Mostrando entradas con la etiqueta Exámenes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Exámenes. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de abril de 2021

27. A salto de mata (y 2)

Más quejas en torno a Radio Televisión Canaria por el bloqueo existente –eso alega la oposición– por parte del Cuatripartito a que se constituya la Junta de Control. Del amor al odio, ya se sabe. Si estuviesen gobernando Coalición Canaria, Partido Popular y Ciudadanos, se produciría idéntica llantina, pero de los que hoy tienen la sartén por el mango. Y si a todos les parece mal –cuando no están aupados al machito– ¿por qué no demonios dan el paso definitivo y abogan por su desaparición? Tardando están. Porque amparados en lo de servicio público, yo sigo contemplando programas de tan baja calidad que no difieren gran cosa de lo que emiten otras cadenas privadas para solaz y divertimento de la grey. ¿Pensaste en Telecinco? Yo también. Además, ¿cómo puede compartir Manuel Domínguez el alegato de Australia Navarro –madre mía, y apodaron “quícara” a la diputada Ana Oramas– al respecto, cuando en su pueblo es público y notorio el circo mediático? Qué buenos equilibristas son. Pinito del Oro se moriría de asco en la actualidad.

Cuánto entretenimiento hasta el próximo 4 de mayo. Y cada día que pasa, los acomodados madrileños se frotan las manos por la campaña gratuita que le hacen a su candidata. A la actual presidenta –esa chica que debe tener algún problema en cómo ubicar su cabeza para la foto, aunque por dentro, y es una impresión muy personal, puede que tenga mal colocado algún mueble– se lo están poniendo a clara y yema. Después de su comunismo o libertad, encomendó a su consejero de Sanidad que negociara directamente con Moscú para traerse a la capital del reino (artículo 5º de la Constitución) unas buenas toneladas de la Sputnik V. Y Pablo Casado, que ve peligrar su privilegiado lugar en el organigrama popular ante la evidente relevancia mediática de la susodicha, tuvo que salir a la palestra para indicar que la iniciativa es provocada por la inacción de Pedro Sánchez. Qué otra cosa podría decir el hombre. Qué circos, mon dieu. Tanto efecto le causó la vacuna rusa a doña Isabel que se hizo este otro cartel. ¿Qué te parece?

Y todo este espectáculo, a modo de revoltijo (o revoltillo), se produce mientras colchoneros y merengues claman al cielo por el gol postrero de Dembelé; mientras Rocío Flores se desnuda por fuera y Rocío Carrasco, su madre, lo hace por dentro (así mismo lo leí; falta la versión celestial de la abuela, Rocío Jurado); mientras ocho ‘voxianos’ extremeños abandonan su partido por “antidemocrático, sin principios, anticonstitucional y que no se sujeta al estado de derecho”, además de someter a los afiliados a “técnicas totalitarias exentas de las mínimas garantías legales” (imagínate qué harán con los que no son militantes; y se me fue el pensamiento a la margen izquierda –en el sentido de la corriente– del Barranco de San Felipe); mientras… ustedes tengan la amabilidad de seguirme leyendo –aunque no lo hagan los destinatarios que ostentan cargos públicos, ellos se lo pierden si no me tienen en cuenta en la inminente remodelación cabildera– yo persisto en el intento. Cuando no me columbren, o estoy de vacaciones (con viaje incluido) o me habré sacado la Primitiva.

Mañana otro resumen “decimal”. Y sin vacunarme. No me quieren ni en La Gañanía.

jueves, 8 de abril de 2021

26. A salto de mata (1)

O de aquí y de allá. Es lo que hacíamos cuando nos mandaban a coger la hierba para los conejos a cualquiera de las numerosas huertas de la finca e íbamos picoteando del tingo al tango, sin orden ni concierto, hasta que llegaba la autoridad con competencias en la materia (padre, abuelo u otro familiar) y te espetaba de manera rotunda, tajante y categórica: “Todo ajecho”. Y ya está, sin más rodeos ni milongas. No como ahora, que hay que dar dieciocho mil explicaciones y al final el crío hace lo que le sale de los mismísimos. En otros asuntos, por supuesto, que lo de coger hierba pasó a la historia. Hoy los conejos se crían en Mercadona. Cerca de donde solemos ir a pescar chicharros y caballas.

Me tiene ‘satinando’ esa expresión de la inmunidad del rebaño. Soy consciente de que alguno de nosotros (bípedos) nos merecemos, y con creces, que nos cambien de bando y nos incluyan con los cuadrúpedos. No solo por la escasez de cierta sustancia que suele alojarse en el cerebro, sino por la enorme ligereza con que nos tomamos cualquier mensaje que nos llegue al móvil. Hace un par de días volvió a circular el bulo de las dosis sobrantes en puntos de vacunación y allá apareció el ganado con la camisa remangada. Escuchado en la SER mientras conducía. Lo de las reses viene determinado porque fueron a La Gañanía. Será por eso entonces. Pero al que hace correr el mensaje habría que pincharlo en cierto sitio. Que le duela un rato.

El Comité Ejecutivo de la Asociación Hotelera y Extrahotelera de la provincia de Santa Cruz de Tenerife ha solicitado a su presidente, Jorge Marichal, que continúe al frente de la organización, pese a su condena por fraude fiscal, al considerar que se trata de un asunto de ámbito estrictamente particular. A uno no le queda más remedio que recordar ciertos pasajes habidos en Arona y que guardan estrecha relación familiar. Y se pregunta si los miembros de este colectivo actúan con idéntico rasero si el implicado fuese un cargo público, un político. Al que aún sin ponerle la etiqueta de investigado (antes imputado) ya se le ha crucificado para siempre jamás. Deben ser las servidumbres a pagar en una sociedad demasiado hipócrita. Falsos, que somos unos falsos.

Son esos lazos familiares antes aludidos los que me conducen de nuevo a La Gomera. Que sí, hay que leer y estar atentos. Yo me entiendo: cosas de Arure y potajes de berros. En La Colombina se ha vuelto a destapar el caso de unas oposiciones a Enfermería convocadas por el Servicio Canario de Salud y en las que una hija de Casimiro (amén de una amiga suya y su pareja) aprobó sin fallo alguno. Y eso que la participación en las mismas superó los diez mil candidatos. Mientras la Justicia no diga lo contrario, colijamos que iban muy bien preparados los tres afortunados. Pero cierta información al respecto me ha sumido en un mar de dudas. Leo que “la hija de Casimiro acertó 113 respuestas y no contestó a siete, una menos que sus compañeros, que atinaron 112”. Deduzco que esos otros no contestaron ocho, una más que la que contestó 113 de manera correcta y que, por lo tanto, dejó en blanco siete. No sé por qué este galimatías me trae a la memoria las pruebas (test) sicotécnicas a las que nos sometieron para el ingreso en la IPS. Vamos, que la hija de Casimiro fue la mejor. ¿Y qué? ¿La pescaron copiando? ¿Sabía las preguntas de antemano? ¿Se ha presentado denuncia? ¿Sí o no? En caso afirmativo, a esperar. En caso negativo, a llorar a la plaza (de las Américas). O a la Torre del Conde.

Nota aclaratoria: No fue un bulo lo de las vacunas en La Gañanía, sino un malentendido, según leo en la prensa, de la subdirectora del centro de salud realejero, quien debió obviar los protocolos a seguir y llamó a la emisora de radio municipal. Tan raro me parece este proceder que sigo sin entender gran cosa, y bien haría el señor alcalde en comentar algo al respecto. Si a bien lo tiene, claro, y sus múltiples ocupaciones le dejan un resquicio. No quisiera pensar que se trata de otra muesca más en ciertos aconteceres de este medio de comunicación, cada vez menos público y más privado (muy contento, lleno de gozo) en determinada franja horaria. Aunque no me extrañaría lo más mínimo, porque todo se contagia. ¿O todos?

(continuamos mañana)