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miércoles, 3 de noviembre de 2021

168. Un alto en el camino

Finalizamos este recorrido por el año 1917 con unos breves de los meses de noviembre y diciembre. Insisto en que procedería por parte de entendidos de mejor porte, una investigación en mayor profundidad, porque, a buen seguro, a un servidor se le habrán quedado apuntes en el tintero. Que ya uno está muy mayor para semejantes trotes y no pretende mayores laureles que la lectura de estas pinceladas por los amables lectores que se alongan a la ventana abierta de este blog. Y con ello, debidamente servido.

Gaceta de Tenerife, 17 de noviembre de 1917, página 2:

“Mañana domingo tendrá lugar un importante encuentro entre los equipos de las sociedades Toscal y Fomento, en el local de ésta, sito en la calle de Santa Isabel núm. 2.

Los señores socios tendrán reservadas sus correspondientes sillas hasta las dos de la tarde del mismo día, empezando la lucha a las tres y media de la tarde.

Reina gran entusiasmo para asistir a este espectáculo”.

La Prensa, 20 de noviembre de 1917, página 1:

“En el Puerto de la Cruz se celebró el domingo último un interesante encuentro de luchas canarias entre los partidos de aquel pueblo y el de Tacoronte, resultando vencedor este último por tres luchas de ventaja.

Según nos informan, el próximo domingo luchará en la Victoria el partido de este pueblo con el de Tacoronte”.

La Prensa, 28 de noviembre de 1917, página 2 (y también idéntica reseña en Gaceta de Tenerife y en El Imparcial):

“Anteanoche se celebró en el Parque Viana una interesante lucha entre elementos de la Asociación de luchadores laguneros en honor del ilustre escritor don Francisco González Díaz.

El señor González Díaz hizo uso de la palabra, hablando al auditorio de nuestro sport regional”.

Gaceta de Tenerife, 17 de diciembre de 1917, páginas 1 y 2:

“Ayer se celebró en Teatro Viana de la vecina ciudad una interesante luchada entre el Fomento de esta Capital y la Asociación de luchadores laguneros.

Resultó vencedor el partido de Santa Cruz por doce luchas de ventaja.

Se distinguieron notablemente del Fomento Leonardo Morales, el Zurdo, que derribó a nueve contrarios y Eusebio García, el Herrero, que venció a cinco”.

Gaceta de Tenerife, 18 de diciembre de 1917, página 1:

“La ventaja que anteayer obtuvo en la vecina ciudad el Fomento de luchas canarias de esta Capital sobre la Asociación de luchadores laguneros, no fué de doce luchas, como dijimos ayer por un error sufrido al recibir telefónicamente la noticia, sino de dos, pues cayeron 19 luchadores de La Laguna y 17 de aquí”.

Gaceta de Tenerife, 24 de diciembre de 1917, página 1:

“Con regular entrada y bastante animación comenzó ayer en la Plaza de Toros el encuentro entre la Asociación de luchadores de La Laguna y el Fomento de esta Capital.

Los largos intervalos de uno a otro encuentro y en general la mala organización del espectáculo hicieron que la animación con que empezó, decayera notablemente.

Del partido del Fomento cayeron 19 hombres y del de La Laguna sólo 13 venciendo por tanto este último por 6 luchas de ventaja.

Juan A. Jorge vence a dos contrarios y es vencido por Alvarote que tira a Adrián de León, a Francisco González, y a otro cuyo nombre desconocemos.

Eusebio García, el Herrero vence a Alvarote, y cae a manos del joven Francisco Peraza.

Leonardo Morales, después de interesantes luchas derribó entre otros a Victoriano, el de San Lázaro, a Ernesto Baez, a José Alvarez González y a Juan Martin Ramos.

Manuel García, el Chiflado, en la mejor lucha de la tarde vence a Juan Padrón.

Manuel Goya, del Fomento, tira a Simó por una preciosa palmada.

Angelito gana sus encuentros con Mesa, Ricardito, Ignacio González y otro que no recordamos.

Victoriano Rodríguez, el Merlo, tiró a Angel Martín, Goya, Leonardo Méndez y Ricardo Campos.

La lucha, debido, como hemos dicho a los largos compases de espera de uno a otro encuentro, terminó a muy avanzada hora de la tarde.

Es de lamentar que espectáculos tan interesantes como nuestras luchas canarias no se lleven a cabo con el orden que corresponde para evitar que el público se desamine y termine por no asistir a ellas.

Esperamos que para los encuentros sucesivos se procurará subsanar estas faltas que van en descrédito de nuestro deporte regional”.

Gaceta de Tenerife, 25 de diciembre de 1917, página 1:

“Aunque la revista que ayer publicábamos de la lucha canaria tenía la firma S, popularizada en otra época en estas columnas en crónicas de foot-ball y últimamente en el Diario de Tenerife en reseñas de la lucha canaria, por un entusiasta de ambos deportes, hemos de manifestar que dicha revista es de un compañero de redacción y no del aludido ex-colaborador nuestro.

Hacemos esta advertencia para que los aficionados no le achaquen los juicios que ayer publicamos”.

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Como quien no quiere la cosa –pasito a pasito, que se dice– llevamos ya 76 entradas (desde el 5 de julio) dedicadas a la lucha canaria. Creo que procede un alto en el camino (la promesa de continuar, al menos hasta 1921 –un siglo atrás– queda en pie) porque es conveniente no olvidarnos de otros asuntos. Como la política, cuyos representantes me han aplaudido con las orejas durante estos meses al observar que los dejaba descansar. Pues me da que de vacaciones ya está bien.

Y a los amigos de La lucha canaria, en cuyo grupo de Facebook no podré seguir ahora compartiendo estas entradas del blog por razones obvias, invitarles a que sigan leyendo locuras de mente calenturienta. Al tiempo, reiterarles mi agradecimiento por sus comentarios y opiniones. Mañana seguiremos en la brega, pero otra.

miércoles, 18 de agosto de 2021

108. Los canarios en la Argentina

Corresponde en el día de hoy dar cuenta de un comunicado de la colonia canaria en Argentina, del que se hizo eco La Prensa, diario republicano, el 28 de agosto de 1913 (jueves), número 953, año III, en sus páginas 1 y 2: En 2ª plana. El acto de ayer. Los canarios en la Argentina. No solo lo transcribimos, sino que nos hemos permitido la licencia de resaltar en negrita el último párrafo, donde se condensan los propósitos de la asociación y entre los que destaca el fomento de la lucha canaria, verdadero rasgo distintivo de nuestro pueblo.

“Suscrito por estimados paisanos residentes en la Argentina, hemos recibido un ejemplar del Manifiesto que han publicado y que tenemos mucho gusto en insertar en nuestras columnas.

Dice así:

Un movimiento espontáneo de Asociación se ha despertado brioso y entusiasta entre los hijos de esta tierra residentes en la Argentina. Ya era tiempo; vivir separados, aislados, desconociéndose y ocultándose los unos á los otros, como si las llanuras inmensas de esta tierra hospitalaria y noble nos hubiera hecho olvidar aquellas, montañas nuestras que se levantan en el Atlántico, como vigías cuidadosas de la paz encantadora de nuestros valles y de la dulce tranquilidad de nuestros caseríos blancos y alegres, donde viven los canarios como hermanos, en familia; vivir así lejos de la tierra nativa, haciendo girones el ajuar sagrado de la cuna que nos meció á todos, cual si se tratara de huérfanos infortunados, sin madre que nos inspire recuerdos ni afecciones ni cariños, vivir así, era imperdonable.

Una necesidad grande, imperiosa, nos llama á unirnos, nos obliga á formar una colectividad respetable, que se mueva á impulsos de sentimientos y aspiraciones comunes, no solo para avivar en el corazón el fuego del amor á la tierra lejana, sino para mejor incorporarnos á la labor intensa de este pueblo, que lucha afanosamente por su engrandecimiento y prosperidad.

Todas las regiones de los distintos pueblos que en la Argentina viven cuentan Sociedades de protección mutua y de instrucción y recreo. Todas menos nosotros los Canarios; que formamos en este sentido una triste y dolorosa excepción. Y no se explica en nosotros ese espíritu díscolo, rebeldes a tales movimientos colectivos. Somos nosotros los Canarios por carácter, por temperamento, por una suprema razón geográfica eminentemente regionalistas, enamorados de nuestro suelo, hermoso cual ninguno; apegados á nuestras costumbres, sanas y buenas; orgullosos de nuestras tradiciones, de nuestras virtudes, de nuestra historia. Donde quiera que se hallen los Canarios, viven unidos con lazos fraternales, como si las montañas que allá nos estrechan y los mares que nos rodean, nos rodeasen y nos estrechasen por donde quiera que vamos.

En Cuba, la Asociación Canaria sirve de modelo en esta clase de agrupaciones regionales. Nadie ignora la importancia y los prestigios de que goza el Centro allá formado por nuestros hermanos. Sabemos que aquí se ha intentado distintas veces hacer lo mismo, pero sin éxito. No pretendemos saber las causas, pero cualesquiera que ellas sean, nada dicen, ni nada pesan, para que en estos momentos dejemos, de una vez por todas, resuelto el problema. La Asociación Canaria en la Argentina es ya un hecho, una hermosa realidad.

El día seis de Julio, del año actual, y en los salones del diario La Prensa quedó definitivamente constituida, entre las aclamaciones de centenares de paisanos. En pocos días contamos ya con más de ochocientos socios. De todas partes recibimos adhesiones, cartas llenas de estímulos y de alientos. Nos proponemos agrupar á todos nuestros hermanos que en esta República viven. A todos llamamos, á todos nos dirigimos seguros de que habrán de responder con la voz del patriotismo á nuestro llamamiento, y seguro también de que está cercano el día en que quince mil  canarios en la República Argentina formaremos todos una colectividad grande y fuerte por la unión, poderosa y respetada por todos.

El programa de nuestra Asociación contiene las más justas y legítimas aspiraciones de la Colonia Canaria. Propónese, en primer lugar, prestar auxilio á los compatriotas necesitados. En sus enfermedades tendrán médico, farmacia y pensión en metálico. Más tarde, quizás pronto y es ese nuestro ideal, contaremos con un Sanatorio, que será nuestro, de todos los Canarios, donde una mano fraternal, la mano del compatriota, mitigue cariñosa las amarguras de la enfermedades, que agobian más y desconciertan más lejos de la tierra, ausentes del hogar.

Y si la que todo lo arrastra, y todo lo destruye llevase á descansar á alguno de los nuestros, ¡qué hermoso es tener un sitio reservado en la tierra santa, donde manos piadosas sembrarán flores y labios hermanos elevarán preces!

La emigración canaria aumenta cada día hacia estas orillas, y la necesidad de unirnos es por ello más imperiosa. Los que lleguen encontrarán aquí una casa que les espera, y brazos amables que se abrirán para recibirles. Conocemos el calvario que muchos de nuestros compatriotas recién venidos suelen recorrer, acudiendo aquí y allá, en busca de auxilio ú orientación; llamando á puertas privadas que no siempre se abren.

Nuestra Asociación, en adelante, se encargará de ellos, en la medida de sus fuerzas.

Haremos también, oportunamente, obra de Instrucción, creando escuelas, dando conferencias; y celebraremos fiestas de cultura en que domine la nota de nuestras costumbres y campee nuestra sana jovialidad; fiestas donde escucharemos nuestros cantares, nuestras Isas enérgicas, valientes, dulces y tiernas; nuestras Folias cadenciosas, rítmicas, subyugadoras; y sobre la arena, en el Terreno, nuestros atletas harán honor á la lucha Canaria, nuestro juego; tradicional, lleno de peripecias audaces, de valor, de nobleza; sobre todo de nobleza, que es el rasgo distintivo de nuestra raza. Y así disfrutaremos algunas horas abiertas como paréntesis en el diario bregar de la vida, disfrutaremos de lo nuestro; templando el espíritu con recuerdos y afecciones imborrables. Y ahora, Canarios, la casa está hecha, y abiertos quedan los anchos portales solariegos: entrad”.