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martes, 14 de diciembre de 2021

198. Pasas más hambre que...

Lo hemos oído en más de una ocasión: pasas más hambre que un maestro de escuela. A cuento de cómo estaba la situación de los mismos hasta principios del siglo XX. Sujetos a los dictados de los ayuntamientos de turno, responsables del abono de sus haberes, y que hacían dejación de sus responsabilidades, quedando los pobres a merced de la caridad vecinal, abocados, cuando no, al abandono de las escuelas regentadas y tener que buscarse la vida en otros quehaceres. Veamos un triste ejemplo en la reseña que publicó, hace hoy 120 años, el periódico La Opinión, diario de la mañana, el 14 de diciembre de 1901, páginas 1 y 2:

“Carta abierta a los Sres. Gobernador civil y Delegado de Hacienda. Respetables autoridades nuestras:

En nombre propio y en el de nuestros compañeros, los infortunados Maestros de esta isla y Fuerteventura, nos vemos precisados á dirigiros la presente, ya que tan defensores os habéis mostrado de nuestras desdichas.

Ya conocéis la miseria que aquí azota a Lanzarote y su vecina hermana por efecto de la sequía que comenzó en 1900, miseria que en parte se han apresurado a remediar nuestros compatriotas del archipiélago, aunque sin haber nosotros participado de sus limosnas, á causa de haberse distribuido las mismas entre braceros del campo, viudas é indigentes labradores.

También sabéis perfectamente, que no solo por esa miserable situación, sino porque los sueldos mezquinos de que disfrutamos no se nos satisfacen, nuestro estado resulta aún más triste que el del infeliz jornalero; pues éste al menos, con los trabajos públicos concedidos por el Gobierno a instancia del ilustre diputado D. Tomás García Guerra, ha llegado a ver cubiertas las perentorias necesidades de su vida con el jornal diario que por sus esfuerzos le satisfacen.

A pesar de ésto, vosotros, que siquiera por filantropía habéis debido tenernos en la memoria, no lo habéis hecho con ese interés propio del altísimo cargo que representáis.

V.S. Sr. Delegado habéis dirigido á los Ayuntamientos de estas desgraciadas islas cierta comunicación para que en determinados dias ingresasen las cantidades correspondientes á completar el pago de nuestros sueldos devengados desde 1° de Julio de 1900; más esa orden, bien por la benevolencia de V.S., por la actitud hostil de los Municipios ó por otras causas que presentimos y no juzgamos, no se ha cumplido. De V.S., pues, ha dependido en primer término nuestra miseria, y en sus manos está de consiguiente el remediarla, conforme á los inflexibles principios de la justicia y á los nobles impulsos de su corazón.

V.S., Sr. Gobernador, también por circular de 9 de Septiembre último, compadecido de nuestros males y queriendo mantener incólume el prestigio de las leyes, ordenó á los Ayuntamientos que inmediatamente, bajo su más estrecha responsabilidad, ingresasen las cantidades que por atenciones de 1ª enseñanza adeudasen; pero ni V.S. se hizo respetar por entonces de los Municipios deudores, ni éstos, unos escudados por la sequía, y los más por el beneplácito del caciquismo, se apresuraron á cumplir el superior mandato. En V.S., pues, ha estribado en gran parte nuestro malestar, pero esperamos que fijando ahora su atención en cuanto decimos, tendrá á bien prestarnos su benéfico amparo.

Sobre todo Sr. Gobernador y Delegado, debéis tener presente que nuestros acreedores nos asedian, que nadie nos fia al presente porque estamos desacreditados á causa de la indiferencia con que se ha visto el pago de nuestros haberes, y que lo más que ha originado y origina todavía el lamentable estado porque atravesamos, es la no solvencia de nuestros atrasos, para los cuales, aunque sea en parte, existen cantidades en esa Tesorería de Hacienda; procedentes unas de la suprimida Caja especial de fondos de 1ª enseñanza, las otras de los recargos municipales no devueltos á los Ayuntamientos.

Aquellos cantidades y aquellos recargos, señores Delegado v Gobernador, según R. D. de 21 de Julio de 1900, R. O. de 28 del mismo mes y otra de 10 de Agosto del citado año, nos pertenecen, y sin embargo, no os habéis dignado disponer de ellas en nuestro favor, ni aún atendiendo á la excepcional situación en que nos encontramos.

Tal vez no os hayáis fijado bien en esas disposiciones por razón de los numerosos y transcendentales asuntos de que á diario conocéis. Si tal ha sucedido, al tiempo estáis de prestarle vuestra superior atención, y entonces quedaréis convencidos de que con los fondos que entregara la referido bajo especial en el Tesoro, y con las cantidades pendientes de devolución á los Ayuntamientos, las cuales liquidó la Hacienda en 15 de Septiembre del año anterior, está obligada la Delegación de Hacienda á pagarnos nuestros respectivos descubiertos.

Entendemos que V.S. Sr. Delegado, sin perjuicio de hacer que los Ayuntamientos ingresen en el Tesoro lo que les corresponde para el pago de nuestras atenciones corrientes, debe en primer término obligar á ciertos agentes á liquidar con las formalidades debidas; debiendo al propio tiempo, si es que está dispuesto á remediar nuestras miserias, entregarnos el importe de los recargos municipales existentes en esa Tesorería de Hacienda, para saldar en parte los atrasos, causa principal de nuestra precaria existencia.

No menos entendemos, Sr. Gobernador, que V.S. siquiera por humanidad, está en el caso de dirigirse al Excelentísimo Sr. Ministro de Instrucción pública y Bellas Artes para que apruebe la liquidación que le enviara esa Junta provincial del Ramo al ser liquidada la baja especial por virtud de R. O. de 21 de Julio de 1900, con el fin de que las cantidades allí consignadas á nuestro favor, hoy retenidas en la indicada Tesorería, nos sean entregadas sin dilación alguna, atendiendo á las excepcionales circunstancias en que nos hallamos.

En la persuasión de que atenderéis estas respetuosas manifestaciones, determinándoos á enjugar nuestras lágrimas, os damos infinitas gracias anticipadas por el inmenso bien que vais á otorgarnos, besando á la vez con la consideración debida la mano de tan distinguidas autoridades.

Varios maestros. Lanzarote, 29 de Noviembre de 1901”.

Poco después, don Álvaro Figueroa y Torres, más conocido como el Conde de Romanones (1863-1950) [ver, si apetece, su biografía, amén de su dilatada trayectoria política, pinchando en el enlace siguiente:  https://es.wikipedia.org/wiki/Conde_de_Romanones] es el promotor del R.D. de 26 de octubre de 1901, en cuyo artículo 10 se estipula: Los sueldos de los Maestros de las Escuelas públicas de primera enseñanza se satisfarán por el Estado, con cargo al presupuesto del Ministerio de Instrucción pública y Bellas Artes.

Hasta mañana, si la justicia y MD no opinan lo contrario.

martes, 7 de diciembre de 2021

194. Vía expedita

No creo fuera necesaria la comparecencia de doña Australia Navarro para poner en nuestro conocimiento lo que era un secreto a voces. Anunció que no iba a presentar su candidatura para la posible reelección como presidenta regional del PP. Decisión que tomó –eso alegó– tras un largo proceso de meditación (pobre almohada) y después de consultar con la dirección nacional de su partido, que tuvo a bien admitir el parecer de la máxima responsable de la formación popular en Canarias. Quien seguirá en su cargo hasta la celebración del próximo congreso a celebrar en Tenerife los días 22 y 23 de enero próximos.

La señora Navarro ha negado que desde la sede de Génova (¿no la habían vendido ya para no comprometer a Casado con las reformas en negro?) se haya propuesto a Manuel Domínguez como el sucesor. Nihil novum sub sole. El manual de instrucciones funciona a la perfección y en su comparecencia dio sobradas muestras de tenerlo bien asumido. Y perfectamente aprendido. Lo curioso es que solo cuatro días después: "No vengo aquí a fracasar", alegaba el paisano para contradecirla.

Como las ausencias del todavía alcalde realejero ya no nos sorprenden, hemos podido comprobar, en estos días pasados, que el protagonismo –con lo que a nuestro hombre le gusta el postureo de la foto– en la presentación de toda la campaña navideña en la Villa de Viera correspondió al primer teniente de alcalde. Claro, Domínguez se encontraba en un estadio superior. Bueno, en realidad lo lleva haciendo desde ha bastante. Pero en esta ocasión se trata de sujetar en corto a los posibles díscolos que puedan surgir en Gran Canaria o Lanzarote y dejar todo atado, y bien atado, para que por San Vicente, festivo en este pueblo, otra muesca en el revólver. Así que las delegaciones, de por sí ya frecuentes en el BOP, se multiplicaron y los anuncios proliferaron de tal manera que los boletines solo hacían referencia a Los Realejos para darnos norte de las desapariciones.

Doña Australia señaló que el partido en estas islas es una balsa y existe un contexto de absoluta serenidad y estabilidad. Lo que choca frontalmente con su paso al costado. Porque de ser así e ir todo miel sobre hojuelas, no habría razón de ser aparente para que se baje de la guagua en el momento más placentero de la travesía. No estuvo muy afortunada en estas declaraciones. O le pudieron los nervios a la hora de disimular la imposición madrileña o se contuvo –normal y lógico– para no enturbiar la situación. De todas maneras, y sabiendo que estos escenarios suelen ser debidamente compensados con nuevos acomodos, la preocupación no creo trascienda mucho más allá de la playa de Las Canteras.

Debo reconocerle, sin embargo, que haya sido mucho más comedida que su correligionaria Astrid Pérez, alcaldesa de Arrecife, cuando a los dos días de romper el pacto en su ayuntamiento (por un cúmulo de deslealtades) y echarse en brazos de otro acompañante –Coalición Canaria–, arremete contra todos los gobiernos que huelen a PSOE: insular, regional y nacional.

Lo de Lanzarote es capítulo aparte. Son tantos los años que la isla lleva sumida en el despropósito político, que cualquier análisis tiene menos sostén que un edificio fabricado sobre arenas movedizas. Bastó que Fernando Clavijo indicara que no estaba detrás de nada y que no había urdido acuerdo alguno con el lanzador de pipas de aceituna, Teodoro García Egea, secretario general del PP nacional, para que a las pocas horas ya Migdalia Machín, la secretaria general conejera de CC, había bailado cuatro seguidillas y tres isas del uno a la salud de la oportunidad que se le brindaba. Porque su formación política nació para gobernar –son sus palabras, que no las mías– y en la oposición se pasa más frío que una noche de biruje en la Villa, cuando el relente de Famara cala que es un disgusto. Y los abrazos dieron fe de que la capital de Lanzarote va a pegar tal cambio en los dieciocho meses que restan antes de las elecciones de 2023, que si Manrique resucitara se bañaba en el Reducto a las tantas de la madrugada en paños menores.

Queda, pues, expedita la vía para el señor Domínguez. El que yo no haya entendido jamás la política como un ejercicio profesional y dado que no tenemos regulación legal al respecto no quita para que sí existan personas que se presenten una y otra vez en sucesivos procesos electorales y el voto ciudadano les sonría. Muy distinto es el acomodo en el echadero del Senado (Cámara inútil donde las haya), lugar en el que los partidos políticos enchufan a los desahuciados. Pero sí considero una inmoralidad en toda regla el que se compaginen diversos cargos. Hecho que no es exclusivo –ojalá así fuese, sería la excepción– de Manuel Domínguez. Porque se acaba por desatender uno, o más, de ellos. Y los menos que se le puede exigir a un alcalde es que viva y se desviva por su pueblo. Peor aún el que en horas en que se debe currar en el puesto de trabajo por el que se cobra, y bien, se dediquen a labores partidarias. Como la ocurrida con los señores de la foto el lunes 29 de noviembre. O todas las sesiones fotográficas de Manolo, mientras a fin de mes el Parlamento canario ingresa en su cuenta un buen puñado de euros. Luego se quejan cuando los osados comentaristas ponen (pongo) en solfa estas prácticas. Parece que no se siente dolor alguno por el despilfarro de los dineros públicos. Que nos lo pregunten a los contribuyentes. Más doloroso aún en el caso de los jubilados, que seguimos tributando sin rentar.

Bueno, Manuel Domínguez será en breve espacio de tiempo presidente regional del PP, miembro nato de su comité (o como se llame) nacional, amén de otras menudencias orgánicas. Al tiempo, diputado regional y alcalde de Los Realejos. ¿Es el único? No, también los hay en los otros partidos. ¿Se pueden atender debidamente todos estos calderos a la vez? Rotundamente no. ¿Tan descabellado es el demandar sensatez para que se acabe de una vez este desaguisado del pluriempleo en política? Los de a pie opinamos que es justo y necesario que se imponga la ecuanimidad. Como ellos viven en el piso de arriba y nos superan en sapiencia, esperarán pacientemente a las próximas elecciones y allí acudiremos los borregos y votaremos alegremente para que sigan haciendo con nuestro dinero lo que les venga en gana. Y como nos quieren, nos besan y nos obsequian con arrumacos. En fin, honor y gloria al rey eterno. Amén.

Menos mal que Nira Fierro, flamante secretaria de organización del PSOE canario, va a potenciar la presencia de las Casas del Pueblo y a poner en valor la militancia. Siento que ya no predico solo en el desierto. Ya somos al menos dos. Nos queda apenas año y medio. Habrá que esforzarse. Que el pluriempleo no sea una cortapisa. Por mi parte… sigo escéptico.

Antes de cerrar el artículo y proceder a programarlo para su publicación automática en el blog, me entero del apoyo incondicional a Domínguez de José Manuel Soria, todo un experto en papeles y asuntos de negocios (incluso en el extranjero), quien destaca del realejero, precisamente, su preparación en contenidos económicos. Este PP no tiene remedio. Por cierto, ¿quién le habrá corregido el libro a Rajoy para que no resultase un trabalenguas, pues él no entiende su propia letra? No, lo de quién se lo escribió, malpensado, es cosa de tu imaginación.

Hasta el jueves, que mañana vuelve a ser festivo. Este mes no gano ni pa´ pipas.