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viernes, 12 de noviembre de 2021

175. Refranero español

Aunque también se pudo haber titulado ‘Participación ciudadana’. O ‘A mi imagen y semejanza’. O ‘Mecachis, qué guapo soy’. Lo cierto es que debo reconocer mi falta de compromiso con el médico que me dijo: Jesús, no cojas nervios. Y yo, ni corto ni perezoso, me endilgo los vídeos de dos sesiones plenarias del ayuntamiento de mi pueblo, la Villa de Manolo (mil excusas a Viera ─y Clavijo─, pero donde manda capitán…), sin anestesia ni sedación alguna, y menos mal que se me ocurrió después desahogar mis penas delante del ordenador.

Debe tener Manuel Domínguez sobre la mesa de noche, como libro de cabecera, alguno que contenga buen puñado de refranes. De ahí el titular de hoy. No hay intervención suya en las sesiones plenarias del Consistorio de la Avenida de Canarias (pueden incluir, si les place, la sedes de Teobaldo Power; ¡ah!, me olvidaba, y las del PP realejero, tinerfeño, canario y hasta la mismísima Génova, 13, la del dinero de Bárcenas; eso, la caja B, que con dos sentencias ha quedado más que probada; o lo mismo cae alguna más) donde no utilice uno a modo de moraleja. Para que la inútil oposición aprenda de una maldita vez. Ineptos, que son torpes e incompetentes a decir no puedo más.

“Usted no es igual a mí, ni lo será, gracias a Dios”. Ahí, don Manuel, marque distancias. Usted es único. No se ha parido ser (racional o no) en este Realejos norteño, ni ello será posible en un futuro, que admita la más mínima comparación. Faltaría más. Hechura, porte, raigambre, solera, abolengo…

Viven ustedes en continuo y permanente resquemor, muestran antipatía a todo lo popular, y no le voy a permitir ni una sola vez más la señalización al grupo de gobierno, le espetó mi alcalde al portavoz del grupo socialista. Y le recalcó: Debates, sin  problemas, cuando y donde quiera. Sí, señor, con dos… Qué se va a creer este aprendiz. Duro y a la cabeza. ¿Quiénes demonios son ustedes para poner en duda nuestras altísimas capacidades? Hacemos las cosas bien, y punto pelota. ¿No ven, acaso, los innegables adelantos en la conservación del patrimonio? ¿No palpan la fluidez del tráfico? ¿No se bañan en la flamante segunda piscina? ¿No saltan los caballos con elegancia los obstáculos en el hipódromo? ¿No se abrió el Iván Ramallo tras comprar el tartán en Australia –o más lejos– y ni siquiera fui a hacerme la foto porque Benito me dijo que el ambiente no era propicio…?

Digo yo, ignorantón perdido, que si a Domínguez no le satisface que los concejales de la oposición –también elegidos por el pueblo y con votos tan válidos como los del grupo de gobierno presenten sugerencias en los plenos, interpelen a quienes ostentan responsabilidades y competencias y manifiesten su opinión con respecto a la amplísima casuística de la gestión municipal, ¿dónde demonios piensa debatir? ¿En una cacería de conejos?

Coincido plenamente con quien le achacó falta de humildad a la hora de ser capaz de reconocer el trabajo de la oposición, algo que sí hacen otros grupos de gobierno, verbigracia en La Orotava, donde las propuestas admitidas y asumidas por toda la Corporación son puestas en valor a la hora de cortar la cinta. Y si de algo puede presumir el PP de mi pueblo es de adueñarse de ideas ajenas y presentarlas como propias pasado un  tiempo sin el más mínimo recato.

De lo que se alega en relación a las fotos del bien quedar, prefiero no malgastar mi tiempo y escribir lo que siento, no sea que por un casual le puedan trasladar sus correveidiles mi opinión y me suelte la cantinela de que no he estado afortunado. Sí, ya se lo dijo a otro concejal: Todo es participación ciudadana, incluso la suya, aunque desafortunada. Porque en este pueblo el que vale es usted. Nosotros, como mucho, para maestros de escuela. Y eso de la participación consiste en que reunimos las famosas mesas, charlamos un rato y… prohibido cuestionar, no sea que se nos rompa el guion. Como nuestro pueblo es el number one nacional en fiestas, que es táctica excelente para olvidar problemas, tenderete al canto y pelillos a la mar.

¿Y no es posible tratar otros asuntos? ¿No hay más problemas en el pueblo a resolver o al menos intentarlo? Qué dices, concejal atrevido, tenderete no es jolgorio ni lujuria. ¿Lujuria, Manolo? ¿Y le espetas a otro representante municipal (al menos tanto como tú) que no ha estado afortunado?

Voy a dejarlo. Se me quedan asuntos en el tintero. Radio Realejos y su información ¿en igualdad de condiciones?, Oficina Municipal de Eficiencia y Autoconsumo Energético, Recinto Ferial de la Cruz del Castaño, limpieza  de maleza en la carretera del Chanajiga, publicidad en el Pabellón Santiago Martín…

Como en mi casa solo vivimos mi mujer y yo, no necesitamos Reglamento Orgánico para gobernarnos. Cada uno manda un poquito, bueno, ella más que yo, y escapamos sin mayores dificultades ni agobios. Pero entiendo que un ayuntamiento sí lo requiera. Y que a él, una vez aprobado, se deban todos los concejales. Por lo que si se vio en la necesidad de retirarle el uso de la palabra a una concejala de la oposición por no sujetarse en el turno de dúplica al contenido de la pregunta, bien que me parece. Como el hecho de que tampoco se la concediera a otro edil de su propio grupo cuando intentó responderle. La verdad es que no sé bien a qué, porque aquella no pudo manifestar nada. Las normas están para cumplirlas. Pero todas. Sin excepciones. Y en el debido equilibrio está la virtud del buen gobernante. Que no es cuestión baladí, máxime cuando las mayorías absolutas provocan desvíos que tienden a ciertos tintes de impunidad. Especialmente cuando la variedad de cargos provoca demasiados desapegos.

Y como, aun opinando, me gusta darle al post la mayor objetividad posible,  concluyo con un consejo al PSOE realejero, a su estructura orgánica: o dan a conocer al pueblo el quehacer del grupo municipal en charlas periódicas presenciales en diferentes núcleos poblacionales o larga travesía del desierto. Las cuatro pinceladas del mundo virtual online, a la espera de los likes de rigor, insuficiente a todas luces. Y gente mayor que esté pendiente de Internet para informarse, contados con los dedos de una mano.

Escribía el amigo Salvador García en su blog con motivo del cuadragésimo aniversario de la FEMP (Federación Española de Municipios y Provincias): “Ya hay experiencia y camino recorrido más allá del voluntarismo de hace cuarenta años. Cuestión de esmerarse”. Cierto, pero añado que la profesionalización de la política ha derivado hacia el acomodo. El temor a tener que dejar el sillón, y las prebendas que conlleva, invita a no moverse, no sea que perdamos el encuadre de la foto.

Y ya está bien. Hasta mañana.

miércoles, 2 de junio de 2021

68. Y no pasa nada, oiga

Imagina tú que un buen día se culmina una vieja aspiración. La que faltaba en la terna para sentirte realizado. Porque antes ya habías plantado el árbol y la familia se había incrementado con la incorporación de algún vástago al linaje. Restaba, claro, el libro. Tras ímprobos esfuerzos –nadie conoce cuánto dolor supone si no te has sumergido en la vorágine– ves ante ti el fruto de muchas horas de soledad, palpas con tus dedos aquellas hojas impresas que salieron en momentos de encendidos de bombillas, cierras los ojos y agradeces a los que te rodean que te hayan dejado dar rienda suelta a inquietudes que dormían en la gaveta de los recuerdos…

Atrás quedó la dura travesía. A la que hubo de añadir los malos tragos de la búsqueda de los dineros. Porque este parto, desgraciadamente, ha de ser atendido en clínica privada. La cartilla de la seguridad social no cubre este tipo de locuras. Y es complicado, penoso y, a veces, exasperante. Pero recordaste la vieja máxima de que barco parado no gana flete, le echaste bemoles y tiraste pa´lante. Bendita chifladura.

Cuando ese otro paso fue superado con tesón, voluntad y arrestos, creíste conveniente acudir a TU ayuntamiento para planificar el acto solemne por el que la criatura debía ser presentada en sociedad. Se te da el visto bueno y se incluye el acto en el programa festivo del mes de mayo, donde la cultura, desde siempre, ha jugado un papel primordial.

Y tú, novato siempre en lides de tal enjundia, confiesas que debes demostrar el agradecimiento a quien se alongó por vez primera a esa ventana que abres a potenciales lectores. Porque es de bien nacido invitar, a que comparta mesa y mantel, a la persona que te prologa esos renglones hilvanados con todo el cariño que has podido desplegar.

Como tú, Juan José, has roto el silencio y has dado a conocer que si “ella va a estar presente, no cuentes con nosotros”, esa losa que te endilgó la señora concejala de CULTURA, ese veto, nítido y rotundo (¿estúpido?), impuesto a la persona de Fidela Velázquez, permíteme que un servidor vuelva a poner sobre el tapete el lamentable hecho que flaco favor ha dispensado a la noble Villa de Viera. Y que el pobre no levante la cabeza porque lo mismo se nos vuelve para Las Palmas. Aconteceres como este demuestran bien a las claras que no todos los cargos públicos saben administrar las competencias que le fueron conferidas.

Me aflige, aún más, que el triste afer se haya quedado olvidado con una simple pregunta en la última sesión plenaria. A la que se responde, como casi siempre, con las evasivas de rigor en el convencimiento de que las mayorías absolutas permiten licencias de tal índole. Pues se ha jugado con mucho más que con la dignidad del autor. Y de la prologuista. Mi pueblo –aquel que me vio nacer y en el que he desarrollado casi toda la actividad que el devenir me ha encomendado– no merece acciones de tal porte. Como mínimo exíjase la dimisión de la persona que se arroga idoneidades y presencias. A los que en este municipio nos quedan dos dedos de frente, sabemos cuál hubiese sido el desenlace ante la propuesta aludida. Pero los gestos dicen mucho, aunque vayan encaminados al fracaso. Los Realejos está muy por arriba de ignominias y puñaladas. Por muy populares que resulten.

No me hallo cabizbajo. Mentiría si me empeño en sostener tal aseveración. Lo mío va mucho más allá. Me niego a pensar que mi gente siga alucinada, que no se percate de que estas derivas implican más peligro que el que pueda considerarse esta censura como una simple anécdota, como un desliz que debe ser perdonado con otro efugio más. Este pueblo es bastante más que esa masa amorfa que se distrae con la hojarasca. Que no vislumbra más que formas y no es capaz de indagar para sumergirse en el fondo. Espero y deseo que un día habrá un pueblo (perdóneme, usted, don Pedro García Cabrera, por empezar por lo más cercano) que no sea silencio amordazado.

A los gobernantes, un consejo: más alto subió la palma. A la oposición, otro: poco bagaje el colgar dos pinceladas en las redes sociales, un par de preguntas los últimos jueves de cada mes y, mientras, el pueblo en la más supina ignorancia: cuatro fiestas, unas plantas en los jardines y aplaudiendo con las orejas.

Como desagravio a los implicados (Juan José y Fidela): COMPREN EL LIBRO. Ya yo lo leí y les puedo asegurar que en sus relatos se destilan la bonhomía y crianza de las que carecen (in)determinados representantes de la soberanía popular.

Despierta, pueblo, despierta, / no es real ese embeleso, / que no te la den con queso, / mira bien lo que se oferta. / Mantén esa mente abierta, / pues humo te están vendiendo / y ante tus ojos poniendo / la venda que te obnubila, / para que en tanto la edila / mala praxis vaya urdiendo. 

martes, 27 de abril de 2021

42. Incongruencias

Hace un par de días –en concreto después de regresar de La Gañanía, donde le pusieron a la señora la primera dosis de AstraZeneca– vislumbré una singular convocatoria del ayuntamiento realejero. Venía a indicar lo siguiente: El ayuntamiento de Los Realejos abrió hoy [el 22 de los corrientes] el plazo para la presentación de solicitudes a su línea anual de subvenciones de concurrencia competitiva a la innovación e incorporación de medidas para la sostenibilidad y respeto ambiental en explotaciones agrarias y ganaderas, tanto de particulares como de entidades del sector.

Suena bonito, me dije. Pinta bien, me regocijé. Qué pena que no posea un cacho de terreno (o una cabra y un par de conejos) en cualquier lugar del pueblo para poder acogerme a la invitación. No sé si los amigos que sí lo tienen (Pancho y Domingo García Palmero, Celestino Pérez Hernández, Juan José González González y otros muchos) ya han presentado los papeles para optar a las ayudas que tan espléndidamente reparte el Consistorio.

Seguí leyendo: La concejalía de Desarrollo Rural, dirigida por Alexis Hernández, destina para ello 9.600 euros. ¿Tanto?, me pregunté con ligero rictus de asombro. ¿Cómo es posible? ¿Está tirando Manolo el cochinito por la ventana de la alcaldía? ¿No se da cuenta del quebranto económico que ello puede ocasionar en las arcas públicas? Con razón le vota la gente. Es que no se atisba en ningún otro municipio ese grado de esplendidez. Así da gusto. Casi diez mil euros. Que repartidos entre un centenar de posibles adjudicatarios –para redondear, que a lo peor pueden ser más– tocarían a 96 euros cada uno. Un dineral. Vaya dilema se le planteará a los beneficiarios para dilucidar qué hacer con ese montante. Con el que el grupo de gobierno pretende que se cumpla este manifiesto de Domínguez: “En un año especialmente difícil para la economía en todos sus ámbitos, el sector primario ha de seguir erigiéndose como una salida y vía de sustento para muchas familias, un oficio y actividad tradicional que contribuye además a la conservación y enriquecimiento del paisaje rural, y en el que la inversión en innovación, ecología, reducción de la contaminación y promoción de la eficiencia energética en cualquier fase de su proceso productivo y de venta seguirá contando con nuestro apoyo”.

Si es que me emociono y todo. Llegué a tal extremo de excitación que me fui a los presupuestos municipales. Y se me ocurrió poner la palabra publicidad en el buscador y me sopló que el concepto ‘publicidad y propaganda’ aparecía 23 veces. No me resistí, claro, y surgieron estas consignaciones: 92.680, 8.000, 2.000, 25.000, 10.000, 2.000, 1.000, 2.000, 10.000, 2.300, 4.000, 8.000, 16.000, 8.300, 2.000, 1.500, 28.000, 6.500, 3.500, 3.000, 23.500, 3.000 y 6.000. ¿Lo has sumado? Yo te ayudo: 268.280 euros. Y como estaba entretenido –lo que es no tener nada por hacer– columbré lo de “Atenciones protocolarias y representativas”. Quince veces, tú. Te detallo: 3.500, 14.000, 3.000, 1.000, 3.000, 1.000, 9.000, 1.000, 1.000, 1.600, 1.000, 18.000, 30.000, 4.000, y 3.000. Pues una nimiedad: 94.100 euros.

¿Entiendes ahora lo del título? ¿O quedaba mejor desfachatez? Es que se necesita tener mucha caradura para estos desmanes. Y los imbéciles aplaudimos con las orejas. Una tomadura de pelo en toda regla. Jociquea tú la tierra que yo me mamo la papa suave. Y luego armo una quedada para la entrega del miserable donativo (si hago la comparativa, ¿cómo quieres que lo denomine?) e inundaré de fotos todos los canales a mi alcance.

¿La oposición? ¿Y yo qué sé? ¿Por qué me haces preguntas de tal calibre? Te respondo de manera indirecta. Fania Medina, nueva secretaria general del comité local del PSOE en San Andrés y Sauces, manifiesta ante la asamblea que la eligió: “Mi objetivo es potenciar la vida orgánica de la agrupación local y liderar el trabajo en equipo de forma cohesionada e impulsando la implicación de nuestros afiliados”. Lo leí en el digital palmero El Apurón. No la conozco de nada, pero, de no estar en nivel 3, lo mismo me daría un salto para invitarla… a un cortado. Me da que tú pensaste otra cosa. ¿Desilusionado yo? A ti te lo oigo.