darle la vuelta a la tortilla. Especialidad de la casa. ¿No hubiese sido más fácil, y más rápido, una modificación puntual del actual PGO? ¿O es que no se ha hecho antes en otros supuestos, quizás de menor enjundia? ¿Cabezón versus cabezón?

Si ustedes se fijaron bien en cualquiera de las dos fotos con las que ilustro el post de hoy (y el de ayer), podrán observar que en la pantalla que se encuentra a las espaldas de nuestro alcalde, y con un recuadro en rojo, se puede leer: La resolución del Cabildo adolece de incompetencia… Vaya con la justicia y su manera de redactar. Se enrollan tanto que diera la impresión de que se busca intencionadamente la excusa para que dos magistrados, verbigracia, ante un mismo supuesto delictivo, puedan dictar sentencias contradictorias, con argumentaciones jurídicas tan distantes como pueden ser los colores blanco y negro. Y que, para más inri, haya un tercero que lo deje en gris. Sin que ninguno se ponga colorado cuando exponen sus prolijos considerandos. O falla el legislador al aprobar textos ambiguos (con lo que se nos resulta harto complicado justificar los generosos sueldos de 350 diputados y más de doscientos senadores) o nos resignamos a que los que componen los tribunales se hayan levantado ese día sin jaquecas inoportunas.

Si el Cabildo es incompetente (no tiene competencia) y sus informes se los pudo haber pasado el ayuntamiento por cierto sitio (creo que eso ya lo dije antes; bueno, tirarlos a la papelera), aclárense y no se anden con rodeos. Lo manifiesto en el convencimiento de que se haya utilizado el verbo adolecer en la tercera acepción del DRAE: tener o padecer algún defecto. Y jamás como sinónimo de carecer. Porque si así fuera en la frase de marras (subrayada por un servidor), más embrollo a la hora de interpretar.

En fin, Manolo, si algún responsable del Cabildo de Tenerife informa de algo al respecto ya me las ingeniaré yo para llevarle la contraria. Y es que doy por hecho mi vuelta al ayuntamiento. Esta vez como asesor, mi gran ilusión y mi sueño frustrado. Si tengo que manifestarme en el supuesto de que sigan con su cabezonería, cuenta conmigo. Yo tengo tiempo y puedo hacer acto de presencia mañana y tarde; déjame las noches para dormir (además, no me verían). Estoy contigo cuando sostienes que “existen políticos que anteponen beneficios personales a los de la ciudadanía”. Cuánta verdad, se pasan todo el día, por ejemplo, sacándose fotos.

Mañana más. Si la justicia no se opone y mientras no consiga el nuevo empleo, en algo deberé entretenerme.

lunes, 15 de noviembre de 2021

176. Felicidades, Manolo (1)

Por fin se desbloquea el conflicto. Hemos sufrido dos años de calvario, pero el muro de La Montaña será historia la próxima semana. El Cabildo ─¿o Enrique Arriaga─ ha metido la pata y por ello ha sido condenado a pagar las costas judiciales del contencioso. ¿Dimitirá el vicepresidente de la institución insular? ¿Pagará de su bolsillo el importe de los gastos habidos en el proceso? ¿Lo cesará Pedro Martín? ¿Vendrá a desayunarse en El Monasterio y aprovechará para hacer las paces con mi alcalde? ¿Se romperá el pacto? Esperemos acontecimientos.

Así que, en corto periodo de tiempo, se podrá reaperturar (la negrita es mía) la carretera de marras. Eso deduzco tras la oportuna reflexión después de la rueda de prensa que usted convocó el pasado viernes. Y deduje, además, que mi felicitación debo extenderla porque de los 21 concejales de la Corporación, el PP obtendrá en la próxima convocatoria electoral de 2023 no menos de 42. Y nada le cuento si se presentase recurso al acto judicial y usted, con muy buen criterio, sacara a la gente de sus casas con la expresa invitación de que se manifieste en la vía pública, corte el tráfico y arme toda la bulla posible. Porque en ese particular caso, un mínimo de 63 ediles.

Un alto en el relato para explicar lo de la negrita. Ese verbo no está recogido en diccionario alguno. Como tampoco lo estaba la hoquedad de hace unos días. Como no estoy pendiente de todas las notas de prensa del ayuntamiento (tengo otras ocupaciones, como ir a ver el volcán palmero), lo mismo existe algún desliz más. Por lo que, estimado Manolo, si las promesas se las lleva el viento  y las normas se establecen para no ser cumplidas, ve pensando que sería conveniente contar con gente competente en el próximo cuatrienio (2023-2027).

Como olvidaste la conveniencia de no repetir en un cargo más de dos mandatos (¿te acuerdas de que lo comentaste, no?) y te llevas presentando desde 2003 (sumen con 2007, 2011, 2015 y 2019), haríamos bien los dos en recurrir a lo de pelillos a la mar y tú te vuelves a presentar en 2023 (que 20 años no es nada, que febril la mirada errante en las sombras te busca y te nombra…), mientras yo corro tupido velo a todo lo escrito hasta ahora y para atender las múltiples dudas, sobre todo (que no sobretodo) ortográficas que se le plantearán a tus 42 concejales (o 63), amén de al propio gabinete de prensa, me nombras asesor encargado de velar por la defensa del uso del diccionario y los valores del habla canaria en consonancia con la pureza del castellano (para no romper relaciones con Génova, u otro enclave, si por fin vendemos por aquello de las reformas oscuras). Algo parecido al quehacer de Toni Cantó en el Madrid de Ayuso. Tranquilo, con la mitad de lo que cobra Marrón iré debidamente servido. Oye, y si falla otra convocatoria para cubrir el puesto de Cronista Oficial, por la otra mitad también estaría dispuesto.

Así que definida mi postura (por supuesto que vas a contar con mi voto), pasemos a la sentencia. Y es que hay aspectos que no me cuadran. Conocedor de mis carencias, qué menos que recurrir a gente que entienda para sacarme de dudas. Pues algunas me surgieron. Vayamos por partes:

“Lo que dictamina la sentencia es que declara nula la resolución del Cabildo que paralizó la ejecución de los trabajos autorizados por el Ayuntamiento hace dos años y motivo de la polémica”, según el edil. El juzgado aclara que el área de Carreteras del Cabildo no es competente para autorizar ni paralizar estas obras, pues sus informes, aunque obligatorios, no son vinculantes ni necesarios para la ejecución de los trabajos. “Su empeño en ello ha sido el motivo de la parálisis, argumento que hoy se ha venido abajo”, añadió el alcalde.

Si un informe es obligatorio, pero no vinculante ni necesario para la ejecución de los trabajos, que ya se habían iniciado, tengo la rara sensación de que hemos estado haciendo el indio durante dos años. Si el Juzgado ha dejado clara esta cuestión, se me proyectan tremendas incertidumbres acerca de la valía de los equipos jurídicos de ambas corporaciones. Si los del ayuntamiento sabían que la normativa al respecto era así de laxa, bien podrían haberlo asesorado, señor alcalde, para que hiciera caso omiso al comunicado y seguir reponiendo el muro, porque no existiría problema alguno de que usted pudiera ser señalado por presunta prevaricación. La resolución, por la que concede o expide la pertinente licencia, a tenor de lo que leo, no le habría supuesto mayor quebradero de cabeza, ni mucho menos el temor de poder ser acusado de delito alguno. Y si los del Cabildo también conocían que escribiesen lo que escribiesen iba a ser papel mojado, porque el pliego (como para limpiarse aquello, y a perdonar el sentido coloquial) no obligaba ni vinculaba, han engañado al vicepresidente, y consejero de carreteras, señor Arriaga, y forzado a mear fuera del tiesto. Y usted ahora bien podría denunciarlo por negligencia manifiesta. O que mande al PSOE a freír chuchangas (y chuchangos).

Manuel Domínguez hizo un llamamiento al Cabildo de Tenerife “para que asuma la sentencia y no recurra ni solicite medidas cautelares, lo que nos llevaría a volver a atascar la solución durante años, por lo que, si eso sucediera, pido a la ciudadanía realejera y del Norte de la isla que salga a la calle a reclamar por este maltrato enquistado”.

(finalizamos mañana)

lunes, 8 de noviembre de 2021

171. Ganadería eficiente

Al capítulo de buenas intenciones solo habría que objetar –y creo que no es poco– la escasez presupuestaria. Porque si uno compara estos 23.000 euros con el montante económico que nos supone a los realejeros el pago de concejales liberados y de los cargos de enchufados que pululan a su alrededor, acaba por compadecer a la ganadería, por muy eficiente que sea. A no ser que la referencia al bienestar animal que se indica sea algo exclusivo de los retratados. Lo que no me extrañaría lo más mínimo porque uno echa en falta en la foto de marras aunque sea un becerro. A no ser que también puedan acogerse a la convocatoria… Piénsalo tú si quieres.

Me recuerda esta campaña a aquella otra que llevó por los colegios a una serie de animales para que los alumnos modernos supieran que la leche, por ejemplo, es producida por un cuadrúpedo que no se llama Mercadona. Aunque en Icod el Alto y Palo Blanco fueron los escolares los que dieron la lección por razones más que obvias. Y lo que más me llamó la atención fue que en las fotos de la publicidad (qué generosas son esas partidas presupuestarias) aparecían más políticos luciendo palmito que baifos y conejos. Pues la verdad, burros, lo que se dice burros, no sé.

Pero es la tónica dominante en las sesiones fotográficas a las que nos tiene acostumbrados Manuel Domínguez cuando se escaquea del Parlamento, a saber, lunes y viernes. Saben de sobra mis estimados lectores que en los diecisiete autonómicos y en el ubicado en la Carrera de San Jerónimo, el trabajo (no te rías) se restringe a una jornada de tres días semanales (martes a jueves) en aquellas épocas en los que hay algo que debatir (más bien escasas), ya que en el resto (casi siempre) podrás observar a sus señorías del tingo al tango. Incluso con reuniones de sus respectivas formaciones políticas, mientras siguen cobrando del erario público y tú pagando impuestos para que ellos –y ellas– luzcan palmito.

Volvamos, no obstante, al tema que hoy nos concita. Como se trata de una nueva línea de subvenciones, me asalta la duda de si podrán encuadrarme en el apartado de persona física propietaria de una explotación agraria dedicada al cultivo (en macetas y en poyo) de orejas de burro. Modesta, eso sí, pero entiendo que con mucho más derecho que al menos tres de los retratados. Y es que aunque se mencione lo de agraria –y no ganadera, como debería ser más lógico, ya que de animales se trata– nadie podrá objetarme que mis plantas guardan relación con ambos sectores. Si así no lo entendiese, habría recurrido a mencionarlas como foniles o calas. Además, y a los comentarios de plazas, rincones y bares me remito, orejas de burro son las que nos prestan demasiados cargos públicos en el ejercicio de sus funciones. No digo que los aquí reflejados, pero podrían serlo perfectamente.

Sí que me parece oportuno, sin embargo, que la instantánea se haya llevado a cabo en esta instalación –ignoro su ubicación–, pues la necesidad de mejora salta a la vista. Sobre todo, en el particular de la instalación eléctrica, ya que no pasaría una somera revisión al respecto. Me imagino que el concejal de servicios se halle ahí presente por esa circunstancia.

En este asunto de las fotos del bien quedar, el ayuntamiento de mi pueblo, mejor, su grupo de gobierno, guarda ciertas concomitancias con la televisión canaria, que se ha dedicado a premiar a sus corresponsales en las islas con un viajito a La Palma para ver el espectáculo volcánico y terminar por caer, como tantos otros medios, en la fiesta del amarillismo. ¿Te pongo ejemplos? Sí, discrepo de tanta felicitación. Pero ese es otro debate. Que estoy dispuesto a abrir si fuese menester.

Igual hace Manolo con su nutrida corte palmaria (que da palmas). Los monta en coche oficial y los lleva a retratar. Como cuando bajábamos en la guagua hasta el estudio de don Imeldo Bello Baeza en la Punta de la Carretera. ¿Dónde habrá acabado ese cúmulo de vivencias que guardaba el fotógrafo-montañero en su vivienda de Los Potreros?

En fin, Manolo, sigue así, en tu línea. Lo tuyo son poses y boberías. Los temas candentes, los asuntos de calado y enjundia, en esa gaveta que ya debe rebosar. Desechado el hipódromo –tras tres convocatorias fallidas en sendos programas electorales– ahora correspondería que añadieses a ese voluminoso álbum (¿trabajo para el cronista oficial?) unas sesiones en las ruinas monumentales de nuestra Villa Histórica. Hay para dar y tomar. Algunas son de propiedad municipal.

En fin, me voy a caminar un fisco para comprobar cómo anda la calidad ambiental, porque contemplando de nuevo la foto vislumbro que el bienestar animal progresa adecuadamente.

¿Irónico yo? A ti te lo oigo.

viernes, 5 de noviembre de 2021

170. Cronista oficial

En octubre próximo pasado, el alcalde de Los Realejos, Manuel Domínguez, según leo en la web municipal, recibió en el Ayuntamiento al cronista oficial de Icod de los Vinos y actual presidente de la Junta de Cronistas de Canarias, José Fernando Díaz Medina (de quien poseo dos de sus publicaciones: Icod de los Vinos, historias y tradiciones y Desandar el pasado), donde se abordó la intención del consistorio realejero de volver a convocar la recogida de propuestas de candidatura para designar a la figura de cronista oficial del municipio. Todo ello debido a que durante el plazo abierto al efecto en 2019 no se presentó, o presentaron, pretendiente alguno.

Estoy convencido de que aspirantes a ostentar dicho cargo existen en la Villa de Viera con méritos más que suficientes y con la debida preparación para responder a las tareas que conlleva, y que luego se detallarán. ¿Por qué resultó fallido este primer intento, esta primera convocatoria? ¿No se le dio la debida información a la ciudadanía a través de los diversos canales de los que el propio alcalde se vale para sus reiteradas campañas de promoción política y autobombo? No sé, algo me falla. Sí que he tenido la oportunidad de intercambiar algunas palabras con gentes del municipio que bien podrían encajar en el perfil demandado y no palpo entusiasmo desmedido por dar un paso al frente.

Pueden pensar ustedes que me gusta darle la vuelta a la tortilla –no lo niego, es más, tienen toda la razón– pero dado que me lo tomo en formato obligación como periodista aficionado, seguí leyendo la nota de prensa del ayuntamiento y:

“El citado título honorífico, sin derecho a percepción de retribución económica, tiene carácter vitalicio, pudiendo cesar por decisión propia o, en caso de incumplimiento de sus obligaciones, o por la realización de cualesquiera actos que fueran en contra de los intereses generales o de la imagen del municipio, mediante acuerdo del Ayuntamiento pleno”.

Tal cual, aunque he destacado en negrita lo que yo entiendo como el meollo de la cuestión. Porque, salvo que el susodicho cronista esté felizmente jubilado y decida, motu proprio (sin la preposición de, que ya está bien), consagrarse a nobles causas para matar el tiempo y cultivarse un fisco entreteniendo la mente, ¿qué ciudadano en su sano juicio se va a dedicar a las tareas, que después se especifican, por amor al arte y observando que cualquier concejal, con mayor o menor voluntad de servicio, pero con carencias más que evidentes, cobra un buen pastón a final de cada mes, sin retrasos ni mermas?

Ya sé que me van a hablar del honor y prestigio que el título conlleva. De que ocupará lugar preferente en los actos oficiales y se codeará con la beautiful people. Que llevará chaqueta y corbata (que se deberá costear) y le impondrán medallas y condecoraciones. Vale. ¿Y por qué resultó fallido el primer intento?

Vamos con las tareas que deberá asumir el cronista oficial. En el texto al que vengo haciendo referencia se indica que destacan:

“Emitir su opinión y consultas sobre temas relacionados con la historia del municipio o aquellos que la corporación, por la Alcaldía Presidencia, estime oportuno someter a su consideración.

Redactar una memoria anual que se denominará ‘Crónica de Los Realejos’, que recoja los principales acontecimientos sociales, culturales, políticos y de todo tipo relacionados con la ciudad.

Conservar para el futuro recuerdos del pasado municipal, ya sea en su forma documental, tradiciones, costumbres, etc.

Conservar para el futuro todo lo que, ocurriendo en la actualidad, pueda tener interés para generaciones futuras”.

Si las señaladas son las que destacan, entiendo que deba existir alguna más. Pues me da que va a tener que dedicarle muchas horas. Porque si a la Alcaldía-Presidencia se le cruzan los cables y comienza a pedir por su boquita todo aquello que estime oportuno (mientras sus asesores se echan el cortado en la cafetería Gabana) y que le pueda servir de ayuda para sus campañas de imagen, manda Trillos, que diría un huevo.

Espero y deseo, no obstante, que de haber una segunda convocatoria se pueda alcanzar un final feliz. Dejo, sin embargo, en el aire viejos amagos (con firmas de petición y propuesta con nombre y apellidos) no sea que me introduzca en terrenos resbaladizos. Y ya puestos en los espacios etéreos de la suposición, lo mismo está esperando el señor Domínguez a que pasen unas décadas más para que el cronista oficial se vea en la obligación de reconocer en su ‘Crónica de Los Realejos’ que a él, y solo a él, se debe… todo. Faltaría más.

jueves, 4 de noviembre de 2021

169. Seguimos en la brega (otra)

Desde el pasado mes de julio estuve sumergido en husmeos por lo que la prensa de la segunda década del siglo XX publicó en relación con la lucha canaria. Finalizada esta primera aventura –según se indicó ayer y pendiente de que en su día se pueda llevar a cabo una nueva incursión– retomo los andares más cercanos. Porque muchos pensaron –entre ellos mi alcalde– que abandonaba de manera definitiva los pareceres (opiniones, juicios de valor), generalmente políticos, que me sugieren las peripecias de los cargos públicos. Qué ilusos.

Para que se cercioren de que no es así, hoy, como toma de contacto, me voy a limitar a reproducir varias décimas que brotaron (o emanaron, como la lava del volcán) en los pasados meses veraniegos. Solo una muestra, que es conveniente guardar otras en la recámara. Por si se tercia. Es probable, además, que alguna haya visto la luz en la única red social por la que ahora circulo (o navego): Facebook.

De la derrota (orgánica) de Susana Díaz en Andalucía, y su rápido acomodo en el Senado (placentero y mullido colchón para trapicheos partidarios), surgió:

También se nos va Susana / a Madrid de senadora, / porque allí, en buena hora, / nadie el seso se devana. / Chiquita tropa, cristiana, / se cita en el echadero, / mientras tanto el pobre obrero / añora desconsolado / porque un puesto en el Senado / le provea el billetero.

Cada vez que la pandemia aflojó, un servidor también lo hizo y se mandó a mudar para darse un garbeo insular. Los recursos no permiten mayores aventuras:

De parajes colombinos / a Maxorata me fui, / y en “ambas dos” recorrí / sus variopintos caminos. / Cambié el monte por molinos, / por gavias y por volcanes, / pues grandes son los afanes / de mamar naturaleza, / que es de Canarias riqueza / y nosotros: sus guardianes.

Llevo casi dos años y medio –y la culpa no es única y exclusivamente del coronavirus– sin pisar cierto inmueble del pueblo. He pasado muchas veces y siempre está cerrado. Y como barco parado no gana flete, me dije:

¿Para qué quiero yo estar / en un lugar inactivo? / Me encanta sentirme vivo / pudiendo participar. / Si mi afán de figurar / ya lo tengo bien difunto, / para el futuro barrunto / muy incierto porvenir,/ y poco más que añadir:/ me quedo en mi casa… ¡y punto!

El empantanamiento de la renovación de ciertas instancias judiciales y las declaraciones pomposas de algunos magistrados, dando por sentado que la película no va con ellos, me volvió a encender la bombilla:

Si fueran independientes / hubiesen ya dimitido, / mas el gusto le han cogido / y se agarran con los dientes. / Los ciudadanos, pacientes, / contemplan anonadados / las grietas por todos lados / en instancias judiciales, / pero mandan los jornales / generosos, bien dotados.

Curiosa –¿o escribo otra cosa?– la aparente metamorfosis de incierto medio (¿o cuarto?) de comunicación que de la noche a la mañana cambia de sede y subyuga (embelesa) a pretéritos vilipendiados, corriendo estúpido velo:

Aquí no ha pasado nada, / manifestaron algunos, / y como un trompo, bien tunos, / giraron con su mirada. / Qué chula fue la montada; / cuánto podremos fardar, / para muy pronto olvidar / insultos y vejaciones / de anteriores ocasiones… / ¡Y pelillos a la mar!

Con un disfraz de cordero / el lobo disimuló, / pero no se percató/ del valor del refranero. / Porque sabe el mundo entero / que un velo no es suficiente / para engañar a la gente, / por lo que tarde o temprano / te vuelve a morder la mano, / pues sigue afilado el diente.

Y en esto surgió el volcán de La Palma. Se dispersaron por la geografía canaria –y allende los mares– periodistas, peritos y sabihondos:

Fue noticia el primer día, / espectáculo el segundo, / y al tercero todo el mundo* / solo morbo pretendía./ Cuando la lava fundía/ y a su paso sepultaba / la riqueza que albergaba,/ unos seudoperiodistas / alardeaban conquistas / cual gentes de mala baba. (*Medios de comunicación)

Científicos han brotado / con el volcán a porrillo, / que se chascan como millo / el más sesudo tratado. / Lograron el doctorado / con el móvil en la mano, / y fueron directo al grano / para mostrar la arrogancia / de quien revela ignorancia / discurriendo por el ano*. (*A modo de erupción fétida)

Por último, y no por ello de menor calado, la alegría indisimulada del señor Domínguez (cada vez más ausente) durante estos meses dedicados a las crónicas del vernáculo deporte. Tanto que Noelia y Adolfo hicieron horas extras a porrillo (aunque a ellos les gusta) para que Manolo justificara algo más su generoso sueldo en Teobaldo Power, amén de asistir a convenciones populares junto a ilustres señalados como Sebastian Kurz, Nicolas Sarkozy o Mario Vargas Llosa. Y en la Valencia de Rita Barberá:

Me anima constantemente / el alcalde de esta Villa, / tildando de maravilla / a mi blog en el presente. / Y me ha dicho un confidente / que ya le encargó a Benito / que prepare rapidito / homenaje con metopa, / y si hace falta una ropa / para bregar un fisquito.

Ya está bien. Hasta mañana. 

domingo, 24 de octubre de 2021

160. El muro de La Montaña, otra vez

Otra vez, sí, porque ya nos ocupamos del asunto hace bastantes meses. Y es que, entre pitos y flautas, han transcurrido dos años sin que haya habido manera de que Cabildo y Ayuntamiento –o Ayuntamiento y Cabildo, que tanto monta– se pongan de acuerdo para que esta vergüenza (este parche, este lunar, este pegote, esta cataplasma, esta mancha, esta lacra) pase a ser un recuerdo –aunque nefasto– en el negro capítulo de las aciagas políticas de las instituciones públicas.

Puede que calificarlo de vergüenza sea de lo más benévolo que se me ocurra en estos momentos. Los respectivos presidentes de los organismos implicados, Pedro Martín (PSOE) y Manuel Domínguez (PP), no sé si dormirán a pierna suelta tras sus respectivas durísimas jornadas laborales. Me temo que sí. Pues en este confuso y proceloso mar que constituye ese quebradero de cabeza de la gestión de las arcas públicas –quehacer al que dedican mucho más de las 24 horas diarias– estos portentos son capaces de correr tupido velo a lo que, en buena lógica, deberían ser temas perentorios, y enroscarse, cual can (chucho queda feo) al uso, y roncar plácidamente a los cinco minutos de haber adoptado tan cómoda posición.

A estas alturas de la película, no sé, ni me interesa lo más mínimo, en qué punto debe hallarse el expediente de marras, ni si alguna Consejería del Gobierno de Canarias (no hay dos sin tres) ha tenido que intervenir en el engorro. Tampoco creo que a los usuarios-sufridores de la TF-333 se les importe demasiado el andar averiguando culpables en este embrollo. Lo importante, piensa el más común de los mortales, es que arreglen el desaguisado y que los presuntos implicados se líen luego a tortas donde mejor les convenga.

Lamentable y patético. Las explicaciones dadas hasta el momento por los mandatarios, que se resumen en que la culpa es del otro, suponen un insulto a la sesera normal y corriente de los ciudadanos de a pie. Harto sabido en el pueblo es que a don Manuel estas cuestiones de poca monta no deben interferirle en sus aspiraciones. Él se encuentra ya en otro estadio. Incluso Tenerife se le ha quedado pequeño. Y la cohorte de liberados que religiosamente pagamos todos los realejeros ni pincha ni corta. Traduzco: son unos mandados que no son capaces de mover un dedo sin que el jefe asienta con el correspondiente movimiento de cabeza. A través del móvil, por supuesto.

El presidente del Cabildo no puede, ni debe, seguir permitiendo que Enrique Arriaga, vicepresidente y consejero de Carreteras, continúe al frente de las negociaciones (las deberá haber, me imagino) para desenmarañar esta madeja. El apoyo de Ciudadanos al pacto para que el PSOE gobernara la institución insular, en detrimento de que Coalición Canaria siguiera en la poltrona, contando, asimismo, con el apoyo de los populares de Domínguez, constituye –y al tiempo transcurrido me remito– un lamentable choque de trenes, un diálogo de sordos (no quiero escribir, al menos hoy, besugos).

Tampoco está, ni se le espera, el PSOE realejero.  A su agrupación local me refiero, que no a su grupo municipal, que buenamente hace lo que puede ante el rodillo popular. Baste una visual a los vídeos de intervenciones en las sesiones plenarias. Que son completamente desconocidas, de otra parte, por la inmensa mayoría de la sociedad. Si el trabajo no se da a conocer, ya me dirán.

Puede que no se desee desde La Cascabela importunar a quienes rigen los destinos insular y regional por si no salen en la foto. Mera suposición, pero, siquiera por una vez, me hago partidario de aquello de piensa mal y acertarás. O quien calla, otorga. Como un servidor, a estas alturas de la vida, ni debe ni se debe (a cargo alguno), me alineo con la postura de Felipe González en el reciente congreso de Valencia: déjennos el derecho a discrepar. Aunque las puertas giratorias no jueguen, precisamente, a su favor.

Estoy convencido, asimismo, de que si el muro no perteneciera a los dueños de El Monasterio, sino a un pobre diablo (tú me entiendes, podemos ser uno cualquiera de nosotros, amables lectores), el susodicho se habría repuesto sin tanta dilación.

Como suelo caminar por aquellos contornos, hace unas semanas tuve el honor de contemplar cómo una ambulancia se las vio y deseó para salir del embrollo al intentar bajar en dirección a la autopista y tropezarse con el semáforo en rojo. Ni sirenas ni luces de emergencia. El pobre enfermo –espero fervientemente que se haya recuperado a pesar del atasco– se planteará terrible dilema cuando en las próximas elecciones deba acudir a depositar su voto. Bueno, también deberá ocurrirnos a quienes, directa o indirectamente, sufrimos las consecuencias del jodido (con perdón) muro.

Que no (Ayuntamiento y Cabildo), ya no queremos saber hacia qué lado se inclina la balanza con el peso del incumplimiento. Se nos importa un pimiento. Péguense un  tiro de leche en polvo y muéranse de blanco. Vayan a La Corona –o a El Lance– y salten sin parapente emulando al mencey guanche. Pero no nos insulten. Por qué no cavilan –al menos durante un segundo– que pueden ser tan ignorantes como nosotros. He llegado a pensar que más que errados están herrados. ¿O queda mejor llamarlos directamente cabezones?

¿Tendremos que aguardar pacientemente otro par de años o compartimos el contenido de uno de los carteles que alguien colocó y que indica el 2050 como plazo de finalización de la obra? Lo mismo no anda muy descarriado.

Pónganse las pilas, carajo, bájense del burro y dejen de mirarse el ombligo. Y tú, Manolito (a perdonar el tuteo, pero sabes que es con cariño), dedícate a resolver la problemática del pueblo al que te debes o mándate a mudar. Si tu aspiración es la de pilotar más alto, a qué esperas, despega de una vez y déjanos que ya nosotros transitaremos sin que tengas necesidad de darnos la mano. Aunque no estemos licenciados (en Wyoming), ni seamos búfalos de Cheyenne, los realejeros sabemos en estos momentos, al contrario que tú, que para nosotros es más importante el muro de La Montaña que el puerto de Fonsalía. Es más, si estuvieses convencido de tener la razón en este endemoniado particular del muro, a buen seguro que ya hubieses fletado una purriada de guaguas para poner a varios centenares de afectados delante de las puertas del Cabildo. ¿Por qué no lo haces? Aunque tampoco entiendo la pasividad vecinal. Diera la impresión de que el gobierno municipal tuviese controlado el movimiento asociativo de La Montaña. Hasta me salió una décima: Si estuviese convencido / de que tiene la razón, / no sería cabezón / en tremendo sinsentido. / Y no hubiese permitido / que el Cabildo con gran saña / se ría de La Montaña / con el ya famoso muro, / organizando un buen puro / frente a la Plaza de España.

Otro día –que tú tengas libre y vengas por el pueblo; por cierto corrige a cierta concejala por espetarle al portavoz del grupo socialista que no vive en el Realejo; sin darse cuenta (no me extraña) te retrató– hablamos de las posibles soluciones para salir de la Villa de Viera. Porque yo que camino, al tiempo de estirar las patas aprovecho para observar el tráfico en Los Cuartos, San Vicente, El Patronato, El Jardín, Los Afligidos, La Higuerita, Los Barros, Doctor González… ¡Ah!, y La Montaña, claro; gracias por recordármelo.

¿Que estoy enfadado? A ti te lo oigo. Oye, y si fuera verdad, ni con un besito se me va a quitar.

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Durante esta última semana pasé por el tramo en cuestión tres días: lunes, miércoles y viernes. Porque había vislumbrado, en eso denominado redes sociales, un cartel (segunda ilustración de este artículo de opinión), supuestamente elaborado por padres y/o madres de los alumnos del colegio Pureza de María, con un llamamiento a manifestarse  de 8 a 10 de la mañana. El lunes, a las 9:55, había un señor a la altura de la entrada a la calle (Ciudad Jardín) de acceso al centro docente enarbolando el anuncio con las fotos de Pedro y Manolo. El miércoles, a las 9:06, la misma persona, en las afueras del puesto receptor de loterías (primitiva, bonoloto y esas cosas), caminaba con la proclama en una mano y una silla plegable en la otra, me imagino que a sentarse en el lugar donde lo columbré el lunes. Y el viernes pasé a las 9:21. El paisano de referencia se hallaba cómodamente sentado en el sitio del pasado lunes con la pancarta espichada en una de las tantas barreras viales allí situadas y aguantada con su mano izquierda mientras que con la derecha sujetaba el móvil. Solito como la una.

Y ayer sábado, momentos antes de programar esta entrada, alguien de la familia me señaló si quien se manifestaba podía ser un tal don Pedro, personaje que llama un día sí y el otro también a varias emisoras de radio, donde, al parecer, colecciona tanto éxito como el obtenido con el muro de La Montaña. Que va para largo. ¿Más? Sí, bastante. Patético, lamentable, penoso, ridículo…

jueves, 3 de junio de 2021

69. Los Realejos: entre el abandono y el desprecio

A perdonar el extenso titular. No es mi costumbre recurrir a tales enunciados. Pero debo confesar que hoy he pecado gravemente: me he copiado. Y la culpa –alguien debe pagar el pato– es del señor de la foto. Que a la vasta (que no basta) nómina de cargos, tantas veces citada en este medio por el que te traslado mis pareceres, le ha sumado el de escritor. O periodista. O comunicador. O articulista. Lo que prefieras. Y al igual que mi amigo Casimiro Curbelo, ahora también se alonga Domínguez a las páginas de Diario de Avisos con una columna dominical. Lo entiendo: no iba a ser menos que el gomero.

Cuánta capacidad la de ‘ambos dos’. Me tienen asombrado. Saben ustedes, estimados amigos, que ya transito por la plácida etapa de la jubilación y disfruto –al menos en teoría– de todo el tiempo para hacer lo que me dé la realísima gana. Y te juro que a veces me acuesto, a eso de las once de la noche, lamentándome amargamente por no haber finalizado la tarea que tenía programada para resolver durante el día. Con lo que me entra tremenda frustración y me siento inútil. Menos mal que luego sueño y se me pasa. Y en los brazos de Morfeo siempre me pongo en la piel de los ilustrados (¿o superdotados?) y la adrenalina se dispara. Resuelvo en un par de horas todo aquello que se me había quedado en el tintero. Cuántos escritos se han pergeñado durante las tinieblas a las que Effico nos tiene acostumbrados. Déjalo. No dijiste que ya se sustituyeron las bombillas fundidas. Vale. De acuerdo. Ja, ja, y ja. La de mi calle aguantó una noche. Otra vez en tinieblas. A lo que iba.

Este último domingo, el presidente del PP en Tenerife (o la negra de turno; sí, ¿por qué debe ser siempre un negro) escribió el artículo de marras bajo el siguiente epígrafe: Canarias: entre el abandono y el desprecio. En él arremete inmisericorde contra Pedro Sánchez. Apunta bien alto. Nada de intermedios. A la yugular. Por inepto. Mira que no venir a las islas, aunque sea para sacarse la foto. No lo podemos permitir. Hay que echarse a la calle porque este gobierno ‘progre’ de los socialistas y comunistas no mueve un dedo por Canarias. Nos tienen abandonados y, asimismo, el Gobierno de Canarias, “amordazado por un silencio cómplice, calla”.

Por un ejercicio de lógica elemental, deduzco que don Manuel (o la negra) escribirá esas líneas desde la cómoda poltrona parlamentaria. Durante los muchos instantes en que olvida –se le va el santo al cielo– que es alcalde de la muy noble Villa de Viera. Porque si se hubiese detenido a pensar, siquiera cuatro segundos, antes de remitir al Diario su perorata (discurso, arenga, qué rico nuestro idioma), se habría percatado de que él mismo podría ser retratado por ese abandono y desprecio con que nos trata a los realejeros. Siempre tropieza con la misma piedra y parece no darse cuenta de que la tortilla se le sigue virando. Me extraña que nadie de su entorno –vaya asesores– le haya indicado nada al respecto. ¿Tan torpes y cegatos son todos? ¿Cómo no le advierten de que cuanto dice y plasma es completamente reversible? La obediencia ciega no es –no debe ser– óbice para que pongan en práctica alguna vez aquello de que amor no quita conocimiento. ¿Dónde están las secretarias particulares? ¿Valen solamente para disparar fotos y adecuar horarios para los cursillos de parapente?

Que sí, Manolo, ¿cómo se te ocurre poner en solfa al adversario político con un planteamiento con el que te pueden dar por los bezos? Piensa un fisco, ya que la cohorte que tienes a tu lado no vale un pimiento. Rodéate de gente valiosa y no de simples palmeros en busca de las prebendas de rigor. Cuánta mediocridad. Cómo puedes permitir estos deslices –ya sé que tú no dispones de tiempo– que dañan la honorabilidad de todo un  Licenciado en Dirección y Administración de Empresas en la especialidad de Marketing por la Escuela Superior de Management y Master MBA por la Universidad de Wyoming. Échalos a la calle. Yo, de hallarme en tu pellejo, hubiese contratado a un par de maestros de escuela. No poseerán la altísima cualificación de otros, pero son capaces de razonar. Y eso en la actualidad es todo un valor.

Sabes que no te voy a cobrar nada por los consejos. Ya voy servido a estas alturas de la vida. Pero espero y deseo que en el artículo del próximo domingo te muestres más cauto, seas más precavido. No me hagas caso a mí, pero piensa en Ortega y Gasset. Primero debes ser yo (a saber, el alcalde) y luego tus circunstancias (los añadidos). Tenlo siempre presente cuando vayas a estampar la firma en cualquier documento. Lo hayas escrito tú (raro, pero siempre hay resquicios para la inspiración) o, lo más probable, que te lo brinden realizado. Cuídate de tus amigos, que los enemigos no te van a traicionar. A mandar.