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martes, 15 de febrero de 2022

246. Ferrocarril de circunvalación (6)

¿Queréis, lectores, convenceros de lo que os decimos? ¿Queréis disfrutar de las emocionantes delicias del contraste? Pues cruzad el Norte de Tenerife, tomad el tren en Icod; ¿qué decimos?, un coche; ¿qué decimos, una... ¡bestia!, y á horcajadas sobre el bruto, venid á recorrer el Sur de la Isla, que es donde lo que acabamos de exponer en mala pintura y á grandes rasgos tiene sus relieves más salientes; sus perfiles más atrevidos; su expresión más colorista. Pero es que á esta región no vienen del extranjero sino alguno que otro sabio en viaje de investigación científica y que, en aras de su amor á esta clase de estudios, arrostran todas las penalidades que trae en sí aparejadas el montar á caballo por vericuetos.

Conocido el deplorable estado de las comunicaciones en el Sur, y considerando que las del Norte no pueden llenar las necesidades de un movimiento enorme de pasajeros, causas de que esta isla no arribe el viajero en grandes masas. ¿Cuál es la obra indispensable, inmediata, que debemos acometer como medio de dar su mayor amplitud al desarrollo del turismo en nuestro país? Si la respuesta no holgara, diríamos que el tendido de una vía férrea de circunvalación. Esta, la construcción de algunas carreteras y las reformas de los caminos de herradura, nos darán completo el servicio de locomoción de que antes hablábamos.

Por fortuna, el patriótico pensamiento de dotar á la isla de un extenso ferrocarril que la circunde, no ha caído esta vez en el vacío, pues como ya hemos dicho en anteriores artículos, en Barcelona se estudia actualmente el magno proyecto.

A nadie se esconde la multitud de diligencias, la diversidad de trámites, que han de preceder á la realización de la obra: por lo tanto, es necesario, repetimos hoy, que todos los tinerfeños de valimiento pongan sus energías, sus actividades, su influjo, en favor del proyecto, haciendo que aquellas diligencias y tramitaciones, sean lo menos dilatorias posible, á fin de que, en breve plazo, mediante el establecimiento de esa extensa vía de hierro, entre Tenerife en una nueva era de esplendor, de grandeza y de enriquecimiento.

De nuevo, y ahora rodeada de todas las simpatías, de todas las seguridades de éxito que le presta el popular ó ilustrado campeón que la encauza, ha vuelto á agitarse la patriótica idea del fomento del turismo.

Nosotros, en el caso, no podemos aventurar una palabra, porque ignoramos cuanto trae en cartera aquel valiosísimo hijo de Santa Cruz, para hacer viable la realización de sus muy laudables deseos; pero teniendo en cuenta cuanto pueden sus energías, su inteligencia, su genio organizador... de todo lo que, por otra parte, ya dio altas muestras en días aciagos para la isla, tenemos la convicción, la seguridad de que, lo que en aquel sentido se propone, ha de obedecer á un plan vasto, completo, mediante el cual, los frutos del turismo lleguen en su día á todas partes; pues quien, como el hombre que nos ocupa, posee cualidades cívicas insuperables, no habrá de reducir su patria á determinada región, sino que la ha de abarcar en su mente y en su corazón, del mismo modo que la ciñen toda los mares en amoroso abrazo.

Por lo tanto; nosotros creemos que el Sr. D. Juan Marti y Dehesa habrá pensado en esta magna obra del ferrocarril de Tenerife, como base indispensable para encausar hacia nuestro país el turismo en su más amplio desenvolvimiento.

Ya hemos dicho que el turismo y la vía férrea de circunvalación, han de ser grandes veneros de riqueza para la isla, pero nos falta añadir que aquél, al par, ha de ser fuente de incalculables ingresos para el ferrocarril; y he aquí el por qué estos dos asuntos se hermanan, pues cada uno es complemento del otro.

Vamos á terminar, por creerlas un adecuado resumen de este trabajo, con las mismas palabras con que dimos fin al informe de este pueblo, uno de tantos de los que por nuestro conducto, y de lo cual ya tienen conocimiento los lectores, se han pedido desde Barcelona á varias localidades de la isla.

A pesar de lo que expuesto queda, y por lo que venimos en conocimiento de que el ferrocarril cuenta en toda la isla por anticipado con una gran suma de intereses creados que le auguran vida propia, consideramos que su más halagüeño porvenir, sus más amplios horizontes, están en el turismo ─ansioso de que se abran cómodas vías de comunicación en Tenerife, para visitarnos─ en toda clase de viajeros; porque no arribará nadie medianamente acomodado al puerto de Santa Cruz, que no circunvale la isla á los pies del coloso, del gigantesco Teide níveo, bruñido en invierno; desnudo, horrible como mito infernal en el verano, para admirar á través del viaje, entre el confuso torbellino en que se agita el paisaje al paro del tren, sus diversas facetas, su movilidad de ciclope, ora hundiéndose tras la profunda sima de los valles, ya surgiendo de las cubiertas cumbres para enseñorearse altivo de los cielos”.

No le podremos negar al tantas veces citado Manuel Álvarez que no deje detalle al albur en sus meticulosos artículos. Y seguiremos.

(continuará)

lunes, 14 de febrero de 2022

245. Ferrocarril de circunvalación (5)

Seguimos con la secuenciación histórica (cronológica) del interesante particular que nos concita. La publicación de los dos extensos artículos, que conformaron las entregas de la pasada semana (1 a 4), dio lugar a un sugerente movimiento periodístico: Así, en La Prensa, 30 de mayo de 1911, página 2:

“Noticia importante. Como resultado del artículo que vió la luz pública en estas mismas columnas, en 2 del actual, titulado «El Ferrocarril de circunvalación de Tenerife», debido á la pluma de nuestro estimado amigo y colaborador, de Guía de esta isla, Manuel Alvarez Hernández (M. Zalvela) ha recibido éste una carta de una distinguida personalidad de Barcelona, pidiéndole el mayor acopio de datos para el estudio del tendido de la vía férrea en Tenerife, estudio que ha de someter al criterio de importantes capitalistas de la opulenta ciudad catalana, deseosos de colocar su dinero en empresas de gran magnitud.

Cuando el expresado amigo reciba nueva carta de Barcelona, que espera dentro de algunos días se procederá á hacer la oportuna información conducente á tal fin en los pueblos de la isla, y para lo cual es de esperar que presten su concurso más decidido las personas amantes de este país”.

También en La Prensa, 17 de junio de 1911, página 2 (aclaro que, por supuesto, la negrita es mía):

En el artículo El observatorio del Teide, firmado por Eusebio Jiménez Lluesma, teniente coronel de ingenieros, se inicia con el siguiente párrafo: “Estudiaba yo el año 1.893 todo lo relativo a la isla de Tenerife, porque trabajaba en el proyecto de ferrocarril de Santa Cruz á la Orotava. Y al estudiar el desarrollo que podía tener la vida tinerfeña, no pude menos de fijarme en lo que el porvenir reservaba, en su aspecto científico, al interesante valle de la Orotava, que podrá sería primera estación biológica del mundo civilizado, y pensaba también en el gigantesco Pico de Teide, que reúne condiciones especiales para una estación meteorológica”.

Otro interesante y detallado artículo de Manuel Álvarez Hernández, a dos columnas, y titulado, en grandes caracteres, El turismo y el ferrocarril de circunvalación, lo publicó  La Prensa, el 6 de febrero de 1912, página 1. Que dos días más tarde (8 de febrero) dio lugar al comentario del periódico con el que se inició esta aventura (ver post número 241, que publiqué el pasado martes) en la que con sumo gusto me he embarcado y, convencido me hallo, que a más de uno de mis estimados lectores enganchará siquiera sea por comprobar cómo se dejan pasar oportunidades y cómo nos enfrascamos ahora en discusiones que hace más de un siglo fueron noticias de portada. Parece que no aprendemos. Porque de estas lecturas, conclusiones pueden extraerse bastantes. Lo transcribimos:

“En la actualidad, las energías isleñas se ejercitan casi exclusivamente en el cultivo de la tierra, lo que tiene por causa los elevados precios que obtienen nuestros productos en los mercados de Europa; pero nosotros entendemos que no toda la riqueza está en la fecundidad del suelo y que, cual corresponde á un país verdaderamente emprendedor, es ya hora de ir buscando nuevas orientaciones, entre ellas el fomento y desarrollo del turismo.

Claro está que esto no es obra de un año ni de dos; pero, ¿quién duda que á la postre habremos de encontrar justas y espléndidas compensaciones en la explotación de este nuevo é inagotable manantial de la riqueza isleña?

Distintas veces ha agitádose esta idea en el raquítico ambiente de las escasas actividades canarias, en pro del bien público y de los intereses colectivos, mas otras tantas la hemos visto caer lacia, infecunda, en el polvo de un estéril olvido.

Ahora bien, cuantas ocasiones se ha intentado afrontar el asunto se ha hecho sin una base, sin un concierto que obedeciera á un plan amplio y meditado, sino que todo se ha reducido á proponer la celebración de tal ó cual festejo, de tal ó cual sport en esta y otra época del año, como medio de atraer al extranjero, pero aun sin pensar que ese programa, aunque pequeño, había que rodearlo de todas las comodidades imaginables, sin las cuales, el turista que viaja á placer no había de aventurar un solo paso.

Para la realización de este pensamiento tenemos á nuestro favor la benignidad del clima, las bellezas naturales de la tierra y la admirable constitución volcánica del suelo de esta isla: el trabajo corresponde á las comodidades de que hablamos, y que consisten, principalmente, en las fáciles y rápidas comunicaciones: esto, que es lo esencial, requiere tiempo y preparación, lo demás, todo programa para festejar y distraer al turista, nos parece todavía prematuro, pues mientras no tengamos un completo y bien montado servicio de locomoción del que salga bien impresionado el viajero, creemos que no debe apelarse al anuncio mundial.

Por otra parte, parece ser creencia general que para atraer á los extranjeros basta con ofrecerles para campo de sus deportes el pequeño espacio que media entre Santa Cruz y la Orotava. ¿Porqué? Porque es allí donde se levantan nuestras más importantes poblaciones. Esta es una razón muy atendible por distintos conceptos, pero no la consideramos exclusiva del asunto.

Los viajeros, al poner rumbo á Tenerife, unos ya huyendo del hastío que produce la vida de las grandes urbes, ya para reparar fuerzas debilitadas en el gran mundo de los negocios, han de venir aquí á familiarizarse en campo abierto con la Naturaleza: á aspirar nuestras brisas ribereñas; á dormitar bajo la sombra de nuestros bosques; á bañarse en los rayos de un sol tibio y sabroso; á embriagar su olfato en los perfumes de la flora canaria; á recrear su vista en el polícromo atavío de nuestros valles... Otros, á curiosearlo todo: desde la nívea frente del Echeide gigante, hasta las menudas arenas que bañan dulcemente las playas rumorosas.

Grande es la belleza, aún no bastantemente ponderada, del valle de Orotava, pero no debemos de olvidar ni un momento que sólo aquél no basta para dar al viajero el complemento de la emoción estética, que está en el contraste, pródigo en nuestro país, en cambios bruscos y en alternativas brillantes. Es, pues, necesario que el turista, á través de toda la Isla, venga á admirar también estos hondos barrancos que abrieron en otros tiempos los grandes torrentes; estas enormes moles de piedra, unas sobre otras, que parecen haber bajado, sobre un lecho de fuego, rodando de las enhiestas cumbres; las huellas aún frescas, á través de los siglos, de violentas erupciones volcánicas, pero que traen á nuestra mente el recuerdo de otras edades, de épocas legendarias, y nos parece ver cómo otras generaciones y otras razas, animadas en nuestra fantasía, huyen despavoridas en presencia del dantesco fenómeno; nuestros terribles abismos, perdidos allá abajo, en lo ignoto, y que nos hablan de plutónicas leyendas; las rocas de la costa, evocadoras de la tradición, del cataclismo, del recuerdo de un continente hundido de súbito en el fondo de los mares...

(continuará)

miércoles, 9 de febrero de 2022

242. Ferrocarril de circunvalación (2)

No es mi pretensión, en esta serie de rescates, poner de relieve un sesudo análisis de cómo se dejan pasar oportunidades. De cómo los políticos no ven más allá de los cuatro años del mandato. De cómo la planificación brilla por su ausencia. De cómo prima el voto de la inmediatez. Y transcurrido más de un siglo, vuelta a empezar. Dicen que es bueno conocer el pasado siquiera para no cometer los mismos errores. Me temo que solo vale el presente, el ahora, para el cargo público.

Iniciemos el virtual recorrido de un tren que pudo ser y nunca fue. Porque no creo valgan los lamentos en la vorágine de coches de ahora mismo. Ten presente, no obstante, que no se trata de un trabajo de investigación. Es, simplemente, mera curiosidad. La que me surgió, como ayer te señalé, tras las dudas planteadas cuando finalicé de transcribir el relato de 110 años atrás del que ayer se dejó constancia.

Vaya, pues, debidamente secuenciada, la narración de cuanto en La Prensa se publicó al respecto. Dejo constancia de que algo, o mucho, se pudo haber escapado. No es un tratado universitario, que requiere mayores y mejores mimbres académicos o que deba sujetarse a otros cánones más ortodoxos. Tómalo como una cosilla de andar por casa. Teniendo siempre como norte, eso sí, la perspectiva histórica. Y, además, si tienes la oportunidad de invitar a que, quienes nos representan en las diferentes instituciones, dediquen unos minutos a sumarse a la lectura, puede que alguno recapacite acerca de si se han perdido demasiadas oportunidades. Arrancamos:

En La Prensa (recordemos que es la única cabecera en la que hemos basado este repaso), 2 de mayo de 1911, páginas 1 y 2, se inicia el recorrido con un prolijo artículo (a dos columnas y expresando en grandes titulares: De interés general. El ferrocarril de circunvalación de Tenerife. Lo que piden los pueblos) firmado en Guía de Tenerife, el 27 de abril de ese mismo año por un tal M. Zalvela (que se verá luego –en ejemplar del 30 de mayo de ese mismo año– que se trata del ya mencionado Manuel Álvarez Hernández), y que es del tenor literal siguiente:

I

Es indudable que las mejoras públicas que se relacionan en los informes presentados á la última Asamblea, responden á una necesidad imperiosa, absoluta, hondamente sentida. Pero las de más capital interés, las de más grande utilidad pública, las que piden una realización inaplazable, son las del puerto de la Capital y el ferrocarril de circunvalación: mejora esta última la más equitativa, porque beneficia por igual á todos los Municipios de la isla.

Es altamente consolador para estos pueblos del Sur, preteridos, observar cómo á partir de la Asamblea de Mayo de 1908, se ha venido formando en las altas esferas donde vive y se agita la intelectualidad, la influencia y el valimiento isleños, un saludable movimiento de opinión á favor de todas las localidades sin distingos. Mas abrigamos, no obstante, nuestros temores, pues por dolorosa experiencia sabemos que, en la mayoría de los casos, las más nobles iniciativas, los más laudables deseos, solemos alimentarlos unos meses, cuando más algunos años, después mueren á manos de la atonía, del indiferentismo, con que singularizamos la idiosincrasia de la raza.

Es verdad que vencido, acorralado, casi muerto el caciquismo, el mayor de nuestros males, que unidos los partidos políticos tinerfeños con el plausible objeto de laborar en primer término en favor del país, el actual momento histórico parece presentársenos altamente propicio para un cambio de nuestra modalidad, de nuestras añejas, cuanto pésimas, costumbres públicas. Mas para que este resurgimiento, este despertar del país canario sea coronado por el éxito, es necesario cambiar de táctica, de procedimientos, sin descuidar hasta los más mínimos medios que son los que, sumados, proporciona, á veces, los resultados apetecidos. Porque entendemos que para hacer viable la realización de la obra que nos ocupa, no basta tener buena voluntad desde la capital de Canarias. Precisa además que las personas de influencia den una vuelta á esta región; que la prensa llame uno y otro día la atención de las autoridades que debiendo recorrer su demarcación parece repugnarles las aventuras de un viaje penosísimo que interrumpa la tranquilidad de su residencia, la confortable comodidad de su palacio; que á los candidatos para Diputados que se hayan de votar, ya sean de naturaleza canaria, ya peninsular, se les imponga la condición de hacer un viaje minucioso por toda la isla que van á representar. He aquí la manera de que esas clases directoras, que tanto pueden pesar en el ánimo de los Gobiernos, se compenetren de nuestras necesidades, de la injusta preterición en que se nos tiene, del vergonzoso abandono en que yace esta región en todos los órdenes, tan deseosa en ansias de vida mercantil, agrícola é industrial, de lanzarse al mar, á la frontera Norte; pero detenida por profundos barrancos, por hondos precipicios, por los mil abruptos accidentes del terreno que apenas salvan los caminos primitivos, estrechos, tortuosos, pésimos, inservibles para la vida de relación, de que depende la mayor riqueza de los pueblos modernos.

Cuando llega á Tenerife algún miembro del Gobierno central, algún alto personaje de gran relieve en la política española, algún Diputado ó Senador... todo se reduce á agasajarle en la Capital y á proporcionarle después una jira al incomparable valle de la Orotava, enseñándosele así á Tenerife por fuera, porque naturalmente, á individuos de esta calidad hay que proporcionarles comodidades y no desazones, cuando en realidad sería de una mayor utilidad para el país invitarle, aunque para ello hubiera que apelar al ruego, á que viniese á recorrer esta más extensa región del Sur, para que viesen en toda su magnitud la isla por dentro; por nuestro propio descuido y el del Gobierno central, envuelta en la mayor miseria, en el más grande atraso, en el más incalificable abandono.

El rey, los ministros y el alto personal palatino que le acompañaban en su viaje á este Archipiélago, no pasaron de la Orotava en Tenerife, al igual que en las islas pequeñas, apenas si se internaron más allá de los límites de los desembarcaderos. De modo que estuvieron en Canarias y apenas han visto á Canarias, porque lo que lo que estas islas tienen de típico, y que no se echa de ver tanto sino más allá de las zonas marítimas, es ese sello con que las marca el desamparo en que las han tenido á través de cinco siglos los Gobiernos nacionales.

Si exceptuamos al dignísimo ex-capitán general de Canarias, D. Enrique Bargés y Pombo, con sus correspondientes Ayudantes, á la Comisión topográfica que levantó el plano de Tenerife y á don Antonio Domínguez Alfonso por la circunstancia de ser hijo de Arona, ningún Diputado, ni Senador, ni Autoridad civil ni militar, ni persona alguna de influencia, como no sea el Sr. Ingeniero jefe de Montes, han recorrido, que sepamos, en toda su extensión, por lo menos en los últimos cincuenta años, el Sur de Tenerife. El Sr. Santos Ecay visitó á Granadilla, y no recordamos si á Vilaflor, exclusivamente; D. Manuel Luengo desembarcó en este puerto para hacer su ascensión á Chinyero en los días de la erupción volcánica y el Sr. Eulate, hasta la fecha, apenas ha hollado con sus plantas las arenas de la playa de San Juan. Ignoramos, aunque lo ponemos en duda, si el personal de Obras públicas que ha hecho distintos estudios de carreteras en el Sur, lo ha recorrido en toda su extensión.

(continuará)

martes, 8 de febrero de 2022

241. Ferrocarril de circunvalación (1)

Vaya sorpresa me llevé en la ración diaria del husmeo. En estos días que ha vuelto a ponerse sobre la mesa el asunto de los colapsos de tráfico en la isla, con posibles alternativas de otros medios de comunicación distintos a los actuales, viene a resultar que vislumbro en La Prensa, 8 de febrero de 1912 (110 años hoy, es decir, ayer, y tan vigente), página 1:

“Ferrocarril de circunvalación. La idea en marcha.

Acostumbrados en este país á derrochar las energías y consumir los desvelos en luchas políticas, en cosas pequeñas, muchas veces en contiendas personales que debilitan y perturban la vida de relación en el seno de la colectividad isleña, no solemos parar nuestra atención en las trascendentales cuestiones que afectan al desarrollo de nuestra riqueza, y cada vez nos preocupamos menos de estos problemas vitales, dejando que la rutina y la abulia sigan enseñoreándose del espíritu público.

No se explica de otra manera que haya en este país un asunto como este del Ferrocarril de circunvalación, que permanezca relegado al olvido, que no mueva todas las voluntades en una vigorosa acción popular para convertirlo en tema preferente de nuestros entusiasmos é iniciativas.

No nos seducen por lo visto otras empresas que aquellas que han de tener inmediata realización, que han de redundar en un interés positivo al alcance de nuestras manos. Y hoy los pueblos que se cuidan de su porvenir laboran para el mañana con tanto ó mayor ahínco que para las luchas del presente. Porque el ideal moderno es atrevimiento, exploración, fantasía si se quiere, pero afán constante de conquistar horizontes nuevos, de seguir los destinos de la humanidad que lleva en su espíritu un ansia inmoderable de caminar siempre hacia adelante, con mayores impulsos cuanto mayores son los obstáculos y más firmes las barreras que se le oponen en su marcha triunfal. Así se conquistaron los adelantos en todos los tiempos y así se obtuvieron los filones de riqueza en todos los pueblos emprendedores, celosos de su misión en el mundo civilizado.

Hace días que en este periódico se viene hablando del ferrocarril de circunvalación... ¡El ferrocarril de circunvalación! nos parece oir exclamar á muchas gentes apegadas a la rutina. ¡Sueños de periodistas, elucubraciones de alguna imaginación ociosa! Y la curiosidad pública y la frivolidad de esas buenas gentes pasan sobre las titulares de esos artículos con un gesto de indiferencia. ¡Bah, dígannos ustedes á qué precios se venden los tomates, á cuantos chelines se cotizan los plátanos, qué declaraciones han hecho Maura ó Canalejas sobre la crisis, si los conservadores están ó no próximos á subir al poder, y déjense de tontainas los periódicos! Y no faltará tampoco quien añada en tono sentencioso: ¡Qué ganas de perder el tiempo con insulseces y lirismos!

Pero, afortunadamente, existen hombres en este país que piensan de distinta manera. Entre ellos, como caso excepcional, debemos citar al autor de esos buenos artículos que estos días ha publicado nuestro diario, suscritos por un joven entusiasta, escritor culto y tinerfeño amantísimo de su tierra: Manuel Alvarez Hernández.

Al leer esos trabajos, inspirados en un acendrado patriotismo, hemos tenido la alegría de ver surgir entre los jóvenes, desde uno de los más apartados rincones de la Isla, un espíritu luchador que se sobrepone á la pasividad de sus compatriotas para romper lanzas, él solo, por un ideal de progreso que transformaría toda la vida de este país, llevando la ventura á todos sus pueblos, desparramando la riqueza por toda la Isla .

Manuel Alvarez ha hecho más todavía: ha conseguido asociar á ese ideal á acaudalados elementos de Cataluña, les ha interesado grandemente en su proyecto y ha abierto una información entre los pueblos del sur y del norte de la isla para enviar los datos y estadísticas que le piden de Barcelona.

Desvío é ingratitud grandes serían no alentar esos buenos propósitos y no tributar un aplauso caluroso al iniciador de esas gestiones que pueden ser de trascendentales resultados para el país.

Por de pronto se ha conseguido atraer la atención de importantes hombres de negocio sobre un problema que aquí teníamos completamente olvidado, y esto siempre será útil para Tenerife, porque va explorando el camino de una obra que venideras generaciones han de ver seguramente realizada. Y ya lo hemos dicho en párrafos anteriores: los pueblos modernos deben laborar por su porvenir, deben mirar tanto á lo venidero como á lo presente, porque si en lo uno está la realidad en lo otro se encierra la esperanza, norte y guía del espíritu.

Pero aún persigue nuestro joven amigo otro ideal grande y noble: sellar con el abrazo de hierro del ferrocarril, la hermandad de nuestros pueblos y sus comunes afanes de grandeza, de solidaridad, de vida intensa y fraternal. Sueña con el porvenir de su pueblo, con las humildes comarcas del Sur, abandonadas y pobres, y tiene para ellas las mejores galas de su pensamiento. Grande es dice la belleza, aún no bastantemente ponderada, del valle de Orotava , pero no debemos de olvidar ni un momento que sólo aquél no basta para dar al viajero el complemento de su emoción estética, que está en el contraste, pródigo en nuestro país, en cambios bruscos y en alternativas brillantes.

El articulista condesa felizmente en este párrafo uno de los aspectos de nuestra tierra que más interesan á los turistas. ¿Qué mejor apología de las ventajas del ferrocarril?

Pero son éstas de tal magnitud y naturaleza, que no necesita el autor de los artículos que comentamos, ponerlas de relieve. Ese ferrocarril, hágalo quien lo haga , sería el compendio de todos los bienes, adelantos y riquezas que este país podía apetecer. No se trata solamente de un ideal de progreso; se labora también por un ideal de fraternidad, por hacer un solo pueblo y una sola familia de todas las ciudades, villas y aldeas de Tenerife. ¡Cuánto más útil y más trascendental no es aportar un grano de arena á esta empresa, que dejar de acercarse por timidez á la montaña! Otras tan grandes como ella se elevaron á fuerza de voluntad, de constancia y de trabajo.

No desmayen los entusiastas ante la indiferencia ó el silencio que les rodeen. No faltarán jóvenes que abandonando las pequeñeces y miserias de nuestras luchas intestinas, cada vez más infecundas y más necias, procuren infundir en la conciencia de nuestro país estos redentores ideales: fe y esperanza en el porvenir. Y puestos en él los ojos sigamos á la idea en marcha...”.

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El asombro fue aún mayor cuando la lectura del texto que transcribí me condujo a profundizar en el meollo de la cuestión y vino a resultar que los escritos del precitado Manuel Álvarez dieron para mucho. Mañana te sigo contando.

(continuará)

lunes, 31 de enero de 2022

235. Mancomunidad

Para concluir este mes de enero, y tras haber cobrado sin dar un palo al agua (¡estos jubilados!), retrocedo (o ‘retrodezco’, parodiando a Manolo Vieira en una de sus secuencias humorísticas) 110 años y me sumerjo en el ejemplar de La Opinión correspondiente al 31 de enero de 1912, que en su página 1, publicaba esta información –Desde Icod– bajo la firma de Y.X., y en la sección Isla adentro:

“Los pueblos todos que componen la extensa Comarca desde San Juan de la Rambla á Guía y Buenavista han comprendido al fin que para atender a sus necesidades y para buscar el remedio al abandono en que les tienen los Gobiernos de la Nación y los Representantes en Cortes, por cuyo triunfo han luchado, no les queda más remedio que su propia iniciativa y la unión sincera y exenta de intereses personales entre todos ellos.

Años y más años hace que es Ley la carretera que partiendo del Puerto de San Marcos en esta Villa, los enlace con los pueblos de Tanque, Santiago y Guía; el primer trozo de esta importante vía de comunicación hace ya algunos años y apenas empezado á construir paralizadas sus obras. La carretera de Garachico á Buenavista se halla empezada hace también muchos años y aún no se ha terminado, ignorándose la fecha en que estos pueblos puedan utilizar tan necesaria vía de comunicación. Para venir de Guía á Icod necesítase hacerlo á caballo utilizando un mal construido sendero, peligrosísimo en esta época de lluvias. Pueblos tan cercanos entre sí se hallan separados por la dificultad de sus comunicaciones, y perdidas las esperanzas de que los Gobiernos acudan á facilitarles las indispensables carreteras á que tienen legítimo derecho.

Estos han sido los motivos por que comprendiendo que sin su propio esfuerzo y su particular iniciativa nada adelantarán en su mejoramiento, han tenido la feliz idea de utilizar el derecho que les concede el art. 80 de la ley municipal para constituirse en comunidad de Ayuntamientos y acogerse á los beneficios de la Ley de Caminos vecinales de 29 de Junio de 1911.

Varias reuniones se han celebrado en la Casa Consistorial de esta Villa al objeto indicado, y en la del día 27 de este mes á la que concurrieron personalmente los Alcaldes y Secretarios de los pueblos de San Juan de la Rambla, Guancha, Garachico, Tanque, Silos y Buenavista y representados por el Alcalde de Icod los de la Villa de Santiago y Guía, aprobóse definitivamente el plan de caminos vecinales para todos estos pueblos, con una red de 45.000 metros, cuyo coste alzado se calculó en 450.000 ptas., acordando acudir mancomunadamente al concurso de subvenciones y anticipos que otorga el Ministerio de Fomento á virtud de aquella Ley de caminos vecinales, autorizando al Alcalde Presidente del Ayuntamiento de esta Villa para que en nombre y representación de todos formule y presente el oportuno pliego de proposición para tomar parte en el concurso.

La red de caminos abrazará los siguientes: uno que partiendo del Barranco de Ruíz en el término municipal de San Juan de la Rambla enlace la carretera general de Orotava á Buenavista en el kilómetro ocho pasando por los barrios de dicho término llamados La Vera, San José y Postalina con el pueblo de la Guancha; otro, que una este pueblo con la Villa de Icod; otro, que una esta Villa con el pueblo de Guía, pasando por los barrios del término de Garachico, llamados Genovés y San Juan del Reparo, pueblos del Tanque y Villa de Santiago, camino que partiendo de Garachico lo una con el de Icod á Guía, enlazando en San Juan del Reparo; camino que partiendo de Los Silos termine en el camino de Guía, pasando por la Tierra del Trigo y enlazando en Las Tronqueras y camino que partiendo del Puerto de Buen Jesús en Buenavista lo enlace con el camino de Guía en la Villa de Santiago.

El entusiasmo que ha producido este plan de caminos y estos acuerdos para realizarlo ha sido grande en todos estos pueblos, existiendo la creencia que sea el principio de una era de regeneración y de solidaridad entre todos los que componen esta extensa y próspera región”.

Después de este magnífico ejercicio para intentar solucionar problemas y carencias con servicios mancomunados –lo mismo tendríamos que hacerlo con mayor frecuencia en la actualidad– avancemos 10 años y situémonos en la misma fecha pero de 1922, es decir, hace exactamente un siglo. Cambiamos de cabecera y nos alongamos a La Prensa para dar norte de dos pasajes insertos en su página 1 y que nos conducen a Puerto de la Cruz. De una parte, la crónica del corresponsal en la ciudad y que nos informa acerca de cinco apartados, a saber:

“Necrológica. En la noche del jueves último falleció en este Puerto la respetable señora doña Amalia Benítez viuda de Gómez, a cuya familia, y muy particularmente a nuestro amigo, el farmacéutico don Manuel Benítez y señora esposa, enviamos nuestro sentido pésame.

De elecciones. Por la Junta municipal del Censo electoral de este Puerto fueron proclamados concejales, el domingo último, por el artículo 29, y para ocupar los siete puestos que corresponde cubrir en la presente renovación municipal, los señores siguientes:

D. Guillermo de los Reyes Hernández, don José María Rodríguez, don Pedro Hernández Martín, don Aurelio González, don Pedro García Barreda y don Andrés Herrera.

Los expresados señores fueron todos propuestos por la Federación Obrera, de esta población.

(finalizamos mañana)

martes, 25 de enero de 2022

231. La escoba del Cabildo

Leí este pasado domingo (Diario de Avisos) una información (medio entrevista) en la que Antonio Navarro, más conocido por Borín, un vecino de Valle Gran Rey, un joven de 107 años de edad, nos dio con sus respuestas una gran lección de vida. Por eso, por el espíritu emprendedor que ha caracterizado su trayectoria vital, escribí, aposta, lo de joven. Y sigue aconsejando: “Compren terrenos”.

Apenas salió de aquella bella población gomera (a excepción del desgraciado intervalo de la mal denominada Guerra Civil y sus ‘cafenitos’ en El Cercado), donde siempre se afanó en muy diversos quehaceres, entre ellos el relacionado con el sector del taxi. Hoy, manifiesta con cierta desazón, ya nadie quiere trabajarlo al 50%, sino que le tira más “la escoba del Cabildo”.

Cuánta razón le asiste. Lo he sostenido por activa y por pasiva en mis artículos de opinión, pues me apena sobremanera que La Gomera siga siendo la isla subsidiada. El Papi –como se conoce por aquellos predios a Casimiro– ha tejido una red clientelar en la que ha enganchado a las tres cuartas partes de la población. Si no más. Como lúcidamente expresa Borín, el contrato del chaleco amarillo (así me gusta mentarlo) tiene abducido a un colectivo apático y entregado. Y todo ello en una isla con unas posibilidades inmensas.

Es mucho más fácil –cuántas veces lo habremos comentado– dejarse llevar por la ola durante seis meses, que los otros seis seguiré cobrando tirado a la Bartola, surfeando plácidamente. Y repararemos andenes (bancales o paredones) para que luzcan palmito y los guiris saquen fotografías. Mientras, detrás, en el terreno supuestamente habilitado para el cultivo… mierda espichada en un palo.

Te das una vuelta por La Lomada, en dirección a El Clavo, y se te cae el alma a los pies cuando, justo al lado del Parador, terrenos valutos (no cultivados) presentan un aspecto desalentador. Minados de suciedad y cargados de plásticos hasta los topes. Con una imagen desasosegante. Que son privados, se me alegará. Pues lléguese a un acuerdo con los propietarios e inviértase, si menester fuere, dinero público en adecentar el entorno. Establézcanse convenios con la entidades comerciales insulares y pónganse en producción. Si nos quejamos de la carestía en la cesta de la compra, arbítrense mecanismos para que no se siga dependiendo del exterior al cien por cien.

Claro, es más fácil, más llevadero, la escoba del Cabildo. Y que papá Casimiro nos dé la bendición cada cuatro años en la remozada zona recreativa de Las Nieves. Otro pastón, sin miserias. Al tiempo, presumamos de la Reserva de la Biosfera. Cuánta incongruencia. Y vayamos a Fitur a cantar excelencias promocionando el almogrote, que dentro de poco fabricarán los chinos a precios irrisorios. Sigan con el pan para hoy y el hambre para mañana. Prime la papa suave y reclamen, cómo no, que la isla no se quede atrás en el avance tecnológico. Persistan en el destrozo de parajes naturales y bienes patrimoniales de indudable valor con cruzados de cables y horrendos postes, amén de torretas metálicas que compiten con ejemplares botánicos.

Tranquilos, pienso seguir yendo. Pero no cercenen mi actitud crítica. “No hagas naufragar a mi palabra ni apagar el amor que la mantiene”. “Ni somos descendientes de una lengua cortada ni queremos sudar hiel y vinagre ni seguir siendo súbditas de una feria de olvidos”. “Las tierras de labor han malparido y son metros cuadrados de cemento menudeando antenas, sustituyendo el aire por prismas de abalorios y el brindis de alegría de los árboles por mástiles de hollines”. Perdona, Pedro (García Cabrera), la osadía de plagiarte. Pero no puedo menos que meter, asimismo, mi mano en el agua en busca no solo de las naranjas sino de esos horizontes de esperanza. Porque un día habrá una isla que no sea silencio amordazado.

La foto es reciente, de apenas unos días. Así se nos presentaba la semana pasada la presa de Amalahuige (Las Rosas, Agulo). Sus habitantes, los patos, transitan por la carretera en busca de almas generosas que le arrojen un cacho de pan. A falta de tortas, ya se sabe. Ignoro el porqué está vacía. Al igual que ocurre con las de Los Chejelipes (San Sebastián), donde llevan años trabajando ¿en qué? Pero tampoco está para echar voladores La Encantadora, de Vallehermoso. Ni la de Mulagua, en Hermigua. No sé, pero me da que urge una planificación concienzuda. En la que los dineros públicos se administren sin tanta alegría. ¿O despilfarro? Y Curbelo solo ve la raja de la urna. Más allá, la nada.

Claro, es más cómoda la escoba del Cabildo. Muy grande, Borín.

viernes, 21 de enero de 2022

229. Y siempre fui

Pues sí, estuve nuevamente en La Gomera. De vacaciones, que cada cual las coge cuando mejor le cuadre. A pesar del desmadre de la Covid. Como mi mujer y yo somos convivientes, amén de mantener las distancias –entre nosotros y con los vecinos–, aún en el pico de la sexta ola –cómo surfeamos, jolines– allá me planté en La Villa. Cambié de residencia porque el coche se empeñó en que le apetecía garaje. Y no fui capaz de negarme a sus caprichos. Así que, tras ponerme en contacto con José María, administrador de una empresa denominada Feel La Gomera (te dejo enlace porque te la recomiendo: https://www.feellagomera.com), y después de dejar programadas unas cuantas entradas para que tú no te aburrieras mientras te quedabas aquí trabajando (ya, carajo, fuerte cara de envidia se le está poniendo a mi hermano), estuve recorriendo senderos y parajes que presumo de conocer un poco. En este próximo verano hará 60 años de que puse mi pata allá por primera vez. Y tras inaugurar el ya viejo campamento de Las Mimbreras, y a pesar del mareo en el correíllo La Palma, puedo manifestar abiertamente que me supo, porque por aquellos lares recalo cada vez que puedo y la pensión me deja. A no ser que a Casimiro (a petición de mi amiga Pilar Padilla) se le encienda de una vez la bombilla y se le ocurra nombrarme visitante predilecto –como Angela Merkel– con lo que ya tendría pasaje y estancia gratis. Ahora que se halla en periodo de expansión de su formación política (ASG), yo vendría a ser su embajador en la Villa de Viera.

Pero yo mismo me cojo los dedos porque no sé taparme los ojos ante lo que no requiere espejuelos. Cuando observo que la casa natal de Pedro García Cabrera, en el casco de Vallehermoso, no acaba de arrancar como pretendido espacio cultural allá por febrero de 2021 se nos informaba de una dotación de 600.000 euros para su puesta a punto (sí, en La Gomera, nada de mezquindades)─ y ahora se nos vuelve a comunicar que se destinarán dos millones de euros (peccata minuta) para rehabilitar la denominada Hacienda de Ayala, en Chipude, y convertirla en museo turístico (¿?), amén de otros tres para la recuperación de bancales (segunda ocasión), no me queda más remedio que señalarle a Curbelo que ya está bien de sepultar dinero público en faraónicas infraestructuras que duermen el sueño de los justos. Con el añadido sempiterno de la generación de puestos de trabajo. Doscientos en esta ocasión. ¿Indefinidos? Quita, que eso no interesa. Lo mismo se acomodan y se equivocan al coger la papeleta.

Claro, y como no le gusta –él se entera de todo y más porque tiene la mejor agencia de espionaje de todo el mundo mundial– debo tener signada en la frente la marca roja del veto. En esta isla no existe lo del contraste de pareceres. Conmigo o contra mí. Si no piensas como yo, cállate. Para luz, la mía; ni el faro de San Cristóbal. El de la foto. Que no es de ahora, porque entre la calima y la tierra que llovió, lo mismo debo darme otro salto cuando la posibilidad del encuadre sea más adecuada. Aunque alguna traje. En la cámara y en el móvil, pero no me ha dado tiempo de visionarlas un fisco. Disparé, no obstante, en otra (mega)estructura: la del mirador del Cristo del Machal. Obra en la que se trabaja actualmente, tras muchos años de idas y venidas. Y espero que planifiquen adecuadamente su funcionamiento y no se convierta en otro pufo más. ¡Ah!, y que tengan previsto la desaparición de las diferentes antenas que afean la vista a la capital e instalaciones portuarias.

Por cierto, me imagino que tendrán a buen recaudo la obra del escultor bilbaíno José Larrea Echániz, bendecida allá por julio de 1964 por el Obispo Franco Gascón. Me congratularía que en la reinauguración no se halle presente el actual, Bernardo Álvarez, pues sería señal inequívoca de que el Papa se lo haya cargado por lenguaraz, amén de otros piropos de igual o mayor porte.

Mañana es festivo en mi pueblo (San Vicente) y pasado, domingo 23, se cumplirán 37 años que hubo pleno extraordinario en el ayuntamiento realejero (actual biblioteca), sesión en la que se contó con la presencia del vicepresidente del gobierno canario, Juan Alberto Martín, fallecido en diciembre de 2020, y en la que el portavoz del grupo opositor (bueno, uno de ellos, porque aunque eran seis concejales de AP-PDP-UL, al final acabaron bailando sueltos), ya lotero por ese entonces, me puso a caer de un burro cuando ni siquiera un servidor había comenzado a ‘rebuznar’. ¿Más detalles? En las memorias.

Así que, estimados, hasta el lunes. En unos días, san cobro. Y en una semana, fin de la cuesta.

lunes, 17 de enero de 2022

225. Dices que te vas

Creo que me voy a ir para La Gomera una temporada. Viendo el lamentable estado de las carreteras en mi pueblo (y en Tenerife, si amplío el abanico) y leyendo algunas informaciones en las que Casimiro traslada a la opinión pública las actuaciones en las vías de sus predios, me entra un espíritu viajero de mucho cuidado. Y cuando se lo conté al coche, me dio la sensación de que brincó de alegría en el garaje. Porque le quise entender –sí, me silba en la intimidad; como el catalán de Aznar, ¿te acuerdas?– que aquí se lo pasa muy mal, pues debe estar huyendo de baches y socavones, cuando no cuidando la suspensión ante tanto paso elevado (¿o guardia muerto?) que han ubicado en casi todos los rincones. Claro, como no hay policías de verdad, ponemos unos cadáveres echados que suplan el quehacer de aquellos y santas pascuas. Así que tras escuchar un buen rato la música de Los Bajip, aquí me tienen con la matraquilla atravesada y lo mismo arranco la caña.

Ya se han adjudicado, indica el presidente del Cabildo, las obras de mejora del acceso al núcleo de La Dama. Y la foto, con la que se ilustra la noticia en los digitales de aquella isla, nos muestra un piche inmaculado, el que ya quisiéramos nosotros, por ejemplo, en la zona de El Toscal –que ya no es vía insular, sino de competencia municipal– donde los hoyos son cada vez más ostensibles. Un presupuesto módico, que ronda el millón de euros, permitirá eliminar grietas y fisuras, amén de una nueva señalización. Cuando leí lo de las rajas y fallas (grietas y fisuras) me vino a la mente el pavimento del tramo entre Buen Paso y El Tanque, que con apenas unos años de rodadura… para qué te lo voy a contar si tú también lo sufres, ¿o no?

Pero como los tres votos valen su peso en oro, Casimiro, como si se estuviera regodeando de los sufridores tinerfeños, nos deleita en su intervención con el tramo desde Epina hasta Alojera, además de la bajada a la playa, y a todo ello se unirá, remacha Curbelo, con “la construcción de la variante”. Manda aquello, tú. Será otra rotonda como la de Las Orijamas en Valle Gran Rey, que hasta vergüenza me da reproducir lo que costó: 600.000 euros. ¿Tú no la has visto y te has cuestionado cómo aquella mierda costó tanto dinero? Debe ser lo que el mandatario denomina cohesión insular.

También existe financiación presupuestada en las cuentas regionales para los kilómetros entre el cruce de Paredes y el aeropuerto, en el municipio de Alajeró. Que es el único en el que aún ASG no gobierna y me imagino que esta inyección va más encaminada a erosionar la hegemonía del PSOE en la localidad sureña, que a recomponer el piche. ¿Tampoco has subido o bajado por allí? ¿Y qué? ¿Tan mal lo viste? ¿Se te quejó más el coche que cuando atraviesas el Polígono villero de San Jerónimo? Vamos, ni comparancia.

De verdad, responde con sinceridad a esta simple pregunta: ¿Qué anomalías importantes observas cuando subes desde La Villa (San Sebastián) hasta la Degollada de Peraza? Sí, allí donde te paras a echar una foto a La Laja y a Los Chejelipes. Nada en absoluto. Pues más perritas porque el piche debe estar como el culito de un niño. Y se aprovechará para contratar a unas decenas de operarios para que mantengan las cunetas más limpias de España. Chaleco fluorescente y bocadillo que no falten. Que cincuenta curros temporales suponen unos centenares de votantes y un puñado de consejeros.

Parece ser tónica general el construir los hospitales y luego pensar en la carretera que lleven allí las ambulancias. Ocurrió en Icod y también en La Gomera. Porque circular toda la Avenida José Aguiar en dirección al Barranco de la Villa supone un mareo añadido para el pobre enfermo. Así que arbitraremos, con otra dotación económica de cierta importancia, una solución por el mismo cauce que nos lleve del puerto al centro sanitario y… a olvidarnos de los ‘muertos’ que proliferan en la isla con obras ‘muertas’ de risa: centro de talasoterapia (Hermigua), casa de la miel de abeja de las Rosas (Agulo), Jardín Botánico o piscina (Vallehermoso), centro de artesanía  y Mirador del Santo (Valle Gran Rey)… Y ya está, porque en los puntos suspensivos tendríamos que hablar (escribir) de cochinos negros, embotelladoras, quesos, audillones, poetas y yo qué sé.

Pero, a pesar de todo, seguiré yendo. El coche me lo pide y quién soy yo para contrariarlo. Aunque, de verdad, jolines, me duelen los dineros públicos. Mucho. Y cuánto me molesta el que a otros les resbale.

martes, 21 de diciembre de 2021

203. De baches y facturas

Salga desde el Pabellón de La Carrera, el Basilio Labrador, o desde Los Barros, El Castillo o cualquier otro lugar donde pueda dejar el coche –ya uno busca lo llano imperiosamente en el intento de los miles de pasos recomendados– suelo recalar por la zona del Polígono de San Jerónimo en las más de las ocasiones. Y no es la primera vez que garabateo unas líneas para señalar que está de pena. Una vez solucionaron la salida por el este con el dibujo de una línea continua, nadie parece recordarle a Linares dónde dejó guardado el proyecto que tenía para el enlace directo con la autovía. Incluso habló de dinero y del inminente comienzo de la obra. De eso debe hacer ya cuatro o cinco años. Pero como ya no están Ricardo Melchior o Carlos Alonso al frente del Cabildo, ahora toca llorar porque los ayuntamientos coalicioneros se sienten marginados con los dineros insulares. Y no será que antes estaban mal arregostados y se lo llevaban todo.

Del trabajo de los grupos de la oposición –al igual que en mi pueblo– solo conozco las cuatro pinceladas que cuelgan en las redes sociales. Por lo que no estoy al cabo de saber si se ha preocupado el PSOE villero, verbigracia, del lamentable estado del pavimento en las calles de esta zona industrial.

De las zonas centrales de las principales rotondas –las de las fuentes secas– mejor mutis por el foro (que no significa el que se lo pasen por el forro; o sí). Y circular por la vía principal (calle Molinos de gofio) supone un calvario difícilmente justificable. Una permanente yincana (o gincana, según la RAE): competición de carácter lúdico en la que los equipos participantes deben superar una serie de pruebas y obstáculos a lo largo de un recorrido. Pero en nuestro caso, de lúdico, nada de nada. Y los remiendos que van poniendo para disimular grietas y baches, saltan que es un disgusto. Y lo hacen en forma de enormes piroclastos (estoy de un vulcanólogo subido), que este pasado sábado fui testigo de cómo un motorista casi se come unos cuantos coches aparcados por culpa de uno de tales pedruscos.

Pero es que los que vamos a caminar tampoco lo tenemos mucho mejor. Las aceras –también de piche– no presentan mejor aspecto. Por la zona de El Trompo, ese añadido ilegal por el que fueron condenados alcalde, secretario municipal y promotor, tiene unas rajas que un día me caigo dentro y van a tener que llamar una grúa para sacarme. Y uno cuando transita por aquellos contornos  se pregunta si ningún concejal acude a comprar, aunque sea en estas fechas navideñas. No, lo digo (escribo) por ese espíritu de bondad que nos entra a todos y lo mismo se compadece y lo plantea en una sesión plenaria. Siquiera por equivocación.

Si te metes por otras calles –por ejemplo, las que se hallan por los alrededores de la ITV– vas a encontrar muy serias dificultades para caminar porque las aceras están ocupadas por los coches. Bueno, como en los pasos de peatones en el núcleo realejero de La Montaña. Algo que vemos, y sufrimos, solo los que caminamos, porque los que recalan en vehículo oficial (policías, técnicos y concejales) van a lo que van y punto pelota. Y como con el  muro ya tienen bastante entretenimiento, no se van a parar en una nimiedad que solo afecta al transeúnte. Lo mismo soy yo solo. Pues sí, será eso. Así que déjalo y… ¿qué decías de las facturas?

Pues va a tener razón Pedro Sánchez. Tengo, desde siempre, un contrato con Endesa denominado Tempo Happy (los jueves no pago nada; ni que decir tiene que ese día los electrodomésticos echan humo) con una potencia de 4,6 kw. Y con esto de las horas punta, valle y demás, andaba medio desconfiado. No tengo ni la más remota idea de si mi tarifa es PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor) o de otra índole. Lo único que sé es que cuando la factura se incrementa será porque nos olvidamos de darle al interruptor y dejamos encendidas las luces más de la cuenta. Así que eché una visual a las del mes de diciembre de los cuatro últimos años (2018-2021) y observé lo siguiente: 54,78; 50,28; 38,53 y 35,96. Cuando vio esta última mi mujer me dijo: Vamos a poner el arbolito. Y ahora mismo encendido está. Si Abel Caballero pone a Vigo de espejo, ¿por qué nos íbamos a quedar nosotros detrás?

Mañana es la lotería, pero como yo no juego, me acordaré de los cigarrones.

viernes, 17 de diciembre de 2021

201. Juicio ganado

Tras varias semanas de ausencia –se estaba promocionando para la presidencia regional– recala por el pueblo el señor Domínguez y se fue, presuntamente, a desayunar a El Monasterio con la concejala de Urbanismo, Laura Lima. ¿Y quién no aprovecha para sacarse una foto?, se dijeron ambos para sus interiores íntimos de adentro. Dicho y hecho. Ahí los tienen. Porque las instantáneas que se cuelgan en las redes sociales serán, entiendo, de titularidad municipal. Y a ver quién es el guapo que me va a señalar que yo no sea una porción de ese municipio. Así que hago uso de mi parte alícuota y las interpreto (las fotos) en consonancia con el artículo 20 de la Constitución: se reconoce y protege el derecho a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

En la nota de prensa –cansinas hasta decir basta– se repite machaconamente la idea del juicio ganado. Y los palmeros correveidiles aprovechan para inundarnos con mensajes laudatorios. Libres son de hacerlo, faltaría más. Pero echo en falta un mínimo de preparación y contar hasta diez, al menos, antes de lanzarse a las aventuras de plasmar por escrito tal suerte de imbecilidades que mejor harían en hacérselo mirar. Me recuerdan a cierto concejal que espetó un elegante “a participado” para protestar ante otro organismo por la supuesta marginación realejera en una prueba deportiva. Siempre son los otros los culpables.

Lo echaremos de menos en caso de que vaya a la presidencia del gobierno. Será, en todo caso, un paso previo para la presidencia del nacional. Ya puestos, por marketing en la escuela superior de management y master MBA (Master of Business Administration), que no quede.

Un alcalde que se mueve bastante. Y tanto. Vaya que sí se menea. Fuera del pueblo, sobre todo. ¿Te lo cuento otra vez? Vale, no hace falta.

Por fin se acaba el carbario, grasias señor al carde. No comment. Sí, artrosis en los dedos y teclas diminutas.

Nos dio la razón la justicia. Realizaremos las obras (?) por fin tras este amargo capítulo. Los colores políticos no deben entorpecer la gestión. Nosotros no entendemos la política de esa manera, vino a manifestar la concejala en un estado de éxtasis total y absoluto. Cuando chocó el puño cerrado (qué pecado en la foto -en su perfil público está- de la ignominia; lo que ha hecho la pandemia: la derecha adueñándose de gestos de la izquierda) con el alcalde vio culminado un proceso de asunción (en cuerpo y alma) a la ermita de la cima.

Ahora me pongo serio. Vuelvo a mirar la foto y ya no sé si el muro lo va a levantar el ayuntamiento o la propiedad. También ignoro si Manolo es el albañil y Laura el peón o a la viceversa. No habrá retranqueo, como proponía el ayuntamiento. El Monasterio echará este fin de año un par de docenas más de voladores. Porque sabe que una vez se apruebe el Plan General de Ordenación (PGO) –trámite pendiente por culpa de otros organismos, cantinela esgrimida hasta la saciedad y que sí es lícito plantear en su forma de hacer política– no existiría problema en echarlo abajo, darle unos metros para detrás hasta permitir una acera, y pagarlo con cargo… a los dineros públicos. De camino, una rotonda en la entrada hacia La Luz y otro acceso más decente a un colegio privado. Sería un segundo premio en poco tiempo. Para general regocijo de una exalumna.

En ese momento, los habitantes de este pueblo norteño nos acordaremos de los triunfalismos de los personajes retratados. Bailaremos contentos por haber ganado un juicio para satisfacción popular (¿o de los populares?). ¿Es un éxito realmente? Porque aquí se gestiona para el ahora, para lo que me dé rentabilidad electoral. El futuro es pura entelequia. Lo de planificar, siquiera a medio plazo, haz el favor.

A la sexta teniente de alcalde y concejala de Servicios Territoriales, Urbanismo, Industria y Nuevas Tecnologías, unas preguntas:

Ya que usted entiende la política de otra manera (deduzco que más dialogante y con menos cortapisas), ¿cómo es posible que no haya dicho lo mismo cuando desde esa institución se vetó la presencia de Fidela Velázquez, prologuista del libro El Legado, de Juan José González, tan realejero como usted y yo, en el acto de presentación en la Casa Municipal de la Cultura? ¿Cómo permitió que se margine al Colectivo Diversas por parte de su propios compañeros y se les condene por expresar sus opiniones donde les dé la realísima gana? Ya que tan sobrada va, ¿por qué no pierde unos minutos de su tiempo para echar una mano a varios concejales de su grupo con graves carencias (vamos, que necesitan mejorar) tanto orales como escritas? ¿Por qué no va y choca esos cinco con quienes claman al cielo por el abandono del patrimonio histórico? ¿Cómo es posible que usted permita que su grupo no acepte propuestas constructivas para nuestra villa por el mero hecho de que provengan de otras mentes no tan privilegiadas como las de ustedes? ¿A qué se deben las sonrisas en las sesiones plenarias, apartado de ruegos y preguntas, cuando son elevadas por la oposición? ¿Apoya el que solo se den a conocer los datos de la Covid (casos positivos) cuando está bajo mínimos y no cuando se incrementan como ahora mismo? ¿Cuándo practica esa otra forma de hacer política, en sueños, quizás? De muestrario, suficiente.

Cuánto cinismo. Y lo peor es que si algún día Domínguez deja el pueblo porque se le queda corto ante sus aspiraciones, ha calado tanto su escuela (privada, por supuesto) que muchos más muros de La Montaña amargarán nuestra existencia. Sostener que se ha ganado un juicio, que se ha obtenido una victoria, que vayan a celebrarlo in situ, no concuerda, en manera alguna, con ese otro estilo de hacer política. Es más de lo mismo. O peor. Por supuesto que es mi visión. ¿Menos válida que la suya?

lunes, 13 de diciembre de 2021

197. Tranvía hasta Icod

El 21 de febrero de 1901 se lleva a cabo la primera prueba para comprobar el funcionamiento del tranvía: desde La Cuesta hasta el muelle santacrucero y luego hasta La Laguna (junto a La Concepción). En los días previos se había hospedado en el Hotel Taoro el monarca belga, Leopoldo, quien se interesó por el proyecto del citado medio de transporte, ya que la empresa que lo iba explotar era de Bélgica. Se inaugura oficialmente el 7 de abril.

En 1904 el tranvía llegará hasta Tacoronte. Se abre entonces la posibilidad de que la línea se pudiese ampliar hasta el Valle de la Orotava. Pero el sueño venía de años atrás, casi desde el nacimiento del primer tramo que se puso en marcha. Hubo varios intentos, pero ninguno fructificó. Incluso, tras su creación en 1912 y su constitución al año siguiente, el Cabildo de Tenerife aprobó autorizaciones para el estudio y posible concesión de nuevas vías. Pero otros intereses ahogaban las propuestas.

Así, hace hoy exactamente 120 años, en Diario de Tenerife, periódico de intereses generales, noticias y anuncios, el 13 de diciembre de 1901 (viernes), y en sus páginas 2 y 3, se incluía la siguiente información:

“Red de tranvías

En la sesión del 30 se leyó una proposición de ley para otorgarla concesión de un tranvía eléctrico de la Laguna á Tacoronte. El Sr. Marqués de Villasegura* [el octavo después de la creación del marquesado por Felipe V] la apoyó, y entre otras cosas dijo lo siguiente:

Esta red que la indicada Sociedad trata de llevar á cabo, contando con el concurso de los hijos del país y de los capitalistas isleños, á quienes al efecto ha invitado, llegará por el Norte hasta Icod, con un ramal al Puerto de la Cruz, teniendo necesidad de dividir la sección de San Cristóbal de la Laguna á Icod en tres partes: la primera, al pueblo de Tacoronte, que es objeto de esta proposición de ley, y la segunda, desde este punto á la Orotava, por las dificultades técnicas que ofrece el trazado del proyecto en la parte del Barranco Hondo, comprendida entre Tacoronte y la Orotava; pues en esta parte del camino forma la carretera, que es de tercer orden, tales zis-zas, y fué tan erróneamente calculado el estudio de esta carretera en el indicado punto, que se hace imposible que el tranvía pueda vencer estos defectos de construcción; y como ya esta aprobado un proyecto de puente de hierro que evita esos inconvenientes y economiza mucho camino y grandes dispendios, la Sociedad belga ha interesado la pronta terminación del expediente del citado puente, devuelto a la jefatura de Obras públicas de Canarias, y del que hace tiempo me vengo ocupando para presentar los estudios á la aprobación superior aunque estos están ya hechos, circulando el tranvía por el indicado puente; y si no se han presentado hasta la Orotava, que es en realidad la distancia que compone la segunda sección, es porque la Dirección general de Obras públicas no aprueba ningún proyecto de trazados para obras que no estén completamente terminadas.

La Sociedad espera la terminación del puente para presentar su proyecto, y desea también extender su beneficiosa acción por la parte Sur de la isla, una vez terminada la sección del Norte, pues empezaría sin pérdida de tiempo los estudios de la parte Sur de la isla que comprenden de Santa Cruz de Tenerife á Candelaria, Arafo y Güimar.

Bien quisiera que tales mejoras las realizasen los capitales españoles y más aún los isleños; pero ya que no contamos con el espíritu de asociación ni con los grandes capitales que para tales empresas se necesitan, me veo obligado, en bien de los intereses regionales que represento, á ofrecer á Compañías extranjeras todas mis simpatías y apoyo moral; pero si al llegar el momento de la subasta del proyecto en cuestión los capitalistas canarios ofrecen garantías de que los trabajos se llevarán á cabo pronto y bien, ahí entonces mis simpatías estarán de parte de los míos; y rogaría á la Sociedad belga que desistiese de su empresa; pero si sucede lo contrario, seguiré mi tema en este asunto, como en todo lo que se relacione con los progresos materiales que ambiciono para mi querido peñasco; si San Miguel quiere, que haga el milagro; si no, que lo haga el diablo; pero que el milagro se haga.

Leída por segunda vez la proposición fué tomada en consideración, anunciándose que pasaba á las Secciones para nombramiento de Comisión”.

*Imeldo Serís-Granier y Blanco (1848-1904). Y por si te apetece más información, pincha en este enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Imeldo_Serís

Diario de Tenerife tenía la redacción en la calle San Francisco y era su director don Patricio Estévanez, usuario del citado tranvía hasta el barrio de Gracia, lugar de la residencia familiar de los Estévanez, donde se hallaba sembrado el almendro que inspiró a su hermano Nicolás: Mi patria no es el mundo; / mi patria no es Europa; / mi patria es de un almendro / la dulce, fresca, inolvidable sombra. Ya maduraba por ese entonces don Patricio la idea de crear la Asociación de la Prensa, hecho que se plasma de manera definitiva cuando la correspondiente autoridad gubernativa la autoriza en noviembre de 1902. Pero de este particular sabe mucho más el maestro y amigo Salvador García.

Como el PP realejero aún no me ha vetado, porque tiene entretenimiento con el muro de El Monasterio (La Montaña), hasta mañana.

jueves, 18 de noviembre de 2021

179. Patatús

Sostenía Pedro Martín, presidente del Cabildo de Tenerife, en una entrevista este pasado domingo (Diario de Avisos) que entendía perfectamente el cabreo de la gente por los atascos permanentes en nuestras carreteras. No solo ya en la TF-5, prototipo viario del desaguisado, sino que podían extenderse los colapsos a muchos más puntos de la geografía insular.

Uno, que con su pensión logra hacer milagros y viajar cuanto pueda por las islas, contempla que es en la de mayor extensión del archipiélago donde el caos se halla cómodamente instalado hasta tal extremo que ya no es necesario esperar a las denominadas horas punta. No te voy a poner ejemplos, porque ni siquiera es necesario salir de nuestro pueblo para empezar a perder la paciencia. Y si arriba te gusta estirar las piernas y te echas a caminar de vez en cuando, ve tranquilo y si al cruzar un paso de peatones (luego te pongo una muestra) observas que un coche te obstaculiza el paso, relájate, cuenta hasta veinte, y escapa como puedas. Si fuera más joven, seguro que ya me hubiese subido a más de uno. Y lo mismo me ponen una multa por atrevido. O por invadir una propiedad privada.

Dado que en el núcleo de La Montaña también llevamos dos años de entretenimiento, te comento que por la zona de cierta cafetería-pastelería es raro el día que no te tropieces con los de essolounmomento. Y todos los que pateamos un fisco lo vemos. Y sufrimos. Y no comprendemos cómo la policía municipal jamás vislumbra infracción alguna. Si arriba de que son pocos, andan algo mal de la vista, aviados vamos. O patatús en desarrollo.

A tenor de unas declaraciones efectuadas estos pasados días por Enrique Arriaga, me reafirmo en que hemos hecho el indio durante dos años. El muro de La Montaña se volverá a levantar tal y como estaba con anterioridad. Eso no quita, añade el vicepresidente, que los servicios jurídicos del Cabildo sigan estudiando la posibilidad de recurrir la reciente sentencia. Ni descarta el que una vez aprobado el nuevo PGO, tal y como asimismo argumentaba el alcalde realejero, se proceda a llevar a cabo la obra en debidas condiciones: retranqueos, aceras y demás. Vamos, que si nos tomaron el pelo el bienio pasado, nos espera, en un futuro a determinar, un continuo vacilón por parte de las dos instituciones implicadas. Y los “amigos” de El Monasterio carcajeándose a mandíbula batiente. Donde, para mayor desgracia de los sufridos viandantes, recalarán los políticos implicados (que no presuntos) a solazarse de sus duras jornadas de trabajo.

Me pregunto hasta cuándo podrán seguir soportando nuestras carreteras el cúmulo de vehículos. Y si no es hora de que concienzudos estudios pongan sobre la mesa opciones realistas que mitiguen el caos. Porque cualquier día se arma una catástrofe en esta isla, que no habrá dios que deshaga el entuerto de tráfico en el que nos sumergimos jornada tras jornada.

La isla de El Hierro, es mero ejemplo comparativo, tiene una población de 10.587 habitantes. De derecho (la empadronada), porque lo mismo, según hablaba tiempo atrás con un amigo, son menos. Y el censo de vehículos (turismos, camiones, furgonetas, motos y otros) se cifra en 9.889. Casi a uno por cabeza. Si restamos los menores de 18 años (creo que sigue siendo esa la edad para obtener el permiso de conducción, y, si no, pongan 16, me da lo mismo) puede –no, seguro– que nos quedemos con menos personas aptas para ponerse detrás de un volante que el montante de automóviles.

No me atrevo, pues, a indagar –para establecer la comparación de rigor– la casuística tinerfeña. Pues me da que van a ser pocos los hogares en los que el número de inquilinos sea superior al de fotingos en el garaje; o en la calle. Y menos mal que estamos en crisis, decía cierto familiar. De lo contrario, para mayor regodeo de piches y socavones, debería plantearme cada día el dilema de qué coche coger para ir a comprar el pan. Vamos, como cualquier dirigente popular untado por la Gürtel.

Sí, ya lo sé, soy consciente: no hay alternativa. Y lo que es peor: a quienes correspondería la obligación de estrujarse los sesos para que el servicio público del transporte terrestre en este peñasco fuese mucho más eficiente y diversificado que la nimiedad del presente (solo guaguas sumergidas en el mar de los colapsos; ¿El taxi?, ¿Y las perras?), como se desplazan en coche oficial y no están sujetos a los rígidos horarios del resto de mortales, los carriles bus, los trenes y tranvías (incluso la brillantísima idea de los parapentes de Manolo) se pudren en la gaveta de los papeles viejos.

O séase, no faltará mucho para un patatús definitivo. Y quizás en ese momento sobrarán todos los vehículos y faltarán nichos que nos acojan.

miércoles, 17 de noviembre de 2021

178. Una imagen vale más...

Aunque este pasado lunes pasé por el muro de La Montaña, y observé que el señor de la pancarta seguía allí (ahora con las fotos de Pedro Martín y Enrique Arriaga; ¿retiró la de Manuel Domínguez motu proprio o…?), decidí seguir esperando a que alguien del Cabildo se pronuncie. Mientras, con el acopio diario de prensa digital, realicé otro sano, y entretenido, ejercicio, del que me apetece hacerte partícipe. Y si de camino aportas otra visión, mejor.

Esta primera me recordó a cierto reportaje de moda cuyas fotos se realizaron en una finca de platanera. O a las floristas que se ubicaban frente al ayuntamiento portuense. No sé lo que opinarán los defensores de la vestimenta tradicional cuando en cada romería nos machacan con lo de como debe ser o que no es un disfraz. Humildemente pienso que está fuera de lugar. Y como ilustraba la información de que el hotel Bahía del Duque había obtenido un premio internacional al mejor servicio, me quedé pensativo. Como no he tenido la oportunidad de alojarme en dicho establecimiento, no sé si es foto para el momento o que, efectivamente, los empleados van de tal guisa. Por cierto, el hombre se me parece a un político realejero menos retratado que el alcalde.

Los alcaldes del Sur (varios), reza el flash informativo, se reúnen con el CEST (Círculo de Empresarios del Sur de Tenerife) para consensuar demandas sobre los problemas de la comarca. Es algo que vislumbro con cierta frecuencia y que echo en falta por otras latitudes. Diera la impresión de que los alcaldes del Norte son más reacios a la hora de unificar posturas. Y mira que –al menos individualmente– elevan quejas a instancias superiores por el abandono. Pero les cuesta dar el paso, olvidar ataduras a siglas políticas, y mostrar esa unión que los ciudadanos demandamos.

El volcán “tiene menos efusividad que otros días”, pude leer en el diario que se deja referenciado en esta tercera foto. Y me fui al diccionario (inveterada manía): manera afectuosa y cordial de mostrar los buenos sentimientos a los demás. Como hemos adquirido la tira de conocimientos en esta erupción, me pregunto si este término es el adecuado para comunicar que el bicho (vocablo que los palmeros utilizan frecuentemente) arroja mayor o menos cantidad de lava (o piroclastos, cenizas y demás). Porque efusivo significa campechano, sencillo, llano, natural, franco, sincero, espontáneo, simpático, afable. Y aplicarle estos calificativos a la bestia que tanto daño ha causado a los habitantes de Aridane, se me antoja tan contraproducente como si yo lo tildara de altivo y arrogante (antónimos). Tranquilos, que efusión es, además, derramamiento de un líquido, más comúnmente la sangre. Y como la lava se asemeja a la leche que se sale del caldero...

Cuando tenga tiempo voy a indagar qué cantidad de dinero presupuesta mi ayuntamiento en cada ejercicio económico para metopas. Y se lleva la palma el apartado de los deportes. Me gustaría que fueran igual de generosos en el capítulo de cultura, pero viste menos. No estoy en contra de que se reconozca la labor de quien merece una distinción, pero aprovechar la coyuntura para que las fotos se conviertan en lucimiento ajenos… Debería nuestro alcalde repasar, de vez en cuando, sus propias declaraciones: “existen políticos que anteponen beneficios personales a los de la ciudadanía”. Porque yo le preguntaría que si es uno el homenajeado, ¿qué pintan tres políticos en la instantánea? Y si este es el trabajo por el que cobra el concejal del ramo, amén de poner las instalaciones (realizadas en mandatos de otros color político) a disposición de la entidades que presentan ya debidamente planificados y organizados los eventos deportivos, solo me queda que añadir: bien da el ordeño de la teta pública.

Ahí tienen, por último, en este breve muestrario, una de las tantas obras públicas de este país. Se trata de Yaiza, en Lanzarote, pero podría ser en cualquier otro lugar del territorio. Tengo mis dudas de que si el que está subido a la máquina hace algo o se colocó también para la foto. De espaldas, porque le daba vergüenza. Como hace unos días tuve una pequeña charla con Ramón Araújo, componente del Trío Zapatista (con anterioridad Anticraisis Consort), en Los Cancajos, acerca de la reconstrucción de la zona devastada por el volcán, me da que, y con él coincido, o adjudicamos tal menester a una empresa china o el asunto, me temo, va para largo. Spain is different.

martes, 16 de noviembre de 2021

177. Felicidades, Manolo (y 2)

A la espera seguimos a que desde el Cabildo alguien abra la boca para aclarar, o enturbiar, el entuerto. De no haber recurso –a esa esperanza también me agarro, pues se impone sensatez y cordura– el muro volverá a ser repuesto por su propietario en un futuro inmediato. En su trazado original, sin retranqueo y sin aceras. Seguiremos con la cara de bobo durante otra buena temporada, mas el tiempo lo borra todo. El Monasterio se gastará las perras y colorín colorado. ¡Ah!, lo de sacar a la ciudadanía para que se manifieste en la calle, ya se lo había insinuado desde tiempo ha. La apatía vecinal, sin embargo, denota que la participación brilla por su ausencia. A pesar de las denominadas mesas comunitarias, excesivamente tuteladas y sujetas a no morder la mano que les da… el alimento.

No obstante, y a perdonar, señor Domínguez, continúo patinando con lo siguiente:

Prosiguió con la aclaración el alcalde señalando que “no nos negamos a que ésa sea la solución idónea futura para la zona, pero en este momento y desde hace dos años, con el PGO actual vigente y de aplicación, esa posibilidad no se contempla y por tanto ir contra ella sería cometer una ilegalidad y acudir, entonces sí, con responsabilidades penales por parte de este alcalde y técnicos, independientemente de que un PGO futuro ya en tramitación sí contemple un muro retranqueado y tras su aprobación se permita ejecutarlo con posterioridad”.

Vamos a ver. Acláreme. La redacción de un Plan General de Ordenación (PGO) es un procedimiento más engorroso que un trasplante de pelo. La prueba es que vengo oyendo, y leyendo, que el actual equipo de gobierno lleva una purriada (o tonga) de años en la tramitación. Pero le concedo el beneficio de la duda y supongamos que en un corto o medio plazo dispongamos de nuevas normas de planeamiento. Y cuando ello sea una realidad, el muro de La Montaña ya estará repuesto. Vamos, que ya no se llamará de la vergüenza. Y en ese entonces, muy felices y contentos, irá usted con el responsable de Urbanismo, el jefe de Seguridad, el concejal de la zona, el de servicios, gabinete de prensa, fotógrafo, etc., etc. a echarse unos solomillos de res, con salsa Café de París y papas salteadas, o un escalope de cerdo (cochino, en canario) Vienesa con papas fritas, o un Strogonoff de pavo con arroz, todo ello regado con un blanco seco 2019, de Bodega La Haya. A los postres comunicará a la propiedad que van a desgorrifar (deshacerse una cosa por efecto de la presión que se ejerce sobre ella) el muro para retranquearlo tres metros, acometer el acerado hasta la calle Ciudad Jardín (entrada al Colegio Pureza de María) y construir una rotonda que regule el tráfico hacia la Luz y Los Afligidos. Que pagaremos todos los realejeros con cargo a nuestros impuestos y dentro del Plan de Barrios de ese ejercicio económico, puesto que El Monasterio se girará la cabeza para mearse de risa. Un doble gasto de muy difícil justificación. Ya se buscará la manera, o la excusa, para darle la vuelta a la tortilla. Especialidad de la casa. ¿No hubiese sido más fácil, y más rápido, una modificación puntual del actual PGO? ¿O es que no se ha hecho antes en otros supuestos, quizás de menor enjundia? ¿Cabezón versus cabezón?

Si ustedes se fijaron bien en cualquiera de las dos fotos con las que ilustro el post de hoy (y el de ayer), podrán observar que en la pantalla que se encuentra a las espaldas de nuestro alcalde, y con un recuadro en rojo, se puede leer: La resolución del Cabildo adolece de incompetencia… Vaya con la justicia y su manera de redactar. Se enrollan tanto que diera la impresión de que se busca intencionadamente la excusa para que dos magistrados, verbigracia, ante un mismo supuesto delictivo, puedan dictar sentencias contradictorias, con argumentaciones jurídicas tan distantes como pueden ser los colores blanco y negro. Y que, para más inri, haya un tercero que lo deje en gris. Sin que ninguno se ponga colorado cuando exponen sus prolijos considerandos. O falla el legislador al aprobar textos ambiguos (con lo que se nos resulta harto complicado justificar los generosos sueldos de 350 diputados y más de doscientos senadores) o nos resignamos a que los que componen los tribunales se hayan levantado ese día sin jaquecas inoportunas.

Si el Cabildo es incompetente (no tiene competencia) y sus informes se los pudo haber pasado el ayuntamiento por cierto sitio (creo que eso ya lo dije antes; bueno, tirarlos a la papelera), aclárense y no se anden con rodeos. Lo manifiesto en el convencimiento de que se haya utilizado el verbo adolecer en la tercera acepción del DRAE: tener o padecer algún defecto. Y jamás como sinónimo de carecer. Porque si así fuera en la frase de marras (subrayada por un servidor), más embrollo a la hora de interpretar.

En fin, Manolo, si algún responsable del Cabildo de Tenerife informa de algo al respecto ya me las ingeniaré yo para llevarle la contraria. Y es que doy por hecho mi vuelta al ayuntamiento. Esta vez como asesor, mi gran ilusión y mi sueño frustrado. Si tengo que manifestarme en el supuesto de que sigan con su cabezonería, cuenta conmigo. Yo tengo tiempo y puedo hacer acto de presencia mañana y tarde; déjame las noches para dormir (además, no me verían). Estoy contigo cuando sostienes que “existen políticos que anteponen beneficios personales a los de la ciudadanía”. Cuánta verdad, se pasan todo el día, por ejemplo, sacándose fotos.

Mañana más. Si la justicia no se opone y mientras no consiga el nuevo empleo, en algo deberé entretenerme.