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martes, 2 de noviembre de 2021

167. En el Puerto

Gaceta de Tenerife, 20 de octubre de 1917, página 2:

“Mañana domingo a las 3 de la tarde se verificará una gran luchada entre los equipos del Puerto y la Orotava a beneficio del Hospital, tomando parte el célebre luchador Angel Alvarez (Angelito) y los afamados maestros Leonardo Morales (El Zurdo) Juan Martín Ramos (Guarda), y José Medero (Sosa).

Terminada la lucha corrida habrán dos emocionantes desafíos entre los afamados maestros Leonardo Morales (El Zurdo) y Juan Martín Ramos (Guarda) uno, y otro entre los también afamados maestros Ángel Alvarez (Angelito) y José Medero (Sosa)”.

El Progreso, 20 de octubre de 1917, página 1:

“En el ex convento de monjas se celebrará mañana a las tres de la tarde un gran encuentro de luchas canarias a beneficio del Hospital, en la que tomarán parte los partidos de la Orotava y Puerto de la Cruz, integrados por los individuos siguientes:

Orotava. Ramón García, Jesús Sosa, Domingo Alvarez, Agustín Hernández, Serafín Martín, Víctor González, Enrique Hernández, Pedro Camacho, Alejandro Calzadilla, José Calzadilla, José Bethencourt, Jesús Figuera, Francisco Linares, Emiliano lllada y Alfonso Quintero.

Puerto de la Cruz. Sebastián Gutiérrez, José Medina, Erasmo Medina, Gabriel Cabrera, Sebastián Cabrera, Manuel Casimiro, Manuel Vega, Francisco Casimiro, Manuel García, José Dorta, Domingo Sánchez, Cipriano González, Juan Hernández y Manuel de León.

También tomarán parte los famosos luchadores Angel Alvarez Angelito, Juan Martín Ramos Guarda, Leonardo Morales Zurdo y José Medero Sosa.

Terminada la lucha corrida habrán los desafíos siguientes: Juan Martín Ramos (Guarda) y Leonardo Morales (El Zurdo), y Angel Alvarez (Angelito) y José Medero (Sosa)”.

La Prensa, 21 de octubre de 1917, página 1:

“A las 3 de la tarde de hoy tendrá lugar en dicho puerto la gran lucha anunciada a beneficio del Hospital, reinando muchísimo entusiasmo por los desafíos concertados entre los afamados luchadores Angelito, Guarda, Zurdo y Sosa”.

La Prensa, 24 de octubre de 1917, página 2:

“Nuestro activo corresponsal nos ha comunicado detalles de las fiestas que tuvieron lugar el domingo último en dicha población, a beneficio del Hospital.

A las tres y media de la tarde dio comienzo el desafío entre los equipos Puerto Cruz-Orotava. Ambos bandos lucharon con nobleza por la victoria, no pudiendo lograrla por haber obtenido 14 luchas cada uno: lo que vulgarmente se llama una tabla.

Un público numerosísimo llenaba completamente el amplio patio del ex convento de monjas y aplaudía a los atletas que rivalizaban en arte y maestría por derribar a su contrario, distinguiéndose notablemente Ramón Leal, de Orotava, y Juan Sánchez, del Puerto.

Como epílogo de esta interesantísimo espectáculo verificáronse dos desafíos entre los afamados maestros del sport isleño, Juan Martín Ramos y Leonardo Morales.

Venció El Zurdo al Guarda, la que dio las tres luchas seguidas, y Angel Alvarez y José Medero (Sosa) que estuvieron admirables, saliendo vencedor Angelito, que  obtuvo una lucha de ventaja sobre su notabilísimo contrario.

Digno del mayor elogio es el rasgo altruista que tuvo este afamado luchador entregando el obsequio para él designado, y dinero recogido en el terrero, al Sr. Alcalde, para que esta autoridad lo pusiese a disposición de la Junta de Señoras del Hospital.

Muy bien por don Angel Alvarez”.

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Y mañana, última entrega. Será un alto en el camino.

miércoles, 27 de octubre de 2021

163. De todo un poco (y 3)

Gaceta de Tenerife, 1 de octubre de 1917, página 2:

“La concurrencia a la luchada de esta tarde ha sido enorme.

El espectáculo resultó mucho más interesante que el del domingo anterior: hubo soberbios encuentros.

Constituyeron la nota desagradable las violentas discusiones en el público promovidas al final, que dieron lugar a la suspensión del acto sin haberse verificado todos los desafíos anunciados.

Resultó vencedor el partido de esta Isla, ganando 14 luchas a los tinerfeños y majoreros que se apuntaron a su favor 12.

La ventaja, fué, pues, de 2 luchas.

El orden de las luchas fué el siguiente:

1ª. Gran Canaria. Justo Mesa vence a Salvador Guerra por media cadera.

2ª. Fuerteventura. Una buena levantada de Luciano Saavedra (Piel Roja) venga a su paisano.

3ª. Gran Canaria. José Sosa tira al Piel Roja también por una levantada.

4ª. Fuerteventura. Un magnífico desvío de José Reyes (El de las balas de harina) da en tierra con José Sosa.

5ª., 6ª., 7ª. y 8ª. Gran Canaria. Laureano Sosa, bota a Reyes por una palmada, a Eusebio García (Herrero) por cango, a Antonio Pérez por otra palmada y a Rafael Déniz (Cañero) por levantada.

El público aplaude con entusiasmo loco el poder estupendo del luchador canario.

9ª. Tenerife. Manuel García (Chiflado) derriba por una hábil palmada a Laureano.

10ª. y 11ª. Gran Canaria.  El Chiflado y José Delgado caen a manos de Manuel Sosa.

12ª., 13ª. y 14ª. Tenerife. El notable maestro José Martín (Sopo) vence por una burra a Manuel Sosa, y luego en magníficas luchas se deshace de sus adversarios Juan López y Joaquín Vera.

Al primero le tiró por desvío y al segundo por una levantada.

15ª., 16ª. y 17ª. Tenerife. El Sopo se retira y sale Mariano Cabrera, que traba lucha con Antonio Rodríguez Aguilar (Pollo de Jinamar), venciéndolo por un admirable remolino.

Después triunfa de Alejo Rodríguez, encaderándolo, y de Paco Barrera, por medio de una levantada.

18ª. Fuerteventura. Aniceto Rodríguez bota a Isidro Moreno por una chascona.

19ª. y 20ª. Gran Canaria. Aniceto y Pedro Camacho, caen por sendos desvíos de Antonio Patamocha.

21ª. y 22ª. Fuerteventura. Diego Guerra Brito queda vencedor en los encuentros con Patamocha y Gregorio Toledo, a los que tira por cango y desvío respectivamente.

23ª., 24ª., 25ª. y 26ª. Gran Canaria. El afamado Pollo de Telde gana las luchas con Guerra Brito, Francisco González (El de las gaseosas), Mariano Cabrera y El Sopo, tumbando a los tres primeros por maravillosos desvíos y al último por una tronchada.

Así termina la lucha corrida.

En el primer desafío el Pollo de Jinamar vence a José Reyes (El de las balas de harina) por tres contra dos.

Estos encuentros estuvieron colosales.

Luego traban lucha Fernando Monzón y Guerra Brito, no pudiendo llevarse a efecto el desafío, porque por la manera de agarrar de los luchadores, se promueven en el público acaloradísimas discusiones que degeneraron en un gran escándalo, dando lugar a que se suspendiera el espectáculo”.

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Seguía siendo una constante las trifulcas habidas entre el público asistente. O puede que el afán que siempre ha caracterizado al periodismo de “dar la nota”, haga que el cronista hay puesto especial énfasis en detalles que en realidad no fueran, como se pretende dar a entender, tan graves como se describen con reiterada frecuencia. Trabajo pendiente para los estudiosos.

Lo que no podemos negar es el detalle del desarrollo de la luchada. Algunas cabeceras parece que lo ‘televisaban’, pues, a buen seguro, que el lector es capaz de dibujar las diferentes agarradas con tan prolijos comentarios.

Hasta la próxima. A saber, mañana mismo.

sábado, 9 de octubre de 2021

148. Tenerife versus Gran Canaria (y 5)

13. Gran Canaria.  Juan A. Jorge es vencido por Juan Sosa.

14. Santa Cruz. Una cadera rápida y limpia de Rafael Déniz y queda derrotado el simpático luchador canario.

15. Gran Canaria.  Agarran Déniz y Manuel Sosa; emplea Déniz la cadera, pero es arrastrado en la caída por Sosa y junto con éste pone la rodilla en tierra. Se discute la lucha. El público, es admirador de Déniz, pero atiende más a la justicia en este caso y pide, coincidiendo con el parecer del jurado, que se repita el encuentro.

Este nos proporcionó una lucha soberbia de las que dejan recuerdo: una palmada con un desvío magistral de Manuel Sosa deja a este como un maestro y a Déniz en tierra.

16. Gran Canaria. Manuel Sosa y José Martín (Sopo). Cayó José Martín, pero ¿cómo cayó? como lo hace siempre: después de dejar señalada su maestría con un mosaico de luchas hilvanadas todas, sin necesidad de volver a la posición primitiva.

17. 18 y 19. Santa Cruz. La aparición de Leonardo se recibe con aplausos y... sobresalto. Leonardo Morales, ha estado distanciado del Fomento un poco de tiempo, por culpa de los que le aconsejan mal y le aplauden lo que no debe aplaudirse.

Leonardo Morales para ser admirado y aplaudido por todos, le basta presentarse como lo que es: un luchador. Son pocos los que tienen sus condiciones y menos los que le aventajan en poder y seguridad; no tiene, por lo mismo, necesidad de recurrir a habilidades de mal gusto.

Ejemplo al canto:

Venció ayer a Manuel Sosa por el discutido sistema de agarrar inmediatamente la corva al sonar la voz de aviso, ¿quién puede asegurar, dada la rapidez de la ejecución, de que las manos no fueron a agarrar la corva antes del aviso del juez?

Será o no será legal; lo que se puede asegurar es que tal lucha es desagradable, de poco efecto y causa de disgustos.

Volvieron a agarrar Manuel Sosa y Morales, y ganó éste con su toque para atrás. Muy bien.

Vence después Leonardo a Aureliano Sosa con un cango por dentro. Magnífico.

Y por último en el encuentro con el formidable Felipe Monzón, lucha de dos hombres listos y poderosos, repite Leonardo su toque para atrás y queda vencedor en medio de grandes aplausos.

Leonardo Morales para recibir aplausos y dinero y tener las simpatías todas debe procurar no hacer caso de los que aconsejan mal y presentarse, repetimos, como lo que es: un luchador.

20, 21 y 22. Santa Cruz. Todavía nos quedaba algo que saborear.

Francisco González, conocido por el de las gaseosas, un luchador maestro, noble y limpio y originalísimo en sus trabajos, empieza a resarcirse de las tardes desgraciadas que su mal sino le ha deparado.

El domingo venció a tres contrincantes: Sebastián Tavío, J. García y Pedro Curbelo.

Su magnífica colocación como contrista, en las dos primeras luchas fueron la admiración del público.

23. Gran Canaria. Miguel Cabrera (Mandarria) vence a Francisco González.

24. Santa Cruz. Cae Mandarria bajo el poder de Eusebio García, después que Mandarria hubo demostrado como se defiende con el arte, el que ha sido uno de los más notables luchadores canarios.

En resumen 15 luchas Santa Cruz contra 9 de Gran Canaria.

El Fomento puede estar satisfecho hasta hoy; no sabemos si mañana podrá decir lo mismo; la gente de Canaria con un poco de acierto, puede dar un disgusto.

El público, numerosísimo, aunque naturalmente se apasionó algunas veces estuvo correcto para todos y aplaudió todo lo bueno; su espontaneidad al pedir nueva lucha entre Manuel Sosa y Déniz, prueba su recta intensión.

Acató las decisiones del Jurado que siendo competente, debe mostrarse más resuelto.

Y terminamos haciéndonos también eco de lo que ayer decía un diario local: Que se eviten las pequeñeces que se suscitan en el terrero con motivo de los pantalones, etc. y todas las demás que suponen falta de atención para el público serio.

Y mañana ¿habrá desafíos?”.

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Se destacó este último reseñado (Diario de Tenerife) por sus amplios y prolijos comentarios. Y a las decenas de entradas en este blog, relacionadas con el asunto que nos ha venido concitando, me remito.

Pero no se vayan todavía. Algo resta aún de este año de 1917. Seguiremos. Hasta el lunes.

viernes, 8 de octubre de 2021

147. Tenerife versus Gran Canaria (4)

Gaceta de Tenerife, 24 de julio de 1917, página 1:

“Los tres hermanos Sosa admiten desafíos con tres luchadores del Fomento

Ayer por la mañana se acercaron a esta redacción los luchadores canarios Manuel, Laureano y José Sosa para manifestarnos que ellos estaban dispuestos a acceder al requerimiento del redactor deportivo de GACETA DE TENERIFE, aceptando desafíos con los luchadores de esta Isla que estuvieran dispuestos a medir sus fuerzas en encuentros de cinco luchas y agarrando cada uno a su mano”.

Y la prometida reseña de Diario de Tenerife, 24 de julio, de 1917, página 2:

“Fué la lucha del Domingo un encuentro muy interesante, una sorpresa y un triunfo para la sociedad Fomento de luchadores, de esta Capital.

Los éxitos que durante una temporada de casi un año ha tenido esta sociedad le ha proporcionado un cartel muy brillante, y el partido de Santa Cruz al pisar el terrero inspira la confianza de la gente acostumbrada a saborear el triunfo.

Lo del Domingo era, sin embargo, una osadía; la gente del Fomento está, decían muchos, algo engreída; todas las glorias, todos los aplausos y entusiasmos van a quedar oscurecidos por el tremendo ridículo.

Los que así opinaban hacían apuestas ventajosísimas que tímidamente los admiradores del Fomento... no aceptaban.

Lo que traía Mandarria, luchador viejo conocedor como pocos del paño, era de lo mejorcito que la fama pondera en la isla hermana.

¿Por qué no se había hecho una combinación con los buenos luchadores de La Laguna y pedido á Emilio Rivero cuatro ó cinco de los famosos é indiscutibles maestros de su partido?

Con estas impresiones y con un calor que ponía a prueba el entusiasmo, comienza al espectáculo:

1. Santa Cruz. Manuel Mora (Indio) sale a recordarnos su hermosísima faena del domingo anterior con la gente de Tegueste, y después de una defensa preciosa, vence a Juan Pino aprovechando el momento en que éste intenta una gachadilla.

2. Gran Canaria. Una magnífica levantada de Manuel Marrero, que se resiste a toda defensa, da en tierra con el simpático luchador Manuel Mora.

3. Santa Cruz. Ignacio González, un muchacho de los nuevos agarra con el poderoso Manuel Marrero y le vence con un oportunísimo cango al ser encaderado.

4. Gran Canaria. Cae Ignacio por medio de un garabato de Francisco Marrero.

5. Santa Cruz. Ganada por Santiago Cedrés contra Francisco Marrero.

6. Gran Canaria. Queda restablecido el equilibrio, por lucha ganada, con una burra por fuera, por José Mederos.

7. Santa Cruz. Nuestro famoso Mariano Cabrera juega con su adversario quedando trabado un peligroso cango que Mariano sortea maravillosamente consiguiendo la victoria.

8. Gran Canaria. Preséntase un magnífico tipo de luchador, Antonio Rodríguez. Vemos un bonito juego de caderas y cae Mariano.

9. Gran Canaria. Sustituye a Cabrera el notable Manuel García; levanta Antonio Rodríguez por su adversario sin dar tiempo a que García ejecute su característico juego de defensa de muslo.

10. 11 y 12. Santa Cruz. Hasta aquí la lucha ha sido movida, interesante, pero sin que se presentaran encuentros emocionantes. Estos nos lo proporcionó Juan A. Jorge, con unas burras que hubieran causado escalofríos de entusiasmo al mismísimo Guardia Brito, autor de tantas y tan buenas en la misma Plaza.

Venció Juan A. Jorge, con la misma lucha a tres adversarios fuertes: a Antonio Rodríguez, a Juan Ojeda y a José Beatriz.

La segunda, particularmente, fué de una gran sensación. Juan Ojeda un hombre corpulento pero admirablemente proporcionado intenta levantar a Jorge y queda trabado el famoso garabato, que dejan paralizados a los dos atletas en una trabazón inexplicable y curiosa. Pasan los segundos y el público aplaude el grupo escultórico, que forman los luchadores; el señor Sicilia impresiona una placa.

Aquellos hombres, como en la lucha que admirablemente describe Shenkiervicz entre Ursus y la fiera en el anfiteatro de Roma, parece que han echado raíces en la tierra.

Por fin Juan A. Jorge intenta los últimos esfuerzos y lentamente el cuerpo de Ojeda obedece a la presión prodigiosa del luchador tinerfeño hasta caer en tierra abrazado a su adversario.

(finalizamos mañana)

miércoles, 29 de septiembre de 2021

140. Despliegue informativo (3)

El Progreso, 9 de junio de 1917, página 2:

“Mañana se celebrará en esta plaza de toros la última partida de luchas canarias entre los equipos de esta isla y Hierro. El espectáculo será amenizado por la banda municipal de música. Los luchadores de uno y otro equipo son los siguientes:

Hierro

Acisclo Sánchez, Juan Padrón Pérez, Pascual Hernández, Ramón Hernández, Juan Padrón, Miguel Padrón, Graciano Hernández, Manuel González, Wifredo Mérida, Justo Hernández, José Gutiérrez, Antonio Quintero, Pedro Machín, Juan Rodríguez, Antonio Pérez (El de la cortada).

Tenerife

José Martín (Sopo), Ricardo Campos, Manuel García (Chiflado) Celedonio Rodríguez, Francisco González, Rafael Déniz (Cañero) Mariano Cabrera, Eusebio García (Herrero), Santiago Cedrés, Aureliano Albertos, Ángel Alvarez (Angelito), Julián Hernández (De Hipólito), Gregorio Correa, Juan Manía Ramos (El Guarda), Alvaro Canino (Alvarote), Andrés Rosas, Emilio Rivero, Francisco Hernández (El de la Caldera), Fernando Santana, Francisco Melián, Rivero, Liborio Pérez.

Después de la lucha corrida, se celebrarán interesantes desafíos.

Directores de lucha: Don Acisclo Sánchez y don Juan Padrón, por el Hierro; don José Martín y don Emilio Rivero, por Tenerife.

Jueces de terrero: Don Leonardo Gutiérrez, por el Hierro y don Luis Delgado, por Tenerife”.

Y la detallada cuenta que prometió Diario de Tenerife, se publica el 9 de junio de 1917, página 2:

“También hoy es difícil nuestra tarea de cronista; pero no porque haya poco que decir, sino porque hay demasiado que contar.

Y no temamos, como en nuestra revista anterior, que el asunto no responda a la medida de nuestros deseos; al contrario, hoy tenemos la seguridad de que nuestra palabras serán reflejo bastante confuso de la magnífica tarde que nos proporcionó la lucha del jueves, en el Teatro Leal, de La Laguna. Corta, tan corta como la del domingo fue la lucha; empezó cerca de la una y media y a las 3 estaba terminada; pero fueron seis cuartos de hora muy bien aprovechados, porque durante ellos desfilaron recuerdos gratísimos de luchas pasadas resucitados al conjuro de unas faenas que formarán época en el deporte canario.

Santana, por ejemplo, nos trajo a la memoria aquella su feliz tarde en la que hizo morder el polvo de derrota en el Teatro Viana a los célebres Patamochos; Juan Padrón Pérez nos recordó las tardes memorables en las que un José Reyes rendía a los más poderosos luchadores de la isla; y una lucha, una sola, ganó Pascual Hernández, pero el triunfo fué definitivo; para encontrar una lucha que pueda dignamente compararse con la que Pascual electrizó el jueves al público del Teatro Leal, tenemos que remontamos al encuentro de Tejina y arrancar el famoso remolino que dejó consagrado a José Martín (El Sopo).

Fué también el jueves un día bueno para Francisco Hernández, el entusiasta y admirable luchador de la resistencia; se creció al agarrar con Acisclo y al vencerle se arrancó la espina que hace mucho tiempo tenía clavada; debajo de Acisclo aplastó también Pancho al Sopo, a Déniz y a José Reyes.

Seríamos injustos si no citáramos como extraordinario, a Manuel García; el jueves repitió una de sus sorpresas: su lucha salvadora de hombre práctico que lleva al público el convencimiento de que Manuel García es un luchador de cuerpo entero; todo aficionado que tenga un poco de memoria recordará siempre a Manuel presentando en las difíciles situaciones como el cabo salvador de un naufragio inevitable; y es que tiene, no cabe duda a pesar de su sobrenombre, la rara condición de permanecer sereno y sensato, cuando ve a sus compañeros más notables, con las cabezas perdidas, rodar por el suelo como pelotas.

Miel sobre hojuelas fué la actuación de Mariano Cabrera, único postre que se podía turnar después del trabajo que había desarrollado Pascual.

Con permiso de los poetas estamos por asegurar que también el luchador nace y no se hace; por lo menos así hay que creerlo al observar lo que pasa con Cabrera, joven luchador, que como decíamos en nuestra revista anterior, es de ayer y ha hecho ya experimentar las más gratas impresiones de la lucha canaria como manifestación magnifica del arte y del poder combinados; el cango con el que venció al célebre Mandarrias fué el remate más completo, el broche de oro, que diría un literato de la segunda lucha entre El Hierro y Tenerife.

Acisclo, valgan verdades, en las dos tardes en que se ha presentado, no ha estado, ni mucho menos, a la altura que su fama exije; no le ha acompañado la suerte; sin embargo, el jueves tuvo tiempo bastante y sobrado, si su dominio fuera franco y seguro, para ganar su lucha con Francisco Hernández; es indudable que se ha encontrado con gente más poderosa de lo que calculaba, y la desconfianza y, el temor de perder le restaron facultades; mañana, último día, pudiera tener el desquite”.

(concluimos mañana)

viernes, 24 de septiembre de 2021

136. Veinte contra diez (2)

Continuamos con los relatos porque los periódicos del entonces no escamoteaban esfuerzos. Sobre todo, Diario de Tenerife. En la actualidad, entre la pandemia y el acomodo de los plumillas, guárdame un cachorro.

El Progreso, 4 de junio de 1917, página 2:

“En la Plaza de Toros. La lucha de ayer

Ante una numerosísima concurrencia, jamás vista en esta clase de espectáculos en esta Capital, verificóse ayer en el circo taurino, la sensacional lucha entre los diez afamados atletas de la vecina isla del Hierro y los veinte más notables luchadores de Tegueste, La Laguna y esta ciudad.

El espectáculo resultó de lo más emocionante que hemos presenciado y los millares de personas que como espectadores asistieron a él salieron en extremo satisfechísimas.

Los héroes fueron, por el partido de Tenerife, José Martín, Angelito, Déniz, Eusebio García, Albertos y Julián Domínguez, y Juan Padrón y Pascual Hernández, por el del Hierro.

Eusebio derribó a los tres maestros Acisclo Sánchez, Juan Padrón y Manuel González.

Pascual cayó a manos de Déniz.

El resultado de las luchas fué de 10 a favor de Tenerife por 7 de los del Hierro”.

Y la prometida y prolija información en Diario de Tenerife, 5 de junio de 1917 (martes), páginas 1 y 2:

“Luchas canarias en la Plaza de Toros entre El Hierro y Tenerife

Algún tanto dificililla es hoy nuestra tarea de repórter.

Quisiéramos hacer un esfuerzo y emplear un vocabulario propio de los grandes acontecimientos, pero nos asalta el temor de que el asunto no responda a  nuestros deseos y queden desfiguradas y doloridas la verdad y la justicia que inspiran siempre nuestras impresiones.

Duró la lucha del Domingo muy poco tiempo; Ia suerte puso mala cara al grupo herreño; quedaron en pie la mayor parte de nuestros luchadores; no sucedió, para decirlo de una vez, lo que el público esperaba y, sin embargo, la concurrencia no salió descontenta.

Cayeron los hombres del Hierro, pero su derrota no puede calificarse de fracaso; ninguno, de los diez hombres que formaban el grupo adversario de Tenerife quedó ante el público como un mal luchador. Y por esto; porque caían como buenos en la lucha con otros tan buenos como ellos, el encuentro del Domingo, a pesar de su corta duración y de su resultado completamente distinto del que todos calculábamos, sostuvo la animación dejando, si acaso, al final una impresión agridulce; mezcla de satisfacción y desconsuelo que lejos de matar el entusiasmo, creemos nosotros que será nuevo acicate de curiosidad para los próximos encuentros.

Desilusionados y tristones quedaron los que habían puesto las esperanzas y afanes de emociones en el afamado Acisclo Sánchez, víctima ayer de un golpe, de desgracia y de la musculatura de hierro del poderoso Eusebio García; los que se imaginaron un desfile de la flor y nata de nuestros luchadores rendidos a Ios pies de Juan Padrón y Pascual Hernández; los que habían afirmado como indiscutible el triunfo de la gente del Hierro sobre la de Tenerife.

Pero a disipar el descontento se agolpaban también las notas de gallardía que nos ofrecieron los de uno y otro bando; el heroísmo de Alvarote y las palmadas asombrosas de Juan Padrón; el trabajo de Mariano y la defensa triunfante de su contrincante Manuel González; el juego admirable de Pascual todo maestría, deshaciéndose impotente contra el arte, una vez más ratificado de José Martín (el Sopo); Angelito vencedor en la agonía; Eusebio, convertido en héroe de la tarde y Déniz con su arma favorita de la cadera, señalándose como botón de muestra de las reservas que aún quedaban al partido de Tenerife.

El encuentro de ayer fue indudablemente una sorpresa, y los principalmente sorprendidos habrán sido los luchadores herreños.

Los partidos de Santa Cruz, de La Laguna y Tegueste y Tejina tienen cada uno un cuadro de luchadores completo; se ha aguzado el ingenio en un largo entrenamiento y raro es el luchador que ignora los resortes curiosos e interesantes de nuestro deporte regional. EL domingo quedó nuestra lucha triunfante como nunca.

Pudo llamarse la fiesta de la lucha canaria.

Estuvo el espectáculo bien organizado, no hubo incidentes ningunos y el público, un lleno completo, que en algunos momentos desbordó su entusiasmo estuvo correctísimo y premió con grandes aplausos a los luchadores herreños que se distinguieron.

Y como en honor a la verdad no encontramos otras impresiones generales que trasladar a las cuartillas, pasaremos a referir lo que nos ofrecieron los 17 encuentros, uno de ellos en tabla, que se celebraron el Domingo.

1º. Tenerife. ¿Quién es el primero que en nombre de Tenerife se atreve a pisar el terreno? El simpático Alvaro Canino tuvo este honor; fué premiada su valentía con el triunfo contra Juan Padrón.

(finalizamos mañana)

jueves, 23 de septiembre de 2021

135. Veinte contra diez (1)

De extraordinaria calificaba la prensa, amén de una concurrencia jamás vista, la luchada habida en la Plaza de Toros de Santa Cruz entre una selección de Tenerife contra otra de El Hierro. Descompensada, eso sí, por el número de intervinientes, pero que dejó buen sabor de boca por la calidad de los contendientes y con el reconocimiento generalizado de que faltó suerte al combinado herreño. Detallemos lo que en diversas cabeceras se relató al respecto.

Gaceta de Tenerife, 4 de junio de 1917 (lunes), página 1:

“Lucha extraordinaria

La expectación enorme que había despertado el encuentro entre los luchadores del Hierro y los de esta isla llevó ayer a la Plaza de Toros una enorme concurrencia.

Esta no quedó defraudada aunque se esperaba más juego por parte de los luchadores herreños que venían precedidos de mucha fama.

Demostraron, sin embargo, ser gente luchadora y fueron aplaudidos en algunos encuentros pero no les acompañó la suerte y se encontraron además con gente bien preparada.

Cayeron los diez luchadores del Hierro y siete unicamente de Tenerife. Tomaron parte por esta isla Alvaro Canino, Manuel García, Julián Hernández, Angelito, Aureliano Albertos, Mariano Cabrera, Eusebio, Rafael Déniz y José Martín.

Buena estuvo la representación de Tenerife; y demostrado quedó que puede esta isla ponerse en primer lugar en lo que a luchadores se refiere.

Unos con arte y otros con poder y algunos con poder y arte dejaron muy bien puesto el pabellón.

Las figuras principales Acisclo Sánchez y Juan Padrón cayeron a manos de Eusebio García.

Pascual Hernández y José Martín (Sopo) hicieron filigranas sin lograr tirarse.

La última lucha fué el triunfo de Rafael Déniz tirando por cadera al mencionado Pascual.

Veremos si en el próximo encuentro la fortuna ayuda algo más a la gente del Hierro.

Por hoy nuestra enhorabuena a los luchadores y a la Empresa”.

Diario de Tenerife, 4 de junio de 1917, página 1:

“Ante una grandísima concurrencia ayer tarde se celebraron en nuestra plaza de toros la primera de las partidas de luchas canarias contratadas con 10 famosos atletas herreños contra 20 luchadores de esta capital, La Laguna y Tegueste, también de gran renombre.

Todos les encuentros dada la valía de unos y otros contendientes, causaron una emoción indescriptible.

El resultado de la partida fué de 10 luchas a favor de Tenerife, contra 7 de los del Hierro. Es decir fueron derribados todos los individuos que componían este equipo.

Mañana publicaremos una extensa é interesante información hecha por nuestro redactor deportivo”.

El Imparcial, 4 de junio de 1917, páginas 2 y 3:

“La fiesta regional. La lucha de ayer

Con la asistencia de un público numerosísimo, unas cuatro mil personas nuestra enhorabuena a los empresarios, se verificó, ayer, en el circo taurino de esta capital, el desafío concertado entre diez afamados luchadores del Hierro y los veinte mejores de esta ciudad, la Laguna y Tegueste.

Don Juan Padrón y don Alvaro Canino (Alvarote), fué la primera pareja que salió al terrero, venciendo éste a aquel por una media cadera muy bien echada y muy bien rematada.

A su compañero del Hierro lo vengó don Juan Padrón Pérez, quien, con una palmada por dentro, dio en tierra con Alvarote.

Don Manuel García (Chiflado), que salió por caída del luchador lagunero, no resistió tampoco la palmada por dentro de su contrincante y tuvo el mismo lecho que Alvarote.

Don Julián Hernández (el de Hipólito) que se presentó en el terrero con ánimo decidido de quitar de en medio al formidable luchador herreño, tocó todos los registros de su arte, produciendo en el público verdadera sensación, pero a la tercera agarrada, el de el Hipólito midió el suelo al impulso de una palmada pa tras, que le recetó su adversario.

Retirado provisionalmente don Juan Padrón Pérez, uno de los luchadores que más se distinguieron ayer, salieron a luchar don Graciano Hernández y don Ángel Alvarez (Angelito), el luchador artista por excelencia, que tocado por su contrario con una palmada por dentro, recurrió a su arte, y sin darnos exacta cuenta de la contra-lucha, el herreño quedó vencido.

Don Wifredo Mérida, con una palmada pa atrás se deshizo de Angelito, que fué vengado por don Aureliano Albertos, quien a su vez, cayó a los pies de don Pascual Hernández, otro de los mejores luchadores del partido herreño, por su arte y agilidad, a pesar de sus 45 años.

Don Francisco Melián Rivero que aspiraba a deshacerse de su contrario, corrió la misma suerte que su anterior compañero.

Y aparece en el terrero, causando una gran expectación pública, el famoso Sopo, don José Martín, quien, y después de agarrar unas cuatro o cinco veces, ni pudo vencer ni ser vencido, retirándose ambos luchadores.

Don Justo Hernández y don Mariano Cabrera, que sustituyeron a los dos anteriores, trabaron lucha con coraje y decisión, resultando triunfante el segundo, que fué vencido por don Manuel González, y éste, a su vez, por don Eusebio García (Herrero), que fué el hombre de la tarde por la calidad de los luchadores herreños a quienes les hizo morder el polvo de la derrota.

Don Acisclo Sánchez, que goza de tan merecida y general fama como luchador, casi invencible, cayó por una levantada del Herrero, produciendo en el público como la impresión de un sueño pues nadie creía posible el resultado que tuvo este encuentro, achacándose, luego, a un golpe de fortuna del Herrero.

El jueves próximo lo veremos. También venció éste a don Juan Padrón Pérez, otro de los más justamente conceptuados luchadores de poder, habilidad y destreza, y el cual, anteriormente, como queda dicho, había tumbado a tres adversarios.

Don Rafael Déniz (Cañero), remató el partido tirando a don Manuel Padrón y a don Pascual Hernández.

Resumen: siete luchadores de Tenerife vencieron a los diez de la isla del Hierro, aunque muchos aficionados reconocían que aquellos lucharon con bastante suerte.

El partido anunciado para el jueves de esta semana tendrá lugar en el teatro Leal, de la Laguna, comenzando el espectáculo a las dos de la tarde.

Se nos dice que será reforzado el bando herreño”.

(continuamos mañana)

martes, 21 de septiembre de 2021

133. Nos niegan sus nombres

Hemos podido observar en estos husmeos que en algunos periódicos las crónicas de las luchadas del entonces eran bastante prolijas. Valga de muestra esta que publicó Diario de Tenerife, el 7 de mayo de 1917 en su página 2:

“Cumpliendo lo que prometimos en nuestra revistilla del sábado, a continuación ponemos a la disposición de los lectores amigos de la lucha canaria, los detalles que pudimos tomar del encuentro del Jueves de la semana pasada en la Plaza de Toros.

1ª. Laguna. Trabaja de firme Cedrés pero no vio recompensado su trabajo y perdió la lucha.

2ª. Santa Cruz. El vencedor de Cedrés, llamado Santiago Cruz, es derrotado con una levantada por Ignacio.

3ª. Laguna. Y como el que a hierro mata a hierro muere, Ignacio fué vencido con otra levantada por Felipe González.

Felipe González y Goya agarran durante un buen rato y se retiran sin resultado.

4ª. Laguna. Cae J. A. Jorge a manos de José Alvarez González.

5ª. a la 10ª. Santa Cruz. Es decir, 6 luchas seguidas que ganó Aureliano Albertos: agarra el muslo y se inclina haciendo doblar también el cuerpo del contrario, y después todo es cuestión de saber bajar la mano, ponerla en forma de palanca y esperar a que el adversario toque tierra; así cayeron casi todos sus adversarios del jueves: José Alvarez González, José González Martín, Hilario Alonso, José Martín, Alvaro Canino y otro cuyo nombre no pudimos averiguar.

11ª. Laguna. Aureliano es detenido en su marcha triunfal por el poder de Juan Martín Ramos.

12, 13 y 14. Santa Cruz. Sale entonces por el Fomento C. García, un hombre que vale por una brigada entera, trata de levantar a Martín Ramos, pero éste no cree necesario que le arroje por el balcón teniendo la puerta abierta y humildemente cae en tierra.

También cayeron Julián y Agustín Hernández, y repitamos aquí lo que decíamos el sábado ya que el cajista nos garabateó el párrafo: y gracias a que C. García, como hombre pacífico, se retiró tan pronto como se lo permitió el reglamento.

15, 16 y 17. Santa Cruz. Juan Mesa nos proporcionó, quizás las luchas más interesantes de la tarde; venció a tres contrarios, a dos de ellos por cango ejecutado con toda precisión y limpieza; Mariano Cabrera podría ponerles su firma sin avergonzarse.

Uno de los vencidos fué el famoso Victoriano Rodríguez; no nos fué posible averiguar los nombres de los otros dos, con estas estadísticas no pretendemos otra cosa que el dejar consignada la carrera de cada luchador; pero algunos de los luchadores de la Laguna conceden a esto una importancia que no tiene, y nos niegan sus nombres.

18. Laguna. Felipe González; un muchacho que ya se ha hecho aplaudir, vence fácilmente a José Suárez.

19. Santa Cruz. Había muchos deseos de ver luchar a Mariano, y el público se alegra cuando le ve salir; vence a Felipe González con una levantada limpia, dominante.

20. Laguna. Por una defensa de muslo, después de unos momentos de expectación, el joven Marcelino Hernández, apunta a su favor la lucha contra Mariano.

21. Santa Cruz. Goya gana la lucha contra Marcelino.

22 y 23. Laguna. Un famoso luchador, Justo Hernández (de la familia del célebre Pascual) que había llegado el jueves a esta Capital, procedente del Hierro, lucha a favor de la Laguna, vence a Goya con una cadera comprometida y tiene la suerte de derrotar también a nuestro notable José Martín (Sopo).

24. Santa Cruz. Una palmada y cae Justo Hernández; ¿será necesario decir que la palmada fué del discutido Leonardo?

25. Laguna. Como Leonardo después de vencer a Justo se retira también, agarran Andrés Hernández y Angelito el de los Campitos, cayendo Angelito.

26, 27, 28 y 29. Santa Cruz. Ganadas por esa cadera demasiado conocida para que digamos que fué Rafael Déniz el que puso fin a la lucha corrida, después de vencer a Andrés Hernández, Liborio, X y Manuel Valencia.

Total 29 encuentros. 20 a favor de Santa Cruz y 9 ganados por el partido de La Laguna.

Desafíos: Justo Hernández contra José Martín (Sopo); ganó el Sopo tres luchas seguidas empleando para ello el catálogo de sus conocimientos y recursos.

Alvaro Canino, luchador que se ha conquistado las simpatías todas del público, contra Manuel García.

Alvaro ganó una lucha y dos Manuel García que quiso con un arranque valiente y pundonoroso, cerrar la boca a los murmuradores...”.

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Lógico será deducir que la X debe corresponder a uno de los luchadores laguneros derribados por Déniz y que formaban parte del grupo de los reacios a dar su nombre al reportero. Qué cosas. ¿Tendrían que ocultar algo a la Hacienda?

viernes, 27 de agosto de 2021

115. Luces y sombras

O sombras y luces, para ser más exactos. Porque no siempre el acontecimiento deportivo responde a las expectativas creadas. Así, en nuestro peregrinar por los vericuetos de la lucha canaria, recalamos en el 9 de octubre de 1916, cuando el periódico Gaceta de Tenerife, en su página 3, nos da cuenta de otra luchada en el Parque Recreativo de Santa Cruz, que, al parecer, no satisfizo al público que allí se congregó. Veamos:

“Se celebró ayer tarde en el Parque Recreativo la anunciada luchada entre luchadores de Santa Cruz y Fuerteventura.

El público, que acudió bastante, no quedó todo lo satisfecho que esperaba.

Desde el principio se hizo muy manifiesta la superioridad de Santa Cruz; de los luchadores de Fuerteventura muy pocos se distinguían como regulares y ninguno llegó a merecer el calificativo de notable; junto con ellos lucharon Salvador Guerra y José Reyes ya conocidos de este público por pertenecer al cuadro de luchadores, de esta Capital.

Los encuentros en lucha corrida fueron 33; a favor de Santa Cruz 20 y las 13 restantes ganadas por Fuerteventura.

Se demostró ayer claramente que tenemos en esta Capital, gracias a la sociedad recientemente formada para el fomento de la lucha canaria, luchadores bastantes para hacer un dignísimo papel en cualquier terreno; en las tres primeras luchas ganadas ayer por un mismo luchador y en la mayor parte de las presentadas en toda la tarde notábase la escuela de una mano maestra en el noble y simpático deporte canario.

Además de éstas fueron muy interesantes la 27ª, una hermosísima lucha de dobladillo ganada por un joven de Fuerteventura, y la 32ª en la que José Reyes, que ya había vencido a otros, logró vencer al ya afamado Leonardo Morales.

Hubo varios desafíos, en los que hubo de todo, tomando parte en uno de ellos El Sopo que luchó con Salvador Guerra a falta de mejor adversario”.

Sin embargo, en la crónica que dos semanas después, 23 de octubre de 1916, el mismo periódico, Gaceta de Tenerife, en su página 2, hace referencia a la habida en el mismo recinto capitalino entre las formaciones de Santa Cruz y La Laguna, torna el tedio de la primera por el rendimiento de esta otra. Leamos:

“Todo lo que de sosa y aburrida tuvo la lucha del día 8, lo tuvo de interesante la efectuada ayer entro los partidos de Laguna y esta Capital.

Treinta y dos encuentros contamos y fueron notas características en casi todos el orden, la limpieza y la rapidez; algunas de las luchas fueron sensacionales y en general la tarde toda fué un triunfo para el deporte canario que logró mantener durante unas tres horas casi, el entusiasmo y la atención del numerosísimo público.

Consolidó ayer la fama adquirida en poco tiempo Leonardo Morales, y recogió los primeros laureles Rafael Déniz, un magnifico tipo de luchador que asegura una notabilidad para cuando los maestros añadan arte y astucia a su fuerza soberana y buenas disposiciones de Déniz permítasenos la frase puede decirse también que ha entrado por la puerta grande.

Estuvo también afortunado Pepe Delgado y de La Laguna Santana y Eutiquio Valencia.

Ganó La Laguna las 1ª y 2ª luchas y para evitar la desanimación en el partido santacrucero salió Morales para apuntar fácilmente a favor de Santa Cruz tres luchas (3ª, 4ª y 5ª), Morales descansa.

Santana de La Laguna vence a dos luchadores (6ª y 7ª) y cae en la lucha 8ª a manos de Salvador Guerra. Este agarra tres veces con el Hijo de Hipólito siendo vencido el Guerra (9ª) y el Hijo de Hipólito después de vencer en el encuentro 10ª a Clemente se retira.

La lucha 11ª la gana Leonardo Morales.

Francisco González con mucha limpieza añade las 12ª y 13ª a favor de Santa Cruz y se retira satisfecho, y tenemos en el terrero al héroe de la tarde, Rafael Déniz; con poderosas levantadas, reveladoras de una fuerza que causa admiración, gana las luchas 14, 15, 16 y 17, retirándose.

Eutiquio sale a lucha y se retira también después de ganar los encuentros 18 y 19.

Rafael Déniz se encuentra aún con ánimos para vencer en dos luchas más (20 y 21) y se retira definitivamente.

Ricardito, de Santa Cruz, gana la 22 y pierde la 23 que queda igual que la 24 a favor de La Laguna.

Pepe Delgado da en tierra, siendo muy aplaudido, con el vencedor de Ricardito y con Hojita y con el Hijo de Hipólito (26, 26 y 27) y es vencido por Eutiquio en la lucha 28.

Leonardo Morales no quiere quitarse la ropa sin vencer en dos encuentros más (29 y 30), uno de ellos con Eutiquio.

José el Chico, de La Laguna, gana la lucha 31 y a manos de Manuel García pierde la 32, quedando terminada la lucha corrida.

Miel sobre hojuelas fueron los desafíos del final, de los cuales algunos quedaron sin terminar.

Leonardo y Santana quedaron en tabla.

El aplaudido Angelito y el famoso Sopo agarraron cuatro luchas; la segunda fué dudosa, las otras tres, en las que hubo preciosas defensas de una y otra parte, quedaron a favor de El Sopo”.

miércoles, 25 de agosto de 2021

113. Emotivos aplausos

Curioso, al menos, el planteamiento del cronista que da cuenta de la luchada celebrada en el Teatro Viana (San Cristóbal de la Laguna) al hacer un llamamiento a los guardias para que no coarten la efusividad del público en el aplauso a los bregadores. Pero traslademos el relato informativo del encuentro y que se reseña en Gaceta de Tenerife, el día 17 de julio de 1916 (lunes), que se corresponde con el ejemplar número 1787, año VII, y cuyo contenido se recoge en su página 2:

“De buena, según oímos a personas entendidas, podía calificarse en general la luchada celebrada ayer en el teatro Viana de la vecina ciudad.

Desde luego no hubo tiempo de aburrirse; cuando no teníamos en el terreno a los luchadores podíamos entretenernos contemplando a la guardia afanosa por contener los arrebatos del público.

Comprendemos y creemos muy conveniente meter en cintura, valga la frase, a todo el que se propasa en sus entusiasmos y da rienda suelta al apasionamiento para molestar a un luchador, pero no vemos la razón porqué se pone tanto empeño en contener el homenaje con que los espectadores premian la habilidad y fuerza desplegadas por cualquiera de los adversarios.

La práctica demostró ayer que esto es imposible y para lo sucesivo sería tener entendido que el aplauso en nuestra tierra nunca significa acto de hostilidad para el vencido, porque sería innoble e injusto, sino explosión inevitable de la emoción durante algunos minutos contenida ante el juego sostenido por dos campeones.

Pero dejémonos de disgresiones, que no me negarán ustedes que son acertadas aunque si inoportunas, y miremos al terreno donde ya se encuentra esperando a un contrincante uno de los hermanos Patamochos.

La lucha comienza con la gente escogida, aunque como veremos no tiene desperdicio el personal que hoy se presenta.

El Patamocho que inicia la lucha, y que creemos es el más pequeño de los tres, gana las 1ª y 2ª luchas.

Pero Fernando Santana le quitó pronto el contento haciéndole pagar con una inesperada caída las palmaditas del Patamocho (3ª lucha).

Resonaban aún los aplausos (a pesar de la policía) cuando agarra con Santana otro Patamocho; se acuerda el de Tegueste de la derrota que sufrió en Santa Cruz a manos de su adversario y da con éste en tierra (es un decir) ganando la 4ª lucha.

Para la 5ª era de esperar sale el Patamocho restante que logra vengar a sus hermanos.

Emilio Rivero se ha puesto el traje de luces, vence a Patamocho (6ª lucha) y se retira satisfecho de haber cumplido con su deber.

La 7ª la gana José el chico.

Y aunque el chico se defiende en la 8ª cae a manos de Mandarria quien después de ganar la siguiente (9ª) se retira bien para descansar o para darle un chasco a Juan Reyes (el Marchante).

Juan Reyes gana la 10 y… conflicto en puerta; los ánimos se han ido agriando y los luchadores dejan de saludarse con nobleza tomando el aspecto peligroso de gladiadores enemigos. El mismo Reyes soluciona y calma el cisco despojándose de los arreos de la lucha.

La lucha 11 queda por la Laguna; la 12 la pone Francisco (Majorero) a favor de Santa Cruz. Manuel Valencia gana las 13 y 14 y pierde la 15 a manos de Salvador Guerra quien también tiene la fortuna de vencer a Eustaquio Valencia (lucha 16).

José Correa quita la impresión de las anteriores venciendo a dos de Santa Cruz (17 y 18) y agarra en la 19 con su eterno contrincante, Tomás Albertos ganando éste; más tardó en caer José que en salir Gregorio Correa ¡la voz de la sangre!pero fué vencido (lucha 20) dejando el encargo de levantar el pabellón a Andrés Rosa quien lo consigue tirando a Tomás Alberto en la lucha 21.

El encuentro 22 fué el de la emoción; El Sopo y Andrés Rosa; fuerza y habilidad, arte y limpieza; gana El Sopo y aplaude hasta el mismo Rosa; llueve dinero. El mismo Sopo siempre con elegancia y verdadero luchador gana las 23 y 24 luchas esta última con José Rodríguez Rosa y se retira a... contar lo recaudado.

José Delgado sustituye al Sopo y no queriendo ser menos que el maestro logró apuntarse a su favor los encuentros 25, 26 y 27.

Delgado es vencido (28) por Pedro Rodríguez Rosa. El vencedor agarra con Manuel García, presentándonos una lucha de dobladillo que fué de lo bueno, sinó lo mejorcito de la tarde. Cayó Manuel García (lucha 29) y salió a hacer el núm. 30 Ricardo Campos que luchó heroicamente con Pedro Rodríguez, siendo ambos aplaudidos, cayendo al fin Ricardo.

Después agarraron El Marchante y Mandarria... pero aquello era un imposible; todo el poder y las ganas de Juan Reyes (o González como dice el programa) se estrellaban en un esfuerzo inútil contra la astucia de Mandarria poco deseoso al parecer de ganar pero nada dispuesto a sucumbir, haciendo filigranas.

Un desafío hecho por un Patamocho fué aceptado por Julián Hernández o Hijo de Hipólito; ganó la 1ª lucha el Hijo de Hipólito pero no fué posible continuarlas, porque no se ponían de acuerdo los adversarios en la interpretación de las leyes de la lucha.

En resumen, de 30 luchas, Santa Cruz ganó 16 y las 14 restantes La Laguna; pero de uno y otro bando quedaron jugadores por tirar: El Sopo, Mandarria, Emilio Rivero, Pedro Rodríguez Rosa y el Marchante. No tomaron parte, y se notó la ausencia de los veteranos Pancho el de la Caldera, el Capitán y los afamados Angelito y El Indio”.

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Se celebró la citada lucha en el lagunero Teatro Viana, situado en la calle Juan de Vera y construido en 1887 como una gallera. Cuenta con una historia cargada de múltiples peripecias y desaparece como sala de diversos espectáculos en los primeros años de la década de los veinte del pasado siglo.

martes, 17 de agosto de 2021

107. Desafío (y 2)

Del acontecer se hace eco, igualmente, El Progreso, diario republicano autonomista, 27 de febrero de 1913 (jueves), número 2262, año VIII, página 2: Notas  deportivas, luchas canarias.

“El luchador Celestino Hernández García se ha acercado a nuestra Redacción para rogarnos que hagamos público que se halla dispuesto a entablar un match de desafío con Miguel Cabrera (Mandarria), siempre que se le conceda un plazo de dos meses durante los cuales se ejercitará en la lucha, puesto que, según dice, hace algunos años que no practica este deporte de la lucha canaria.

Añade que en caso de que Miguel Cabrera acepte este desafío, cuya celebración no podrá ser antes de los referidos dos meses, será mediante apuesta de 1000 pesetas y correspondiendo el importe de las entradas al que resultare vencedor.

Enterado Mandarria de estas manifestaciones de su contrincante nos dice que se halla en absoluto dispuesto a todo. Pero como quiera que no puede perder el tiempo esperando aquí, lejos de su casa, esos dos meses, manifiesta que aquí con Celestino y con quien quiera luchará ahora en las condiciones que ya ha expuesto en los periódicos.

Y que dentro de los dos meses, si su contrincante persiste en el desafío, que vaya a Gran Canaria, en donde celebrará el match, no ya con mil, sino con dos mil pesetas de apuesta”.

No hallé constancia alguna de si el reiterado desafío tuvo lugar. Para un estudio más pormenorizado que estas pinceladas, me remito a los enlaces que al final te expongo.

Catorce meses más tarde, nuestro personaje sigue en el candelero. Así, en La Prensa, 14 de abril de 1914, página 1: Un desafío, luchas canarias y greco-romanas.

“De nuevo se encuentra entre nosotros el luchador de greco-romana Otto Van der Keert, el mismo que hace quince meses actuó en Novedades con gran éxito.

Otto regresa de Centro-América, en donde ha continuado practicando el arriesgado deporte á que se dedica, concertando sensacionales luchadas con afamados campeonatos y obteniendo señalados triunfos.

Hoy hemos recibido su visita, rogándonos que hagamos público el reto que lanza al famoso luchador canario Mandarrias, con quien dice que se halla dispuesto á concertar un encuentro en condiciones legales y tanto á lucha canaria como á la greco-romana que él practica.

Otto Van der Keert, que ha ído á Las Palmas con tal objeto, ha tenido que venir á esta isla por no encontrar allí teatro disponible para verificar el desafío.

Falta ahora la conformidad de Mandarrias, y en tal caso seremos espectadores de un interesantísimo match, pues además de la novedad que ofrece, ya hace algunos meses, antes de ausentarse el luchador boer, se habló aquí mucho de un encuentro entre ambos campeones”.

Y se confirma el enfrentamiento en Diario de Tenerife, 18 de abril de 1914, página 2:

“Mañana, á las 3 de la tarde, en el Salón Novedades, se verificará un sensasional desafío de luchas canarias y greco romanas entre el campeón boer Otto Van-derkeerk y Mandarria”.

También en La Prensa, del mismo día, página 2, se informa del acontecimiento. Hecho del que luego no existe constancia alguna en la prensa del entonces.

Por último, y para quienes deseen seguir ahondando, tal y como antes señalé, dejo estos enlaces a dos documentos (en formato PDF) de José Roque Falcón Falcón, titulados, respectivamente, Mandarria, prototipo de luchador canario y Mandarria, el “Pollo Reina” y su tiempo. Amén de otro a un artículo de Alfredo Ayala en su blog de etnografía y folclore:

https://mdc.ulpgc.es/utils/getdownloaditem/collection/MDC/id/72558/filename/109388.pdf/mapsto/pdf/type/singleitem

http://www.guiadegrancanaria.net/documentos/Mandarrias-El-Pollo-Reina.pdf

https://www.etnografiayfolclore.org/2015/08/luchadores-de-leyenda-miguel-cabrera.html

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Las ilustraciones de las entradas de ayer y hoy fueron tomadas del primero de los documentos anteriores. Y si a ustedes les parece bien, seguiremos mañana con más historias. Creo que nos daremos un salto hasta Argentina. Ya les contaré.

lunes, 16 de agosto de 2021

106. Desafío (1)

Creo haber dejado sentado que no es mi pretensión, con estas notas a vuelapluma, sentar cátedra al respecto. Existen suficientes entendidos en la materia (lucha canaria) que han escrito, mucho y bien, de nuestro noble deporte y de quienes a su práctica se dedican. Lo mío es mera curiosidad en el husmeo de periódicos de un pasado quizás no tan lejano.

Harto sabido es que en estos tiempos que corren, época que se caracteriza, con toda probabilidad, por un exceso informativo, cualquier asunto es eclipsado por otro de una manera sorprendente. Se relega al olvido un tema de rabiosa actualidad en menos que canta un gallo. Y observo que en las viejas planas de casi todas las cabeceras no se distaba mucho de lo que hoy sigue aconteciendo.

Algo de ello ocurrió con los pasajes que a continuación paso a relatar, y que versan de hechos relacionados con una leyenda del vernáculo deporte. Vamos allá:

En Diario de Tenerife, 20 de febrero de 1913, página 2: “El atleta canario Miguel Cabrera (a) Mandarria, ha aceptado el reto que ha hecho á los luchadores del país el campeón de lucha greco-romana Choni-Altona.

Ambos luchadores han convenido que el desafío consista en cinco luchas greco-romanas y otras cinco al estilo del país. Mandarria, además, aceptará luchas con otros atletas del país, que se presenten. Este espectáculo se efectuará el próximo domingo en el Salón Novedades.

Idéntica información en La Opinión del mismo día, página 2. Y en La Prensa, página 2. También en El Progreso, del 22 de febrero, página 1.

Con un recordatorio del acontecimiento tropezamos en La Opinión (22 de febrero, página 2) y en La Prensa (mismo día, página 2):

“Como tenemos anunciado, mañana por la tarde se celebrará en el Salón Novedades, el sensacional desafío que han concertado el campeón de lucha greco-romana Chony-Altona y nuestro afamado luchador Miguel Cabrera (a) Mandarria”.

Pero en La Región, diario conservador, del 24 de febrero, página 2, nuestro gozo en un pozo con esta escueta reseña:

“Se celebró ayer tarde, ante nutrida concurrencia, el campeonato de lucha entre Mandarria y Seracony Altona”.

Por lo que uno piensa que tanto bombo y platillo en los previos para un desenlace que te deja mal sabor de boca al no explicitarse el desenlace del tan cacareado desafío.

Aunque en el diario republicano La Prensa, el 26 de febrero de 1913, página 1, se inserta, bajo el titular de Entre luchadores, Un reto, la siguiente nota informativa, que, al menos, nos da cuenta del éxito del luchador galdense:

“El afamado luchador canario Miguel Cabrera Mandarria, triunfante el domingo en la lucha verificada en el Salón Novedades, se acercó ayer á esta Redacción para manifestarnos lo siguiente:

Que enterado de que el conocido luchador de esta Capital Celestino García, ha dicho públicamente que le vencería sin grandes esfuerzos, le desafía por conducto de este diario á la ventaja de cinco luchas para el próximo domingo, en Novedades.

Miguel Cabrera desea también que, en caso de ser aceptado su reto, se le conteste pronto, porque de lo contrario regresará á Las Palmas antes de dicho día.

Complacemos al interesado, haciendo públicos sus deseos”.

Y en el mismo diario, al siguiente día, en su página 1, se expone:

“Al reto lanzado por Miguel Cabrera Mandarria, ha contestado Celestino García aceptando el desafío, pero á condición de que los productos que se obtengan se destinen á las casas de Beneficencia de esta Capital.

Enterado de ello el retador, nos visitó ayer manifestándonos que él no puede aceptar lo propuesto por Celestino García, puesto que este está en su pueblo y tiene todo lo necesario para vivir y él está lejos de su familia, haciendo gastos de consideración, estando dispuesto únicamente á entregar á la Beneficencia lo que crea oportuno después de descontar los gastos que haya hecho.

Como las cosas se han puesto ya en un medio razonable, creemos que tendremos ocasión de ver á los dos afamados luchadores y que el día que se verifique el encuentro será un buen día para los aficionados”.

(concluirá mañana)