Mostrando entradas con la etiqueta Concejales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Concejales. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de febrero de 2022

236. Triunfo socialista

(Es continuación del relato de ayer)

Funerales. A las nueve de la mañana de hoy se celebrarán en la Parroquia Matriz de este Puerto, solemne exequias fúnebres, con motivo del fallecimiento de S. S. el Papa Benedicto XV. Al acto han sido invitadas nuestras autoridades locales.

Federación Obrera. En el local social de dicha entidad, se celebró en la tarde del domingo una asamblea y mitin, en el cual tomaron parte los señores Mascareño, Palacios y Rodríguez-Figueroa, siendo todos ovacionados por los numerosos obreros que ocupaban por completo el local

Para el Hospital. Esta noche tendrá lugar en los salones de El Casino, de esta población el anunciado festival benéfico y del cual ya nos hemos ocupado en ediciones anteriores.

Con gran satisfacción hemos sabido que ha sido colocado el completo de localidades dispuestas para la venta.

Por anticipado enviamos a la respetable dama extranjera, organizadora de la repetida fiesta de caridad, así como a todas las distinguidas señoras y señoritas, lo mismo que a los caballeros que tomen parte en ella, nuestra sincera enhorabuena y felicitación”.

Y del particular electoral, se inserta en la misma primera página un articulo –Un triunfo de los socialistas–  bajo la firma del precitado Mascareño (Benigno) y que trascribo seguidamente:

“El triunfo absoluto de la Federación Obrera, del Puerto de la Cruz, que ganó el domingo siete puestos más en el Municipio de aquella localidad, copando asimismo las siete vacantes que había, es un triunfo que embriaga y conforta nuestros espíritus de rebeldes, como hecho excepcional que puede anotar la Federación Obrera, en su historial político.

La masa proletaria del Puerto de la Cruz, con su conducta del domingo, conducta cívica y de ciudadanos conscientes, prueba una vez más, el poder innegable de las razones que preconizan los hijos del trabajo en su derecho a la vida.

Los legítimos derechos de una clase que encarna un núcleo de opinión tan importante, necesitan estar garantizados en el Ayuntamiento por genuino representante de su propia convicción.

La defensa y emancipación de la clase trabajadora es obra de los mismos trabajadores.

En aquel bello Puerto se ha venido vejando y haciendo mofa por los elementos directivos de la clase burguesa, del poder de la Federación Obrera y por eso es más resonante, más emotivo el éxito que significa para aquellos obreros, el resultado de las elecciones.

Ha caído destrozado y aniquilado por las fuerzas ese poderío tiránico a que una clase dominante creíase asistido, escarneciendo sacratísimos derechos y aspiraciones de aquellos compañeros.

Hoy habrá quedado convencida para siempre la clase capitalista que había regido arbitrariamente los destinos del Puerto de la Cruz, que a la Federación Obrera del Valle no la compone una turba en vasallaje, sino hombres de honor, hombres que han despertado de su sueño, y no para acariciar una idea pérfida sino para abrazarse los hombres del mar y de la tierra, símbolo de dos civilizaciones en un fraternal abrazo que les hace gritar con uno de nuestros paladines de la Libertad: Vargas Vila:

Pueblo que sabe morir, no es nunca esclavo. Pueblo que sabe matar, es pueblo digno de vivir.

En todos los Ayuntamientos de España en que los socialistas tenemos intervención y mejor aún en aquellos otros donde triunfos sucesivos en elecciones, nos han llevado a la mayoría dentro del Municipio; demostradas han quedado, la honradez y laboriosidad aunque nuestros elementos han sacrificado todas sus energías en pro del engrandecimiento de los pueblos. Los derechos de todos han sido respetados y abolidas las injusticias con el lema que lleva nuestro programa: Igualdad entre los hombres.

Yo espero, pues, que el Ayuntamiento del Puerto de la Cruz no sea menos que estos otros ejemplos que yo cito y como así lo espero, a los representantes elegidos debemos confiar la salvación económica de aquel Municipio.

No pueden por menos de atender el problema de la enseñanza primaria, tan necesario principalmente para los hijos de los trabajadores que, por no poseer cuantiosas fortunas que se exigen para la educación en colegios, tienen que conformarse con la enseñanza rudimentaria de nuestras escuelas.

Y otro asunto de vital importancia, y aquí en las Canarias muy desatendido, son las leyes de los derechos obreros; como accidente del trabajo, retiro obrero, jornada mercantil, etc.

Estas tres materias expuestas son las verdaderas cuestiones a que debe atenderse con todo celo y urgencia por un Ayuntamiento integrado por hombres libres y de ideas democráticas como son los que forman el futuro Municipio de aquel pueblo ribereño; que, como ribereño no habrá de olvidar que en él se encuentran las dos corrientes civilizadoras de la humanidad; la que viene de allende otras tierras surcando los mares, y la que revela y da coraje a los hombres de la tierra que con el sudor de su frente ganan el pan que la misma tierra produce.

Reciba la Federación Obrera del Puerto de la Cruz la felicitación sincera de un hombre que odia los grilletes de un caciquismo odioso y se postra en veneración a la santa libertad y fraternidad de los pueblos en contra de necias vanidades y miserables egoísmos”.

-----------

Echar la vista atrás es bueno a veces, cantaba Karina. Añado que, asimismo, me pregunto con frecuencia si mucha novedad, o que se toma como tal, no está inventada desde ha la tira. El hurgar en periódicos viejos me lleva a semejante disquisición. Hasta mañana. ¿O descanso por ser festivo en Tenerife? Ya se verá.

lunes, 10 de enero de 2022

220. 50.000 euros

Hace un par de meses escribí unos párrafos acerca de la mezquindad habida en la campaña del ayuntamiento realejero, con una dotación de 23.000 euros, y que denominaron Ganadería eficiente. Ahora me encuentro con otra descomunal cruzada propagandística por haberse destinado durante el ejercicio económico de 2021 la increíble cantidad de 50.000 euros para ayudas al sector primario.

Debo reconocer la habilidad del grupo de gobierno para vendernos hasta lo que dejan de hacer. Son capaces de convencer al electorado con fotos, poses y besitos (volados por ahora). E indicarnos en las redes sociales que tenían previsto llevar a cabo tal o cual acción, pero que no se realizó por cualquier motivo (si se puede culpar a un agente externo, miel sobre hojuelas), y nosotros aplaudimos a rabiar por lo bien que nos echan los polvitos mágicos.

Pues sí, estimados amigos, se convocaron subvenciones en semillas y en alimentación animal, ayudas al cereal, a la eficiencia en explotaciones agrarias y a mejoras en explotaciones ganaderas. “Lo que supone –palabras de nuestro cada vez más ausente– la mayor inversión hecha por esta administración local hasta la fecha hacia este sector con el fin de ofrecer distintas herramientas para el fomento y la recuperación económica en las labores agrarias y ganaderas”.

Es decir, con un poco más de la mitad del sueldo que nos supone el mantenimiento de un Jefe de Seguridad, cuya labor sigue en entredicho, hemos sido capaces de contentar a todo el ganado del municipio, amén de coadyuvar a la potenciación de un sector económico llamado a ser motor del progreso de la Villa de Viera. Por fin vamos a poner en práctica los sabios consejos del insigne polígrafo, a tenor de lo bien que pinta el asunto para Manuel Domínguez. Lo mismo recaló por estos lares tras un tiempo fuera promocionándose en la vida orgánica popular y contempló atónito cómo crecían las hierbas, sin percatarse de que podía ser debido a una ligera llovizna en días anteriores.

Y en un instante de encendido fugaz de bombilla, adelantó: “Ya los presupuestos de 2022 consolidarán estos importes y se sumarán otros 5.000 euros más para una nueva línea de subvenciones en la que se está trabajando para fomentar a su vez la recuperación de terrenos abandonados, por lo que el montante en ayudas al sector primario ascenderá en el próximo ejercicio a 55.400 euros”.

Y recordé las iniciativas de Casimiro en mi Gomera del alma encaminadas a recuperar los bancales. Con similar táctica populista (¿o populachera?), pero con resultados altamente negativos, porque todo sigue igual. Que interesa sobremanera para dar pie a nuevas inyecciones dinerarias. Vamos, a botar los euros con el mantenimiento de los votos cautivos a través de contratos laborales del chaleco amarillo y el bocadillo de las diez de la mañana.

“La conservación del paisaje rural de Los Realejos pasa por una apuesta decidida por mantener y propiciar las producciones agrarias, conservadoras a su vez de productos locales de referencia en la huerta canaria como nuestras papas antiguas que este 2022 cumplen 400 años en suelo realejero, nuestras variedades de cereal, o distintos frutales de fácil adaptación a nuestras condiciones, como puede ser el aguacate, en creciente expansión”, indica el alcalde. Eché en falta una foto con la guataca en la mano. O con una piña al hombro portando una camiseta con un charrán serigrafiado y llena de manchas de platanera. Vamos, que la del palmero con cenizas hasta en los ojos, mera anécdota al lado de la de mi Manolo.

Alexis Hernández, concejal de Desarrollo Rural, cita que “del mismo modo se han mantenido por importe de 9.600 euros las subvenciones anuales a la incorporación de proyectos de modernización y eficiencia energética en explotaciones agrarias de Los Realejos, a las que se han sumado este año las ayudas por importe de 23.000 euros a mejoras en explotaciones ganaderas”. Ya verán ustedes que en cuanto el bicho permita abrir la veda, en la próxima feria de ganado de las fiestas de mayo, todas las vacas serán producto local.

Y añadió: “Esto demuestra cómo en estos últimos años hemos puesto en valor también la parte del sector primario que contaba con menos apoyo institucional, como es la ganadería, pues hemos conocido más de cerca y tratado de atender las demandas de quienes se dedican a este ámbito de manera profesional”.

Me alegro de que los gabinetes de prensa sigan funcionando tan bien y pongan en boca de nuestros representantes expresiones que chocan con intervenciones en directo. Admirado quedo de que siga el concejal conociendo más de cerca a los cuadrúpedos. Suelen ser más dóciles que los bípedos. Aunque un buen amigo tendría a punto su particular visión con su clásico ‘pos, qué quiere que le diga’.

Concluyo con que cualquier análisis comparativo, no ya con el salario de cualquier concejal liberado, o de un cargo de libre designación, sino de las consignaciones que cada edil dispone en su departamento o servicio para difusiones publicitarias, provocaría un sonrojo sin igual. Pero juegan ustedes con la ventaja de que disquisiciones de tal porte no inciden lo más mínimo en las campañas electorales, en las que priman factores más banales. Protestaremos porque nos incrementan el precio de la luz, de la gasolina o de los alimentos, pero jamás dolerán los dineros públicos despilfarrados. Y mientras no se tome conciencia de ello, tranquilidad absoluta en los escrutinios. Porque, para mayor suerte, el resto del espectro político lleva casi tres años perdido. Así se las ponían a ¿Fernando VII o Felipe II?

Bueno, hasta mañana. Y ya tenemos un tercio de la cuesta de enero superada.

viernes, 12 de noviembre de 2021

175. Refranero español

Aunque también se pudo haber titulado ‘Participación ciudadana’. O ‘A mi imagen y semejanza’. O ‘Mecachis, qué guapo soy’. Lo cierto es que debo reconocer mi falta de compromiso con el médico que me dijo: Jesús, no cojas nervios. Y yo, ni corto ni perezoso, me endilgo los vídeos de dos sesiones plenarias del ayuntamiento de mi pueblo, la Villa de Manolo (mil excusas a Viera ─y Clavijo─, pero donde manda capitán…), sin anestesia ni sedación alguna, y menos mal que se me ocurrió después desahogar mis penas delante del ordenador.

Debe tener Manuel Domínguez sobre la mesa de noche, como libro de cabecera, alguno que contenga buen puñado de refranes. De ahí el titular de hoy. No hay intervención suya en las sesiones plenarias del Consistorio de la Avenida de Canarias (pueden incluir, si les place, la sedes de Teobaldo Power; ¡ah!, me olvidaba, y las del PP realejero, tinerfeño, canario y hasta la mismísima Génova, 13, la del dinero de Bárcenas; eso, la caja B, que con dos sentencias ha quedado más que probada; o lo mismo cae alguna más) donde no utilice uno a modo de moraleja. Para que la inútil oposición aprenda de una maldita vez. Ineptos, que son torpes e incompetentes a decir no puedo más.

“Usted no es igual a mí, ni lo será, gracias a Dios”. Ahí, don Manuel, marque distancias. Usted es único. No se ha parido ser (racional o no) en este Realejos norteño, ni ello será posible en un futuro, que admita la más mínima comparación. Faltaría más. Hechura, porte, raigambre, solera, abolengo…

Viven ustedes en continuo y permanente resquemor, muestran antipatía a todo lo popular, y no le voy a permitir ni una sola vez más la señalización al grupo de gobierno, le espetó mi alcalde al portavoz del grupo socialista. Y le recalcó: Debates, sin  problemas, cuando y donde quiera. Sí, señor, con dos… Qué se va a creer este aprendiz. Duro y a la cabeza. ¿Quiénes demonios son ustedes para poner en duda nuestras altísimas capacidades? Hacemos las cosas bien, y punto pelota. ¿No ven, acaso, los innegables adelantos en la conservación del patrimonio? ¿No palpan la fluidez del tráfico? ¿No se bañan en la flamante segunda piscina? ¿No saltan los caballos con elegancia los obstáculos en el hipódromo? ¿No se abrió el Iván Ramallo tras comprar el tartán en Australia –o más lejos– y ni siquiera fui a hacerme la foto porque Benito me dijo que el ambiente no era propicio…?

Digo yo, ignorantón perdido, que si a Domínguez no le satisface que los concejales de la oposición –también elegidos por el pueblo y con votos tan válidos como los del grupo de gobierno presenten sugerencias en los plenos, interpelen a quienes ostentan responsabilidades y competencias y manifiesten su opinión con respecto a la amplísima casuística de la gestión municipal, ¿dónde demonios piensa debatir? ¿En una cacería de conejos?

Coincido plenamente con quien le achacó falta de humildad a la hora de ser capaz de reconocer el trabajo de la oposición, algo que sí hacen otros grupos de gobierno, verbigracia en La Orotava, donde las propuestas admitidas y asumidas por toda la Corporación son puestas en valor a la hora de cortar la cinta. Y si de algo puede presumir el PP de mi pueblo es de adueñarse de ideas ajenas y presentarlas como propias pasado un  tiempo sin el más mínimo recato.

De lo que se alega en relación a las fotos del bien quedar, prefiero no malgastar mi tiempo y escribir lo que siento, no sea que por un casual le puedan trasladar sus correveidiles mi opinión y me suelte la cantinela de que no he estado afortunado. Sí, ya se lo dijo a otro concejal: Todo es participación ciudadana, incluso la suya, aunque desafortunada. Porque en este pueblo el que vale es usted. Nosotros, como mucho, para maestros de escuela. Y eso de la participación consiste en que reunimos las famosas mesas, charlamos un rato y… prohibido cuestionar, no sea que se nos rompa el guion. Como nuestro pueblo es el number one nacional en fiestas, que es táctica excelente para olvidar problemas, tenderete al canto y pelillos a la mar.

¿Y no es posible tratar otros asuntos? ¿No hay más problemas en el pueblo a resolver o al menos intentarlo? Qué dices, concejal atrevido, tenderete no es jolgorio ni lujuria. ¿Lujuria, Manolo? ¿Y le espetas a otro representante municipal (al menos tanto como tú) que no ha estado afortunado?

Voy a dejarlo. Se me quedan asuntos en el tintero. Radio Realejos y su información ¿en igualdad de condiciones?, Oficina Municipal de Eficiencia y Autoconsumo Energético, Recinto Ferial de la Cruz del Castaño, limpieza  de maleza en la carretera del Chanajiga, publicidad en el Pabellón Santiago Martín…

Como en mi casa solo vivimos mi mujer y yo, no necesitamos Reglamento Orgánico para gobernarnos. Cada uno manda un poquito, bueno, ella más que yo, y escapamos sin mayores dificultades ni agobios. Pero entiendo que un ayuntamiento sí lo requiera. Y que a él, una vez aprobado, se deban todos los concejales. Por lo que si se vio en la necesidad de retirarle el uso de la palabra a una concejala de la oposición por no sujetarse en el turno de dúplica al contenido de la pregunta, bien que me parece. Como el hecho de que tampoco se la concediera a otro edil de su propio grupo cuando intentó responderle. La verdad es que no sé bien a qué, porque aquella no pudo manifestar nada. Las normas están para cumplirlas. Pero todas. Sin excepciones. Y en el debido equilibrio está la virtud del buen gobernante. Que no es cuestión baladí, máxime cuando las mayorías absolutas provocan desvíos que tienden a ciertos tintes de impunidad. Especialmente cuando la variedad de cargos provoca demasiados desapegos.

Y como, aun opinando, me gusta darle al post la mayor objetividad posible,  concluyo con un consejo al PSOE realejero, a su estructura orgánica: o dan a conocer al pueblo el quehacer del grupo municipal en charlas periódicas presenciales en diferentes núcleos poblacionales o larga travesía del desierto. Las cuatro pinceladas del mundo virtual online, a la espera de los likes de rigor, insuficiente a todas luces. Y gente mayor que esté pendiente de Internet para informarse, contados con los dedos de una mano.

Escribía el amigo Salvador García en su blog con motivo del cuadragésimo aniversario de la FEMP (Federación Española de Municipios y Provincias): “Ya hay experiencia y camino recorrido más allá del voluntarismo de hace cuarenta años. Cuestión de esmerarse”. Cierto, pero añado que la profesionalización de la política ha derivado hacia el acomodo. El temor a tener que dejar el sillón, y las prebendas que conlleva, invita a no moverse, no sea que perdamos el encuadre de la foto.

Y ya está bien. Hasta mañana.

miércoles, 10 de noviembre de 2021

173. Échense un higo

Los más jóvenes no recordarán cómo se empichaba antes. Pero uno, que tiene ya sus años y vivió en La Gorvorana de caminos llenos de tolmos y totufos, que se esporruñó los dedos que asomaban curiosos por la destartalada tela de las alpargatas, contempla ahora atónico que siguen existiendo racionales que pretenden echarse aquello mayor que lo otro con asfaltados y repavimentaciones.

Los indudables adelantos en las obras públicas no guardan proporcionalidad directa con las sandeces que se deben escuchar y leer. Porque los gobernantes actuales deberían, siquiera por equivocación, ojear de vez en cuando los párrafos que los gabinetes de prensa, amén de la pléyade de asesores, ponen en boca (entrecomillado al canto) de concejales que –voy a ser benévolo– no saben hacer la o por un canuto. Pero como esta bien pagada profesión no requiere echar el currículum previamente ni someterse a una prueba de idoneidad, así nos va.

Los canarios –al menos los antiguos: es mi caso– sabemos que totufo no es solo un abultamiento (acepción empleada antes), sino que, además, se utiliza el vocablo para designar a toda persona tarda en comprender, verbigracia, aunque se creía una eminencia, en realidad era un totufo. Y por aquello del lenguaje inclusivo, si alguna concejala se me revira, incluyan totufa.

En aquellos piches de antes –con mucho menos tráfico, es verdad– cuando se hacía un agujero en la calzada (ahora es socavón u oquedad: te explico después lo de la negrita), venían los paisanos de turno (uno con la guataca y el otro con un pico) y se ponían manos a la obra hasta encontrar terreno firme, relleno al canto y aunque luciera el remiendo, aquello no se fonducaba más.

Los tiempos pasan. Pero algunos quedamos para recordar, de vez en cuando, pasajes de años idos. Y hasta nos atrevemos a indicarle a los señoritingos (guion as) de turno que lecciones las justas. Sobre todo a quienes se nos pudo brindar la oportunidad de ir a una escuela a aprender las cuatro reglas y a escribir una carta para cuando fuéramos al cuartel. No, cualquier época pasada no fue mejor. No obstante, las carencias eran suplidas con la imaginación que en la actualidad se les echa en falta a ediles y edilas. Vamos al grano con unos fragmentos de unas notas informativas del ayuntamiento realejero. Leo:

La concejala de Urbanismo de Los Realejos, Laura Lima, que informaba en la tarde noche de este jueves del corte preventivo del tramo inferior de la Calle Los Molinos de Realejo Bajo debido a un hundimiento y hoquedad detectados en su margen izquierdo, presenció durante la mañana de este viernes 22 de octubre las primeras catas técnicas en el firme comprobándose la existencia de una cavidad bajo el mismo que habrá de seguir analizándose a partir del próximo lunes 25 para valorar sus dimensiones y posibles causas.

El Ayuntamiento de Los Realejos y su Gerencia Municipal de Urbanismo han procedido a la contratación por vía de emergencia de una empresa especializada que está analizando el estado del firme y su cimentación junto a personal técnico del citado departamento de la corporación.

Cuánta diferencia con los señores de la guataca y el pico. Y, además, con una “hoquedad” que te deja patidifuso. Explicado, creo, lo de la negrita anterior. Detección, catas, análisis, causas… ¿Te extraña, entonces, que los retrasos sean el pan nuestro de cada día? Tanto adelanto, para qué, si fallan hasta en la consulta al diccionario.

Qué me va a sorprender la redacción de lo que sigue:

Explica la concejala que “hay que garantizar ante todo la seguridad y es por ello que la excavación debe continuar para detectar la volumetría real de la cavidad ya localizada y poder tomar las soluciones técnicas más adecuadas para la reposición y garantía de estabilidad del firme”. Échate un higo. Si eres capaz de repetírmelo sin el papel delante, yo sería capaz de hacer un rap con los elementos de la Tabla Periódica. Y lo mismo te gano, modestia aparte.

Me imagino que ustedes, amables y estimados lectores, habrán también observado que los asfaltados modernos acaban por hundirse a las primeras de cambio. Parece ser la tónica de la que adolecen (se las trae este verbo con el empecinamiento de muchos en escribirlo como sinónimo de carecer) las obras públicas. Y todo ello pese a contar con un batallón de técnicos y peritos. Hasta Marrón mete la cuchara. ¿Cómo? Sigue leyendo:

En la intervención, en la que ha colaborado el área de Seguridad y Emergencias y la Policía Local con la señalización vial provisional, la Gerencia Municipal de Urbanismo ha contado también con el apoyo de personal de la empresa municipal de aguas Aquare, analizando posibles fugas y reforzando las tuberías de abastecimiento, tareas de estudio que continuarán también a partir del lunes en redes de saneamiento y pluviales que discurren por la citada calle.

Y del Realejo Bajo a La Gorvorana. No, la casona para más adelante, que ahí ya no vive nadie y no hay votos. Toca la repavimentación de la calzada, la sustitución del acerado y bordillos deteriorados, la dotación de zonas ajardinadas y su correspondiente red de riego, nueva red de abastecimiento de agua, mejora de la red de alumbrado y nuevas farolas y la ansiada dotación de la inexistente hasta ahora red de telecomunicaciones. Como decía cierta parienta mía: eso va a quedar ‘flemante’.

El señor alcalde –que ya no es primer edil; menos mal que han sido capaces de leer lo que escribió al respecto Fernando Lázaro Carreter en su El dardo en la palabra– aprovechó un lunes para sus sesiones fotográficas y estuvo en San Agustín (con Fillo) y en un lugar que creo conocer bien. Y repasen estas dos pinceladas. El entrecomillado, aclaro, significa poner en boca de los personajes el texto reproducido:

El edil realejero, que visitaba este entorno recientemente junto a la concejala de zona, Carmen Rosa Pérez, aludió al “evidente estado de avanzado deterioro que presenta el firme asfáltico, así como la irregularidad en el estado y acabado del acerado existente, lo que afecta a la propia accesibilidad, sumado a las deficitarias redes de infraestructuras que discurren por la vía”. Ños, Manolo, lo progresos parlamentarios ya surten efecto. Felicidades.

“Somos conscientes de antemano de las molestias que una obra de este tipo pueden causar en una de las vías principales de todo el entorno de Toscal Longuera, pero es al fin y al cabo una de las demandas transmitidas por la propia ciudadanía de la zona, de ahí que hayamos impulsado su redacción, contratación e inminente ejecución para dar solución a los problemas que de por sí se generan con su actual estado”, señaló Carmen Rosa Pérez. ¿Y no te trabaste ni un fisco?

Concluyo: vayan de nuevo al título.

sábado, 19 de junio de 2021

81. La farola

Hoy es sábado, lo sé. Y no me toca trabajar. Lo sé. Pero en vista de que han pasado varios meses y la anomalía no se solventa, qué menos puedo hacer yo por el pueblo que me vio nacer, crecer, desarrollarme un fisco y convertirme con el paso de los años en un iletrado, al decir de los pródigos entendidos (y entendidas) de la Villa de Viera.

Como no sé manejar la Línea Verde –si no bajaste la aplicación, ignorante– recurro al método tradicional, y único recurso del que dispongo, para vivir en la esperanza de que algún alma generosa ponga el hecho en conocimiento de la superioridad. Meto la mano en el agua, que no en el fuego.

En el tramo de la calle (en la que vivo) Benito Pérez Galdós (la verdad es que desconozco la razón por la que le pusieron el nombre de tan irrelevante personaje) comprendido entre Alfonso García Ramos (¿y quién sería este?) y Tomás de Iriarte (un flautista, creo) solo existen dos farolas de alumbrado público. Amplía la foto, si te apetece, y ahí las tienes, a la altura de los números 4 y 9, respectivamente.

A escasos 50 metros vive el tercer teniente de alcalde, concejal de Hacienda y Obras Públicas. Y bastante cerca, también, uno de los jóvenes que despuntan en la hornada popular. Como ni uno ni el otro –deben estar en otros asuntos de mayor enjundia– se han percatado de la eficiencia de Effico (¿redundancia?; sí, en inutilidad), esa empresa soriana a la que se le entregó la encomienda para velar por el correcto funcionamiento de las instalaciones eléctricas, aquí se presenta un servidor (un fin de semana, vaya desgracia) para volver a hacer el ridículo nuevamente. Porque como tampoco me leen los de la oposición, sino los cuatro incondicionales de siempre, bastante crudo lo llevo. Pero por mí que no quede.

Después de que la del número 4 –la de la derecha en el sentido de la circulación– estuviese un par de meses en tinieblas, tuve un chute de alegría cuando hace unas tres semanas acudieron en una mañana dos vehículos con tres operarios. El que conducía el coche se dio un par de vueltas por la urbanización, tras el encendido pertinente y observó que también había otra en la calle Tomás de Iriarte más negra que los sobacos de un grillo. Se puso en marcha el camión grúa y los otros dos trabajadores (el que dirige el cotarro y el que se mete en la cesta) acometieron las labores de rigor. Y yo en el balcón. Porque alguien debe fiscalizar, ¿no?

Entre pitos y flautas, una hora. Te juro que cuando se marcharon funcionaban las dos perfectamente. Me quedé contento y satisfecho. Y cuánta alegría cuando por la noche se encendieron todas. La calle volvía a ser la de siempre. Hombre, no es que sea un dechado, pero vamos escapando.

Muy satisfecho estaba en la azotea –inveterada manía de subir después de cenar con el cepillo de dientes en la mano– mirando hacia el Norte, observando si la Estrella Polar seguía en el lugar que le encomendó la Osa Menor y si la Mayor giraba en el sentido correcto, cuando,  de pronto, la dichosa farola quiso prestarse a la contemplación estelar y, de camino, a que Effico siguiera ahorrando unos euros. Y volvió a apagarse, la muy condenada.

Y así lleva, algo parecido a un intermitente de solo dos tiempos (uno muy corto y el otro casi eterno), desde que aquellos tres operarios arrancaron la caña. Algunas noches –mal contadas– se enciende con las demás, pero al rato se cansa y se manda unas siestas de campeonato. Otras, las más, ni hace el más mínimo esfuerzo y decide permanecer a oscuras toda la noche. Y todo el día, me imagino, pero como cuando el alba hace acto de presencia dejo de fijarme, lo mismo es que tiene el sueño cambiado. Mañana miraré con más detenimiento.

Y ahora en serio. Háganme el favor de trasladárselo a Domingo. Que me han dicho que es un concejal diligente. Me da que la bombilla está bien, pero algo falla en el mecanismo restante. Y deberá corresponder a la empresa precitada la reposición de los artilugios deteriorados. Como el canon que debemos abonarle es cantidad fija, si no insistimos no moverán un dedo. Cuanto menos alumbren, más ganancias.

Oye, ¿y por qué no llamas por teléfono al ayuntamiento? Porque no me da la realísima gana. Mientras no repartan el sueldo los bien pagados, yo no me gasto un céntimo en hacer su trabajo. Menos mal que una vecina enciende la del balcón. Pero yo, con  esto de la subida de precio, un churro. ¿Y qué estás haciendo a través de este medio? Es distinto, escribir es una necesidad vital. Me alimenta y me entretiene. Y me lo paso bien. Como la farola me queda enfrente, cóctel servido.

Bueno, mañana sí que me tumbo a la Bartola (¿o me tiro?). Y el lunes, creo, recurriré a la muerte de un cura. Ya te contaré.

jueves, 17 de junio de 2021

79. Ineptitud

Los Realejos se reivindica como el municipio más fiestero de España. Es titular de El Día. Con la foto de marras. Porque les gusta más un cartel que a un bobo una tiza. Con mis respetos al bobo. Y lo del titular, obvio. La falta de capacidad de la tropa popular realejera es ya de traca. Si tuviesen un mínimo de vergüenza se abstendrían de estas apariciones, porque solo vienen a demostrar que a la ausencia cuasi permanente del alcalde, se une un vacío existencial preocupante. Bien haría el grupo de gobierno en llevar a cabo una modificación de crédito presupuestario para detraer un buen pellizco de la generosa partida de publicidad y propaganda y destinarla a crear otra encaminada a la contratación de un equipo psicopedagógico que estudie en profundidad si las neuronas –de haber existido– continúan en su sitio o se han copiado la táctica del escaqueo.

Insatisfechos con sisarse cuanta propuesta sea presentada por los concejales de la oposición (eso sí, dejan transcurrir un tiempo prudencial por si alguien del pueblo se da cuenta), resulta que alcanza tal grado su torpeza, que deben aprovecharse  de aquellas iniciativas populares con las que pudieran obtener pingües beneficios, traducidos, claro, en réditos electorales. Y el concejal de fiestas se ha convertido en alumno aventajado de Domínguez. Me comentan que ya se le veían maneras en sus tiempos de instituto.

El pasado año, unos jóvenes realejeros crearon un grupo de trabajo denominado Islenium, a través del cual idearon diversos proyectos. La pandemia ha posibilitado el que se deba agudizar el ingenio para adaptarse a esta nueva realidad. Uno de ellos consistía en crear una marca personalizada por cada una de las fiestas que en nuestra geografía municipal se dan cita, “unas píldoras audiovisuales de las respectivas comisiones de fiestas”. Todo ello con la finalidad de promocionarlas y divulgarlas. En fin, una seña de identidad realejera abierta al mundo, aprovechando, por supuesto, el auge y desarrollo de las nuevas tecnologías.

Debió pensar el grupo popular que no solo el ayuntamiento les pertenece, sino que cualquier movimiento interesante que se produzca en esta Villa de Viera es, asimismo, de su exclusiva propiedad. Dado que sus múltiples liberados (quince, más la tira de adhesivos) no cobran por pensar sino por figurar (y a las sesiones de fotos me remito), bastante trabajo tienen con estar al acecho. Cada vez estoy más convencido de que los títulos alegados en los currículums respectivos debieron ser obtenidos en sendos cursos por correspondencia (hoy serían on-line), porque la presencialidad exige unos sacrificios que no atisbo ni en pintura. Y aunque existen genios sin estudios e idiotas con un doctorado, a tenor de lo que se observa, me da que en este Realejos norteño mucho está fallando. Yo creo que hasta la famosa Línea Verde les sirve como chuleta. O si no, ni se recatan en demandar el traslado de historias y anécdotas surgidas en los festejos a través de los tiempos. Lo dicho en anteriores ocasiones: trabajen ustedes y nosotros pasamos a fin de mes por la entidad bancaria. Ni un elefante con paperas, oiga.

Uno de los jóvenes aludidos, al comprobar cómo la idea era plagiada sin el más mínimo rubor y sin citar, según uso y costumbre, autoría, se lamentaba amargamente de la nula deferencia de quienes rigen los destinos del municipio. Al menos un gesto con la pertinente invitación para colaborar en la iniciativa.

Cuando ya me encuentro en la quinta tanda de los ‘ta’ (haz cálculos) y nada debo a reyes del mambo, si me percato de tropelías –como las que cometen estos copiones de tomo y lomo; vaya ejemplo para el común de los ciudadanos, aunque, afortunadamente (para ellos) están ciegos, sordos y mudos– no dejo pasar por alto la oportunidad para denunciar, bien alto y claro, lo caro que nos salen nuestros representantes. Y todo ese dineral (esas bastantes decenas de miles de euros) para comprobar la ineficacia de un nutrido grupo. Porque si demostraran que valen, que aportan, que ponen sobre la mesa iniciativas propias, te consolarías. Al menos como un mal menor. Pero cuando evidencias que las seseras dan menos que una vaca seca, haces cruces (los creyentes) cuando te pagan la pensión y comparas con los emolumentos de quienes esperan sentados que les llegue la inspiración… de otros. Es lo que hay. Y aún  existe un amplio grupo de ciudadanos que sostiene que los susodichos son de lo mejorcito que ha pasado por el ayuntamiento. Con lo que deduzco que en este pueblo hay un gravísimo problema de memoria. Debió irse de excursión con las neuronas concejiles.

Y a los del colectivo Islenium, paciencia, que no hay mal que cien años dure. Si este revés les ha servido para despertar, bienvenidos sean. Y tranquilos porque habrá más desengaños. Y desengañados.