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lunes, 14 de febrero de 2022

245. Ferrocarril de circunvalación (5)

Seguimos con la secuenciación histórica (cronológica) del interesante particular que nos concita. La publicación de los dos extensos artículos, que conformaron las entregas de la pasada semana (1 a 4), dio lugar a un sugerente movimiento periodístico: Así, en La Prensa, 30 de mayo de 1911, página 2:

“Noticia importante. Como resultado del artículo que vió la luz pública en estas mismas columnas, en 2 del actual, titulado «El Ferrocarril de circunvalación de Tenerife», debido á la pluma de nuestro estimado amigo y colaborador, de Guía de esta isla, Manuel Alvarez Hernández (M. Zalvela) ha recibido éste una carta de una distinguida personalidad de Barcelona, pidiéndole el mayor acopio de datos para el estudio del tendido de la vía férrea en Tenerife, estudio que ha de someter al criterio de importantes capitalistas de la opulenta ciudad catalana, deseosos de colocar su dinero en empresas de gran magnitud.

Cuando el expresado amigo reciba nueva carta de Barcelona, que espera dentro de algunos días se procederá á hacer la oportuna información conducente á tal fin en los pueblos de la isla, y para lo cual es de esperar que presten su concurso más decidido las personas amantes de este país”.

También en La Prensa, 17 de junio de 1911, página 2 (aclaro que, por supuesto, la negrita es mía):

En el artículo El observatorio del Teide, firmado por Eusebio Jiménez Lluesma, teniente coronel de ingenieros, se inicia con el siguiente párrafo: “Estudiaba yo el año 1.893 todo lo relativo a la isla de Tenerife, porque trabajaba en el proyecto de ferrocarril de Santa Cruz á la Orotava. Y al estudiar el desarrollo que podía tener la vida tinerfeña, no pude menos de fijarme en lo que el porvenir reservaba, en su aspecto científico, al interesante valle de la Orotava, que podrá sería primera estación biológica del mundo civilizado, y pensaba también en el gigantesco Pico de Teide, que reúne condiciones especiales para una estación meteorológica”.

Otro interesante y detallado artículo de Manuel Álvarez Hernández, a dos columnas, y titulado, en grandes caracteres, El turismo y el ferrocarril de circunvalación, lo publicó  La Prensa, el 6 de febrero de 1912, página 1. Que dos días más tarde (8 de febrero) dio lugar al comentario del periódico con el que se inició esta aventura (ver post número 241, que publiqué el pasado martes) en la que con sumo gusto me he embarcado y, convencido me hallo, que a más de uno de mis estimados lectores enganchará siquiera sea por comprobar cómo se dejan pasar oportunidades y cómo nos enfrascamos ahora en discusiones que hace más de un siglo fueron noticias de portada. Parece que no aprendemos. Porque de estas lecturas, conclusiones pueden extraerse bastantes. Lo transcribimos:

“En la actualidad, las energías isleñas se ejercitan casi exclusivamente en el cultivo de la tierra, lo que tiene por causa los elevados precios que obtienen nuestros productos en los mercados de Europa; pero nosotros entendemos que no toda la riqueza está en la fecundidad del suelo y que, cual corresponde á un país verdaderamente emprendedor, es ya hora de ir buscando nuevas orientaciones, entre ellas el fomento y desarrollo del turismo.

Claro está que esto no es obra de un año ni de dos; pero, ¿quién duda que á la postre habremos de encontrar justas y espléndidas compensaciones en la explotación de este nuevo é inagotable manantial de la riqueza isleña?

Distintas veces ha agitádose esta idea en el raquítico ambiente de las escasas actividades canarias, en pro del bien público y de los intereses colectivos, mas otras tantas la hemos visto caer lacia, infecunda, en el polvo de un estéril olvido.

Ahora bien, cuantas ocasiones se ha intentado afrontar el asunto se ha hecho sin una base, sin un concierto que obedeciera á un plan amplio y meditado, sino que todo se ha reducido á proponer la celebración de tal ó cual festejo, de tal ó cual sport en esta y otra época del año, como medio de atraer al extranjero, pero aun sin pensar que ese programa, aunque pequeño, había que rodearlo de todas las comodidades imaginables, sin las cuales, el turista que viaja á placer no había de aventurar un solo paso.

Para la realización de este pensamiento tenemos á nuestro favor la benignidad del clima, las bellezas naturales de la tierra y la admirable constitución volcánica del suelo de esta isla: el trabajo corresponde á las comodidades de que hablamos, y que consisten, principalmente, en las fáciles y rápidas comunicaciones: esto, que es lo esencial, requiere tiempo y preparación, lo demás, todo programa para festejar y distraer al turista, nos parece todavía prematuro, pues mientras no tengamos un completo y bien montado servicio de locomoción del que salga bien impresionado el viajero, creemos que no debe apelarse al anuncio mundial.

Por otra parte, parece ser creencia general que para atraer á los extranjeros basta con ofrecerles para campo de sus deportes el pequeño espacio que media entre Santa Cruz y la Orotava. ¿Porqué? Porque es allí donde se levantan nuestras más importantes poblaciones. Esta es una razón muy atendible por distintos conceptos, pero no la consideramos exclusiva del asunto.

Los viajeros, al poner rumbo á Tenerife, unos ya huyendo del hastío que produce la vida de las grandes urbes, ya para reparar fuerzas debilitadas en el gran mundo de los negocios, han de venir aquí á familiarizarse en campo abierto con la Naturaleza: á aspirar nuestras brisas ribereñas; á dormitar bajo la sombra de nuestros bosques; á bañarse en los rayos de un sol tibio y sabroso; á embriagar su olfato en los perfumes de la flora canaria; á recrear su vista en el polícromo atavío de nuestros valles... Otros, á curiosearlo todo: desde la nívea frente del Echeide gigante, hasta las menudas arenas que bañan dulcemente las playas rumorosas.

Grande es la belleza, aún no bastantemente ponderada, del valle de Orotava, pero no debemos de olvidar ni un momento que sólo aquél no basta para dar al viajero el complemento de la emoción estética, que está en el contraste, pródigo en nuestro país, en cambios bruscos y en alternativas brillantes. Es, pues, necesario que el turista, á través de toda la Isla, venga á admirar también estos hondos barrancos que abrieron en otros tiempos los grandes torrentes; estas enormes moles de piedra, unas sobre otras, que parecen haber bajado, sobre un lecho de fuego, rodando de las enhiestas cumbres; las huellas aún frescas, á través de los siglos, de violentas erupciones volcánicas, pero que traen á nuestra mente el recuerdo de otras edades, de épocas legendarias, y nos parece ver cómo otras generaciones y otras razas, animadas en nuestra fantasía, huyen despavoridas en presencia del dantesco fenómeno; nuestros terribles abismos, perdidos allá abajo, en lo ignoto, y que nos hablan de plutónicas leyendas; las rocas de la costa, evocadoras de la tradición, del cataclismo, del recuerdo de un continente hundido de súbito en el fondo de los mares...

(continuará)

viernes, 21 de enero de 2022

229. Y siempre fui

Pues sí, estuve nuevamente en La Gomera. De vacaciones, que cada cual las coge cuando mejor le cuadre. A pesar del desmadre de la Covid. Como mi mujer y yo somos convivientes, amén de mantener las distancias –entre nosotros y con los vecinos–, aún en el pico de la sexta ola –cómo surfeamos, jolines– allá me planté en La Villa. Cambié de residencia porque el coche se empeñó en que le apetecía garaje. Y no fui capaz de negarme a sus caprichos. Así que, tras ponerme en contacto con José María, administrador de una empresa denominada Feel La Gomera (te dejo enlace porque te la recomiendo: https://www.feellagomera.com), y después de dejar programadas unas cuantas entradas para que tú no te aburrieras mientras te quedabas aquí trabajando (ya, carajo, fuerte cara de envidia se le está poniendo a mi hermano), estuve recorriendo senderos y parajes que presumo de conocer un poco. En este próximo verano hará 60 años de que puse mi pata allá por primera vez. Y tras inaugurar el ya viejo campamento de Las Mimbreras, y a pesar del mareo en el correíllo La Palma, puedo manifestar abiertamente que me supo, porque por aquellos lares recalo cada vez que puedo y la pensión me deja. A no ser que a Casimiro (a petición de mi amiga Pilar Padilla) se le encienda de una vez la bombilla y se le ocurra nombrarme visitante predilecto –como Angela Merkel– con lo que ya tendría pasaje y estancia gratis. Ahora que se halla en periodo de expansión de su formación política (ASG), yo vendría a ser su embajador en la Villa de Viera.

Pero yo mismo me cojo los dedos porque no sé taparme los ojos ante lo que no requiere espejuelos. Cuando observo que la casa natal de Pedro García Cabrera, en el casco de Vallehermoso, no acaba de arrancar como pretendido espacio cultural allá por febrero de 2021 se nos informaba de una dotación de 600.000 euros para su puesta a punto (sí, en La Gomera, nada de mezquindades)─ y ahora se nos vuelve a comunicar que se destinarán dos millones de euros (peccata minuta) para rehabilitar la denominada Hacienda de Ayala, en Chipude, y convertirla en museo turístico (¿?), amén de otros tres para la recuperación de bancales (segunda ocasión), no me queda más remedio que señalarle a Curbelo que ya está bien de sepultar dinero público en faraónicas infraestructuras que duermen el sueño de los justos. Con el añadido sempiterno de la generación de puestos de trabajo. Doscientos en esta ocasión. ¿Indefinidos? Quita, que eso no interesa. Lo mismo se acomodan y se equivocan al coger la papeleta.

Claro, y como no le gusta –él se entera de todo y más porque tiene la mejor agencia de espionaje de todo el mundo mundial– debo tener signada en la frente la marca roja del veto. En esta isla no existe lo del contraste de pareceres. Conmigo o contra mí. Si no piensas como yo, cállate. Para luz, la mía; ni el faro de San Cristóbal. El de la foto. Que no es de ahora, porque entre la calima y la tierra que llovió, lo mismo debo darme otro salto cuando la posibilidad del encuadre sea más adecuada. Aunque alguna traje. En la cámara y en el móvil, pero no me ha dado tiempo de visionarlas un fisco. Disparé, no obstante, en otra (mega)estructura: la del mirador del Cristo del Machal. Obra en la que se trabaja actualmente, tras muchos años de idas y venidas. Y espero que planifiquen adecuadamente su funcionamiento y no se convierta en otro pufo más. ¡Ah!, y que tengan previsto la desaparición de las diferentes antenas que afean la vista a la capital e instalaciones portuarias.

Por cierto, me imagino que tendrán a buen recaudo la obra del escultor bilbaíno José Larrea Echániz, bendecida allá por julio de 1964 por el Obispo Franco Gascón. Me congratularía que en la reinauguración no se halle presente el actual, Bernardo Álvarez, pues sería señal inequívoca de que el Papa se lo haya cargado por lenguaraz, amén de otros piropos de igual o mayor porte.

Mañana es festivo en mi pueblo (San Vicente) y pasado, domingo 23, se cumplirán 37 años que hubo pleno extraordinario en el ayuntamiento realejero (actual biblioteca), sesión en la que se contó con la presencia del vicepresidente del gobierno canario, Juan Alberto Martín, fallecido en diciembre de 2020, y en la que el portavoz del grupo opositor (bueno, uno de ellos, porque aunque eran seis concejales de AP-PDP-UL, al final acabaron bailando sueltos), ya lotero por ese entonces, me puso a caer de un burro cuando ni siquiera un servidor había comenzado a ‘rebuznar’. ¿Más detalles? En las memorias.

Así que, estimados, hasta el lunes. En unos días, san cobro. Y en una semana, fin de la cuesta.

miércoles, 26 de mayo de 2021

63. Efemérides (Hotel Taoro)

Apenas han transcurrido 130 años de la publicación. Un suspiro, como el que dice. No es necesario que te recuerde lo de las transcripciones literales. ¿O sí?

“El Valle de Orotava. Acuerdo necesario.

Si un proyecto es útil, conveniente y necesario, su realización se impone sin género alguno de duda. Así como no es posible en el orden físico sostener que los cuerpos abandonados a sí mismos no se dirijen al centro de la Tierra, solicitados por la ley de la gravedad; así tampoco en el orden moral puede defenderse el absurdo, porque entonces se atacarían las leyes de la Lógica establecidas por la razón de uniforme manera en los pueblos cultos.

No hay persona alguna de recto criterio que sostener pueda que no es útil, conveniente, ni necesaria la terminación del grandioso edificio, el mejor en su género en la provincia, denominado Gran Hotel Balcón; porque quien sostuviera tal aserto, sostendría al absurdo, y sentaría plaza de pensador ligero ante la mayoría de sus conciudadanos.

Ese edificio verdaderamente grandioso que hemos visto surgir como por encanto en un terreno antes lleno de escorias y lavas volcánicas y hoy convertido en sitio encantador, donde se dan cita multitud de estrangeros y adonde concurren no pocos españoles prestándole la animación y la vida que disfrutan centros análogos por América y Europa, este edificio no puede menos que atraer nuestra miradas y hacer que en su próspero porvenir nos fijemos con verdadero interés.

Y que es conveniente y útil la terminación del mismo, por cosa obvia la tenemos, porque á nadie se esconde que no bastando la parte edificada á contener los huéspedes que acuden en ciertas épocas á dicho hotel, habría que tener alquilados otros edificios supletorios, como hasta hoy ha ocurrido; siendo, por tanto, necesaria la organización de distintos servicios, lo cual ocasiona un evidente quebranto en los intereses de la Compañía Taoro é impide que el negocio entablado sea lo productivo que debiera ser, teniendo unificados dichos servicios, y ahorrando cuantiosos alquileres que hasta ahora ha venido satisfaciendo la aludida sociedad.

Además, creemos necesaria la terminación del nombrado hotel por las razones siguientes: Causa penosa impresión contemplar una obra como la de que se trata, truncada, pues no sólo acude á la mente la idea de que no ha de tener la perfección, desarrollo y comodidad que le quiso dar el arquitecto que la ideó y la empresa que ha tratado de edificarla, considerándola, por tanto, incompleta; sino que al que tal piense le vienen á las mentes ideas de mezquindad y pobreza respecto á una Compañía que trata de explotar la riqueza, la comodidad, el lujo y el gran confort, en una palabra, que tanto buscan los estrangeros huéspedes.

La impresión que nos produce el edificio referido, tal como hoy se encuentra y desde el punto de vista estético, se nos parece á la que nos produciría un hermoso pájaro de bellos colores que tuviese las alas cortadas y que no pudiera lucir sus esbeltas proporciones por el referido defecto. Y si consideramos el hotel bajo el aspecto de mezquindad antedicho, se nos figura estar contemplando un elegante jóven, vestido de rigurosa etiqueta, pero cuyos pies estuviesen calzados con alpargatas.

No hay, pues, más que un camino que seguir en el asunto que nos ocupa: terminar las obras del hotel en breve plazo. ¿De qué medios ha de valerse la Sociedad para ello? Acerca de este punto debe tratar en la Junta convocada al efecto para el día 4 del próximo mes de Junio. Hombres de talento, en bastante, número, figuran en la Compañía; muchos acostumbrados á los negocios en gran escala y todos patriotas amantes del engrandecimiento de su país.

Pues bien, á ellos toca la resolución del problema que ante su vista tienen planteado. El país que recibe beneficios á granel con la inmigración de estrangeros, espera confiadamente que los obstáculos que para la referida gran obra presente el interés individual, ha de vencerlos el patriotismo, esa llama sagrada que enciende en momentos oportunos el corazón de los buenos; y por ello es que espera tranquilo y confiado la resolución de la benemérita y patriota Sociedad Taoro". (El Valle de Orotava, 26-mayo-1891)

…………….

"Remitido. Puerto de la Cruz, Mayo 19 de 1891. Sr. Director de EL VALLE DE OROTAVA.

Muy estimado señor nuestro: En cumplimiento de lo acordado por el Consejo de Administración de la Compañía Taoro, en la sesión extraordinaria celebrada por el mismo el día 17 de los corrientes, se convoca á los señores accionistas de dicha Compañía para celebrar Junta General extraordinaria, el día 4 de Junio próximo, en el edificio Nuevo Grand Hotel, á las doce de la mañana, en la cual se tratará y tomará acuerdo respecto de los particulares siguientes:

1. Si puede ó debe hacerse alguna operación de crédito con el fin de obtener los recursos necesarios para terminar ó llevar hasta donde sea posible las obras del nuevo Grand Hotel, por qué cantidad ha de efectuarse la aludida operación y forma y condiciones que deba tener ésta.

2. Caso de no ser posible, ó no convenir la operación referida, si ha de hacerse emisión de acciones, qué número de éstas deben emitirse y con qué condiciones.

Y á fin de que la aludida convocatoria llene los requisitos que determina el artículo 27 de los estatutos sociales, esperamos merecerle se sirva hacer que se inserte en el periódico de su digna dirección. De V. con la consideración personal más distinguida atento s.s.q.s.m.b. Por La Taoro, compañía de Hoteles de Orotava, Domingo Aguilar, Gerente". (El Valle de Orotava, 26-mayo-1891)

…………….

Mañana más.

martes, 20 de abril de 2021

36. Previsiones

Vamos al diccionario. Previsión: Acción y efecto de prever. Que no preveer, como en muchos medios de comunicación audiovisuales se escapa de cuando en vez. Y prever: a) Ver con anticipación. b) Conocer, conjeturar por algunas señales o indicios lo que ha de suceder. c) Disponer o preparar medios contra futuras contingencias.

Aclarado lo cual –no vaya a ocurrirnos lo que al folleto del Cabildo de Tenerife, el del error humano que se publicó por error; sí, échame a mí la culpa–, y como te estarás preguntando el porqué de la foto con Ángel Víctor y Yaiza Castilla, entremos en el meollo y diseccionemos, o séase, analicemos:

Sostiene el señor presidente de la autonomía canaria que estaremos a final de año entre el 70% y 80% de la previsión económica para este 2021. A saber, si teníamos un barrunto (que suelen hacerse a medio plazo) para este ejercicio económico en el supuesto de que el virus no hubiese hecho acto de presencia, ahora, con el bicho en su apogeo, volvemos a conjeturar que si alcanzamos el 70% de vacunados en el verano (¿principio, durante o final?), es posible, hay indicios o señales, se presume que en el último trimestre del año no quepan los turistas en estas peñas atlánticas. Porque si a pesar de la que está cayendo, se logra ese porcentaje tan elevado, habría que desechar la propuesta de los expresidentes Paulino y Jerónimo en su apreciación de que hay que ‘resetear’ Canarias. Y como aún la RAE no recoge ese derivado del inglés reset, se convendrá que deberemos recurrir a reponer o reiniciar.

Por lo que, me temo muy mucho, no van los tiros en la dirección, tantas veces glosada, de diversificar la economía, sino que, en definitiva, más de lo mismo. Seguiremos dependiendo del turismo e importando papas, millo, carne y ese largo etcétera en el que tú englobarás todo aquello que ahora mismo estás pensando. Y si me apuras un poco, hasta bananas, porque al plátano, al paso que vamos, le pasará lo que a la cochinilla, caña de azúcar y viñas de buen ver (y mejor beber).

¿Hasta cuándo? Tranquilos que cualquier otro virus nos volverá a jugar una mala pasada y begin to begin. Con las rentabilidades a corto plazo, sin políticos que planteen programas de largo recorrido y que tanto echamos de menos, es decir, planificaciones que marquen los derroteros de Canarias en las próximas décadas, se impone la inmediatez. Porque es lo que resulta rentable electoralmente. La visión de un archipiélago en un futuro que no mire el horizonte de mayo del 23, parece no estar en programa alguno. Y si por un casual se presenta cualquier bosquejo de la autonomía del 2050 para adelante, por ejemplo, transcurrido ese plazo: rien de rien. Cuando lleguemos, acuérdate y volvemos a charlar un fisco.

Ni cambios climáticos ni calentamientos globales. El día a día. A escapar y poco más. Se nos llena la boca de transiciones ecológicas y seguimos quemando combustibles a tutiplén. El viento y el sol, entre otras posibles energías alternativas, siguen siendo, para nuestra desgracia, entelequias, pues esa introducción a paso de tortuga no augura mayores esperanzas.

¿Qué solución nos queda? Lanzar al aire expectativas de que los guiris nos saquen del atolladero. Porque, esa impresión da, nos hemos vuelto tan acomodaticios que las ideas se obnubilaron. Y cuando nos vienen mal rodadas, a esperar sentados que nos saquen las castañas del fuego mediante ayudas. Por consiguiente, la dependencia es total. En todos los sentidos.

En suma, voy a dar tiempo para que el Imserso abra la veda y en junio, lo más tardar, ya estaremos viajando rumbo a Mallorca (la patronal así lo reclama) y que la ministra del ramo se ponga las pilas para que en septiembre la caza mayor (resto de destinos) quede, asimismo, expedita. Únase este expediente con los emitidos por Castilla y cuando cerremos este 2021 y nos zampemos las doce uvas, seguiremos bailando hasta las tantas de la madrugada (año 2022), ya que los millones de turistas esparcidos por plazas y rincones de estas perlas atlánticas seguirán aflojando euros y brindando con espumosos de prestigio. De fondo, Los Sabandeños interpretarán su pasodoble y yo, embelesado, no daré crédito a lo que mis ojos vislumbran, por lo que me quitaré el sombrero, iré al ordenador y me cargaré el disco duro a martillazos. Despertaré a mi mujer, subiremos a la azotea y bajo la tenue luz de la luna (para coadyuvar a la campaña anticontaminante), bailaremos hasta que nos sorprenda el amanecer. En el ínterin, para colaborar en ese resurgir económico, habremos lanzado, dentro de nuestras modestas posibilidades, unos fueguitos de los Toste. Seguro que alguien, con el bicho ya desaparecido, me felicitará efusivamente. The end.

jueves, 25 de marzo de 2021

16. Viajes del Imserso

Los viejitos sabemos que el Imserso (Instituto de Mayores y Servicios Sociales) es un buen invento. Y su programa anual de viajes, mucho más. En este parón, provocado por el virus traicionero, se ha notado que somos capaces de dar un meneo a la economía en aquellos lugares que nos reciben. Porque en torno a ellos se mueven diversos colectivos que nos esperan como agua de mayo. Imagínate que la pensión fuera más generosa. Y es que la inmensa mayoría ha pensado en gastarse los cuartos antes de estirar la pata, no sea que luego se provoque una guerra entre los herederos por un quítame allá veinte euros.

La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ha declarado que ya se están redactando los pliegos para un nuevo contrato que, eso estima,  pueda dar lugar al reinicio de una nueva temporada en el próximo mes de septiembre. Digo yo que para ese entonces ya estemos todos vacunados y portando con donaire el documento que lo acredite.

Reyes Maroto indicó que la recuperación de estos viajes marcará un hito como lo fue la vacunación de Araceli. ¿Se acuerdan, no? Y no creo que vaya muy descaminada, porque los efectos negativos de la supresión siguen bien patentes. Aunque había quejas por lo barato que salía la estancia a pensión completa (el todo incluido queda feo a partir de ciertas edades en que las carencias saltan a la vista; ¿te quedó claro o debo explicarlo con todo lujo de detalles?), el bicho ha venido a demostrar que menos es nada. Y como decía mi suegra: barco parado no gana flete.

Ojalá todo se normalice y podamos volver a vivir sin tantos sobresaltos. Como los que parece haber tenido Rocío Carrasco con el tal Antonio David. Leo que ha contado la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Y me pregunto qué demonios hacía antes. ¿Se la tendría jurada? Y ahí lo dejo.

Como ya los mayores no servimos sino para quejarnos, se me ocurre si eso que llaman la España vaciada no podría subsanarse con la afluencia de inmigrantes. Porque el espectáculo actual de la gestión llevada a cabo no constituye un ejemplo a imitar. Y la muerte de esta pobre criatura (a pesar de las proclamas de drama humanitario, aldabonazo a la conciencia y otros eslóganes varios) me temo que pasará al recuerdo dentro de bien poco. Yo estoy dispuesto a renunciar al viaje que teóricamente me corresponde, si con ese dinero aporto un grano de arena para que estos infelices puedan iniciar una vida con otras perspectivas menos negras.

Y lo que relato seguidamente no guarda relación alguna con el asunto hoy referenciado, pero no me resisto a comentarlo. Estoy convencido de que tú también retratarás situaciones cercanas de indudable parecido. O peores.

El Tribunal Supremo ha ratificado la condena a un policía de Arrecife por atentar contra el honor del exsecretario del ayuntamiento de la capital conejera. El susodicho se dedicó durante un buen tiempo a ponerlo a caer de un burro con expresiones y dichos no recogidos en manual alguno de buena conducta. ¿Vas atando cabos? ¿Verdad que te vienen a la imaginación otros casos similares?

“El derecho a la libertad de expresión no es un derecho ilimitado que puede prevalecer, en este caso (según el TS), sobre el derecho al honor, ya que no comprende el derecho al insulto”. Y si el derecho al insulto no está amparado por precepto legal alguno, ¿cómo es posible que en ciertos cuartos de comunicación siga existiendo carta blanca para desmanes y tropelías? Por cierto, mis observadores me comunican que desde indeterminado cubículo se emiten consignas que abogan por la supresión de las televisiones públicas. Tranquilos, pondrán el freno de mano dentro de poco no sea que la demanda se extienda y se pueda ver salpicado algún puesto de trabajo. Mío y fijo, al decir del ‘funcionario’. ¿Encriptado yo? A ti te lo oigo.

A lo que iba, que casi me pierdo: mucho ánimo, jubilados, que en un suspiro nos vamos de garbeo. A Mallorca (foto) o a donde se tercie.

sábado, 6 de marzo de 2021

0. A modo de prueba

Cuando en la tarde del viernes (5 de marzo) comienza a llegar la avanzadilla de las anunciadas lluvias, me siento ante el teclado para garabatear unas líneas. Y lo hago al rato de comprobar cómo el número de contagios no disminuye en Canarias. Más bien todo lo contrario. Y, mientras, se lanzan proclamas de satisfacción por las buenas perspectivas turísticas de cara al próximo verano. Yaiza Castilla, consejera del ramo, la primera. Da, incluso, porcentajes. Con una alegría tal, que los pocos reconvertidos a la agricultura en estos tiempos pandémicos sueltan la guataca y tiran derechitos por la vereda rumbo a las instalaciones hoteleras.

¿Se acuerdan de lo de diversificar la economía porque estas peñas no pueden seguir dependiendo, única y exclusivamente, de los guiris? ¿Para qué nos inunda la televisión canaria con supuestos programas de humor, cuando vamos servidos con declaraciones que demuestran la valía de nuestros políticos? ¿Negro? (el humor, por supuesto, que estamos de un susceptible subido). Seguro.

Cuando existen academias para todo, echo en falta una que creo fundamental. La que forme a todo bicho viviente aspirante a ocupar un cargo público. Porque de ineptitudes vamos sobrados.  Y alguno no pasaría una simple prueba de lo que antes llamábamos cultura general. Es más, si se tuviese un mínimo de vergüenza y unos miligramos de dignidad, más de uno de ellos…

Ya está. Vuelve a leer el titular y comprobarás que se trata de una prueba. Lo serio –como si los tres párrafos precedentes fueran facetas risueñas– empieza el lunes. Hasta entonces, y sean todos bienvenidos.