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viernes, 24 de diciembre de 2021

206. Diseccionando (y 2)

“Hay que estar abierto al diálogo, a los acuerdos globales y parciales”. “Me gustaría confeccionar un partido de diálogo, de entendimiento y colaboración”. Me recuerdan las palabras de Laura Lima el otro día en el muro de La Montaña. Parecen un disco rayado. Lo malo es que del dicho al hecho va muy fuerte trecho. Verá que recurro a refranes y frases hechas, porque sé que a usted le gustan mucho. ¿Cómo se atreve a responder eso cuando en nuestro pueblo hace todo lo contrario en todas y cada una de las sesiones plenarias? Y no solo no prestan la más mínima atención a todo lo que provenga de la oposición, sino, que, para más inri, se ríen en sus propias narices de cualquier propuesta ajena. Si eso no es cinismo, que baje ese dios por el que se dan golpes en el pecho y los corra del templo. Fariseos.

“Sigo sin entender el posicionamiento de CC, casi se convierte en un partido de extrema, absolutamente populista”. En referencia al puerto de Fonsalía. Entiendo que deberá aludir a ‘extrema derecha’, porque es notorio que se comieron un vocablo. Usted (perdón, su gabinete de prensa) o el propio periodista. Si lo unimos a lo de populista, pues qué quiere que le diga. Hay más retratos para ese descripción. Y lo mismo encajan mejor.

“El PP tiene que ser un partido recto, serio, que pueda mirar de frente, con ideas firmes”. Tiembla, Pablo Casado. Van a por ti. Ayuso desde Madrid y Domínguez desde Canarias. Le voy a dar otro consejo a don Manuel. Un respeto, sí señor. Cuando abra la boca para hablar de su partido, no olvide lo que se cuece (o guisa, como prefiera) en el piso de arriba. Y me lo ratifica, además, lo que les cuento en el siguiente párrafo.

Sostiene que el PSOE es, incluso, un partido necesario para la democracia de este país. Gracias por la parte que me toca en el presente y en el reciente pasado. Lo malo es que para ustedes, los populares, también lo debe ser Vox, con el que han pactado cada vez que necesitaban descabalgar al ‘partido necesario’. Pero cuando manifiesta que “Pedro Sánchez, es una persona que hoy dice una cosa y mañana hace exactamente lo contrario”, le recomendaría que no se metiera en berenjenales de tal porte, porque alguien podría tener la tentación de cambiar a Pedro Sánchez por Pablo Casado y la frase en cuestión seguir siendo perfectamente válida. O más.

Tras llamar marioneta al actual presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, reitera: “no descarto en ningún momento que podamos tener conversaciones globales o parciales, porque soy de los que creen en el diálogo y en los acuerdos”. ¿Otra vez? No me va a quedar más remedio que calificarlo de mentiroso. Porque en nuestra Villa de Viera, usted no dialoga ni con los suyos. Impone y punto pelota. No, lo de la oposición ya no lo vuelvo a escribir.

El desarrollo de Tenerife va en función de ocurrencias, no hay planificación. Por supuesto. Deberían los dirigentes insulares y regionales tomar como modelo el suyo para con Los Realejos. Donde sabemos qué actuaciones a medio y largo plazo nos esperan para el progreso del municipio. El hipódromo, verbigracia. Ay, Manolo, lo tuyo es de juzgado de guardia. Bien vislumbras pajas en jorobas (¿o era ojos?) ajenas y no vigas en el propio. Como sigas meando pa´rriba te vas a enchumbar. De tanto leer el manual de instrucciones vas a acabar como Casado. ¿Lo puedo llamar veleta? Oh, ya que tú bautizaste a Torres, podría yo espetarte lo dime con quién andas… Sí, todo se pega, como los rabodeasnos o raboburros.

Me entero ahora, por la entrevista, que la cabalgata de Reyes del presente año (que va con la proa pa´l marisco) “elevó exponencialmente la ilusión de los niños”. Claro, como mis nietos no viven en este pueblo, me lo pierdo todo. Pero yo me alegro de que así sea. Y de que el año que ya comienza pueda volver a tenerla. Eché en falta que no aludieras, siquiera de pasada, al incremento de contagios por la covid. No es bueno callarse lo que no interesa porque echa por tierra todas tus declaraciones. Y las multitudes pueden acarrear serios problemas. Ya lo estamos viendo con el fútbol. Tanto abrazo y celebración no constituye un buen ejemplo. Y están cayendo como moscas. Que luego propagan en sus familias y amigos. Como tú no tienes tiempo, podrías haber encargado a la concejala de Sanidad, Seguridad y Emergencias –o al propio Marrón– que vigilara lo que está pasando en la villa. No me gusta el ritmo de los positivos. Que, paradojas de la vida, son muy negativos para el desenvolvimiento social.

Bueno, estimados amigos, sean felices. Disfruten de las fiestas navideñas, pero seamos cautos. Y tú, Manolo, como estás de un viajero perdido, cuídate, no sea que un tropiezo sanitario ponga en jaque esa campaña promocional.

Nos vemos el lunes.

jueves, 23 de diciembre de 2021

205. Diseccionando (1)

La Fundación del Español Urgente (en su acrónimo Fundéu) se creó en Madrid (año 2005) a partir del Departamento del Español Urgente de la Agencia EFE. Fue su principal patrocinador el BBVA hasta 2020, cuando la Real Academia Española (RAE) firma un acuerdo con la agencia de noticias para relanzarla. Su objetivo, claro y bien definido: velar por el buen uso del idioma español en los medios de comunicación. Y como las entrevistas, que yo denomino enlatadas (se envía el cuestionario a las instituciones y los gabinetes de prensa se encargan de las respuestas), a los políticos  (que bastantes ocupaciones tienen como para perder su precioso tiempo en contestar pacientemente) adolecen de más de un fallo, bien harían los periodistas en no transcribir tal cual, sino prestar un mínimo de atención. Porque si ya los cargos públicos se entretienen en degradar el idioma hasta los extremos imbéciles de miembros y miembras, conveniente sería que el gremio de los plumillas no contribuyera a que el deterioro se incremente. Es consejo gratuito –con la pensión voy escapando– de este aprendiz, que, aunque sin obligaciones perentorias, entiende que escribir supone algo más que sentarse ante un teclado.

Viene a cuento el titular (gerundio de diseccionar) porque el diccionario me indica que significa hacer una disección (análisis de algo). Y en esta entrega me apetece realizar tal actividad con el contenido de una entrevista a Manuel Domínguez (léela, si tienes un par de minutos, pinchando en este enlace: https://diariodeavisos.elespanol.com/2021/12/manuel-dominguez-pp-no-veo-voluntad-de-ninguna-administracion-por-sacar-adelante-el-puerto-deportivo/), que publicó el pasado domingo el rotativo Diario de Avisos. Porque un servidor se limita al examen de aquellos aspectos que me llaman la atención y algún estimado lector podría pensar –con toda la razón del mundo– que me extralimito. Piensen, no obstante, que todo artículo de opinión deberá llevar la pertinente carga de objetividad. Las opiniones son libres, reza la máxima, mientras los hechos son sagrados.

En la entradilla ya se deja suficientemente claro que el entrevistado lo ha sido todo, pero aspira aún a más. Y ya se da por sentado que su nueva ocupación orgánica como presidente regional popular le permitirá “probar suerte en un nuevo reto político: convertirse en el próximo presidente de Canarias”. Vale, arráyese usted dos millos y tiro porque me toca. No, por lo de la oca no, por lo del parchís, que ni a eso quiere perder. Sin embargo, un recordatorio: ya fue usted cabeza de lista al Cabildo y al Parlamento por la circunscripción tinerfeña. No se haga el nuevo, que los años van pasando. Ni se eche aquello mayor que lo otro.

“No es fácil tomar la decisión porque hay que evaluarla con la familia y analizar los pro y los contra en cuanto a que la responsabilidad es mucho mayor”. Aclaro que la negrita es mía. Vamos a ver cómo se lo explico. Procuraré ser didáctico y ejemplarizante. Mire, si yo me equivoco –vulgo: meto la pata– la cuestión tiene menos importancia que correr un kilómetro en quince minutos. Pero un observador nato, como es mi caso, presta atención a las circunstancias que rodean a los personajes de cierto renombre. Y usted, señor Domínguez, lo pretende de manera continua. Así que aténgase a las consecuencias.

Me fui a la consulta –entiendan ahora el porqué de la introducción– y rescato textualmente: Los términos pro y contra, empleados como sustantivos, admiten las formas plurales: pros y contras.

Pro y contra cuando funcionan como sustantivos con el significado de ‘provecho o ventaja’ o ‘inconveniente o desventaja’, respectivamente, son términos masculinos y sus plurales son pros y contras.

Frases como «El recorte de tasas tiene pro y contra para los consumidores» o «En la reunión se hablará de los pro y los contra del nuevo plan de empresa» son, pues, incorrectas.

De acuerdo, un fallo lo tiene cualquiera y el mejor escribano comete un borrón. Arráyese otro millo.

Vivimos en un “territorio fragmentado que exige estar volando constantemente”. Lo manifiesta para (intentar) justificar que ha sido capaz de compatibilizar varios cargos. Dígaselo al Boletín Oficial de la Provincia (BOP). ¿O acaso no lee sus propios decretos para delegar en Noelia y Adolfo? Y, de paso, ya voy atando cabos con aquel vuelo en parapente: se estaba entrenando.

(finalizamos mañana)

miércoles, 24 de marzo de 2021

15. Sudados

No me considero más listo que nadie. Ni mejor preparado. Pero más torpe, tampoco. Porque no me da la realísima gana. A este septuagenario, y a mucha honra, nadie le da lecciones de trabajo. Como en plena jubilación me tropiezo con días en que las horas no me dan para todo aquello que pretendo abarcar, me tiro con frecuencia de los cuatro pelos que han sobrevivido a champús y otros potingues. Pues no alcanzo a comprender cómo los pluriempleados políticos se engañan. Y nos engañan.

Estos cuatro de la composición fotográfica son solo un botón de muestra de un más amplio muestrario. Todos ellos parlamentarios en Teobaldo Power. Y, además, amén de sus responsabilidades orgánicas en las formaciones políticas a las que pertenecen, ocupan otro cargo institucional en cabildos o ayuntamientos. ¿Superdotados? Diría, más bien, aprovechados. Estaban allí en el momento oportuno, cayeron simpáticos, movieron sus fichas, disimularon carencias y se subieron a la guagua. Ahora, con la aquiescencia del resto de pasajeros, ni saben dónde queda el timbre ni han comprobado si el vehículo tiene puerta (de salida).

Estaba este pasado domingo leyendo un fisco de la prensa digital –para culturizarme– y entretenido en asimilar (me da que vano intento) la reorganización del centro-derecha que Pablo Casado ha emprendido con la inestimable colaboración de Vox y esperando que a Ciudadanos le desaparezcan las abundantes ronchas surgidas en los días pasados, cuando me tropiezo con dos entrevistas. Una a Gustavo Matos, presidente de la Cámara Autonómica, y la otra a Fernando Fernández, expresidente del Gobierno de Canarias.

A tenor de las respuestas del primero de ellos, colijo que nuestro Parlamento (caben todos en un Binter) constituye un modelo a imitar por el resto de autonomías. El trabajo del parlamentario canario es un dechado de virtudes. No me extraña lo más mínimo. La última vez que pasé por allí, observé que la calle estaba mojada. Ahora caigo en que se trataba del sudor de sus señorías.

Claro, cuando luego Juan Manuel García Ramos (contempla unos minutos de cualquier sesión y lo verás muy atento… a su móvil y pensando en el argumento de su próxima novela; tranquilo, Secundino, que los tiempos cambian) sostiene que todo el mundo escurre el bulto, pego unos patinazos impresionantes.

Me quedo, no obstante, con lo expresado por Fernando Fernández. Y me alegro de que alguien mucho más importante que este rebenque de la platanera, venga a ratificar algunas de las consideraciones que he expresado a través del tiempo en las diferentes plataformas a las que me he alongado con esto de la escritura.

Destaca el médico palmero la enorme falta de preparación de los cargos públicos, algo que no debe extrañar porque nunca han trabajado en nada. Se han dedicado a lo público toda su vida. Añade: ni uno, ni dos, ni tres; una inmensa mayoría.

¿Te acuerdas de mi planteamiento acerca de cargos de confianza, liberados y enchufados varios? Insiste Fernández: “Siendo presidente contaba con 4 asesores y un gabinete de prensa para todo el Ejecutivo”. Igualito que ahora. Y remata con respecto a los parlamentarios: “Trabajan 7 u 8 días al mes, los que más”.

Se nota que aquellos que ya no debemos nada ni nos debemos a nadie y, también,  fuimos cocineros antes que frailes (o algo así), hemos sido capaces de quitarnos la venda –o las orejeras– que nos impedía no solo ver en todas direcciones, sino, y es lo más importante, discernir, interpretar, valorar, calibrar…

No te dejes llevar, pues, por las apariencias y piensa que en todas las facetas de la vida no siempre el currito y echadito pa´lante es quien más vale. Todo lo contrario, seguramente es la manifestación –por aquello del disimulo– de un evidente complejo de inferioridad. Un pecado ajeno a las ideologías. En el supuesto caso de que estas no sean, asimismo, otro barniz.