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martes, 25 de enero de 2022

231. La escoba del Cabildo

Leí este pasado domingo (Diario de Avisos) una información (medio entrevista) en la que Antonio Navarro, más conocido por Borín, un vecino de Valle Gran Rey, un joven de 107 años de edad, nos dio con sus respuestas una gran lección de vida. Por eso, por el espíritu emprendedor que ha caracterizado su trayectoria vital, escribí, aposta, lo de joven. Y sigue aconsejando: “Compren terrenos”.

Apenas salió de aquella bella población gomera (a excepción del desgraciado intervalo de la mal denominada Guerra Civil y sus ‘cafenitos’ en El Cercado), donde siempre se afanó en muy diversos quehaceres, entre ellos el relacionado con el sector del taxi. Hoy, manifiesta con cierta desazón, ya nadie quiere trabajarlo al 50%, sino que le tira más “la escoba del Cabildo”.

Cuánta razón le asiste. Lo he sostenido por activa y por pasiva en mis artículos de opinión, pues me apena sobremanera que La Gomera siga siendo la isla subsidiada. El Papi –como se conoce por aquellos predios a Casimiro– ha tejido una red clientelar en la que ha enganchado a las tres cuartas partes de la población. Si no más. Como lúcidamente expresa Borín, el contrato del chaleco amarillo (así me gusta mentarlo) tiene abducido a un colectivo apático y entregado. Y todo ello en una isla con unas posibilidades inmensas.

Es mucho más fácil –cuántas veces lo habremos comentado– dejarse llevar por la ola durante seis meses, que los otros seis seguiré cobrando tirado a la Bartola, surfeando plácidamente. Y repararemos andenes (bancales o paredones) para que luzcan palmito y los guiris saquen fotografías. Mientras, detrás, en el terreno supuestamente habilitado para el cultivo… mierda espichada en un palo.

Te das una vuelta por La Lomada, en dirección a El Clavo, y se te cae el alma a los pies cuando, justo al lado del Parador, terrenos valutos (no cultivados) presentan un aspecto desalentador. Minados de suciedad y cargados de plásticos hasta los topes. Con una imagen desasosegante. Que son privados, se me alegará. Pues lléguese a un acuerdo con los propietarios e inviértase, si menester fuere, dinero público en adecentar el entorno. Establézcanse convenios con la entidades comerciales insulares y pónganse en producción. Si nos quejamos de la carestía en la cesta de la compra, arbítrense mecanismos para que no se siga dependiendo del exterior al cien por cien.

Claro, es más fácil, más llevadero, la escoba del Cabildo. Y que papá Casimiro nos dé la bendición cada cuatro años en la remozada zona recreativa de Las Nieves. Otro pastón, sin miserias. Al tiempo, presumamos de la Reserva de la Biosfera. Cuánta incongruencia. Y vayamos a Fitur a cantar excelencias promocionando el almogrote, que dentro de poco fabricarán los chinos a precios irrisorios. Sigan con el pan para hoy y el hambre para mañana. Prime la papa suave y reclamen, cómo no, que la isla no se quede atrás en el avance tecnológico. Persistan en el destrozo de parajes naturales y bienes patrimoniales de indudable valor con cruzados de cables y horrendos postes, amén de torretas metálicas que compiten con ejemplares botánicos.

Tranquilos, pienso seguir yendo. Pero no cercenen mi actitud crítica. “No hagas naufragar a mi palabra ni apagar el amor que la mantiene”. “Ni somos descendientes de una lengua cortada ni queremos sudar hiel y vinagre ni seguir siendo súbditas de una feria de olvidos”. “Las tierras de labor han malparido y son metros cuadrados de cemento menudeando antenas, sustituyendo el aire por prismas de abalorios y el brindis de alegría de los árboles por mástiles de hollines”. Perdona, Pedro (García Cabrera), la osadía de plagiarte. Pero no puedo menos que meter, asimismo, mi mano en el agua en busca no solo de las naranjas sino de esos horizontes de esperanza. Porque un día habrá una isla que no sea silencio amordazado.

La foto es reciente, de apenas unos días. Así se nos presentaba la semana pasada la presa de Amalahuige (Las Rosas, Agulo). Sus habitantes, los patos, transitan por la carretera en busca de almas generosas que le arrojen un cacho de pan. A falta de tortas, ya se sabe. Ignoro el porqué está vacía. Al igual que ocurre con las de Los Chejelipes (San Sebastián), donde llevan años trabajando ¿en qué? Pero tampoco está para echar voladores La Encantadora, de Vallehermoso. Ni la de Mulagua, en Hermigua. No sé, pero me da que urge una planificación concienzuda. En la que los dineros públicos se administren sin tanta alegría. ¿O despilfarro? Y Curbelo solo ve la raja de la urna. Más allá, la nada.

Claro, es más cómoda la escoba del Cabildo. Muy grande, Borín.

lunes, 24 de enero de 2022

230. Populares

Podríamos serlo por diferentes motivos. Varias son las acepciones al respecto en el DRAE. Por ejemplo: 1. Perteneciente o relativo al pueblo; 2. Que es peculiar del pueblo o procede de él; 3. Perteneciente o relativo a la parte menos favorecida del pueblo; 4. Que está al alcance de la gente con menos recursos económicos o con menos desarrollo cultural; 5. Que es estimado o, al menos, conocido por el público en general.

A ustedes corresponde encuadrar a los dos personajes públicos en el lugar que estimen menester. A mi modesto entender, es mero ejemplo, yo no los encasillaría en las tercera y cuarta por razones más que obvias. Como lo de estimado viene sujeto a demasiadas consideraciones, dejémoslos en conocidos por el público en general. Sin más.

El obispo (¿va con mayúscula?), después de no sujetarse la lengua en una entrevista que le realizó Pepe Moreno para la Televisión Autonómica, se fue a Roma a visitar al superior jerárquico. El que ejerce como tal, porque al pastor alemán (así me lo definió un cura amigo cuando ambos estábamos en activo) lo tienen encerrado. Pues bien, Francisco animó hace unos días a los palmeros a “no bajar los brazos”, tras la catástrofe volcánica en el Valle de Aridane. Me imagino que estará al tanto de la procedencia del que rige la diócesis en la provincia occidental. Porque bien pudo aprovechar la disertación anterior y añadirle a don Bernardo que se contuviera en los excesos verbales. O dar un moquete en la mesa y cesarlo ipso facto.

O debe estarle jugando el subconsciente unas malas jugadas o algún trauma inconfesable le hace al ínclito religioso patinar en exceso cada vez que trata temas delicados. Supuestamente para él, ya que el resto de mortales los encuadra dentro de la más absoluta normalidad. Y si entiende que con un simple comunicado, en el que expresa sus disculpas por haberse comprendido mal su perorata, es suficiente para el borrón y cuenta nueva, está muy errado (sin hache, aunque con creces se la merezca). Da la impresión de que arriba somos nosotros los culpables por no haber sido capaces de traducir el contenido de su mensaje. Otra suigéneris manera de darle la vuelta al onus probandi (carga de la prueba). Amén de la original calificación de lo que es pecado mortal. Debe este religioso ser heredero directo de aquellos de sotana de años idos (o eso creía) que te avasallaban a preguntas durante la confesión ‘obligatoria’ de los ejercicios espirituales previos a la semana santa (¿va con mayúscula?) con las supuestas infracciones al sexto mandamiento (puros y castos en pensamientos, palabras y obras). ¿Dónde habrá más ejemplos de patentes desvíos en la comisión de…? Y lo dejo.

Estrena Manuel Domínguez nuevo cargo. Ya es el jefe de toda la tropa popular canaria. En el reciente congreso regional se han hinchado de vender el municipalismo. Y todo lo que van a acometer, mucho y bien, irá, pienso yo, en detrimento de la gestión de su antecesora. Australia, no solo ya abandonada por Djokovic –es broma–, sino puesta en entredicho por los suyos propios. Porque los piropos de Poli (el segundo de a bordo) acerca de la maravillosa trayectoria del partido de ahora en adelante, supone serio varapalo a lo realizado por Navarro en la etapa precedente. Y muy inadecuada la alusión a la experiencia en la gestión municipal porque si de algo ha adolecido Domínguez es, precisamente, el abandono de Los Realejos por mor de apetencias de superior rango.

Ahora, que pasará a ser accionista principal de Binter, ¿seguirá viniendo solamente a la sesión de fotos? Pues por muy autosuficiente que se juzgue, más de un caldero se le va a tiznar. Y le propongo, desde ya, que sea valiente y encabece la candidatura regional. Pues si se han inventado toda esta parafernalia para justificar el incremento hasta 70 diputados en el parlamento, qué menos que demandar a los aspirantes a la presidencia del Gobierno que se presenten por la circunscripción que engloba a todo el archipiélago. Me apuesto los 50 céntimos a que no es capaz, como ya hicieron otros candidatos en las elecciones anteriores. Con lo que vienen a demostrar un mucho de miedo a quedar retratados y el escaso convencimiento al hecho de nacionalidad, que recoge nuestro Estatuto.

Saben ustedes que los líderes, cuando suben a la tribuna, tienen detrás una pandilla de jóvenes palmeros (no, de la Palma no, de los que dan palmas a la señal convenida). Y como Pablo Casado sigue con la matraquilla animal y en querer adelantar a Vox por la mismísima derecha, eché en falta que Manolo no llevara unas cuantas yuntas de vacas, subvencionadas en su campaña realejera de ‘ganadería eficiente’, que sirvieran de telón de fondo en las intervenciones del acto de clausura. Es una pena que el pueblo más fiestero de España no hubiese estado presente en la romería popular con esa selecta muestra. Ni le habrían rechistado. Mejor, no habrían dicho ni mu.

Ya está. Mañana más. 

sábado, 8 de mayo de 2021

50. Séptimo resumen semanal

Empezamos la semana / visitando el Parlamento, / y después, yo no te miento, / me volví de mala gana. / Porque hay gente que se afana / en tomarnos por guanajos, / desatendiendo trabajos / por los que cobran bastante, / y andan siempre dando el cante / sin acudir a los tajos.

En el Realejo tenemos / un ejemplo muy sonado, / donde un tío escaqueado / en pocos momentos vemos. / Mas nosotros merecemos / lo que las urnas dictaron, / y en la sentencia plasmaron / veredicto popular, / sin que podamos cambiar / el mensaje que dejaron.

Que iba a haber pluriempleo, / de antemano se sabía, / por lo que a nadie cogía / en pañales su meneo. / Por lo tanto yo me meo / cuando escucho alguna queja; / no seas como la vieja / que refunfuña por todo, / pues él buscó el acomodo / que le serviste en bandeja.

Que se mire su joroba / no conozco yo político, / pues hace falta ser crítico / y ellos quieren solo coba. / Comerse la sopa boba, / el figurar en la foto, / venderte después la moto / de lo mucho realizado, / quedándote tú pasmado / y rascándote un escroto.

En Madrid hubo elecciones / y de calle ganó Ayuso, / que no es gobernante al uso, / pero la votan montones. / Se pierden las ocasiones / para un PSOE en el pozo, / mas no hay elector piadoso / que atienda al son de los timbres / cuando escasean los mimbres / en un candidato soso.

Ya completé la secuencia / del proceso vacunal, / por lo tanto este animal / se lo toma con paciencia. / Con dos dosis la evidencia / de la salud es lo primero, / debe marcar el sendero / de un porvenir halagüeño… / y que pase este mal sueño. / Saludos: el del sombrero.

viernes, 7 de mayo de 2021

49. Sin paliativos

Sí, derrota en toda regla. No funcionó el soso. Demasiado anodino. Ni la implicación de Pedro Sánchez surtió efecto alguno. O sí, en sentido contrario. Porque la gran presencia gubernamental durante la campaña vino a poner sobre el tapete que la apuesta era demasiado arriesgada. Y cuando un candidato debe apoyarse en refuerzos externos, mal síntoma.

La Federación Socialista Madrileña lleva muchísimos años sumida en profunda crisis. Y mientras no se recomponga, no valen parches ni remiendos. Las improvisaciones se pagan. Y los liderazgos no surgen por arte de magia. La falta de militancia y compromiso es tónica dominante. De nada vale que los de arriba saquen sus varitas e impongan aspirantes para determinados cargos. Los edificios se sustentan, siempre, en bases sólidas. Y tal cuestión se ha perdido en el PSOE. Basta dar un paseo por las agrupaciones locales de aquellos municipios donde no se gobierna en los respectivos ayuntamientos. Languidecen de manera alarmante. ¿Te pongo ejemplos?

Los electores hemos aprendido a diferenciar el voto. Si en mi pueblo, mero ejemplo, el PSOE gana en elecciones autonómicas y generales, algo, o mucho, deberán recapacitar los dirigentes para explicar qué ocurre entonces en las de carácter local. Yo creo tenerlo claro. Con sedes que languidecen y permanecen más cerradas que abiertas (y no me vengan con la cantinela de la pandemia), donde la afiliación (la militancia es concepto de superior calibre) se halla bajo mínimos –aunque tampoco se haga esfuerzo alguno para reconducir la situación– y se espera de brazos cruzados a que los que gobiernan sufran una gripe inesperada y nos sirvan en bandeja cualquier posibilidad de incremento, pues eso, sigan en expectativa de destino.

Leo y entresaco: Una noche muy triste para los madrileños. Crecimiento de la derecha trumpista. España no es solo Madrid. ¿Y? ¿Ya está? Consolados y pelillos a la mar. ¿No se abogaba por una alta participación? Y puesto de manifiesto que así realmente ocurrió, ¿no son válidas ahora las papeletas depositadas en las urnas? ¿Se han percatado del abrumador teñido en azul (el añil de las coladas) que muestra la Comunidad madrileña? ¿Todos trumpistas? ¿Todos equivocados? ¿Todos ciegos, amén de tabernarios?

Sigan con chistes y memes a la espera de que las redes sociales pongan el remedio a la enfermedad. Consolémonos con la marcha de Pablo Iglesias. Quizás creamos que cuando cierre la puerta al salir, ya habremos cortado la sangría. Al menos se ha dado cuenta de que no contribuye a sumar. Con lo que Errejón podrá seguir bailando chotis.

“Desde ahora mismo el PSOE de Madrid empieza a trabajar para conseguir alcanzar la confianza de la mayoría. Tenemos dos años por delante para construir la alternativa progresista que Madrid necesita”. Son palabras de José Luis Ábalos, secretario de organización federal. Ni más ni menos, lo mismo de siempre. Discursos manidos y con una evidente falta de convicción. A no ser que lo de la alternativa progresista incluya la adquisición de Mónica García. Ya se sabe que Madrid (también en fútbol) es muy dado a los fichajes estrella.

Conozco casos de idénticas declaraciones una vez realizado el escrutinio de otras convocatorias electorales. Con el agravante de que el plazo era mayor: cuatro años. De los que han transcurrido dos sin pena ni gloria. Es decir, perdidos irremisiblemente porque no se hace nada, no se mueve un dedo. E insisto, con los niveles de afiliación (¿militancia?) actuales no existe, ni puede haber, implicación social de ningún tipo. Ni se llega, ni se transmite, ni se atisba posibilidad de calar con un mensaje que se ahoga en la boca de más de uno, y que, a falta de amplificador, muere de inacción.

No, no hago leña del árbol caído –lo que habrá pensado alguno de los que hayan alcanzado este punto del comentario sin ser capaces, al menos de vez en cuando, de hacer actos de contrición, de reconocer cualquier culpa– sino que constato hechos. Y si no estamos preparados para barrer la casa propia sino para esperar que caiga el maná, cerremos el negocio y pongamos una venta de chochos con vino de la tierra. Porque lamentos a posteriori y echar culpas a quienes votaron, equivocadamente, por una díscola adolescente y redomada incompetente, ni revierten el resultado electoral, ni, mucho menos, puede servir de consuelo o de alivio a la pesadumbre. Urgen profundas reflexiones y análisis concienzudos. Ya. Mañana es tarde. El desahogo no puede pasar, una y otra vez, por el recuerdo a los años de historia. Morir del éxito (?) también significa estirar la pata.

Me vas a perdonar, Manolo, que no hayas sido tú hoy el protagonista. No todos los días puede tocarte la lotería.

viernes, 9 de abril de 2021

27. A salto de mata (y 2)

Más quejas en torno a Radio Televisión Canaria por el bloqueo existente –eso alega la oposición– por parte del Cuatripartito a que se constituya la Junta de Control. Del amor al odio, ya se sabe. Si estuviesen gobernando Coalición Canaria, Partido Popular y Ciudadanos, se produciría idéntica llantina, pero de los que hoy tienen la sartén por el mango. Y si a todos les parece mal –cuando no están aupados al machito– ¿por qué no demonios dan el paso definitivo y abogan por su desaparición? Tardando están. Porque amparados en lo de servicio público, yo sigo contemplando programas de tan baja calidad que no difieren gran cosa de lo que emiten otras cadenas privadas para solaz y divertimento de la grey. ¿Pensaste en Telecinco? Yo también. Además, ¿cómo puede compartir Manuel Domínguez el alegato de Australia Navarro –madre mía, y apodaron “quícara” a la diputada Ana Oramas– al respecto, cuando en su pueblo es público y notorio el circo mediático? Qué buenos equilibristas son. Pinito del Oro se moriría de asco en la actualidad.

Cuánto entretenimiento hasta el próximo 4 de mayo. Y cada día que pasa, los acomodados madrileños se frotan las manos por la campaña gratuita que le hacen a su candidata. A la actual presidenta –esa chica que debe tener algún problema en cómo ubicar su cabeza para la foto, aunque por dentro, y es una impresión muy personal, puede que tenga mal colocado algún mueble– se lo están poniendo a clara y yema. Después de su comunismo o libertad, encomendó a su consejero de Sanidad que negociara directamente con Moscú para traerse a la capital del reino (artículo 5º de la Constitución) unas buenas toneladas de la Sputnik V. Y Pablo Casado, que ve peligrar su privilegiado lugar en el organigrama popular ante la evidente relevancia mediática de la susodicha, tuvo que salir a la palestra para indicar que la iniciativa es provocada por la inacción de Pedro Sánchez. Qué otra cosa podría decir el hombre. Qué circos, mon dieu. Tanto efecto le causó la vacuna rusa a doña Isabel que se hizo este otro cartel. ¿Qué te parece?

Y todo este espectáculo, a modo de revoltijo (o revoltillo), se produce mientras colchoneros y merengues claman al cielo por el gol postrero de Dembelé; mientras Rocío Flores se desnuda por fuera y Rocío Carrasco, su madre, lo hace por dentro (así mismo lo leí; falta la versión celestial de la abuela, Rocío Jurado); mientras ocho ‘voxianos’ extremeños abandonan su partido por “antidemocrático, sin principios, anticonstitucional y que no se sujeta al estado de derecho”, además de someter a los afiliados a “técnicas totalitarias exentas de las mínimas garantías legales” (imagínate qué harán con los que no son militantes; y se me fue el pensamiento a la margen izquierda –en el sentido de la corriente– del Barranco de San Felipe); mientras… ustedes tengan la amabilidad de seguirme leyendo –aunque no lo hagan los destinatarios que ostentan cargos públicos, ellos se lo pierden si no me tienen en cuenta en la inminente remodelación cabildera– yo persisto en el intento. Cuando no me columbren, o estoy de vacaciones (con viaje incluido) o me habré sacado la Primitiva.

Mañana otro resumen “decimal”. Y sin vacunarme. No me quieren ni en La Gañanía.

jueves, 8 de abril de 2021

26. A salto de mata (1)

O de aquí y de allá. Es lo que hacíamos cuando nos mandaban a coger la hierba para los conejos a cualquiera de las numerosas huertas de la finca e íbamos picoteando del tingo al tango, sin orden ni concierto, hasta que llegaba la autoridad con competencias en la materia (padre, abuelo u otro familiar) y te espetaba de manera rotunda, tajante y categórica: “Todo ajecho”. Y ya está, sin más rodeos ni milongas. No como ahora, que hay que dar dieciocho mil explicaciones y al final el crío hace lo que le sale de los mismísimos. En otros asuntos, por supuesto, que lo de coger hierba pasó a la historia. Hoy los conejos se crían en Mercadona. Cerca de donde solemos ir a pescar chicharros y caballas.

Me tiene ‘satinando’ esa expresión de la inmunidad del rebaño. Soy consciente de que alguno de nosotros (bípedos) nos merecemos, y con creces, que nos cambien de bando y nos incluyan con los cuadrúpedos. No solo por la escasez de cierta sustancia que suele alojarse en el cerebro, sino por la enorme ligereza con que nos tomamos cualquier mensaje que nos llegue al móvil. Hace un par de días volvió a circular el bulo de las dosis sobrantes en puntos de vacunación y allá apareció el ganado con la camisa remangada. Escuchado en la SER mientras conducía. Lo de las reses viene determinado porque fueron a La Gañanía. Será por eso entonces. Pero al que hace correr el mensaje habría que pincharlo en cierto sitio. Que le duela un rato.

El Comité Ejecutivo de la Asociación Hotelera y Extrahotelera de la provincia de Santa Cruz de Tenerife ha solicitado a su presidente, Jorge Marichal, que continúe al frente de la organización, pese a su condena por fraude fiscal, al considerar que se trata de un asunto de ámbito estrictamente particular. A uno no le queda más remedio que recordar ciertos pasajes habidos en Arona y que guardan estrecha relación familiar. Y se pregunta si los miembros de este colectivo actúan con idéntico rasero si el implicado fuese un cargo público, un político. Al que aún sin ponerle la etiqueta de investigado (antes imputado) ya se le ha crucificado para siempre jamás. Deben ser las servidumbres a pagar en una sociedad demasiado hipócrita. Falsos, que somos unos falsos.

Son esos lazos familiares antes aludidos los que me conducen de nuevo a La Gomera. Que sí, hay que leer y estar atentos. Yo me entiendo: cosas de Arure y potajes de berros. En La Colombina se ha vuelto a destapar el caso de unas oposiciones a Enfermería convocadas por el Servicio Canario de Salud y en las que una hija de Casimiro (amén de una amiga suya y su pareja) aprobó sin fallo alguno. Y eso que la participación en las mismas superó los diez mil candidatos. Mientras la Justicia no diga lo contrario, colijamos que iban muy bien preparados los tres afortunados. Pero cierta información al respecto me ha sumido en un mar de dudas. Leo que “la hija de Casimiro acertó 113 respuestas y no contestó a siete, una menos que sus compañeros, que atinaron 112”. Deduzco que esos otros no contestaron ocho, una más que la que contestó 113 de manera correcta y que, por lo tanto, dejó en blanco siete. No sé por qué este galimatías me trae a la memoria las pruebas (test) sicotécnicas a las que nos sometieron para el ingreso en la IPS. Vamos, que la hija de Casimiro fue la mejor. ¿Y qué? ¿La pescaron copiando? ¿Sabía las preguntas de antemano? ¿Se ha presentado denuncia? ¿Sí o no? En caso afirmativo, a esperar. En caso negativo, a llorar a la plaza (de las Américas). O a la Torre del Conde.

Nota aclaratoria: No fue un bulo lo de las vacunas en La Gañanía, sino un malentendido, según leo en la prensa, de la subdirectora del centro de salud realejero, quien debió obviar los protocolos a seguir y llamó a la emisora de radio municipal. Tan raro me parece este proceder que sigo sin entender gran cosa, y bien haría el señor alcalde en comentar algo al respecto. Si a bien lo tiene, claro, y sus múltiples ocupaciones le dejan un resquicio. No quisiera pensar que se trata de otra muesca más en ciertos aconteceres de este medio de comunicación, cada vez menos público y más privado (muy contento, lleno de gozo) en determinada franja horaria. Aunque no me extrañaría lo más mínimo, porque todo se contagia. ¿O todos?

(continuamos mañana)

lunes, 5 de abril de 2021

23. Me pasan unas cosas...

Caminaba días atrás por el Polígono de San Jerónimo y pude observar cómo un coche caía dentro de uno de los numerosísimos socavones (o, si lo prefieres, cambia el término por el que puse en anterior artículo publicado en este mismo blog el 26 de marzo próximo pasado). Casualidades de la vida, qué le vamos a hacer, hicieron posible que debiera ser yo quien socorriera al infortunado conductor. Ni un alma por los alrededores. Algo raro, pero el cálculo de probabilidades me jugó esta vez una mala pasada. Lo que no ocurre, vaya desgracia, con la primitiva. Así que, sin mayor dilación, bajé al hoyo y como ya lo vi hablando por teléfono, pensé que el accidente había sido la consecuencia de una distracción. Pero no, contactaba con el 112 y daba, en aparente buen estado de ánimo, los últimos datos requeridos. Esperé unos segundos y como la puerta del copiloto se encontraba abierta, bajé con sumo cuidado, no fuera que me fastidiase la pierna nuevamente, me senté a su lado y conversamos un rato mientras hacíamos tiempo para que llegaran los servicios de auxilio. Tuve la precaución, eso sí, de dejar mi sombrero al borde del precipicio, espichado en un cacho de caña, para que, al menos, valiera de aviso. Y para que destacara más le puse una amapola roja que me encontré entre unos hierbajos en la acera. ¿Y qué quieres, que llevara unos triángulos en el bolsillo? ¿Los del coche siniestrado? Imposible abrir el maletero, quedó encajado por detrás. Sólo existía el espacio, que antes te señalé, para poder yo entrar. Ya estás buscando morbo. No, sangre no tenía, solo un minúsculo dolor en la rodilla izquierda. Y una ligera quemadura en la nariz provocada por el airbag.

Vino a resultar que en ese corto intervalo –diez minutos, no más–, y al enterarme de que el individuo, de unos cuarenta y pocos años, era perdomero, charlamos de… Ya, de los buenos caldos de la zona. Que no, era casi tan abstemio como yo. De la fusión entre la Caixa y Bankia. Pues sí, pero más bien de los suculentos sueldos de los miembros del Consejo de Administración. Los José Ignacio Goirigotzarri, Gonzalo Gortázar y resto de privilegiados no van a tener problema alguno para llegar a fin de mes. Aunque nosotros, añadió el de La Perdoma, nos entretenemos en que si los miembros del Gobierno tienen unos miles de euros en su cuenta corriente o un chalé en tal o cual lugar, obviando los millones de estos personajes. La banca nunca pierde, le espeté. Eso sí que son cortijos y no lo que la oposición en el Cabildo de La Gomera le recrimina al pobre de Casimiro Curbelo, todo generosidad y desinterés en el mundo de la política. Olvidan los malos tragos (los buenos no se mentan, aunque en los mentideros se sabe que…) que ha pasado ese hombre en su dilatada trayectoria para labrarse… Y me silbó, el muy jodido. Había estado –el perdomero, claro– trabajando varios meses en la mole abandonada de El Clavo y cada tarde se iba de pateo hasta Puntallana donde daba rienda suelta a las enseñanzas de Eugenio Darias (el hermano del pobre Francisquillo, que en paz descanse). Así que dejé la fiesta en paz.

¿Necesitan ayuda?, gritó el primer curioso que ya se alongaba al fonduco. No, le respondimos casi al unísono, esperamos a los bomberos, sanitarios, fuerzas y cuerpos de seguridad… Y la televisión canaria, reforzó un servidor. Y comenzó el desfile. Llegaban más y más. Las cámaras de los móviles no daban abasto. Mañana seremos portada en todos los informativos. Qué inmensa suerte hemos tenido. Hablaremos con Linares para que deje los baches como están.

Se me ocurrió preguntarle si había pasado por las obras de remodelación del cine. Y me dijo que había acompañado hace unos días a Francisco, el arquitecto. Aquello quedó precioso. Casi le salía la baba mientras me contaba todos los pormenores. ¿No has visto un vídeo que colgó en su Facebook? Te paso el enlace cuando nos saquen. Ya escucho las sirenas por San Nicolás. Y, te lo juro –aunque me dé vergüenza confesarlo– yo también comencé a babear. Aunque de envidia. Sana, si tú quieres, pero envidia cochina. Porque me vino a la mente el calamitoso estado del Cine Viera. Y recordando el acondicionamiento del antiguo Cine Prado en La Matanza y ahora este del Pago de Higa, casi me saltan las lágrimas. Cómo se ha perdido el tiempo en mi pueblo, le confesé contrito. Lo que Manolo y Adolfo bautizaron como auditorio en el Realejo Alto es el salón de actos de la Casa de la Cultura, inaugurado en los ochenta del siglo pasado… Es verdad, carajo, yo también me he dado cuenta: no hacen sino presumir y en el fondo solo viven de las rentas. Sí, ya lo dijo Eduardo, concejal en aquel entonces (Linares los cambia como mucho a los dos mandatos, no sea que les guste el sillón como a él) cuando se presentaron las obras (ver foto) que ya quisieran todos los municipios contar con una sala como esta. Cuánta razón tenía.

Ños, más luces ahí arriba. No te rías y disimula un fisco. Otro día seguimos hablando. Vale. Vale.

Y una apostilla. Pincha en este enlace y si eres realejero, como yo, puedes llorar, que desahogarse es bueno: https://www.facebook.com/1549114666/videos/10218352056943317/

Tranquilos todos que en 2023 los programas electorales recogerán estupendas propuestas. Podrán repetirse, porque los electores somos imbéciles y capaces de tragarnos varias decenas de hipódromos si relinchar apenas. ¿O no es así, Manolo? Tú te lo montas bien. Hasta sin silla.

viernes, 19 de marzo de 2021

11. De picoteo

Me pareció mejor engañarte un fisco con la foto que ilustra este comentario, antes que ponerte una de Pablo Iglesias. O de Ayuso. Por aquello de que las comparaciones son odiosas. Y es que el picoteo de hoy vendría a ser un poco de aquí y otro de allá.

Según el DRAE, picotear tiene dos acepciones coloquiales del tenor literal siguiente: a) Hablar mucho de cosas inútiles o insustanciales y b) Ocuparse de varias cosas distintas de manera sucesiva y sin profundizar en ninguna de ellas.

Picoteemos, pues:

Algo falla, a mi modesto modo de entender los intríngulis del mundo actual, cuando una mujer debe desnudarse para protestar o recomendar lo que sea. La última que vislumbré en traje de Eva, portaba un cartel en el que podía leerse que sin cultura no hay futuro. Verdad como un templo, por supuesto, pero no creo sea necesario mostrarse de tal guisa. ¿Se gana credibilidad con ello?

Voy al DRAE nuevamente, por culpa de Ciudadanos, y me dirijo en busca de tránsfuga: a) Persona que pasa de una ideología o colectividad a otra. b) Persona que con un cargo público no abandona este al separarse del partido que lo presentó como candidato. Con lo de ideología no estoy de acuerdo. Porque siempre el que se va alega en su descargo que él no ha cambiado, sino todos los demás, a saber, los que se quedan. Y son tantos los cambios a lo largo de la trayectoria de cualquier político, que me atrevería a manifestar que más del 90% lo son (tránsfugas). ¿Solo en Cs? Me da que no. Hasta en mi pueblo, tú.

Al partido de Rivera, y luego de Arrimadas (la pobre se nos va a quemar), le ocurre lo que a todos los que se empeñan en centrarse (temen el que se les catalogue de izquierdas o derechas). Acaban en desbandada. Su pensamiento consiste en no tener ideología, en no decantarse y al final le pueden las tentaciones de un lado y del otro. Remóntense a la UCD, sigan por el CDS. Qué decir del experimento de Roca. O el de Rosa Díez. Tranquilos, no obstante, que sigue habiendo acomodo. En Canarias, por ejemplo, las puertas de Román o Casimiro siguen abiertas de par en par.

Todo este maremágnum me recuerda lo de Las Inviernas, un pequeño pueblo de Guadalajara donde solo se eligen tres concejales. Y en las últimas elecciones el PP obtuvo 2 y el PSOE, 1 (concejala). Pues esta última es la actual alcaldesa, porque uno de los concejales populares votó por ella. Razón: era –y es– su marido, quien decidió romper la disciplina de partido no solo por razones domésticas fácilmente comprensibles (lo de dormir en el sofá es plato de mal gusto), sino porque entendió que al ser socialista el gobierno autonómico podría existir mayor colaboración y ayudas económicas. ¿Política de conveniencia? Puede, pero no muy diferente a la observada en otros lugares.

Me habían dicho que Podemos era una organización política diferente. Que llegaron al escenario para atacar ferozmente las malas praxis de los otros. Que eran asamblearios, por lo que las decisiones eran adoptadas por las bases. Hasta que llegó Pablo Iglesias y se mudó al chalé. Y contrató a una doncella. Y puso de ministra a su pareja. Y ahora se autoproclama candidato al gobierno de la Comunidad de Madrid. Pero lo deja todo atado y bien atado. Porque designa a Yolanda Díaz como sucesora en la vicepresidencia que abandona. Y a Ione Belarra para que asuma las competencias que tenía él atribuidas. Muy democrático el proceder unipersonal. Y en otra prueba de su generosidad infinita le va a proponer a Errejón (Más Madrid) que vayan juntos en una única candidatura. Pelillos a la mar, Íñigo. Aunque tú tengas actualmente 20 diputados y yo solo 7, si vamos unidos es probable que ya no sufra otro descalabro y tal y cual. ¿Y por qué no, añade un servidor, no puede el pretendido Íñigo coaligarse con Gabilondo? Y las bases, me imagino, estarán aplaudiendo con las orejas por el acto heroico. No, todos no son iguales; algunos son peores. Porque cuando se llega con la vitola (traza o facha de una persona) de la honradez y el cambio y te tropiezas con más de lo mismo, toca cuestionarse demasiados fundamentos. Pero no solo los que vemos la película desde fuera, sino que en Izquierda Unida quedan muchos haciendo cruces, a pesar de su ateísmo convicto y confeso.

jueves, 11 de marzo de 2021

4. ¿Y el hipódromo?

Estoy tremendamente disgustado. Llevo ahorrando desde que me jubilé y he logrado reunir una, al menos para mí, importante cantidad de dinero. A buen recaudo la tengo, pero me temo que deba cambiar de planes. Y me fastidia, porque uno es fiel a los proyectos que se ha trazado en la vida. Tener que pensar ahora en nuevos destinos, no es plato que pueda digerir fácilmente.

Desde que Manuel Domínguez incluyó en su programa electoral de 2011 –luego repitió la promesa en las dos elecciones locales posteriores– la construcción de un hipódromo, este humilde maestro de escuela se dedicó como un poseso a guardar cuanto euro viese descarriado. Pensaba que me costaría menos comprar un caballo que arreglar la vieja moto que tuvo mi padre (TF-13.137). Sí, carajo, estaba muy ilusionado con lucir mi porte garboso y conduciendo (¿valdrá el verbo para esto?) al equino por las calles pinas de mi Realejos norteño. Y volver a disfrutar de las romerías, ejercicio que abandoné cuando colgué el instrumento (musical).

Yo creo que ese estado de ánimo permanecía latente en mi fuero interno desde cuando acudí –allá por los ochenta del pasado siglo en compañía de Domingo G. Palmero– a una feria de ganado en la Cruz del Castaño. Eran –triste pasado– mis ocultos sueños de grandeza. Y si con la noticia que luego comentaré, debo deducir que mi alcalde relega la propuesta del hipódromo al sueño de los justos, declaro bajo juramento que semejante puñalada no se la perdonaré jamás. Que no cuente con mi voto incondicional. Ni con el de mi mujer. Y removeré cuanto menester fuere para intentar convencer a toda la familia que habita en este bello municipio. Eso no se le hace a nadie. Soy consciente de que deba estar pasando por un mal momento al no poder repartir sus efluvios cariñosos por el dichoso bicho. Viviré a partir de estos momentos con un ingente montón de sueños rotos y, probablemente, deba bajarme en la quinta estación. No, rencoroso no soy, pero me sigue doliendo. Como cuando te caías de chico y te raspabas como un conejo.

Hace unos días se anunciaba a bombo y platillo –como suele ser habitual– el proyecto del Espacio Ferial de ganado y otros usos polivalentes. En el salón de plenos se hallaba una nutrida representación del equipo de gobierno municipal. Y aunque la nota de prensa comienza, como siempre, con la entradilla de que es el ayuntamiento el promotor, un par de consideraciones:

Creo recordar –que me corrijan si yerro en la apreciación– que esta iniciativa no es del grupo popular. Pero debo entender que todos sus concejales liberados están tan preocupados por llegar a fin de mes con esos ridículos sueldos, y en medio de tanto máster, que deben apropiarse en noble lid de lo que dejen caer los otros concejales. Pero que en realidad no lo son, sino meros ceros a la izquierda. Y al acto de la presentación aludido me remito. Es, debe ser, el respeto institucional y el código de buen gobierno que el PP reclama allá donde no gobierne (o mande, mejor).

Eso sí, “hubo que adaptar el proyecto a la compleja topografía (importante desnivel), pero tendrá accesos que cumplan las normativas de accesibilidad”. Menos mal. Por eso puse las comillas. No me carguen con otro disgusto, que ya con renunciar al caballo tengo suficiente. Hasta me consolé al pensar que podría el Recinto Ferial de La Gañanía servirme de sustituto, pero luego me enteré de que allí solo suelen concentrarse gaviotas (o charranes).

Así que, me temo, no habrá hipódromo. Son los peligros de echarse aquello mayor que lo otro. Y, en lógica consecuencia, centraré mis esfuerzos en la Derbi 125. Qué remedio.

Y ya que estoy, aprovecho el discurrir del Barranco de Godínez (por estos lares no hay Pisuerga), para llamar la atención de mis escasos lectores en otra iniciativa de formación e inserción laboral de personas desempleadas, cuyos cursos se llevan a cabo en el Espacio Cultural Casa de la Parra. Según los entendidos no es tal, pero la aceptamos como animal de compañía. El ayuntamiento aporta para esta actividad la gigantesca cantidad de tres mil euros. Y el Cabildo –qué rácano– solo 305.287,40 euros. ¿Cómo? Lee la nota de prensa al respecto y llegarás a esta misma conclusión. Son las maneras torticeras de la ¿información? Como los siete millones no ejecutados de los presupuestos municipales y que al incorporarlos como remanente al ejercicio siguiente pasan a denominarse ahorros, lo que viene a demostrar la visión empresarial de la cosa pública y que pone de manifiesto cómo a una pésima gestión de nuestros impuestos se le da la vuelta para presentarlo como éxitos. Ver para creer.