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lunes, 24 de enero de 2022

230. Populares

Podríamos serlo por diferentes motivos. Varias son las acepciones al respecto en el DRAE. Por ejemplo: 1. Perteneciente o relativo al pueblo; 2. Que es peculiar del pueblo o procede de él; 3. Perteneciente o relativo a la parte menos favorecida del pueblo; 4. Que está al alcance de la gente con menos recursos económicos o con menos desarrollo cultural; 5. Que es estimado o, al menos, conocido por el público en general.

A ustedes corresponde encuadrar a los dos personajes públicos en el lugar que estimen menester. A mi modesto entender, es mero ejemplo, yo no los encasillaría en las tercera y cuarta por razones más que obvias. Como lo de estimado viene sujeto a demasiadas consideraciones, dejémoslos en conocidos por el público en general. Sin más.

El obispo (¿va con mayúscula?), después de no sujetarse la lengua en una entrevista que le realizó Pepe Moreno para la Televisión Autonómica, se fue a Roma a visitar al superior jerárquico. El que ejerce como tal, porque al pastor alemán (así me lo definió un cura amigo cuando ambos estábamos en activo) lo tienen encerrado. Pues bien, Francisco animó hace unos días a los palmeros a “no bajar los brazos”, tras la catástrofe volcánica en el Valle de Aridane. Me imagino que estará al tanto de la procedencia del que rige la diócesis en la provincia occidental. Porque bien pudo aprovechar la disertación anterior y añadirle a don Bernardo que se contuviera en los excesos verbales. O dar un moquete en la mesa y cesarlo ipso facto.

O debe estarle jugando el subconsciente unas malas jugadas o algún trauma inconfesable le hace al ínclito religioso patinar en exceso cada vez que trata temas delicados. Supuestamente para él, ya que el resto de mortales los encuadra dentro de la más absoluta normalidad. Y si entiende que con un simple comunicado, en el que expresa sus disculpas por haberse comprendido mal su perorata, es suficiente para el borrón y cuenta nueva, está muy errado (sin hache, aunque con creces se la merezca). Da la impresión de que arriba somos nosotros los culpables por no haber sido capaces de traducir el contenido de su mensaje. Otra suigéneris manera de darle la vuelta al onus probandi (carga de la prueba). Amén de la original calificación de lo que es pecado mortal. Debe este religioso ser heredero directo de aquellos de sotana de años idos (o eso creía) que te avasallaban a preguntas durante la confesión ‘obligatoria’ de los ejercicios espirituales previos a la semana santa (¿va con mayúscula?) con las supuestas infracciones al sexto mandamiento (puros y castos en pensamientos, palabras y obras). ¿Dónde habrá más ejemplos de patentes desvíos en la comisión de…? Y lo dejo.

Estrena Manuel Domínguez nuevo cargo. Ya es el jefe de toda la tropa popular canaria. En el reciente congreso regional se han hinchado de vender el municipalismo. Y todo lo que van a acometer, mucho y bien, irá, pienso yo, en detrimento de la gestión de su antecesora. Australia, no solo ya abandonada por Djokovic –es broma–, sino puesta en entredicho por los suyos propios. Porque los piropos de Poli (el segundo de a bordo) acerca de la maravillosa trayectoria del partido de ahora en adelante, supone serio varapalo a lo realizado por Navarro en la etapa precedente. Y muy inadecuada la alusión a la experiencia en la gestión municipal porque si de algo ha adolecido Domínguez es, precisamente, el abandono de Los Realejos por mor de apetencias de superior rango.

Ahora, que pasará a ser accionista principal de Binter, ¿seguirá viniendo solamente a la sesión de fotos? Pues por muy autosuficiente que se juzgue, más de un caldero se le va a tiznar. Y le propongo, desde ya, que sea valiente y encabece la candidatura regional. Pues si se han inventado toda esta parafernalia para justificar el incremento hasta 70 diputados en el parlamento, qué menos que demandar a los aspirantes a la presidencia del Gobierno que se presenten por la circunscripción que engloba a todo el archipiélago. Me apuesto los 50 céntimos a que no es capaz, como ya hicieron otros candidatos en las elecciones anteriores. Con lo que vienen a demostrar un mucho de miedo a quedar retratados y el escaso convencimiento al hecho de nacionalidad, que recoge nuestro Estatuto.

Saben ustedes que los líderes, cuando suben a la tribuna, tienen detrás una pandilla de jóvenes palmeros (no, de la Palma no, de los que dan palmas a la señal convenida). Y como Pablo Casado sigue con la matraquilla animal y en querer adelantar a Vox por la mismísima derecha, eché en falta que Manolo no llevara unas cuantas yuntas de vacas, subvencionadas en su campaña realejera de ‘ganadería eficiente’, que sirvieran de telón de fondo en las intervenciones del acto de clausura. Es una pena que el pueblo más fiestero de España no hubiese estado presente en la romería popular con esa selecta muestra. Ni le habrían rechistado. Mejor, no habrían dicho ni mu.

Ya está. Mañana más. 

martes, 11 de enero de 2022

221. Desde la Rambla

Como hoy me levanté con espíritu viajero, qué menos que darme un garbeo por los alrededores. Dicho y hecho. Aquí estoy, en San Juan de la Rambla, el pueblo vecino. Pero ha sido un recorrido en el tiempo. Y me trasladé 110 años atrás. Cuando en Gaceta de Tenerife, diario católico de información (año III, número 649), 11 de enero de 1912 (jueves), página 1:

“Desde la Rambla. La fiesta del 1º de Enero.

Día completo, por decirlo así, fué sin duda alguna, el primero de Enero del año 1912, para los católicos y hospitalarios hijos de este pintoresco pueblo.

En las primeras horas de la mañana, cuando el sol comenzaba á asomar por las altas colinas, ya se notaba animación por las calles y en las caras soñolientas de los que madrugan para aspirar el aire puro de las horas matutinas, se revelaba alegría por lo que iban á presenciar en aquel día.

A las 8 y media los alumnos de las escuelas nacionales de ambos sexos, con sus respectivos maestros, marcharon desde sus colegios á la Parroquia, con el fin de asistir á la gran comunión, donde recibirían muchos niños, por primera vez, el Pan de los Angeles.

Dijo el Santo Sacrificio de la Misa el Rvdo. P. Notario de S. Vicente de Paul, quien dirigió una elocuente plática á los pequeñuelos, poniéndoles algunos ejemplos de los niños amantes del Stmo. Sacramento para que los imitasen; luego se fueron acercando en correcta forma al Sto. Altar, con sus caritas risueñas, y sus almas inocentes y puras, siguiéndoles numerosas personas, para darles ejemplo. ¡Hermosísimo acto que no se borrará jamás de nuestros corazones! Así es como se educa á la niñez, dado que la ciencia sin religión es perjudicial á la sociedad.

El Templo, adornado con sus mejores galas teniendo á la derecha el elegante trono de la Sagrada Familia y á un lado y otro del presbiterio los pendones de las escuelas, con los colores nacionales, que se iban á bendecir, se encontraba ocupado por numerosos fieles, concurriendo también los escolares.

A las 11 comenzó la solemne función religiosa oficiando el dignísimo Sr. Cura Párroco D. Lorenzo Rodríguez, Coadjutor de Icod, D. Antonio Ruiz, y el P. Notario.

El sermón estuvo á cargo del referido Padre. No encuentro palabras suficientes para enaltecer el notable discurso pronunciado por el Sr. Notario. Con fácil palabra expuso lo que es la familia cristiana y los deberes de los hijos para con los padres y superiores; teniendo párrafos que cautivaron á los oyentes.

Una masa coral de niños cantaron la misa del maestro Battman bajo la inteligente batuta de D. Temístocles Díaz, con gran afinación y exquisito gusto.

Al finalizar, con asistencia de los dos sacerdotes antes citados, se bendijo solemnemente, por el Sr. Párroco, la bandera española de la escuela de niños y el estandarte de la de niñas, siendo los padrinos los niños Miguel Díaz y Francisco Fernández Oramas y las niñas Isabel Hernández Rodríguez y Carmen Oramas Castro.

A continuación se verificó la procesión general de la Sagrada Familia con acompañamiento del Clero, Autoridades Maestros, Hermandad del Santísimo y alumnos de las Escuelas.

La banda de música de este pueblo y multitud de personas terminaban el cortejo religioso que recorrió el trayecto acostumbrado.

A las 3 y media de la tarde dio principio el patriótico festival escolar. Al son de un paso-doble ocuparon los infantes sus asientos, y la tribuna levantada en medio de la alameda, las Autoridades civiles y eclesiásticas, Profesores y demás personas invitadas. Luego con la bandera nacional levantada en alto y todos en pie con las cabezas descubiertas, cantaron los escolares con acompañamiento de la banda de música, el himno á la benemérita enseña de la Madre Patria, dirigidas por D. Temístocles Díaz Fernández, ilustrado director de dicha banda.

Abrió la sesión el Sr. Alcalde don Vicente Massieu, quien en este día había tomado posesión de la Alcaldía, pronunciando un breve pero elocuente discurso que agradó mucho a la concurrencia, poniendo de manifiesto la importancia de la educación y que como primera autoridad del pueblo castigaría enérgicamente á los padres que no enviasen á sus hijos los rocíos de virtud y ciencia. Prosiguió el maestro Sr. Delgado Marrero, que, asimismo pronunció un bien meditado discurso sobre lo que es la enseñanza, y enalteciendo la importancia que implican los actos semejantes al que se realizaba, recomendados eficazmente por la Pedagogía, moderna. Siguióle la maestra Sra. Martín Medina que en breves frases hizo presentación de sus discípulas, continuando en el uso de la palabra los niños, Miguel Díaz Oramas, Antonio Díaz Bautista, Juan Toledo, Vicente y Miguel Fernández Oramas, Luis Rodríguez, Carmencita Martín Medina, Carmen Oramas Castro, Isabel Hernández Rodríguez, Susana y Antonia Fernández Oramas, América Yanes Hernández y Dolores Oramas Díaz, quienes recitaron hermosas poesías y bellos discursitos, siendo todos muy aplaudidos por el numeroso público que con toda atención les escuchaba.

Después dirigió la palabra el celoso é ilustrado Sr. Cura Párroco, nuestro querido amigo D. Lorenzo Rodríguez, dando á conocer lo nefando que es para los que constituirán el pueblo español de mañana la escuela laica y neutra. El Sr. Maestro de la Guancha, D. Agustín R. de León, leyó un bien escrito trabajo, donde reveló su amor á la enseñanza. Por último, el mencionado P. Notario, peroró sobre la importancia de la religión en la instrucción dedicándole honrosos párrafos á la bandera y á la Patria, siendo ovacionado.

A su conclusión, organizóse una manifestación patriótica dando vivas á España, y cantando el himno á la bandera, sirviéndose más tarde, en la casa-escuela de niñas un suculento refresco costeado por los padrinos.

Actos como los del día de año nuevo permanecerán imborrables en nosotros y merecen plácemes el organizador y sus cooperadores los señores Rodríguez González, Vble. Párroco, Díaz Fernández, Secretario del ayuntamiento Martín Medina y Profesora de la escuela nacional de niñas, por lo cual le felicitamos y que las autoridades superiores lo tengan en cuenta para estímulo de todos”.

Y lo firmaba El Corresponsal, en Rambla a 5-1-12.

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Descendientes de los infantes protagonistas seguirán poblando aquellos rincones. Por ello, y porque me apetece, vayan estas líneas, con todo mi afecto a quienes conocerán más de cerca a esos familiares de aquellas discípulas, a saber, Fidela Velázquez, Jesús Ezequiel Domínguez y Pedro Barreto. Hasta mañana.

sábado, 1 de enero de 2022

212. Maestro versus cura (y 4)

En efecto, la Junta, en sesión celebrada el 29 de noviembre, adopta el siguiente acuerdo, que pone en conocimiento del cura y del maestro en oficio de 2 de diciembre:

Ver con desagrado la polémica entablada, culpando al maestro por querer coartar las atribuciones del párroco. Que a éste le asiste todo el derecho legal porque una simple circular no puede derogar un precepto de ley. Y que, en todo caso, el sacerdote ha intentado economizar sus visitas, pues la facultad de practicar repasos de Doctrina y Moral Cristiana al menos una vez en la semana, no la ha llevado a rajatabla, dejando de ser acreedor a la denuncia que se le ha hecho.

La Junta, por lo tanto, recomienda al párroco el cumplimiento de tan interesante cometido y suplica al profesor se abstenga de dar lugar, en lo sucesivo, a nuevos conflictos, por error en la inteligencia de las leyes, de que debe estar enterado.

Y la Junta provincial, el 15 de febrero de 1883, comunica a D. Diego:

En vista de la comisión de V. en la que solicita, que al Venerable Cura párroco del barrio de S. Juan en la Villa de la Orotava, se le haga saber que no tiene derecho para entrar en el local escuela de su cargo; y visto, así mismo, el informe dado por el Inspector del ramo en ese asunto, la Junta de mi presidencia, en sesión del 12 del actual, ha acordado manifestar á V. que no ha lugar á lo que solicita; antes bien, debe hacer presente á V. que, según las disposiciones vigentes del ramo, el cura párroco del indicado barrio de S. Juan, tiene derecho á explicar todos los sábados por la tarde, la doctrina y moral cristiana, con arreglo al autor señalado por el Prelado de la Diócesis.

Esta respuesta es transmitida al cura párroco el 20 de febrero de 1883, sin que exista constancia en el expediente de su envío al maestro.

En noviembre de 1884 presenta una solicitud de licencia por enfermedad a la Junta local. Y en la misma sesión (21-noviembre-1884), se ve otra de D. Miguel Fernández y López, vecino de Icod, quien solicita sustituir al anterior, interin dure su ausencia, que suple la falta de titulación con una larga dedicación a la enseñanza. La Junta traslada ambas a su homónima provincial.[1] En mayo de 1885 (sesión del día 29), la Junta local de La Orotava nombra sustituto a D. Abelardo Borges, por no permitirle su quebrantada salud dedicarse á las tareas escolares conforme desea. Pero unas semanas después (sesión del 17 de junio), la Junta toma conocimiento del oficio remitido por varios vecinos para que se nombre a D. Miguel Fernández. La Junta pasa el oficio al maestro titular porque la ley le reserva la facultad de realizar la propuesta.

D. Diego García de la Vega sigue siendo maestro de la escuela de niños de San Juan y en septiembre de 1889 insinúa El Valle de Orotava[2] que ha concertado la permuta con D. Federico González Luis, maestro de Vallehermoso. Y ésta aparece confirmada en el mismo periódico (número 93, 22-octubre-1889). Contrasta esta información con el “expediente sobre posesión de D. Juan González Ravelo, del cargo de Maestro de la escuela de niños del barrio de San Juan, en virtud de permuta con D. Diego García de la Vega”. [3] Fue aprobada por el Rector de la Universidad de Sevilla, con fecha 9 de octubre de 1889. Procedía de Vallehermoso, al ser una escuela de igual clase y categoría. La toma de posesión tiene lugar el 31 de octubre de ese mismo año, hallándose presente el maestro D. Pascual García García, quien dijo estar dando la enseñanza en dicho lugar por encargo del Sr. García de la Vega.

Al año siguiente (10 de mayo de 1890) vuelve a permutar con D. Benigno Mascareño y Pérez, que impartía clases en una unidad de Icod de los Vinos, de igual clase y categoría (1100 pesetas). La toma de posesión de D. Benigno se lleva a efecto en la sesión de la Junta local de La Orotava de 14 de junio. De la intervención del Sr. Alcalde, presidente de la Junta, en su alocución a los escolares, se puede destacar: ... para que respetaran y obedecieran á su nuevo preceptor y para que continuaran siendo asistentes y aplicados á fin de que sus lecciones resulten lo más provechosas posible. Como siempre, el acto finaliza con la entrega del inventario al nuevo maestro.[4]

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En fin, cuando te sumerges en periódicos ajados por el tiempo y en legajos de archivos, no solo tropiezas con las que yo denomino ‘cosas serias’, sino que siempre hallarás instantes en que meras curiosidades o situaciones más o menos embarazosas te hacen esbozar sonrisas que mitigan muchas horas de soledad. Otro día (o días) te contaré otro rifirrafe. Relacionado, asimismo, con esta zona de la Villa Arriba, pero de cómo una maestra no se bajaba del burro ante las imposiciones de la Junta Local. ¡Ah!, y feliz año nuevo. Hasta el lunes.



[1]  A.M.O., Libro de actas de la Junta…, Legajo número 2 (1841-1899), Instrucción pública, 1884.

[2]  El Valle de Orotava, La Orotava, 22-septiembre-1889, año II, número 90, página 2.

[3]  A.M.O.; Instrucción Pública; Nombramientos, permutas, ceses, permisos..., 1889.

[4]  A.M.O.; Instrucción Pública; Nombramientos..., 1890.

viernes, 31 de diciembre de 2021

211. Maestro versus cura (3)

1º. Que perdono completamente al Venerable Párroco las ofensas que él crea pueda causarme acusándome de amenazas á mis Autoridades en mi oficio, donde suplico, y no amenazo como él dice.

2º. Que mi respetable Sr. Cura no debe decir que no ha penetrado en las dos escuelas de su barrio á enseñar y explicar doctrina y moral, interrumpiendo así los trabajos de los Profesores y de los niños, porque personas respetables le han escuchado sus pláticas, aunque basta con que lo diga el profesor, inspirándose en el criterio cristiano espiritista (como el Párroco desea).

3º. Que el Maestro que suscribe no le considera más derecho que el que puede tener un padre de familia al entrar en la escuela de su cargo, puesto que no es el Vocal nato de la Junta Local de 1ª. enseñanza, al cual le considera el Maestro con las atribuciones que el Venerable Párroco de San Juan cree tener.

4º. Que aunque la ley vijente (sic) sea la de 1857, todos los artículos que se opongan, como el 11º, a la Circular de 3 de Marzo de 1881, implícitamente están derogados en el concepto del que suscribe, pues atentan contra la libertad del profesor en el ejercicio de sus funciones.

5º. Que en atención á la Circular aludida, el Diocesano no tiene derecho á señalar libro de texto para la asignatura religiosa, como dice mi respetable Párroco; ni el Maestro está obligado á señalar más libro que la Real Academia en la Gramática.

6º. Que el Maestro que suscribe no considera ridículo, en este siglo, descender á enseñar ciencias naturales en su escuela, y filosofía religiosa á 16 alumnos de 14 á 20 años que tiene su escuela nocturna, y menos en su escuela diaria, donde entre los 70 niños, los hay de 12 años, cuyas capacidades están en condiciones de recibir enseñanza superior, para lo cual el Maestro que suscribe está autorizado con el título Superior que obtuvo ante Tribunal competente.

Y últimamente, manifiesto á mi respetable Junta Local que si mi respetable Cura Párroco del barrio de S. Juan piensa ofenderme, al decir con su jovialidad que me inspire en el criterio de los ateos, sabiendo él que no pertenezco á esa escuela, le perdono delante de Dios que existe y nos ve, y delante de la Sociedad que nos juzga. Al mismo tiempo le pido perdón, si en algo he podido ofenderle al indicarle sus atribuciones, en mi concepto, sobre las escuelas y especialmente la mía, para que no interrumpa los trabajos de los niños y del profesor.

Traslado de la misiva al Sr. Cura (13 de octubre) y respuesta de éste (16 del mismo mes; registro número 355), en el sentido de no estar en su ánimo el seguir molestando con sus contestaciones. Pero como se lo había exigido el Sr. Alcalde...

Queja por no responder a sus instancias, sino que sigue apoyándose en suposiciones e interpretaciones subjetivas de la ley.

...además, aquellas repetidas frases que sienta pidiendo perdón, aquella simulada religiosidad con que reviste su lenguaje y que forma el estilo característico de los que profesan sus ideas; aquellas interpretaciones torcidas que dá á mis palabras, cuando le reto á que, inspirándose en los criterios que más le acomode, aunque sea en los del espiritismo o ateismo, concrete las acusaciones que hace contra mí (lo cual no manifiesta mis deseos de que el se atribuya en tales delirios, que esto es la causa de mi disgusto); aquellas infundadas quejas de que yo he interrumpido los trabajos de los profesores con mis visitas á las escuelas, cuando en todo el curso pasado no llegaron á seis las visitas á las escuelas, ni excedieron de un cuarto de hora; todo esto me hace conocer que el expresado Sr. no procede de buena fé, y colocado en terreno tan innoble, no me es dado seguir en contestaciones, y mucho menos poniendo por intermediario á la titularidad con que V. se halla condecorado.

Doble crítica por negar a los obispos la capacidad de señalar el libro de texto para la impartición de las clases de religión, y la autoría del propio maestro en el libro con el que imparte la Gramática y el de su señora esposa como autora de la Aritmética, sin que ninguno tenga la competente autorización.

Ironiza el cura con las dedicaciones del maestro a las investigaciones científicas y comunica al alcalde que suspende las visitas a las escuelas, mientras no se reúna la Junta local de instrucción pública y adopte algún tipo de resolución.

(finalizamos mañana)

jueves, 30 de diciembre de 2021

210. Maestro versus cura (2)

Retirado en el Seminario Conciliar de la Diócesis, practicando ejercicios espirituales, previa invitación del Iltmo. Prelado, no he podido contestar hasta el presente al atento oficio de fecha 23 del pasado Agosto, en que se digna V. transcribirme la comunicación que ha tenido á bien dirigirle el Maestro de 1ª. enseñanza D. Diego García de la Vega.

Desde luego el contenido de dicha comunicación, suscrita por el citado Maestro, es altamente ofensivo á mi honor, y no es menos injurioso para la autoridad que V. representa, puesto que se atreve á amenazarle con acudir á las Autoridades superiores si V. no da oídos á su demanda.

Como dicho Sr. Maestro no se toma la molestia de concretar cargo alguno contra mí, debo suplicar a V. antes de todo, se sirva exigirle consigne esplicitamente (sic), y por escrito, las infracciones de ley en que he incurrido, sin cuyo requisito no puede defender su honor el que lo necesita conservar ileso, como yo lo necesito para desempeñar mi elevado ministerio.

Verdad es que por encargo del Iltmo. Prelado y de algunos individuos de la Junta local de instrucción pública, tan celosa por la enseñanza católica en las escuelas, he visitado algunos sábados por la tarde las de esta feligresía de mi cargo; pero como ha sido en cumplimiento del artículo 11 de la Ley de 9 de Septiembre de 1857, que es la vigente sobre Instrucción pública, creo no haberme extralimitado al ir á cumplir con mi deber.

No ignoro que la citada ley fue modificada en parte por una circular posterior, mas el Sr. García no ha podido decir en verdad que está derogada; y por no convencerse de ello, basta hacer presente lo que se declara por Real Decreto de 26 de Febrero de 1875.

La circular de 3 de Marzo de 1881, inspirada por las mismas ideas que manifiesta secundar el Maestro, autor de la aludida comunicación, es obra de un solo Ministro, que no derogó sino la circular del 3 de Marzo, pero no el Decreto que autoriza la citada Ley de 1857.

Yo no asisto á las escuelas para enseñar la asignatura de religión, sino para vigilar las enseñanzas que allí se vierten en materia tan delicada, que seguro el espresado (sic) Sr. Maestro, debe someterse á la investigación científica, en el libre, entero y tranquilo desarrollo de su estudio.

Estas frases que subraya, y que el autor de la comunicación ha tomado de la circular aludida, se escribieron desde luego para los catedráticos de facultad; estos son los hombres de ciencias por presunción de la ley, y á estos es á quienes la misma ley autoriza para las investigaciones científicas; pero un simple maestro de escuela, llamado á enseñar á los niños á leer, escribir y contar y á darles algunas nociones rudimentarias acerca de unas pocas asignaturas, sería hasta ridículo creerle autorizado para descender á semejantes investigaciones científicas.

Lo que asegura el Sr. García sobre señalamiento del libro de texto para la enseñanza de la Religión es tan inexacto como todo lo demás que se halla en la comunicación por él suscrita, pues debe saber dicho Sr. que el Prelado de la Diócesis es el que debe señalar ese texto, según el artículo 87 de la ley vigente.

En atención á lo expuesto, guárdese el referido Sr. Maestro de pretender enseñar al Cura Párroco de San Juan las atribuciones que le competen en las escuelas de su feligresía; cuando la ley civil y la eclesiástica, su Prelado y su Soberano, le designan de censura, para que vigile sobre la pureza en la enseñanza de los dogmas de la Religión Católica Apostólica Romana, que según la Constitución que hoy rige, es la Religión del Estado.

Antes de terminar, he de pedir y merecer del Sr. Alcalde, se sirva dar conocimiento de lo ocurrido á los Sres. individuos de la junta local, obligando al Sr. D. Diego García de la Vega á que manifieste por escrito, aunque sea inspirándose en el criterio de los espiritistas ó en el de los ateos, cuales son los motivos que ha tenido para denunciarme á V. como infractor de la ley, no se si civil ó académica.

A fin de aclarar la cuestión, en beneficio de la enseñanza pública, el Sr. Alcalde, el 30 de septiembre de 1882, remite al maestro la respuesta del Cura, a la espera de que exponga los hechos que han dado motivo a la situación.

Sin haberse producido la respuesta del maestro, el cura remite nuevo comunicado al alcalde (número 340 de Registro de entrada), el 4 de octubre, en el que acusa al Sr. García de querer introducir en la enseñanza de la Religión libertades o licencias que no están autorizadas por la ley. Y como ha transcurrido un mes de su anterior misiva sin que el maestro haya manifestado nada, suplica al alcalde que haga valer su autoridad para que aquél declare por escrito las causas o motivos de su denuncia.

Efectivamente, el 9 de octubre vuelve la alcaldía a requerirle para que alegue lo que estime procedente. Y, sería o no casualidad, con la misma fecha tiene entrada en el Ayuntamiento (registro número 350; número 25 del expediente de 1ª. enseñanza) la tan deseada contestación del maestro, quien inspirándose en los sentimientos cristianos que profesa, y no en el criterio de los ateos, como desea mi Venerable Cura Párroco del barrio de San Juan, porque no lo soy ni especulativo ni práctico, manifiesta:

(continuamos mañana)

jueves, 11 de noviembre de 2021

174. Una limosna para el templo

Me imagino que alguno de los prestigiosos historiadores realejeros (que estén atentos, también, a la apertura del procedimiento para nombrar Cronista Oficial de la Villa Histórica) ya habrán dado norte de esta carta enviada al periódico Gaceta de Tenerife, y publicada tal día como hoy de hace un siglo, en la que se demandaban aportaciones para el arreglo de la Iglesia de Santiago Apóstol. Aun a riesgo de una posible repetición, y aunque inserto la ilustración, reproduzco su contenido para una más fácil lectura:

“Dignos de ser atendidos. Una limosna para el templo del Realejo alto.

Hijos y vecinos del Realejo alto:

A ciencia y paciencia de todos, se está derrumbando este histórico templo, emblema de la terminación de la conquista de esta isla, gloria de Realejo alto, gloria de Tenerife y hasta gloria de España.

Esta iglesia parroquial con su alto campanario que se yergue alegre por el espacio como una flecha lanzada al cielo, tras de la cual han de elevarse mil corazones, está a punto de desplomarse y caerse. Cual gigante decrépito, roído por la carcoma de los tiempos y anonadado por los esfuerzos hercúleos hechos durante el curso de cerca de cinco siglos, flaquea ya, necesita muletas que lo sostengan; y, no obstante esto, a lo mejor sus piernas lapídeas cederán, se derrumbará el gigante, y entre esos escombros y ruinas quedará sepultado todo un mundo de recuerdos y de glorias.

En esta iglesia recibimos las regeneradoras aguas del bautismo; en ella dirigimos por vez primera nuestros rezos al buen Dios, arrodillados junto a nuestra santa madre que desde el cielo vela por nosotros; en ella recibimos a Jesús Sacramentado, el Dios de los amores, el Dios de todos y sobre todo el Dios de los pobres; en ella nuestros padres recibieron por esposa a la dulce compañera de su vida, que después fué nuestra cariñosa madre que nos meció dulcemente y nos adormeció al arrullo de tiernas folías; desde ella se llevó el Santo Viático a generaciones enteras para confortarlas en el viaje a la eternidad; su pavimento y las losas frías todavía están humedecidas por las lágrimas que vertieron nuestros abuelos en el entierro de seres queridos; ella es la más antigua de las casas del pueblo, es la casa solariega de todos los parroquianos, los cuales la veneramos, la sentimos y la amamos, pues con voces calladas, ecos de las voces de los abuelos, suenan armonías que solo percibe el corazón tal vez sin darse cuenta; en ella está la bella y milagrosa imagen de la Virgen de los Remedios, a la cual millares de veces todos hemos recurrido y la hemos ofrecido nuestros dones. En fin, podemos decir de esta iglesia parroquial que más o menos todos hemos hollado esta puerta, hemos postrado nuestras rodillas en estas losas, hemos mirado estas imágenes y retablos, comulgado de estos copones, adorado esta cruz, hemos leido a la luz de estas ventanas, respirado el aire de estas naves, herido estas bóvedas con nuestras oraciones y cánticos, y hemos descubierto nuestra frente al oir las voces argentinas de las campanas de su torre invitándonos a rogar por nuestros difuntos.

¡Ah! ¡Cuantos recuerdos y emociones nos ha prodigado y prodiga esta bendita iglesia! Ciertamente esta iglesia parroquial es mucho más venerable que todas las casas del pueblo.

Y ¿hemos de permitir que se derrumbe? ¿Ha de quedar sepultado entre sus ruinas todo este mundo de recuerdos y emociones? ¿Hemos de pasar por la vergüenza de que los actuales hijos del Realejo alto no saben, no quieren o no pueden evitar la ruina de este monumento que nos legaron nuestros mayores? ¿Hemos de sufrir el bochorno de quedar sin iglesia y de ser el escarnio de los otros pueblos de la isla? ¿Debemos esperar que se arruine por completo y sea mucho más costosa y difícil la reedificación de ella? ¿Queremos que los temporales la destrocen y sepulte entre sus escombros algún ser querido de nuestras familias? ¡Ah! no; mil veces no. Ahora mismo, y cuanto más pronto mejor, es necesario, urgente, de imprescindible necesidad repararla y evitar la ruina de este monumento, de esta gloria histórica.

Por todo lo expuesto nos hemos tomado la ímproba labor de emprender las obras de reedificación de la misma y de evitar la ruina de nuestra querida y gloriosa Iglesia.

Pero todos comprenderéis perfectamente que el importe de dichas obras es subido, y que necesitamos el concurso y el esfuerzo de todos. A este fin, beneméritos hijos del Realejo alto, os dirigimos esta invitación suplicando que os dignéis contribuir a la reparación de esta iglesia con los donativos que tengáis a bien ofrendar, y esperando que todos haréis un esfuerzo, que contribuiréis a la medida de vuestras posibilidades, y que dará mucho el que pueda mucho y que dará menos el que no pueda tanto. Tenemos la seguridad de que así será y de que absolutamente todos, cuando menos, tendréis la cultura suficiente para apreciar que esta iglesia es un monumento histórico de gran valor y una gloria del Realejo alto que debe conservarse a todo trance.

También nos dirigimos a los señores comerciantes, propietarios e industriales que tienen comercios, fincas e industrias en el Realejo alto, a los amantes de las glorias patrias, a los enamorados de las glorias artísticas e históricas, y a los nobles hijos de Tenerife y de las islas Canarias todas. A todos suplicamos y pedimos una limosna, un donativo para reparar esta histórica iglesia.

Porque ella es el símbolo de la victoria de las armas españolas y de la terminación de la conquista de esta isla; en este mismo templo quedó incrustada esta isla, como por lo preciosa, a la corona de España; es la primera o segunda parroquia de Tenerife fundada por el mismísimo conquistador Fernández de Lugo en 1496; en ella se cantó el solemne Te Deum y se dijo la primera Misa en acción de gracias por la feliz terminación de la conquista; aquí mismo fueron bautizados en un lebrillo barnizado de verde, Bencomo y demás Menceyes guanches; en su campanario todavía está la campana regalada a este pueblo por los Reyes Católicos; entre sus joyas se vé una que tiene incrustado en la cruz de su manga un pedazo de madera, de la cruz que sirvió para decir la primera Misa en el campamento que aquí mismo estableció Lugo; la techumbre de la capilla mayor es una joya artística de gran valor, y la pila bautismal, de jaspe concoideo, es digna de gran admiración. ¿A qué seguir?

Todos seguramente tendréis interés en que se conserve un monumento de tanto valor, de tantos recuerdos, y una gloria que si bien es peculiar del Realejo alto, no deja de serlo también de la hidalga y nobilísima familia canaria.

Realejo alto. Octubre de 1921. Sebastián Díaz González, Delmiro R. de la Sierra, Pablo García, alcalde; licenciado Juan Cerviá, párroco; Salvador González Díaz, Agustín Barroso, José Reyes Estrada, juez municipal.

Se recogen las limosnas en La Laguna, en la Secretaría del Obispado; en Santa Cruz de Tenerife, en casa de los Padres del Pilar; y en el Realejo alto, los siete que  firman esta invitación”.

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Aparte de la exquisita redacción, algunos pasajes –sobre todo el de la reseña histórica– levantarían hoy más de una erupción; y no volcánica, precisamente. Hasta mañana.

lunes, 21 de junio de 2021

82. Muerte de un cura

Me temo que con esta entrada te restaré unos segundos más en la lectura. Pero el periódico El Progreso, diario republicano autonomista, en su ejemplar del sábado 21 de enero de 1911 (110 años y cinco meses, hoy mismo), año VI, número 1619, y en su página 2, nos relata, con todo lujo de detalles, cómo un cura indigente pone fin a su vida. Vaya, como siempre, la transcripción literal de la referida, y patética (con tintes macabros), crónica:

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Las desgracias del día: MUERTE DE UN CURA.

El tranvía mata á un sacerdote. Como ocurrió el hecho. Levantamiento del cadáver. Fué suicidio. Las responsabilidades.

El tranvía que anoche salió de esta Capital para La Laguna á las 8 causó la muerte en las inmediaciones de Santa María de Gracia y sitio conocido por "Macario", al sacerdote D. Juan González, que desde hace tiempo, hostigado por las persecuciones de ciertas camarillas clericales, vivía en la mayor miseria, entregado por completo al alcoholismo y arrastrando una vida de vagabundo por las carreteras y los caminos, donde era muy frecuente encontrarle, en completo estado de embriaguez, escandalizando muchas veces y dando espectáculos poco edificantes.

El desgraciado suceso que damos á conocer á los lectores puso fin á las miserias del infeliz sacerdote y á las persecuciones de las camarillas clericales. Descanse en paz D. Juan González y al relatar el triste suceso lamentemos que odios é impiedades arrastraran á un hombre hasta obligarle á arrojarse entre las ruedas del tranvía...

El suceso

El coche del tranvía que subió á las ocho de esta capital para La Laguna era el señalado con el número 4 y lo conducía Juan Morales, conductor de larga práctica y muy cuidadoso en el desempeño de su obligación. Como cobrador iba Rafael Morales.

Al llegar el coche-tranvía al sitio de nominado "Macario", á poca distancia del cruce, el sacerdote D. Juan González, que se hallaba, según parece, sentado en el muro que hay á la derecha de la carretera y á muy corta distancia de los railes, se arrojó violentamente al centro de la vía, siendo arrollado por el coche.

El conductor, que vio perfectamente libre la via, pudo apreciar que en el momento de pasar el coche el cura se colocó rápidamente en el centro de los railes. Inmediatamente paró el coche, poniendo el freno eléctrico, pero ya el sacerdote había sido arrollado, quedando bajo el tranvía, en el sitio comprendido entre las ruedas delanteras y las traseras.

Acto seguido, y comprendiendo que era imposible extraerle y que había quedado muerto instantáneamente, avisóse al Juzgado de La Laguna y á la estación central de la Cuesta personándose al poco rato en el sitio del suceso el Juez de La Laguna, la ambulancia de la Cruz Roja, el director de la Empresa de Tranvías D. Alfredo Rensonnet y todos los empleados que, francos de servicio, se encontraban á aquellas horas en la estación de la Cuesta.

Levantamiento del cadáver

Como ya hemos indicado, el cadáver se encontraba entre las ruedas traseras y delanteras del coche; aprisionado por uno de los frenos que está colocado á muy poca distancia de los railes. Era, pues, completamente imposible extraerle, haciéndose necesario levantar el tranvía.

Para esta operación, que dirigió muy hábilmente el Sr. Rensonnet, se necesitó utilizar unos gatos y gran cantidad de maderas y tablones, invirtiéndose bien cerca de dos horas en suspender el coche. Entonces pudo apreciarse la posición del cadáver, que se encontraba colocado de espaldas sobre la via con la cabeza hacía al muro. Según pudimos ver, las ruedas del tranvía le pasaron por la cintura, seccionándole por completo. El resto del cuerpo lo tenia casi completamente destrozado. Ordenado el levantamiento del cadáver por el Juez de instrucción, fué conducido á La Laguna en un furgón que se pidió á la estación de la Cuesta.

El cadáver

Vestía traje talar, sumamente raido y manchado, D. Juan González.

Llevaba dos botellas, una vacía y otra llena de vino, que adquirió pocos momentos antes en el mesón que en la Cuesta posee D. Hermógenes Domínguez.

Una de dichas botellas, según se nos dice, encontróse intacta. La otra rompióse en el momento del suceso, viéndose aún hoy los pedazos en la carretera.

Antecedentes

D. Juan González, que como ya hemos indicado se embriagaba frecuentemente, tenía, según parece, la manía de suicidarse arrojándose ante los tranvías y automóviles.

No hace aun mucho tiempo, se le encontró una noche acostado sobre la vía en las inmediaciones de la "Cruz del Señor" á las 10 de la noche, salvándole milagrosamente de la muerte la poca marcha del coche y la serenidad del conductor, que paró instantáneamente, hecho del que dimos cuenta en este diario. En esa noche fué necesario meterle en el coche y llevarlo á la Laguna, porque cuantas veces se intentaba poner en marcha el tranvía se arrojaba nuevamente sobre los railes.

No hace mucho tiempo intentó también matarse arrojándose ante el automóvil de D. Juan Yanes, obligando al chauffer á realizar una rapidísima maniobra.

En otras ocasiones, y aún anoche mismo, ante los coches de las 7 y las 8 intentó atravesarse, no pudiendo consumar su obra. Luego, escondióse en el lado derecho de la carretera y como ya hemos dicho, se arrojó á la vía en el momento preciso de pasar el tranvía, siendo imposible evitar que este le arrollara.

Trátase, pues, de un suicidio, idea que, según parece desprenderse de lo que dejamos dicho, abrigaba hace algún tiempo y principalmente cuando se encontraba en estado de embriaguez.

El conductor

El conductor llámase, como ya indicamos, Juan Morales, y es un empleado modelo, que sabe cumplir perfectamente su obligación. En este desgraciado suceso de nada puede acusársele, y comprendiéndolo así el Juez instructor lo dejó en libertad, citándole para declarar, en unión del cobrador, hoy á las once de la mañana.

Don Juan González

Don Juan González, á quien generalmente se conocía por el cura de Fasnia, sufrió grandes persecuciones, instruyéndosele varios expedientes en el Obispado y quedando en la miseria.

Como recordarán nuestros lectores hace próximamente un año penetró violentamente en la Secretaría del Obispado incautándose del expediente que se le seguía, por lo cual sufrió un proceso del que resultó absuelto, haciendo su defensa de un modo muy brillante por cierto, nuestro querido amigo, don Ramón Gil Roldán.

Tenía el vicio del alcohol por lo que en diferentes ocasiones EL PROGRESO llamó la atención de las autoridades eclesiásticas, solicitando se le recluyera para evitar los poco edificantes espectáculos que diariamente daba en mitad de la calle y de los caminos.

Detalles curiosos

El coche número 4, que como anteriormente decimos fué el que causó la muerte del sacerdote D. Juan González, tiene fama de ser el "más desgraciado" de los que posee la empresa del tranvía.

Casi todas las víctimas, muy pocas en verdad, que han muerto arrolladas por los tranvías lo han sido por el coche número 4.

Las responsabilidades

No son ciertamente, las responsabilidades del desgraciado suceso de anoche para el conductor Juan Morales, que no pudo evitar que el tranvía arrollara al infeliz sacerdote D. Juan González.

Son por entero de las camarillas clericales que le persiguieron, de quienes le desesperaron, condenándole al expediente perpetuo y á la miseria. Son de quienes no supieron ó no quisieron recogerle del escarnio en nombre de la dignidad profesional, ya que no de la caridad por ellos tan frecuentemente invocada.

Esos son los moralmente responsables de la muerte de D. Juan González.

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¿Qué puedo añadir yo, si el pobre hombre “tenía, según parece, la manía de suicidarse” arrojándose ante todo lo que se moviera? Y a perdonar la extensión. Mañana: otro accidente. Bonita manera de comenzar la semana.

viernes, 18 de junio de 2021

80. La cruzada de la moda

La Defensa Social, órgano de la Junta Diocesana de Acción Católica [18 de junio de 1921, año I, número 25, página 7], se publica los sábados, con censura eclesiástica, redacción y administración en el Palacio Episcopal, director don Restituto Tenés, Teniente Coronel de Artillería retirado e Ingeniero Industrial; colaboradores: veintidós hombres. Y como muchos, obviamente, eran religiosos, a medida que leía el artículo “La cruzada de la moda” (que se corresponde literalmente con la transcripción subsiguiente) me acordé de las declaraciones del tal Padre Báez, ese infausto personaje que puso la guinda, hace un par de días, en el desgraciado suceso que nos ha tenido en vilo durante las últimas semanas. Lo que pone de manifiesto que un siglo después queda mucho camino por recorrer. Lamentablemente.

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La cruzada de la moda

Tengo ante mi vista una invitación a un baile de etiqueta. En ella hay una nota para los caballeros, indicándoles que han de ir con frac o de uniforme, y yo entiendo que esta advertencia es un tanto depresiva.

Dentro de esa etiqueta caben varias prendas que deben tolerarse, como se toleran para el sexo débil, que no necesita prevensiones.

El traje de baile es muy elástico para la mujer, y en esa elasticidad, cada cual se viste o se desnuda, como mejor le place.

Espero no se atreverá ninguna a quebrantar la regla, presentándole en el salón con traje de calle.

Y para visitas o paseos tampoco se le ocurrirá a ninguna usar el traje de baile o el que tiene para dentro de casa, ni en esta se permitirá la libertad de recibir a nadie en traje de baño.

Que la mujer se forme el propósito de asistir a un baile de trajes o de máscaras, y con mucha anticipación se estará ocupando del modelo, la tela y el tipo que trata de imitar.

Y en todos esos vestidos suele sujetarse a la regla de la moda, mas o menos exajerada, pero se sujeta por aquello del qué dirán, por no ser extravagante.

De manera que, obediente a la costumbre, a la moda o al que dirán, la mujer no se atreve a hacer un papel ridículo en la sociedad.

Para donde no se muestra tan sumisa, ni le importan reglas ni advertencias, es para ir al templo. El Papa, los Obispos y el Clero, y todos los periódicos católicos, han emprendido una campaña contra los trajes indecorosos, contra las indecencias de la moda, que va despojando a la mujer del pudor y la vergüenza.

El Papa Benedicto XV ha dicho recientemente: una buena madre, no debe permitir que sus hijas sean esclavas de una moda que desdice de la honestidad.

Y sin embargo, de tantas exhortaciones, para que se respete la santidad del templo, la Iglesia de Cristo, y que para visitarla no se olviden los saludables preceptos de la modestia cristiana, la mujer se hace la sueca, desdeña todas las advertencias y tiene el valor cínico, por no usar otras palabras, de presentarse en la Casa de Dios, y acercarse a la Sagrada Mesa, tan deshonestamente vestida, creyendo sin duda que agrada, y provoca pasiones nobles, cuando en realidad sucede todo lo contrario.

Precisamente aquella que dijo el poeta: por donde quiera que voy…

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Cuando terminé de transcribir, pensé en varios medios de comunicación audiovisuales de rabiosa actualidad y me pregunté si la denominada Edad de Piedra seguía en vigor. O si algunos personajes fueron hibernados y les arrimaron la chispa, bastantes décadas después, por lugar equivocado. Lo mismo sí, porque explicación lógica no parece haber. Sean felices, que ya queda menos para cobrar. Por cierto, ¿alguien se acuerda de los retornos, que era como una paga extra para los trabajadores de la platanera?

viernes, 21 de mayo de 2021

60. Moda y moral

En La Defensa Social, órgano de la Junta Diocesana de Acción Católica, y en su ejemplar número 21 (año I), publicado en La Laguna el 21 de mayo de 1921 –justo hace hoy un siglo– se puede leer, entre otras cuestiones, que a tu consideración quedan, estas líneas que transcribo con sumo gusto. Cada cual haga los reparos que estime oportunos y lleve a cabo las valoraciones pertinentes, teniendo en cuenta los cambios habidos en este periodo de cien años. Yo también fui a una escuela de chicos por el peligro que entrañaba la mezcolanza. Y aunque no he cumplido aún el centenario de mi nacimiento –estoy en ello– sí fui partícipe de ayunos y abstinencias. Amén de tener que contarle al cura de turno, y con todo lujo de detalles, los desvíos del pensamiento en los escasos momentos que la debilidad… Pues no sigo, que ya me espabilé.

Del artículo Más sobre la moda:

“He leído en una revista que las jóvenes chilenas han hecho pública su consagración contra los escesos [sic] de las modas.

Del nuevo mundo tiene que venirnos el ejemplo, porque el viejo está harto corrompido.

Dirigiéndose a la Santísima Virgen, dicen aquellas jóvenes verdaderamente católicas:

No permitáis jamás que renuncie a mi fe y al pudor que me habéis enseñado, ni que manche el compromiso de honor que ahora deposito en vuestras manos.

Repudio con desprecio la ridícula e impúdica moda del seno descubierto, de los brazos desnudos, del vestido demasiado corto y estrecho y de las medias transparentes, y prometo querer imponerme y ser estimada con el honor y las virtudes de mi alma y no con la vanidad sensual de mi cuerpo.

La laudable iniciativa de las chilenas se va extendiendo a la Argentina. Noticias de Buenos Aires anuncian que las Hijas de María celebraron en el Colegio de María Auxiliadora la fiesta de Santa Inés, y que entre otras oraciones rezaron ante Jesús Sacramentado la referida plegaria.

¿Se extenderá también esta costumbre en Canarias, por voto de las Hijas de María? Si están animadas por el espíritu de Cristo, nada tendrá de particular que se forme una legión dispuesta a afrontar este mar revuelto, y enseñar a la sociedad que aun hay clases.

Si por el contrario se dejan arrastrar por la corriente, entregadas a las frivolidades de la moda, del lujo y los placeres, arrastrarán en pos el rico tesoro de la virtud, con peligro de enredarse entre zarzas del camino”.

Y de otro titulado La organización del taller:

“El deber de todo padre de familia de procurar que sus hijos no tengan trato íntimo con personas de distinto sexo extiéndese a todo jefe de industria o taller que ocupe en su provecho hombres y mujeres, estableciendo la debida separación entre los mismos que es una medida de precaución de las más elementales: no sólo establecer diversos salones para unas y otros sino aun en cuanto sea posible aislar dichos pabellones debe ser uno de los cuidados del amo, añadiendo a ello el que la entrada y salida del taller se haga en horas diferentes y sobre todo que a medio día las mujeres salgan antes que los hombres que no tienen tanto inconveniente en quedarse retrasados en la calle: con salir las mujeres un cuarto de hora antes sería bastante y en todo caso podría permitirse a las casadas que saliesen a la misma hora que los hombres”.

No, yo no voy a comentar nada, pero si te piqué la curiosidad y deseas ahondar en consejos y medidas para evitar roces innecesarios y que podrían dar lugar a fiebres incontroladas, pincha en este enlace: https://jable.ulpgc.es/viewer.vm?id=0000766757&

Espero y deseo que de los redactores de la publicación no quede nadie para contarlo, porque si llega a vislumbrar la foto con la que ilustro el post de hoy viernes… Quita, ni pensarlo quiero. Si Sofía Loren, que no andaba escasa de recursos, mira con esa cara de desconsuelo a Jayne Mansfield, ¿qué más podría añadir yo?

jueves, 18 de marzo de 2021

10. Y sin mascarilla

Se fue el Papa Francisco a Irak (o Iraq), a la antigua Mesopotamia, entre los ríos Tigris y Éufrates, la denominada cuna de la civilización y lugar del nacimiento de la escritura, con capital en Bagdad, y en varias de sus comparecencias televisivas lo vislumbro sin mascarilla. ¿Pero como un señor mayor que yo se puede permitir esos deslices? ¿Dónde estaban sus asesores? Seguro que tú también te diste cuenta. Lo que pasa es que debo ser el único que se atreve a ponerlo sobre el tapete. Espero que no silencien, en caso de producirse, el contagio de quien rige el Vaticano. Más que nada por comprobar si el virus hace excepciones cuasi divinas. Porque en lo que respecta al resto de terrenales, no entiende de edades ni otros condicionantes. Ataca sin piedad y ni pregunta siquiera si el afectado tiene algo que declarar. Y llevamos más de un año.

Me cae simpático Francisco y algunas de sus afirmaciones me han parecido pertinentes. Lo que no significa que esos supuestos rasgos de aperturismo me hayan provocado oleadas de fervor incontenido. Porque ya se sabe que del dicho al hecho va muy fuerte trecho. Y a estas alturas de la vida no creo hallarme en condiciones para la reconversión. Pero volvamos al quid de la cuestión.

No sé qué opinarás tú, pero cada vez que lo columbro por la tele se me antoja verlo decaído, cansado. Y lo mismo él también se ha percatado, lanzándose a tumba abierta ante el peligro. Si yo salgo a caminar  por la mañana y voy huyendo del que viene en sentido contrario, me asombró que el Papa cometiera tantos deslices en este último viaje pontifical. Lo mismo se está probando y tentando a la suerte. Pues no parecería lógico, en el hipotético caso de que esté pensando en dejarlo, que llegásemos a tener un trío en el Vaticano. En España somos conscientes de los problemas que suelen causar los eméritos. Y ahí lo dejo, que doctores tienen las iglesias. Sí, las tres monoteístas que confluyen en el lugar visitado. Cosas de Abraham.

Al igual que ocurrió con Francisco, ya lo esbocé antes, son demasiados los que me tropiezo cada día cuando salgo en busca de la aventura de los diez mil pasos. Maldito móvil. Y como no hemos establecido direcciones obligatorias en los circuitos del colesterol, los tropiezos y desvíos son frecuentes. Se me ocurre, por ejemplo, que en la autovía (desde El Castillo hasta La Vera), deberíamos caminar en sentido contrario al que llevan los automóviles. Los que vayamos hacia el Naciente, por la parte de abajo, costado Norte. Por la izquierda, para ver a los motorizados de frente. Así tendríamos unos metros a lo ancho para separarnos cuando te percates de que viene un ciclista o uno que va con más prisa que tú. Que suelen ser los que no llevan mascarilla. Amén del listo de la película que la porta para guardarse la barbilla y se la sube cuando está a dos metros de ti. Y siempre que lo mires con malos ojos, que si no, ni caso. En el otro sentido, obviamente, por el costado Sur, que no hay peligro, porque el Parque de la Higuerita está cerrado.

Yo sigo asustado y como no me llaman para la vacuna, vivo sin vivir en mí. No, teresiano no estoy, pero medio acojonado, sí. Y los números del incremento diario no invitan al jolgorio, precisamente. Máxime cuando el asunto de las vacunas camina por la senda de la turbidez. Ni siquiera ante un drama de tal calibre, las multinacionales dejan de pensar en el negocio. Y las ventas al mejor postor siguen marcando la pauta. Todo se solucionaría si esas multimillonarias ayudas que se barajan viniesen directamente a nuestros bolsillos. Así podríamos ir tranquilamente a inyectarnos en esos países que no sufren carencias en el suministro. Como preclaras figuras del deporte, personajes del celuloide, infantas y otros ganados de buena hechura.

Bueno, Francisco, cuídese usted, que no estamos para cónclaves ni fumatas blancas por aquello de las distancias. Y déjese de viajar, pues nos corroe la envidia a los que debemos quedarnos en casa. No me haga recordar los bintazos, lanzados al mercado cuando hay cierres perimetrales. Qué don de la oportunidad.