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jueves, 4 de noviembre de 2021

169. Seguimos en la brega (otra)

Desde el pasado mes de julio estuve sumergido en husmeos por lo que la prensa de la segunda década del siglo XX publicó en relación con la lucha canaria. Finalizada esta primera aventura –según se indicó ayer y pendiente de que en su día se pueda llevar a cabo una nueva incursión– retomo los andares más cercanos. Porque muchos pensaron –entre ellos mi alcalde– que abandonaba de manera definitiva los pareceres (opiniones, juicios de valor), generalmente políticos, que me sugieren las peripecias de los cargos públicos. Qué ilusos.

Para que se cercioren de que no es así, hoy, como toma de contacto, me voy a limitar a reproducir varias décimas que brotaron (o emanaron, como la lava del volcán) en los pasados meses veraniegos. Solo una muestra, que es conveniente guardar otras en la recámara. Por si se tercia. Es probable, además, que alguna haya visto la luz en la única red social por la que ahora circulo (o navego): Facebook.

De la derrota (orgánica) de Susana Díaz en Andalucía, y su rápido acomodo en el Senado (placentero y mullido colchón para trapicheos partidarios), surgió:

También se nos va Susana / a Madrid de senadora, / porque allí, en buena hora, / nadie el seso se devana. / Chiquita tropa, cristiana, / se cita en el echadero, / mientras tanto el pobre obrero / añora desconsolado / porque un puesto en el Senado / le provea el billetero.

Cada vez que la pandemia aflojó, un servidor también lo hizo y se mandó a mudar para darse un garbeo insular. Los recursos no permiten mayores aventuras:

De parajes colombinos / a Maxorata me fui, / y en “ambas dos” recorrí / sus variopintos caminos. / Cambié el monte por molinos, / por gavias y por volcanes, / pues grandes son los afanes / de mamar naturaleza, / que es de Canarias riqueza / y nosotros: sus guardianes.

Llevo casi dos años y medio –y la culpa no es única y exclusivamente del coronavirus– sin pisar cierto inmueble del pueblo. He pasado muchas veces y siempre está cerrado. Y como barco parado no gana flete, me dije:

¿Para qué quiero yo estar / en un lugar inactivo? / Me encanta sentirme vivo / pudiendo participar. / Si mi afán de figurar / ya lo tengo bien difunto, / para el futuro barrunto / muy incierto porvenir,/ y poco más que añadir:/ me quedo en mi casa… ¡y punto!

El empantanamiento de la renovación de ciertas instancias judiciales y las declaraciones pomposas de algunos magistrados, dando por sentado que la película no va con ellos, me volvió a encender la bombilla:

Si fueran independientes / hubiesen ya dimitido, / mas el gusto le han cogido / y se agarran con los dientes. / Los ciudadanos, pacientes, / contemplan anonadados / las grietas por todos lados / en instancias judiciales, / pero mandan los jornales / generosos, bien dotados.

Curiosa –¿o escribo otra cosa?– la aparente metamorfosis de incierto medio (¿o cuarto?) de comunicación que de la noche a la mañana cambia de sede y subyuga (embelesa) a pretéritos vilipendiados, corriendo estúpido velo:

Aquí no ha pasado nada, / manifestaron algunos, / y como un trompo, bien tunos, / giraron con su mirada. / Qué chula fue la montada; / cuánto podremos fardar, / para muy pronto olvidar / insultos y vejaciones / de anteriores ocasiones… / ¡Y pelillos a la mar!

Con un disfraz de cordero / el lobo disimuló, / pero no se percató/ del valor del refranero. / Porque sabe el mundo entero / que un velo no es suficiente / para engañar a la gente, / por lo que tarde o temprano / te vuelve a morder la mano, / pues sigue afilado el diente.

Y en esto surgió el volcán de La Palma. Se dispersaron por la geografía canaria –y allende los mares– periodistas, peritos y sabihondos:

Fue noticia el primer día, / espectáculo el segundo, / y al tercero todo el mundo* / solo morbo pretendía./ Cuando la lava fundía/ y a su paso sepultaba / la riqueza que albergaba,/ unos seudoperiodistas / alardeaban conquistas / cual gentes de mala baba. (*Medios de comunicación)

Científicos han brotado / con el volcán a porrillo, / que se chascan como millo / el más sesudo tratado. / Lograron el doctorado / con el móvil en la mano, / y fueron directo al grano / para mostrar la arrogancia / de quien revela ignorancia / discurriendo por el ano*. (*A modo de erupción fétida)

Por último, y no por ello de menor calado, la alegría indisimulada del señor Domínguez (cada vez más ausente) durante estos meses dedicados a las crónicas del vernáculo deporte. Tanto que Noelia y Adolfo hicieron horas extras a porrillo (aunque a ellos les gusta) para que Manolo justificara algo más su generoso sueldo en Teobaldo Power, amén de asistir a convenciones populares junto a ilustres señalados como Sebastian Kurz, Nicolas Sarkozy o Mario Vargas Llosa. Y en la Valencia de Rita Barberá:

Me anima constantemente / el alcalde de esta Villa, / tildando de maravilla / a mi blog en el presente. / Y me ha dicho un confidente / que ya le encargó a Benito / que prepare rapidito / homenaje con metopa, / y si hace falta una ropa / para bregar un fisquito.

Ya está bien. Hasta mañana. 

miércoles, 2 de junio de 2021

68. Y no pasa nada, oiga

Imagina tú que un buen día se culmina una vieja aspiración. La que faltaba en la terna para sentirte realizado. Porque antes ya habías plantado el árbol y la familia se había incrementado con la incorporación de algún vástago al linaje. Restaba, claro, el libro. Tras ímprobos esfuerzos –nadie conoce cuánto dolor supone si no te has sumergido en la vorágine– ves ante ti el fruto de muchas horas de soledad, palpas con tus dedos aquellas hojas impresas que salieron en momentos de encendidos de bombillas, cierras los ojos y agradeces a los que te rodean que te hayan dejado dar rienda suelta a inquietudes que dormían en la gaveta de los recuerdos…

Atrás quedó la dura travesía. A la que hubo de añadir los malos tragos de la búsqueda de los dineros. Porque este parto, desgraciadamente, ha de ser atendido en clínica privada. La cartilla de la seguridad social no cubre este tipo de locuras. Y es complicado, penoso y, a veces, exasperante. Pero recordaste la vieja máxima de que barco parado no gana flete, le echaste bemoles y tiraste pa´lante. Bendita chifladura.

Cuando ese otro paso fue superado con tesón, voluntad y arrestos, creíste conveniente acudir a TU ayuntamiento para planificar el acto solemne por el que la criatura debía ser presentada en sociedad. Se te da el visto bueno y se incluye el acto en el programa festivo del mes de mayo, donde la cultura, desde siempre, ha jugado un papel primordial.

Y tú, novato siempre en lides de tal enjundia, confiesas que debes demostrar el agradecimiento a quien se alongó por vez primera a esa ventana que abres a potenciales lectores. Porque es de bien nacido invitar, a que comparta mesa y mantel, a la persona que te prologa esos renglones hilvanados con todo el cariño que has podido desplegar.

Como tú, Juan José, has roto el silencio y has dado a conocer que si “ella va a estar presente, no cuentes con nosotros”, esa losa que te endilgó la señora concejala de CULTURA, ese veto, nítido y rotundo (¿estúpido?), impuesto a la persona de Fidela Velázquez, permíteme que un servidor vuelva a poner sobre el tapete el lamentable hecho que flaco favor ha dispensado a la noble Villa de Viera. Y que el pobre no levante la cabeza porque lo mismo se nos vuelve para Las Palmas. Aconteceres como este demuestran bien a las claras que no todos los cargos públicos saben administrar las competencias que le fueron conferidas.

Me aflige, aún más, que el triste afer se haya quedado olvidado con una simple pregunta en la última sesión plenaria. A la que se responde, como casi siempre, con las evasivas de rigor en el convencimiento de que las mayorías absolutas permiten licencias de tal índole. Pues se ha jugado con mucho más que con la dignidad del autor. Y de la prologuista. Mi pueblo –aquel que me vio nacer y en el que he desarrollado casi toda la actividad que el devenir me ha encomendado– no merece acciones de tal porte. Como mínimo exíjase la dimisión de la persona que se arroga idoneidades y presencias. A los que en este municipio nos quedan dos dedos de frente, sabemos cuál hubiese sido el desenlace ante la propuesta aludida. Pero los gestos dicen mucho, aunque vayan encaminados al fracaso. Los Realejos está muy por arriba de ignominias y puñaladas. Por muy populares que resulten.

No me hallo cabizbajo. Mentiría si me empeño en sostener tal aseveración. Lo mío va mucho más allá. Me niego a pensar que mi gente siga alucinada, que no se percate de que estas derivas implican más peligro que el que pueda considerarse esta censura como una simple anécdota, como un desliz que debe ser perdonado con otro efugio más. Este pueblo es bastante más que esa masa amorfa que se distrae con la hojarasca. Que no vislumbra más que formas y no es capaz de indagar para sumergirse en el fondo. Espero y deseo que un día habrá un pueblo (perdóneme, usted, don Pedro García Cabrera, por empezar por lo más cercano) que no sea silencio amordazado.

A los gobernantes, un consejo: más alto subió la palma. A la oposición, otro: poco bagaje el colgar dos pinceladas en las redes sociales, un par de preguntas los últimos jueves de cada mes y, mientras, el pueblo en la más supina ignorancia: cuatro fiestas, unas plantas en los jardines y aplaudiendo con las orejas.

Como desagravio a los implicados (Juan José y Fidela): COMPREN EL LIBRO. Ya yo lo leí y les puedo asegurar que en sus relatos se destilan la bonhomía y crianza de las que carecen (in)determinados representantes de la soberanía popular.

Despierta, pueblo, despierta, / no es real ese embeleso, / que no te la den con queso, / mira bien lo que se oferta. / Mantén esa mente abierta, / pues humo te están vendiendo / y ante tus ojos poniendo / la venda que te obnubila, / para que en tanto la edila / mala praxis vaya urdiendo. 

sábado, 8 de mayo de 2021

50. Séptimo resumen semanal

Empezamos la semana / visitando el Parlamento, / y después, yo no te miento, / me volví de mala gana. / Porque hay gente que se afana / en tomarnos por guanajos, / desatendiendo trabajos / por los que cobran bastante, / y andan siempre dando el cante / sin acudir a los tajos.

En el Realejo tenemos / un ejemplo muy sonado, / donde un tío escaqueado / en pocos momentos vemos. / Mas nosotros merecemos / lo que las urnas dictaron, / y en la sentencia plasmaron / veredicto popular, / sin que podamos cambiar / el mensaje que dejaron.

Que iba a haber pluriempleo, / de antemano se sabía, / por lo que a nadie cogía / en pañales su meneo. / Por lo tanto yo me meo / cuando escucho alguna queja; / no seas como la vieja / que refunfuña por todo, / pues él buscó el acomodo / que le serviste en bandeja.

Que se mire su joroba / no conozco yo político, / pues hace falta ser crítico / y ellos quieren solo coba. / Comerse la sopa boba, / el figurar en la foto, / venderte después la moto / de lo mucho realizado, / quedándote tú pasmado / y rascándote un escroto.

En Madrid hubo elecciones / y de calle ganó Ayuso, / que no es gobernante al uso, / pero la votan montones. / Se pierden las ocasiones / para un PSOE en el pozo, / mas no hay elector piadoso / que atienda al son de los timbres / cuando escasean los mimbres / en un candidato soso.

Ya completé la secuencia / del proceso vacunal, / por lo tanto este animal / se lo toma con paciencia. / Con dos dosis la evidencia / de la salud es lo primero, / debe marcar el sendero / de un porvenir halagüeño… / y que pase este mal sueño. / Saludos: el del sombrero.

sábado, 17 de abril de 2021

34. Sexto resumen semanal

La semana comenzamos / con la eterna cantinela / que no se aprendió en la escuela, / aunque pronto asimilamos. / Por lo que siempre cantamos / los defectos del vecino, / pero jamás el destino / puso un espejo delante, / por ver si acaso el tunante / a contemplarse se avino.

Y también con las vacunas / continúa la disputa: / al técnico se refuta / con las prácticas tontunas / con que sorprenden algunas / eminencias del saber, / pues ellos creen tener / la solución para todo, / aunque naden en el lodo / con su cansino quehacer.

Mientras tanto a un servidor, / una dosis le inyectaron / y en el brazo le dejaron / miligramos de valor. / Para un futuro mejor, / con optimismo avancemos, / que a esta pandemia vencemos / remando en la dirección / de quien nos marca la acción / y un respeto le debemos.

El Partido Popular, / que en este pueblo gobierna, / está metiendo la ‘pierna’ / en su modo de actuar. / Pues no le gusta aceptar, / con enorme prepotencia, / una muy simple evidencia: / que también la oposición / puede expresar su opinión / a su libre conveniencia.

El jueves yo me centraba / con quienes por libre van, / entendiendo que su plan / la estima le incrementaba. / Pero cuenta no se daba, / que en solitario no vamos / hacia la meta que ansiamos, / pues la ayuda es necesaria / en esta tierra canaria / si la mano no nos damos.

Y ya el viernes rematé / con un muro en La Montaña, / una vergüenza de España, / o del mundo, lo pensé. / En el mismo yo mostré / cómo este pueblo fiestero, / por sumiso y por palmero, / no le reclama al ausente, / que luche más por su gente. / Saludos: el del sombrero.

sábado, 10 de abril de 2021

28. Quinto resumen semanal

Yo no tengo competencias, / pero me encanta fardar, / por ello voy a tratar / de aumentar mis pertenencias. / Suelen ser esas licencias / del gobierno madrileño, / con una Ayuso de ensueño / que por libre siempre va, / pues el dribling se le da / al estilo Butragueño.

De teles y de “voxianos”, / de radios y de elecciones, / surgieron a borbotones / comentarios bien ufanos. / De asuntos no tan lejanos / hubo también referencia; / me refiero a la sentencia / del gomero Marichal, / porque a la hacienda estatal / no hizo la transferencia.

Un parque ya merecemos / en este pueblo norteño, / pues en uno más pequeño / bien elegante otro vemos. / Pero mucho nos tememos / que caiga nuestra propuesta, / como muchas en la cesta / de la desidia absoluta, / porque Manolo no muta / ni a consejos él se presta.

Un sobrante de vacunas / armó chiquito revuelo, / hizo clamar hasta el cielo / las mil quejas oportunas. / Pues se utilizan tribunas / que soslayan ciertas normas, / y así se pierden las formas, / cayendo en el desprestigio; / más quien vive del litigio / se reencuentra con sus hormas.

Archivo más espinelas / de la radio realejera; / quedan todas a la espera, / pues son buenas las cautelas. / Cuando acaben las tutelas, / lo mismo cambio yo el paso, / hasta entonces, por si acaso, / guardo un silencio prudente, / no quiero que se violente / en el circo su payaso.

Por lugares transité / meditando y escribiendo / sobre aquello que voy viendo  / y luego en el blog plasmé. / De paseo recalé / por el cine perdomero / comprobando con qué esmero / ha sido restaurado… / ¡y el Viera tan apochado! / Saludos: el del sombrero.

sábado, 3 de abril de 2021

22. Cuarto resumen semanal

Con Domínguez empezamos / esta más corta semana, / y después, de buena gana, / con Casimiro avanzamos. / En tres días alcanzamos / velocidad de crucero, / porque me inspira el gomero / por su constancia y entrega, / siendo tan buen estratega / como el edil realejero.

Cambiamos también la hora / para que luzcan las tardes / y contamos los alardes / de todo el que bien perora. / Porque ahora se valora / un discurso asaz vacío, / pero que dicho con brío, / disimula las carencias / de quienes con indecencias / se comportan como un crío.

A falta de la vacuna / tomé descanso dos días / y demandé a mis espías / la diligencia oportuna. / Para mí es una fortuna / emborronar un papel / y dejar signado en él / el parecer cotidiano / de aquello que tenga a mano, / envasado o a granel.

Avanzamos ya en abril / contando con veintitantas, / entran reyes e infantas / y otros bichos al redil. / Ni me pongo de perfil, / ni soy perrito faldero, / para eso está el palmero / dispuesto a lisonjear / con su verbo y su cantar. / Saludos: el del sombrero.

sábado, 27 de marzo de 2021

18. Tercer resumen semanal

La sinvergonzonería / del Partido Popular / fue un asunto a comentar / en la agenda que tenía. / Una vez más se atrevía / el comandante Manolo / a pensar que fuera él solo / quien propuestas elevaba, / soslayando que mandaba / al carajo el protocolo

de la buena educación / –ya son varios los asuntos / con los que él se anota puntos– / pues se copia un mogollón. / Le gusta entrar en acción, / con foto mucho mejor, / creyendo ser promotor / de cuanto aquí se acomete; / por eso te pego siete, / o chico fuera, mejor.

El llamar centro-derecha / a la alianza con “voxianos”, / es como darse las manos / la pólvora con la mecha. / Se requiere mente estrecha / para tremendo explosivo, / pues será el PP cautivo / de un fascismo redomado, / mas ni por ello Casado / permutará a reflexivo.

De las ratas que abandonan / el barco cuando naufraga, / casi mejor que no haga / –por si no me lo perdonan / los que conmigo se enconan– / la espinela de rigor, / sino pedir, por favor, / que prestigien la política, / que tengan conciencia crítica, / sin que pierdan el honor.

Sudores parlamentarios / en el blog se me colaron, / y sentencias me dejaron / de sus debates plenarios. / Los diputados canarios / trabajan con gran coraje, / para buscar el encaje / de sus múltiples empleos / con  generosos paseos, / pues gratis les sale el viaje.

Después un expresidente / nos dijo cuatro verdades / sobre las capacidades / de fuerte montón de gente. / En un tono asaz valiente / espetó a los diputados, / que ya nacieron cansados, / que solo viven de gorra / con semejante vidorra / y emolumentos variados.

De viajes y de viejitos / hubo también aquí un hueco, / pues pretendí hacerme eco / de cultura y circuitos. / Se escribió de los detritos / que algunas ondas expelen / con lo mal que siempre huelen─; / por San Jerónimo fuimos / y en mil baches nos caímos, / pero a Paco no le duelen.

Que esto es un sinvivir, / mis estimados lectores, / porque obras son amores / y no el continuo decir. / Como no me quiero hundir / en el debate fulero, / grito alto al chapucero / que coja la brocha y pinte, / y que más veloz esprinte. / Saludos: el del sombrero.

sábado, 20 de marzo de 2021

12. Segundo resumen semanal

Se fue de garbeo a Oriente / el Papa sin mascarilla, / porque allí si el virus pilla, / él es hombre resiliente. / Lo malo es que ve la gente / los chungos comportamientos, / y luego brotan a cientos / los contagios por doquier, / porque ahora es menester / predicar con los ejemplos.

Qué espectáculo, señores, / el vivido esta semana, / donde cada cual se afana / en causarnos más dolores. / Porque obras son amores, / se habrán dicho los políticos, / y en estos momentos críticos / olvidaron sus deberes, / y tú allá por donde fueres, / echas en falta analíticos.

Las colas también tuvieron / cabida en mis comentarios, / pues me tocó sufrir varios / que más paciente me hicieron. / En el saco se metieron / futbolistas de postín, / algún político afín, / más tránsfugas señalados, / que luego todos mezclados / provocaron el festín.

Del principio asambleario / de los chicos de Podemos / hace tiempo que no vemos / ni un mínimo comentario. / Ya les debe dar mal fario / aquello que pregonaron, / porque pronto abandonaron, / cuando tocaron poder / lo que pudiera escocer: / ¡qué fácil se arregostaron!

De Ayuso no escribiré, / me tiene descolocado, / y yo con el pie cambiado, / un flaco favor me haré. Mas, no obstante, sí diré / que de Trump es seguidora, / y, por tanto, la señora, / fiel a sus doctos consejos, / plasma en Madrid los reflejos / de aquel a quien tanto añora.

Dos semanas llevo ya / en esta nueva andadura, / y si me vale de cura, / el asunto en marcha está. / En el blog usted verá / el comentario sincero, / por lo tanto, aquí te espero, / a excepción de los domingos, / sin favores ni distingos. / Saludos: el del sombrero.

sábado, 13 de marzo de 2021

6. Primer resumen semanal

De no parecerte mal, / el sábado escribiré / y un resumen brindaré / en formato “decimal”. / Si la cosa está fatal, / saquemos chispa a la vida / o tendremos la partida / ya perdida de antemano, / no siendo ejercicio sano / optar siempre por la huida.

El lunes ya comenzamos / con las nuevas boberías, / esperando que sonrías / con las cosas que contamos. / Pues si en serio  lo tomamos, / mal asunto, compañero; / en todo el relato entero / la ironía está presente, / recurso de inteligente, / según leí yo en febrero.

He bajado a Gordejuela / y a La Gomera viajé, / por La Montaña pasé / viendo el muro, ¡vaya tela! / En el estadio: una esquela, / porque el tartán es afrenta / que ni el ahorro solventa; / hipódromo en construcción… / este alcalde es un filón / a pesar de que se ausenta.

Hablamos de informativos, / de ruinas, televisión; / del emérito, un montón, / y lanzamos correctivos. / Recintos feriales vivos, / todos llenos de animales, / amén de aquellos percales / que en el pueblo se comentan / y que nunca bien les sientan / a preclaros concejales.

De Casimiro y Manolo / hubo reseña oportuna, / pues los dos relatan una / historia con la que molo. / Ni la flauta de Bartolo / entona la melodía / que recitan cada día / estos nobles ejemplares / y con los cuales topares / en su escaño, señoría.

Acabo pa´ no cansarte / y me despido hasta el lunes, / do volverán más runrunes / con mi sombrero y mi arte. / Es solo punto y aparte / pero más bien parecido / a mero punto y seguido; / mil gracias, fieles lectores / por sus gentiles favores… / y por esta voy servido.

martes, 9 de marzo de 2021

2. Décimas y Gordejuela

Durante el periodo sabático, que se inició el 27 de septiembre del pasado año con mi descenso desde La Corona (no en parapente, eso se lo dejo a mi alcalde para sus viajes a Teobaldo Power, con los que se libra de los atascos en la autopista), me dediqué a poner en orden las décimas que se fueron acumulando en diferentes archivos del ordenador durante varios años. Y a buen recaudo están ahora –las 1666 rescatadas– en un formato que –dónde estás, maldita Primitiva– bien pudiera, o pudiese, constituir una futura publicación con hechuras de libro. Junto a otras boberías que, a lo mejor, mis nietos descubran dentro de un tiempo en el disco duro. Porque, y reitero lo que he comentado en diversas ocasiones, ya no me hallo en condiciones de ir por esos mundos en busca de patrocinadores. Los ayuntamientos no están por la labor (parece que esa cultura no vende y sí muerde) y las empresas privadas no se encuentran en las mejores condiciones económicas para tal dispendio. Por tanto, ahí quedarán por si. Lo malo, qué incongruencia, es que sigue incrementándose el montante, pues en 2021 se han subido al carro algunas más. Aunque me conformo, y no es poco, con seguir ejercitando el magín. Sano ejercicio que añado a los consabidos de manipular los cubos de Rubik que poseo en casa, así como el recitado de los elementos de la Tabla Periódica. ¿Y qué? Mejor que irme al bar de la esquina, ¿no? O a La Cascabela, que me han dicho que van a abrir una churrería. Uno me dijo el otro día que escribo encriptado. No sé, yo lo veo clarito. Deberán ser los rescoldos de viejas andanzas. Por ejemplo, cuando colaboraba en prensa. Y en cierta ocasión me dijo Manuel Plasencia (q.e.p.d.) que un artículo me había salido bordado porque no había entendido nada. De ahí que las décimas me valgan como desahogo

Menuda tristeza me causó la noticia de que somos orgullo mundial con las ruinas de la elevación de aguas de (La) Gordejuela. Lugar que bien conozco porque los que nacimos pobres (ya circulamos más desahogados), tuvimos que compaginar trabajos veraniegos con los estudios de Bachillerato en el Colegio San Agustín. Y a los trece años bajé por aquellas escaleras más latas de aceite para los motores que pelos me quedan ahora en la testa. ¡Ah!, eso de La Gordejuela, que ahora leo y escucho, constituye una novedad para quien estos renglones suscribe. Pero historiadores hay en el pueblo para aclararlo mucho mejor que este juntador de letras. Y el reportaje que pudimos ver en la televisión canaria –en el programa Una hora menos– me pareció de lo más pobre que me he tirado a la cara en las varias décadas de existencia. Incluyo la minúscula entrevista a Jorge Acevedo, representante de los actuales propietarios, quien se habrá dicho que si para aquella pantomima les abrió la puerta a fin de que accediesen al recinto. Aclaro que se encuentra cerrado a cal y canto por aquello de la golfería. Ya pudieron haber incluido la foto de Agustín Espinosa y no el vídeo del loco que se paseó, arriesgando su integridad física, por lo alto de las maltrechas paredes. Tampoco, entiendo, se le puede exigir más a una emisión en la que se buscan más el sensacionalismo y la bobería que asuntos de enjundia cualificada. No obstante, si quieren repasar algo del cómo se llevó a cabo la construcción de lo que constituyó un hito de la arquitectura e ingeniería en aquel entonces, y están dispuestos a culturizarse un fisco, los invito a que acudan al blog Pepillo y Juanillo (https://pepilloyjuanillo.blogspot.com), donde encontrarán una serie de diez entradas, a partir del 10 de agosto de 2011, que recogen lo publicado en la prensa de la época. De nada. A mandar.

Concluyo con otra bobería a modo de pregunta. Claro, si no sé hacer otra cosa. ¿Creen ustedes que la libertad de expresión es un derecho sin límites? Ante los conflictos que se plantean, sobre todo (que no sobretodo) en el uso desaforado de las redes sociales o los vituperios de los golfos de las ondas, los tribunales se vienen decantando por no considerarlo como preferente en los supuestos de injurias y calumnias, en suma, insultos. Y es que algunos pretenden recurrir al todo es válido, siempre y cuando el vapuleado acepte impertérrito la lluvia de improperios y no ose, en justa reciprocidad, tocarle los bemoles al vilipendiador. Ahí lo dejo, a la consideración de mis cuatro lectores, al decir de los interfectos.

lunes, 8 de marzo de 2021

1. Comenzamos

No entiendo el porqué La Gomera, según cierto estudio, es la isla más pobre del archipiélago. Puesto que si me dedicase a sumar los millones que Casimiro se ha llevado para allá y dividiese tal cantidad entre los 21.678 habitantes (según rezan los datos oficiales del año 2020), podría llevarme tremenda sorpresa. El problema está en que la mayoría de obras acometidas con los dineros procedentes de administraciones externas son auténticos pufos (estafas, engaños, petardos, según nos señala el DRAE). Y si no me crees, te invito –invítame, mejor– a un recorrido por aquellos lares para visitar las nefastas consecuencias de las megalomanías de Curbelo.

Pero, a la sazón, Tejiade (San Sebastián) sigue sin suministro eléctrico y los combustibles se pagan a precios desorbitados. Si los gobernantes insulares tuviesen que apoquinar de su bolsillo la carga de los depósitos de los múltiples vehículos oficiales, otro gallo nos cantaría. Así que no acabo de entender las enormes alegrías por esa futura conexión, mediante un cable submarino, con  Tenerife. A no ser que la corriente de refuerzo –como es alterna– venga para el sur tinerfeño, porque desde hace años venimos escuchando que esta isla nuestra ya no aguanta más. ¿No se acuerdan de aquella manifestación en 2002? Y lo más curioso del tema es que al mismo tiempo nos venden las bondades de las energías renovables. Basta repasar hemerotecas (y demás tecas) para deleitarnos con declaraciones para enmarcar.

Perdonen que haya comenzado así esta nueva etapa. No era mi intención, pero aproveché la coyuntura –que se dice– para ese viaje virtual a La Colombina. Creo haber estado allá en unas cincuenta ocasiones. Y saben que mis viajes son de, y por, ocio. Así que si descontamos a los oriundos y a todos los que acuden por motivos de trabajo o familiares a través de esa autopista marítima desde Los Cristianos, ya debo englobarme en ese grupo que presume de conocer –un poco– los entresijos de la tierra del silbido. Y de haberme dedicado a la política, y disponer a estas alturas de la vida del capital suficiente, ya me habría comprado una casa en cualquier predio de su geografía. Pero desaproveché la ocasión y ya conocen ustedes aquel dicho que reza: el que sabe, sabe; y el que no, pa´maestro de escuela. Y aquí estoy, viviendo –no me quejo– con la pensión pertinente y dándome saltos por estas peñas atlánticas cuando la ocasión se tercia. Como en nuestro caso solo estamos reunidos mi mujer y yo, y no somos muy dados –mucho menos en estos tiempos pandémicos– a celebraciones y jolgorios, euro ahorrado, euro viajado. Estoy de un salido –sin dobles ni dobleces– perdido.

He bajado, pues, de La Corona, y ahora fisgonearé desde casa. Con esto de la Internet, voy servido. Además, como uno patea aún un fisco por los contornos –la pierna, a pesar de clavo y tornillos, sigue respondiendo– aprovecha para observar, analizar y, en su caso, garabatear unas líneas.  Sigo pasando, por supuesto, por el tristemente famoso muro de La Montaña, y por el estadio olímpico Iván Ramallo, y por las ruinas de nobles edificios… Por cierto, cómo me duele uno –La Gorvorana–, cuyo proyecto se encargó a los alumnos de cierta universidad privada hace tantos años que ya habrán terminado sus carreras, por lo que, me temo, que Domínguez deberá realizar otra encomienda. Ha ocurrido en este particular lo que a los caballos del hipódromo. Los pobres han envejecido tanto que de saltos, carreras y jolgorios, más bien poco.

Como he elegido para el reencuentro (también rencuentro) este Día Internacional de la Mujer, hacer el enésimo llamamiento a cierta formación política progresista para una apuesta decidida en la candidatura de 2023; ahí, a la vuelta de la esquina. Cuántas veces lo habré escrito, mas ni caso. Como siempre. Y se han perdido ya otros dos años. Pero desde cierto local (no el inaugurado recientemente), ni señales de humo. Claro, el maldito virus.

Permítanme esta décima en la que sintetizo el cambio:

Permutaré La Corona / por un modesto sombrero, / y con el cambio yo espero… / seguir pintando la mona. / Porque hubo una persona  / que, al verme este complemento, / expresó en aquel momento / que al menos me serviría / la testa de guardería / por su escaso rendimiento.

Lo manifesté antes: el que vale, vale. Otro día les comentaré… Eso, otro día.