jueves, 6 de mayo de 2021

48. Para modelo: yo mismo

Este pasado domingo me emocioné –hasta cinco lágrimas saltaron al no poder contener el chute por el trastorno sufrido– cuando echando una visual a Diario de Avisos tropecé con una misiva a los tinerfeños del presidente insular del Partido Popular. Era sabedor de las altísimas cotas alcanzadas como modelo fotográfico cada tres por dos del señor Domínguez, pero reconozco que no estaba al tanto de su faceta escribidora. Pues si no tiene tiempo para atender sus múltiples ocupaciones, se nos hace harto complicado el pensar que aquello que leí con sumo deleite en el decano del periodismo impreso de Canarias era producto de cosecha propia. Cuando uno se acostumbra a los dictados de los gabinetes de prensa en cualquier institución, le resulta casi imposible el creerse la remota posibilidad de que encumbrados y egregios personajes políticos depositen sus posaderas delante de un ordenador para teclear siquiera un párrafo de apenas dos líneas. Aunque es mi deber, por supuesto, conceder el beneficio de la duda. A mi amigo Casimiro, por ejemplo, de manera perpetua.

Aquel ¡Adelante, Tenerife! me sonó a música celestial. Ni el Heliodoro en sus mejores momentos de la Primera División. Era un canto a la madre patria ¿o a la patria chica? que me transportó a la zona de Los Barros. Y comprendí entonces el porqué mi ayuntamiento había concedido honores a un director-editor-propietario de cierto medio de comunicación que dispuso una batería de cañones apuntando a una isla que le quedaba enfrente de su despacho. La de los cuatro secarrales.

Me dio, como casi siempre, por diseccionar: “No hay ningún cuerpo que pueda existir sin cabeza”. Qué arranque. Directo. A la yugular de los ineptos regidores insulares. Pandilla de durmientes, causantes de los atascos de tráfico (¿también los de mi pueblo?) y descerebrados de tomo y lomo. Amén de quejicas y buscadores de culpas en otras esferas. “Llorar por la leche derramada no aporta ninguna solución”. Insuperable. Sublime. Magistral. Tomen ejemplo del que maneja varios calderos y se mueve bien diligente y muy tieso entre fogones sin chamuscarse lo más mínimo.

Es que “anteponen la disciplina y la obediencia a sus jefes de Gran Canaria a la defensa de los intereses de Tenerife”. Ahí, don José; uy, perdón, que resucité al homenajeado. ¿Algo que declarar, doña Australia Navarro? ¡Ah!, por si acaso, y abre el ojo, o mejor los dos, que vas en pronunciado descenso y yo como cohete de la Nasa. Cómo vamos a comparar la altivez de nuestro Teide gigante con la mísera montaña de Gáldar (vale, la de Arucas).

“Ya está bien. La sociedad civil de Tenerife se tiene que despertar. Debe existir una respuesta enérgica con un mensaje inequívoco: defiendan los intereses de esta isla o váyanse de una vez”. Eso, váyase, señor Martín. Si no ha sido capaz de sacar adelante el puerto de Fonsalía, a ubicar en su pueblo, qué podemos esperar de usted para con nuestra querida isla. Tome ejemplo de mí. No ve, acaso, mi dedicación, en cuerpo y alma (veintiocho horas al día), a la salvaguarda de los derechos de mi pueblo. Hace años que no cruzo las fronteras por el Barranco de Ruiz o por La Higuerita. Estoy volcado.

En serio ahora. Menos mal que es un llamamiento a la sociedad civil. Aunque pudo haberlo extendido a otros estamentos (militares, verbigracia) desde la margen izquierda del Barranco de San Felipe o subiendo a La Corona. Ni el presidente de Fepeco con sus encíclicas. Resucitemos el pleito y propongamos a la Villa de Viera como capital de Canarias. No sería la primera vez. Y yo, que ya fui candidato para presidir el Cabildo de Tenerife (pero la gente no me quiso porque como siempre estoy volcado con mi pueblo, pensó que me lo iba a traer todo para La Histórica Villa y Ciudad Amiga de la Infancia), me hallo en condiciones de ir al frente de esta cruzada. Gritaré (cantaré, más bien) muy alto, estilo Ayuso: libertad, libertad sin ira, libertad… y si no la hay, sin duda la habrá.

Volviendo a lo de la cabeza. Cuánto peligro si es bastante grande pero aloja un cerebro de muy pocos gramos. A todos esos cristianos de golpe en pecho, amigos de persignarse hasta en el cuarto de baño, recordarles Lucas 6: 41-42: “¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y la viga que está en tu propio ojo no consideras? ¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, deja, echaré fuera la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en tu ojo? Hipócrita, echa primero fuera de tu ojo la viga, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano”.

¡Ay!, hombre de poca fe (yo), te vas a condenar. Que me quemen. A la pira con él. Como los fuegos del 3 de mayo.

miércoles, 5 de mayo de 2021

47. La joroba

El presidente del Grupo Parlamentario Popular, Manuel Domínguez, en unas declaraciones que he podido leer en eldigitaldecanarias.net (también en Diario de Avisos), censura abiertamente la política migratoria del Gobierno de Canarias, que se ha puesto de perfil ante el ejecutivo de Pedro Sánchez.

El diputado regional del PP reconoce, no obstante, que la solución es complicada, pero “no seremos cómplices de esta situación ‘in extremis’ a las que nos ha llevado el Gobierno de Canarias y, por extensión, el del Estado con su negligente política migratoria”.

Pues qué quiere que le diga. Muy bien. En su papel opositor, aquí y en Madrid, es lo que corresponde y lo que uno espera. Además, no seré yo quien le reproche absolutamente nada, pues entiendo que este particular de la inmigración no se está llevando bien y no constituye un dechado de virtudes en la gestión de ambos ejecutivos. Demasiada descoordinación y acciones contradictorias, con una imagen que ponen en entredicho demasiadas cuestiones. Y añado: un escaqueo del Delegado del Gobierno en Canarias, cuando la situación requiere, y lo pide a gritos, una mayor implicación y demostrar otros mimbres ante una realidad desbordante.

El señor Domínguez, también presidente insular del Partido Popular, añade: “Vemos como cada día el Gobierno de Canarias pone en marcha su política propagandística y cada cual de los integrantes del pacto de las flores se derivan las responsabilidad los unos a los otros”.

Debo serle franco en relación con esta última aseveración y, con todos los respetos que usted me merece, don Manuel, alcalde-presidente del Excelentísimo Ayuntamiento de la Villa Histórica de Los Realejos, no me queda más remedio que, usando un lenguaje lo más coloquial posible, indicarle que la ha cagado. Sí, ha manchado las confesiones periodísticas con ese grave desliz de la política propagandística, que yo me he permitido poner en negrita en el párrafo anterior.

Cómo se le ocurre caer en semejante contradicción. Siento señalarle que es conveniente, siquiera de vez en cuando, mirarse su propia joroba. Porque achacar al contrincante el pecado que usted comete con inusitada frecuencia, es, cuanto menos, un error de astronómica magnitud. Basta un somero repaso a la sección de noticias en la web oficial del ayuntamiento (mejor, del PP, porque  de la oposición, nada de nada, mutis por el foro), para cerciorarse del empacho fotográfico y lucimiento de palmito por las acciones más nimias en la gestión municipal. Además, como el gabinete de prensa no ha sido previamente advertido, va y lanza la información en los momentos en que usted debería hallarse en el puesto de trabajo por el que percibe generoso sueldo y debe a él una dedicación exclusiva. Porque algunos realejeros –tanto o más de lo que lo puede ser usted– sí nos percatamos de las incongruencias habidas en el ejercicio de sus múltiples cargos, que no ocupaciones. Lo malo es que somos pocos aquellos que debemos tener los ojos abiertos a lo que ocurre y usted se aprovecha del permanente estado catatónico de la inmensa mayoría de sus votantes. Que me expliquen, si no, dónde demonios tienen puestas sus vistas. Y el resto de sentidos.

Y la amenaza de que su eurodiputado (Gabriel Mato) emprenda cualquier iniciativa, espero y deseo que llegue a mejor puerto que la del señor Cañete (el que come yogures caducados) en relación con la Rambla de Castro. ¿Le recuerdo la foto con él, en presencia de Adolfo, en el Mirador de San Pedro?

Son tantos lo ejemplos a exponer de la precitada web popular, perdón, del ayuntamiento, que podríamos hacer un prolijo vídeo con la composición fotográfica de los muchos logros esgrimidos y que vienen a ser, en la mayoría de los casos, una mera enumeración de acciones para el mantenimiento de los servicios a los que todo consistorio está obligado. ¿O es que no hay que atender los jardines, las calles, los cementerios, los colegios…? Algunos con un montante económico tan ridículo que causa vergüenza ajena el exhibicionismo tan descarado de retratos. Y cómo les gusta un cartel. Eso, la tiza del bobo. Unos simples ejemplos para mis estimados lectores:

Sustitución de la red de aguas de la calle García Estrada: 9.800 euros (¿qué quiere, que la reparen los vecinos?). Subvenciones a la innovación agrícola y ganadera: 9.600 euros (una mezquindad). Jardinería floral por primavera: 6.000 euros (claro, no va a ser en invierno). Reposición del vallado del campo de fútbol de Icod el Alto (si lo tiró el viento de febrero de 2020 y ya pagó el seguro, ¿procedía otra cosa?). Campaña de desratización (sin comentarios). Huertos urbanos de La Gorvorana (¿qué pasó con los de La Frontera?). 500 feromonas para combatir la polilla de la papa (¿y?). Instalaciones de El Campo (detallen, por favor, el tinglado de la permuta y su montante económico, amén de connotaciones familiares). Semillas y frutales: 5.000 euros (mercado tinerfeño abastecido). Mejoras en los cementerios (no, los iban a acondicionar los difuntos). Comunicación de incidencias (2.690, que no es moco de pavo) en la vía pública [foto] a través de la aplicación denominada “línea verde” (los vecinos deben ver lo que quince liberados, más asesores, no han vislumbrado, pero no lo descuentan del jornal mensual).

Ay, Manolo, pajas en ojos ajenos y no vigas en…

martes, 4 de mayo de 2021

46. Ampliación

Cuando no conformes con los 60 diputados con los que contaba el Parlamento de Canarias y se decidió incrementar dicha cantidad en otros 10, Carolina Darias, que era la presidenta de la Cámara en aquel entonces, nos vendió la moto de que dicho aumento no iba a significar variación alguna en el presupuesto. No solo no me creí que ello fuera posible con diez bocas más que alimentar, sino que abogué por que la verdadera reforma de la ley electoral pasaba por la reducción del número de asientos. Algún artículo al respecto debe figurar en cualquiera de los dos blogs anteriores. Pero los intereses de la superioridad siempre circulan en sentido contrario al del común de los mortales.

Hubo, por consiguiente, que hacer unos arreglitos en el Salón Noble para que las nueva decena de posaderas pudieran depositar el ídem. Y eso supone más madera (de calidad), amigo mío. Cambia tú en casa un par de puertas y ventanas y mira la factura. Pero como este pueblo canario sigue aplatanado, nos tragamos la crecida y a otra cosa.

Y ahora viene esa otra cosa. Desde hace varios años se había adquirido el edificio de enfrente, antes de Telefónica. Una nimiedad apenas. Una parcela de 560 metros cuadrados (como tu vivienda, por ejemplo) con cuatro plantas, lo que viene a suponer una utilidad aproximada de unos 2.000 metros cuadrados. Una minucia, insisto. Que se han propuesto acondicionar porque sus señorías van algo estrechos. Y como tanto esfuerzo mental los engorda, ya no caben. La reforma apenas supondrá un gasto de unos tres millones de euros. Vamos, lo que tú y yo nos gastamos en cortados en dos semanas. Tendré que volverle a preguntar a Carolina, ahora ministra de Sanidad, si sigue pensando lo mismo con respecto al gasto. Se habrá olvidado, me imagino.

Sabido es que el Parlamento ejerce la potestad legislativa de la Comunidad Autónoma. Supone dictar las normas por las que habremos de regirnos y el sustento por el que la Justicia nos impondrá los correctivos oportunos en el supuesto de que nos desviemos de la línea trazada. Amén de otras no menos importantes como puede ser la aprobación de los presupuestos de Canarias. Casi nada, que diría el amigo.

Uno estaría dispuesto a hacer de tripas corazón si observase que hay una correspondencia entre el trabajo de los diputados y el coste que suponen a las arcas públicas. Y, sinceramente, me da que no. En el nacional y en los diecisiete autonómicos. Porque no acabo de ver que el sueldo asignado por su DEDICACIÓN EXCLUSIVA sea todo lo productivo que uno presupone a tan noble quehacer. Si los lunes son aprovechados por las formaciones políticas para las reuniones de sus órganos de gobierno (de los que forman parte los parlamentarios, faltaría más) y las sesiones (de las comisiones o plenarias) no se prolongan jamás más allá del jueves por la tarde –salvo casos muy excepcionales–, convénzanme de que con este horario semanal –que ya bien quisieran otras profesiones– puede uno presumir de… nada.

Pero no es todo. Amén de simultanear el durísimo quehacer parlamentario con los cargos orgánicos precitados, unos cuantos superdotados son capaces de abarcar todavía otro cargo público. Algo que me encorajina (encochina, en canario) porque yo que fui funcionario docente, sujeto, asimismo, al régimen de la dedicación exclusiva, dediqué unas cuantas décadas al trabajo pensando que, por entregarme al mismo sin la posibilidad de compaginarlo con otro, me pagaban el concepto aludido.

Ocurre en todos los partidos. También en el PSOE, donde tenía entendido que los dobletes estaban prohibidos, y donde existen tantas excepciones a la regla que deberé tildarlo de cachondeo. Me ceñiré al caso canario. Obvio el nacional, donde hay ejemplos para todos los gustos en ambas cámaras. También de cerquita, por supuesto. Incluso alguno que acaba de llegar.

PSOE: María Dolores Corujo Berriel (cabildo de Lanzarote), Patricia Hernández Gutiérrez (ayuntamiento de Santa Cruz), Ventura del Carmen Rodríguez Herrera (ayuntamiento de San Sebastián). CC: Nieves Lady Barreto Hernández (cabildo de La Palma), Oswaldo Betancort García (ayuntamiento de Teguise). PP: Manuel Domínguez González (ayuntamiento de Los Realejos), Juan Manuel García Casañas (ayuntamiento de Valverde). ASG: Casimiro Curbelo Curbelo (cabildo de La Gomera).

¿Me olvido de algunos? Házmelo saber. Refranero español. Quien mucho abarca poco aprieta (se lo escuché a mayores que yo de este tenor literal: quien mucho abraca poco atraca); aprendiz de todo, maestro de nada; desnudar un santo para vestir otro; dime de qué presumes y te diré de qué careces; dios los cría y ellos se juntan; el que mucho ofrece, poco da; las apariencias engañan; no hay tonto que no se tenga por listo; no se puede estar en misa y repicando; por un oído me entra, por el otro me sale; quien hizo la ley, hizo la trampa; renovarse o morir; unos nacen con estrella, otros estrellados; unos tanto, otros tan poco…

Manuel Domínguez, verbigracia, estaba el pasado jueves en mi pueblo en otra sesión de fotos. ¿Escribí antes que trabajan de martes a jueves? Bórralo.

viernes, 30 de abril de 2021

45. Agárralo como puedas

Quizás hubiese sido más adecuado que el lugar de los hechos fuera el de esta primera ilustración. Una parroquia (aldea) del municipio lucense de Cospeito, que cuenta (censo de 2019) con una población de 133 habitantes. Pero no. Entre otras cosas porque en los ambientes rurales no se llega a tanto. Y como son pocos, se deben conocer perfectamente. Por lo que dirimir sus diferencias al estilo de lo que luego te voy a contar, no entra en los cálculos de la normalidad. Hasta me imagino al cura haciendo cruces de haber sido testigo ante un acontecimiento de características semejantes.

Tendremos que trasladarnos mucho más al sur. Y al este. Cuando uno va a Elche (Alicante), lleva bien grabadas en su mente las secuencias de El Huerto del Cura, fiestas de moros y cristianos, palmerales, museos, la Dama (aunque se halle en Madrid)… Algo parecido a lo que ocurre cuando te llevan en viajes organizados a lugares en los que te enseñan lo que interesa por motivos que pueden ser ajenos a los que, a lo mejor, a ti no te importan tanto como aquellos que sí visitarías en caso de ir por tu cuenta.

Pues hay un barrio ilicitano, La Puñalá, que podría compararse (salvando las convenientes distancias) con la Cañada Real madrileña. Un barrio –y ya el nombre se las trae– olvidado, marginado, sin las atenciones debidas por parte de las instituciones, en el que las basuras proliferan (ver la segunda foto) y donde la convivencia no constituye ejemplo a imitar. Y dejamos los aspectos conflictivos de la drogadicción, trapicheos y otras incidencias negativas (un apuñalamiento hace poco con tres menores implicados), porque corresponde centrar el comentario en un suceso curioso. O indiscreto.

Iba cierta pareja (él y ella) dando un paseo, cuando un paisano, con varias copas de más en el depósito del combustible, disparó sus aerosoles en uno de sus excesos etílicos y piropeó a la fémina con ya te puedes imaginar qué modales y con una falta de equilibrio más que evidente. Algo que incomodó al acompañante, por lo que fue recriminado, ipso facto, el ebrio lisonjeador, quien, lejos de amedrentarse, persistió en su arrebato belicoso y pasó de las palabras a las manos. Mejor aún, a un enfrentamiento en toda regla.

En el fragor de la batalla, debió caerse el zalamero –normal en las condiciones con las que resistía a duras penas los efectos del alcohol– y (me lo quiero imaginar en posición de rodillas) mordió, con las mismas ganas que se le hinca el diente a un filete demasiado hecho, aquel bulto que tuvo a su alcance. Eso, en un sitio que duele de lo lindo. Del chillido que debió lanzar el atacado en sus partes pudendas nada dicen las crónicas, sino de la denuncia presentada y de los tres puntos de sutura que requirió la recomposición del miembro.

Pudo ser que en ese instante de lucidez que todo borracho tiene, y ante tanto golpe fallido (al aire) por la medición errónea de las distancias (algo incuestionable cuando los grados rompen esquemas), se le presentó la ocasión pintiparada y quiso concluir las diferencias entabladas con un rotundo agárralo como puedas, quedando patente que la dentadura aún cumplía su cometido. Qué pena de pene.

Cundo leí la noticia, y al comprobar luego que Jesús Farráis se refirió en su muro de Facebook a la tremenda chascada, me acordé de un chiste:

Estaba cierto panadero tan enrollado con una de sus clientas, que aprovechaba el recorrido diario para introducirse, subrepticiamente, en la habitación de la dama vete tú a saber con qué ocultas intenciones. Dando por hecho que el marido se hallaba en su puesto de trabajo, he aquí que el día de marras y cuando ya se encontraba en la puerta del dormitorio con aquello (lo que el borracho había mordido, para entendernos) en la mano (este oficio requiere mucha prisa para que el material el otro, el del reparto– no se ponga duro), comprobó que en la cama no estaba la destinataria (del pan y de lo que iba sujeto) sino el cónyuge (algo pachucho y con fiebre), por lo que, sin cortarse lo más mínimo, le espetó: O me pagas el pan o te meo la cama. Eso sí que es una elegante manera para salir de una situación embarazosa y no la del bruto que clava los dientes sin miramientos.

Bueno, vienen unos días festivos. Tengo que preparar los fuegos. Nos vemos el martes, que ya será 4 de mayo.

jueves, 29 de abril de 2021

44. 800 o 1000

Escribió Casimiro –o el/la negro/a, para seguir con el cachondeo del lenguaje inclusivo y la escritura de la gilipollez– este pasado fin de semana que los empleos no crecen en los árboles. Porque si ello fuese posible, bastaría con subir a El Cedro para que la lacra del paro acabara para siempre jamás y pasara a ser mera anécdota en la historia reciente de este país. Y de La Gomera, por añadidura.

Por ello, “hemos activado una importante inyección de recursos que estoy seguro que dinamizarán en mercado laboral de la isla y que supondrán la creación de 800 puestos de trabajo este año”. Por si Curbelo se quedó corto en la apreciación, me atrevo a incrementar tal cantidad y de ahí el título del presente.

Creo que fue Alfonso Guerra el que prometió allá por los ochenta del pasado siglo –ya viajaba el gomero en coche oficial– unos ochocientos mil puestos de trabajo en España. Concluido aquel mandato se comprobó que las previsiones habían sido demasiado optimistas. Por lo que, ipso facto, alguien, jocosamente, vino a corregir el aserto del número dos de Felipe González alegando que él solo había prometido 800 o 1000.

Vuelve el presidente de aquel Cabildo Insular a machacar el mismo hierro de cada año. Es una constante que viene repitiendo cada primavera desde que, si me apuran, Hautacuperche le dio el mochazo a Peraza. En la presente ocasión serán once los millones destinados a dinamizar el mercado laboral a través de programas de empleo y formación.

Ya se han programado, indica Casimiro, actuaciones vinculadas a la recuperación de bancales, la adecuación de senderos, el mantenimiento de espacios públicos, la restauración de áreas degradadas y la incorporación de jóvenes desempleados a infraestructuras del sector primario.

Echo en falta la limpieza de cunetas. Que es el oficio en el que más destacan los chalecos amarillos. Sobre todo cuando se sientan, allá a media mañana, para zamparse el bocadillo. Porque presume La Gomera de tener las márgenes mejor conservadas de toda Canarias. Y que viene a constituir el grueso de todo el empleo –temporal– que se genera en cada ejercicio económico y con cargo al presupuesto anual. Seis u ocho meses de curro suave (a las dos y algo en casa), el resto hasta los doce anuales en el paro. Para el siguiente, tres cuartos de lo mismo. Y el voto asegurado.

Porque mira que se lleva tiempo con idéntica cantinela. Y jamás se crean empleos fijos. Porque no son rentables, ya que una vez se haya estabilizado la posición, puede que se dediquen a pensar cosas feas, como podría ser el hipotético desvío en la línea política a seguir. Lo que implica mucho peligro. Es por lo que no interesa cambiar de táctica. Solo se necesita un repaso a la prensa durante unas décadas. Aquí no valen espacios temporales más cortos, pues en La Gomera hay que medir con una vara mayor.

Somos el territorio insular que menos empleo ha destruido el último año, además de ser la isla que más empleo creó el pasado mes de marzo, insiste Curbelo. Que sí, tienes toda la razón. Pero deberías acudir a los medios allá por el otoño y explicarle bien clarito a los supuestos periodistas que todos los ocupados primaverales han vuelto a los rediles del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal; lo que antes era el INEM, para entendernos). Y cuando comience la floración de 2022, to begin anew o, si lo prefieres, recommencer. Así, in secula seculorum.

Luego se nos llena la boca con lo de diversificar la economía. ¡Ah!, y lo de adecuar los bancales –ya lo adelantaste tiempo atrás, puede que sin percatarte de la contradicción en la que incurrías– será un atractivo turístico al que yo mismo sacaré un par de fotos en las próximas visitas y punto pelota. Porque lo de incorporar jóvenes al sector primario no podrá jamás cumplirse. Tu propia política del subsidio permanente marcha en sentido contrario. Y nadie se va a molestar en mojarse el culo en busca de la pesca, si tú le pones el pescado en la puerta de la casa. Gomeros bobos, que yo sepa, ni uno.

No espero coherencia de los políticos, porque visto lo visto no sé si el enfermo tiene cura. Pero me repatea que el periodismo haga oídos sordos y acepte a pie juntillas y con total laxitud, sin espíritu crítico y con un ‘sí, bwana’, más que preocupante.

Tengo unas ganas de que me pongan la segunda dosis, y se rebaje el nivel en esta isla, para darme el consabido salto. El cuerpo me lo está pidiendo a gritos. Espero pasar desapercibido. Aunque con los espías nunca se sabe. Son tan buenos como cualquier GPS. Sin poner la pata en el muelle, la señal ya llegó a la Torre del Conde. Y alrededores.

miércoles, 28 de abril de 2021

43. ¿Para cuándo?

Hace unos días (fue el 21 de los corrientes) publiqué en este mismo medio el artículo titulado Desgraciado suceso. Aludía al accidente sufrido en la costa realejera por unos vecinos de La Longuera (hoy Toscal-Longuera). Ahora, siguiendo con esa manía de escudriñar periódicos de años idos, me tropiezo con esta reseña publicada en Semanario de Orotava (periódico ilustrado, de intereses generales y noticias) el día 20 de noviembre de 1897, página 10. Como siempre, va una transcripción literal:

“El Domingo último, una infeliz joven que tranquila y jovial caminaba por la carretera del Realejo en unión de otras compañeras, al llegar al punto denominado Barranco de la Torre, una de las muchas piedras que con frecuencia se desprenden allí desde lo alto, dió con ella en tierra dejándola muerta instantáneamente.

La impresión y comentarios del doloroso suceso durarán algunos días.

La familia de la inocente victima, llorará por algún tiempo la pérdida de un ser querido.

Y quizá alguna amiga piadosa señale con tosca cruz el lugar del acontecimiento.

Y, andando el tiempo… todo será relegado al olvido.

Las agrietadas peñas continuarán amenazando con aplastar al inocente transeunte que, desconociendo el peligro, discurra por aquellos lugares, extasiado ante la amenidad del paisage; hasta tanto que otra nueva victima venga á pagar con su vida apatías y descuidos y á escribir con su sangre nueva protesta contra quienes, debiendo hacerlo, no han procurado quitar el peligro.

E.P.D. la pobre joven cuya muerte deberas lamentamos”.

Precisamente, en el precitado Desgraciado suceso concluíamos con: “Como es harto conocido, los desprendimientos continúan un siglo después. El tramo de autovía entre Los Realejos y San Juan de la Rambla sabe mucho de tal particular”. El próximo mes de noviembre se cumplirán 124 años del accidente de la joven y los derrumbes (ver foto) no cesan.

Tengo conocimiento de que se ejecuta el proyecto del tramo comprendido entre Buen Paso y Las Aguas. Con lo que, únicamente, restaría para el tan ansiado cierre el trecho más peligroso, el que está ocasionando mayores quebraderos de cabeza, porque cualquier anomalía causa un monumental desaguisado en el tráfico de imprevisibles consecuencias. Urge, por lo tanto, que las administraciones implicadas adopten las medidas que menester fueren. Salvo que sigamos empeñados en que mueran de ostracismo las poblaciones que se hallan entre Los Realejos y Buenavista.

Los túneles bajo la cumbre de Erjos avanzan, eso leo, a buen ritmo. Lo mismo ocurre con los que desde Agaete hasta El Risco permitirán que llegar a La Aldea deje de ser una odisea. Aunque desde San Nicolás a Mogán también tiene su miga. Uno, que presume de viajar por las islas (maldita pandemia que me tiene amarrado) cada vez que la pensión deja un resquicio (ya que nadie me contrata como personal de confianza), siente sana envidia de contemplar el estado de las carreteras por el resto del archipiélago canario.

Se ha llegado a un punto en que los lamentos y echar culpas a los predecesores en la gestión pública, no solo no remedia la problemática y agiliza el procedimiento, sino que lo enquista más aún. Lo malo es que leyendo las declaraciones de los alcaldes norteños en relación con el posible trazado del tercer carril desde La Orotava hasta La Laguna, me asaltan terribles dudas acerca de la posibilidad de llegar a ponerse de acuerdo en cuestión tan fundamental o, por el contrario, creen algunos que los intereses partidarios –por mor de puñados de votos– pueden anteponerse al interés general, que es el de una población que demanda soluciones y no postureos y pataletas de niño chico.

¿Para cuándo, pues, noticias de mejor porte? Un servidor también es usuario de la cuestionada vía. En mucha menor medida de quienes su tránsito es medio de vida, pero asimismo expuesto a que una linda piedra me ponga en serio aprieto. Así, que, señores de los gobiernos autonómico e insular (y ÚNANSE alcaldes implicados), a ponerse las pilas hoy mismo, que mañana es tarde. Qué feliz me harían si no tuviese que volver a escribir de este particular. Mi agradecimiento sería tal que… seguiría garabateando y exigiendo todo aquello que crea de interés para el ciudadano.

martes, 27 de abril de 2021

42. Incongruencias

Hace un par de días –en concreto después de regresar de La Gañanía, donde le pusieron a la señora la primera dosis de AstraZeneca– vislumbré una singular convocatoria del ayuntamiento realejero. Venía a indicar lo siguiente: El ayuntamiento de Los Realejos abrió hoy [el 22 de los corrientes] el plazo para la presentación de solicitudes a su línea anual de subvenciones de concurrencia competitiva a la innovación e incorporación de medidas para la sostenibilidad y respeto ambiental en explotaciones agrarias y ganaderas, tanto de particulares como de entidades del sector.

Suena bonito, me dije. Pinta bien, me regocijé. Qué pena que no posea un cacho de terreno (o una cabra y un par de conejos) en cualquier lugar del pueblo para poder acogerme a la invitación. No sé si los amigos que sí lo tienen (Pancho y Domingo García Palmero, Celestino Pérez Hernández, Juan José González González y otros muchos) ya han presentado los papeles para optar a las ayudas que tan espléndidamente reparte el Consistorio.

Seguí leyendo: La concejalía de Desarrollo Rural, dirigida por Alexis Hernández, destina para ello 9.600 euros. ¿Tanto?, me pregunté con ligero rictus de asombro. ¿Cómo es posible? ¿Está tirando Manolo el cochinito por la ventana de la alcaldía? ¿No se da cuenta del quebranto económico que ello puede ocasionar en las arcas públicas? Con razón le vota la gente. Es que no se atisba en ningún otro municipio ese grado de esplendidez. Así da gusto. Casi diez mil euros. Que repartidos entre un centenar de posibles adjudicatarios –para redondear, que a lo peor pueden ser más– tocarían a 96 euros cada uno. Un dineral. Vaya dilema se le planteará a los beneficiarios para dilucidar qué hacer con ese montante. Con el que el grupo de gobierno pretende que se cumpla este manifiesto de Domínguez: “En un año especialmente difícil para la economía en todos sus ámbitos, el sector primario ha de seguir erigiéndose como una salida y vía de sustento para muchas familias, un oficio y actividad tradicional que contribuye además a la conservación y enriquecimiento del paisaje rural, y en el que la inversión en innovación, ecología, reducción de la contaminación y promoción de la eficiencia energética en cualquier fase de su proceso productivo y de venta seguirá contando con nuestro apoyo”.

Si es que me emociono y todo. Llegué a tal extremo de excitación que me fui a los presupuestos municipales. Y se me ocurrió poner la palabra publicidad en el buscador y me sopló que el concepto ‘publicidad y propaganda’ aparecía 23 veces. No me resistí, claro, y surgieron estas consignaciones: 92.680, 8.000, 2.000, 25.000, 10.000, 2.000, 1.000, 2.000, 10.000, 2.300, 4.000, 8.000, 16.000, 8.300, 2.000, 1.500, 28.000, 6.500, 3.500, 3.000, 23.500, 3.000 y 6.000. ¿Lo has sumado? Yo te ayudo: 268.280 euros. Y como estaba entretenido –lo que es no tener nada por hacer– columbré lo de “Atenciones protocolarias y representativas”. Quince veces, tú. Te detallo: 3.500, 14.000, 3.000, 1.000, 3.000, 1.000, 9.000, 1.000, 1.000, 1.600, 1.000, 18.000, 30.000, 4.000, y 3.000. Pues una nimiedad: 94.100 euros.

¿Entiendes ahora lo del título? ¿O quedaba mejor desfachatez? Es que se necesita tener mucha caradura para estos desmanes. Y los imbéciles aplaudimos con las orejas. Una tomadura de pelo en toda regla. Jociquea tú la tierra que yo me mamo la papa suave. Y luego armo una quedada para la entrega del miserable donativo (si hago la comparativa, ¿cómo quieres que lo denomine?) e inundaré de fotos todos los canales a mi alcance.

¿La oposición? ¿Y yo qué sé? ¿Por qué me haces preguntas de tal calibre? Te respondo de manera indirecta. Fania Medina, nueva secretaria general del comité local del PSOE en San Andrés y Sauces, manifiesta ante la asamblea que la eligió: “Mi objetivo es potenciar la vida orgánica de la agrupación local y liderar el trabajo en equipo de forma cohesionada e impulsando la implicación de nuestros afiliados”. Lo leí en el digital palmero El Apurón. No la conozco de nada, pero, de no estar en nivel 3, lo mismo me daría un salto para invitarla… a un cortado. Me da que tú pensaste otra cosa. ¿Desilusionado yo? A ti te lo oigo.

lunes, 26 de abril de 2021

41. Errores

Otra de mis manías. Echar una visual a los Boletines Oficiales de Canarias (frecuencia diaria) y de la provincia de Santa Cruz de Tenerife (lunes, miércoles y viernes). Me vengo percatando desde tiempo ha que se suceden los errores de manera demasiado habitual. Mucho más en el primero que en el segundo. Por lo que te expongo varios ejemplos. Una errata la puede tener cualquiera. El que tiene boca se equivoca y el mejor escribano echa un borrón. Vale. Pero este particular me recuerda ya lo de los rótulos en los informativos televisivos. Uno, de acuerdo. Dos, me resigno. Tres, un margen de confianza. Pero… Te reto a que repases un par de meses de las precitadas publicaciones. Así te puedes tropezar con una resolución que corrige error detectado en otra resolución que, a su vez, subsanaba otro desliz de la primera que se divulgó. U otra que modifica una modificación anterior. Van unos ejemplos:

165 ORDEN de 29 de diciembre de 2020, por la que se corrige error material en la Orden de 23 de diciembre de 2020, que modifica la Orden de 23 de octubre de 2019, por la que se adapta el Plan Estratégico de Subvenciones de la extinta Consejería de Turismo, Cultura y Deportes para los años 2019-2021, a la nueva estructura del Departamento. (BOC nº 7, de 12.01.2021)

1239 ORDEN de 25 de febrero de 2021, por la que se corrigen errores materiales detectados en la Orden de 29 de diciembre de 2020, que modifica las bases reguladoras del procedimiento de concesión directa de subvenciones destinadas a la promoción del empleo autónomo, aprobadas por Orden de 16 de enero de 2020. (BOC nº 49, de 11.03.21)

1479 Dirección General de la Función Pública.- Resolución de 8 de marzo de 2021, por la que se rectifica error de la Resolución de 3 de diciembre de 2020 que, a su vez, rectifica el error de la Resolución de 3 de noviembre de 2020 que aprueba la lista de empleo de los aspirantes presentados y no seleccionados en las pruebas selectivas para ingresar […] (BOC nº 58, de 22.03.21)

1561 Viceconsejería de Lucha contra el Cambio Climático.- Anuncio de 8 de marzo de 2021, por el que se da publicidad a la Resolución de 5 de marzo de 2021, que corrige error en la Resolución de 22 de febrero de 2021, que modifica la autorización ambiental integrada de la instalación denominada “Complejo Ambiental de Zonzamas” […]  (BOC nº 61, de 24.03.21)

1658 Dirección General de Pesca.- Resolución de 22 de marzo de 2021, por la que se corrige error y se modifica la Resolución de 12 de marzo de 2021, que concede provisionalmente las subvenciones destinadas a compensar […] (BOC nº 64, de 29.03.21)

1760 Resolución de 19 de marzo de 2021, por la que se procede a la rectificación de error detectado en la Resolución de 27 de enero de 2021, que efectúa convocatoria […] (BOC nº 68, de 05.04.21)

1803 Dirección General de Pesca.- Resolución de 26 de marzo de 2021, por la que se corrige error y se modifica la Resolución de 12 de marzo de 2021, que concede provisionalmente las subvenciones destinadas […] (BOC nº 69, de 06.04.21)

Y acabo la muestra con este edicto, que viene a poner sobre el tapete que hasta la Justicia no escapa de esta vorágine de meteduras de aquello:

2126 Edicto de 4 de enero de 2021, relativo al fallo y auto de rectificación de la sentencia dictada en el procedimiento ordinario nº 0000202/2019 (BOC nº 80, de 20.04.21)

Así lo dispone, manda, y firma, la juez doña María Teresa del Pino Hernández, titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 1 de San Sebastián de La Gomera, y que en su parte dispositiva acuerda: Rectificar la sentencia de fecha 11 de octubre de 2020 dictada en el presente expediente, en el sentido de que donde se dice Caixabank Consumer Finance EFC, S.A.U., tanto en el encabezamiento como en el fundamento jurídico tercero, como en el fallo, debe decir Santander Finance EFC, S.A.

Chiquito fallo. Así se hace honor al pronunciamiento. Se instruye un sumario, se celebra un juicio y nos cambian de entidad bancaria o financiera por tres veces y tan contentos. Cómo me va a extrañar que los asuntos judiciales en La Gomera se eternicen. Y, además, como los jueces duran menos que un caramelo en la puerta de la escuela, hasta algún político brinca sobre una pata sola cuando se ve envuelto en cualquier turbio asunto. Prescribe el expediente en la montaña de asuntos pendientes. Hace falta ahí una Candela Peña, la de la serie Hierro.

A perdonar tanto detalle en la exposición, pero que viene a ser solo una pequeña muestra de un muy corto periodo de tiempo. Me pregunto cuántos empleados existirán en los respectivos departamentos encargados de redactar tan importantes documentos. De tratarse de cargos de confianza, guárdenme un cachorro. Y yo permanentemente preocupado porque esos artículos que ven la luz en este blog (El del sombrero) salgan en las mejores condiciones posibles. Y sin ayudantes ni secretarios particulares. Y sin gabinete de prensa. Y sin sueldo. Y sin poder cambiar el sombrero. Y…

sábado, 24 de abril de 2021

40. Tal día como hoy (y 2)

Transcribo ahora el anexo rimado que antes mencioné:

Me gustaría contarles / la historia de dos chiquillos, / a quienes voy a mentarles / como Pepillo y Juanillo. // Que eran los nombres corrientes / de unas décadas atrás, / las de cruces en las frentes / y las de parches detrás. // Vivieron nuestros actores / en medio de plataneras, / acostados en las flores, / subidos en las higueras. // Y fue Pepillo un rubianco / medio metido y travieso, / que en la época de Franco / sufrió la leche y el queso. // No pienses que yo te engaño, / sé muy bien lo que me digo, / una tarde sintió daño, / tuvo la culpa un descuido. // Pellizcando fisco a fisco, / el pan se le consumió, / y casi se queda bizco / del tortazo que alcanzó. // Con la cabeza agachada / en la fila se coloca, / y dirige la mirada / al pedazo que le toca. // Tiende su mano inocente / en demanda del sustento, / pero en el fondo presiente / que se aproxima el tormento. // Después de alcanzar, medita: / Si va todo al mismo lado, / ¿por qué el maestro se irrita, / a qué viene tanto enfado? // No había pan para untar, / mas ni siquiera por eso, / quiso un momento dejar / aquel cachito de queso. // También le tocó a Juanillo / una caricia alcanzar, / fue a robar piñas de millo / y lo acaban por trincar. // Quería la mercancía / pa´ animar la fogalera, / trajo las manos vacías, / pero fuerte cagalera. // Con las ganas se quedó / de comérselas turradas, / una paliza alcanzó: / ¡madre mía, qué meniada! // Se le quitó toda el hambre / y debió quedar contento; / de haberse enterado el padre: / ¡ay, señor, pa´ qué te cuento! // Los hermanos eran buenos / fabricando diversiones, / pasaban ratos amenos / y juguetes: ¡a montones! // No se llamaba balón, / sino era una pelota; /el material del plantón, / con garapas de bellota. // Las canchas en los caminos, / dos piedras las porterías, / ni botas ni tenis finos, / y lonas: ¡el que tenía! // Un molino de tunera, / y para el carro una lata, / un cacho de palo era / una pistola barata. // Había imaginación / que no costaba dinero, / para hallar la diversión / les bastaba su salero. // Los chicos desconocían / la palabra aburrimiento, / con poco se entretenían, / y no creas que es un cuento.

Y para concluir esta doble entrega, con el consejo de que sigamos leyendo en el formato tradicional, me apetece reproducir un texto que me remitió el amigo Pedro Ángel Gómez Barreto, un todoterreno en el mundo de la comunicación (fundamentalmente en la faceta de los deportes), amén de perito en protocolo y organización de eventos, presente siempre en cuantas ocasiones lo he invitado (personalmente o como miembro de la A. F. de Higa) a varios acontecimientos  culturales o festivos, y que tras muchos años de trabajo en el ayuntamiento de San Juan de la Rambla, queda aún más unido al bello pueblo norteño con la incoación del oportuno expediente que habrá de concluir, a buen seguro, con su nombramiento como Cronista Oficial. Somos tantos los que nos adherimos a la propuesta, máxime cuando el acuerdo plenario fue unánime, que todo eso que queda por contar de aquella Villa, según sus manifestaciones en Diario de Avisos, irá cayendo poco a poco:

“Enhorabuena y muchas felicidades por el acto de presentación de tu libro. Las cosas amenas, agradables y con gente que sabe hablar: el amigo Cándido, sencillamente genial; la editora estuvo bien; tus palabras fueron magníficas y creo, sinceramente, que Francisco Linares puso el broche de oro con su alocución.

Lo que más me impresionó fue la gran cantidad de gente que te quiere y aprecia y eso siempre es de agradecer, porque no siempre se ve tanta gente en la presentación de un libro y ya llevo muchas presentaciones a mis espaldas.

Amigo Jesús, felicidades por tu libro, que compré y me despisté para que me lo firmaras; ya te ‘agarro’ en otra ocasión. Cuando tenga tiempo de leerlo te envío mi crítica.

Y no me puedo olvidar de la Agrupación Folklórica de Higa, genial como siempre su repertorio que hizo todo muy agradable, pero tanto el público como un servidor nos quedamos con ganas de que la noche se alargara un poco más.

Me agradó ver gente de San Juan de la Rambla y eso me viene a demostrar tu sencillez humana, tu amistad para con tu gente y, sobre todo, tu ‘internacionalidad’ que atesoras de amistades de otros pueblos.

Como dijo alguien, el mayor tesoro que una persona puede tener es contar con muchos amigos y yo me considero agraciado de tenerte en mi ‘fortuna’.

Un fuerte abrazo, Pedro Ángel Gómez Barreto”.

Qué más puedo pedir. Estas, y otras, son las sorpresas que te da el disco duro cuando te dedicas a husmear. A perdonar la extensión, que precisó de dos entregas, y que imposibilitó el séptimo resumen semanal de este sábado. El próximo será. Si no vuelvo a sumergirme en el arcón del abuelo. Déjalo, que volvemos a ponernos sementales (¿otra vez?), perdón, sentimentales, en qué estaría yo pensando. Feliz fin de semana.

viernes, 23 de abril de 2021

39. Tal día como hoy (1)

Hoy es el Día del Libro. Y he contado con la inmensa fortuna de presentar alguno de ellos –mis criaturas– en tan señalada fecha. Como ya ando por la edad de riesgo (en tiempos de pandemia, más aún) y me temo que de no haber un golpe de suerte con la Primitiva, varios proyectos queden en el baúl de los recuerdos para siempre jamás. Máxime cuando uno sigue asomándose cada día a eso denominado opinión pública, con lo peligroso que resulta a la hora de pedir perras a los presuntos implicados. No entro en más detalles porque se trata de una efemérides a celebrar y no pretendo convertirla en una sesión lacrimógena, cual programas de la tele canaria de máxima audiencia.

Me apetece reproducir, por lo tanto, unas letras que un servidor manifestó hace hoy once años en el cine de La Perdoma, reconvertido –qué buena remodelación– a la flamante Sala Francisco Álvarez Abrante. Vamos allá:

“No es la primera vez que tengo la oportunidad de verme en un fregado así el día 23 de abril, el Día del Libro. Porque en el año 1993, en la Casa Municipal de la Cultura de Los Realejos, se presentó Jugando a ser maestro. Años después, en 1998, el 3 de octubre, vieron la luz, en una edición casera, doméstica, estos dos chiquillos que hoy ya se visten de largo en una edición revisada, mejorada y ampliada. Por lo pronto cuenta con  otro capítulo, que siguiendo fiel a la letra elle lleva por título De gira por El Castillo.

Para conocer a estos dos personajes, aparte de recomendar, obviamente, la lectura del libro –qué otra cosa podría pedir yo– les remito, si les place, al poemilla, en cuartetas, del mismo título, es decir, Pepillo y Juanillo, y que inserté en el libro Entropía, página 95, y que presentó hace cuatro años (20 de abril de 2006), Margarita Rodríguez Espinosa, también en la Casa de la Cultura realejera. [Lo añado al final como anexo al presente]. Edificio donde el amigo Rayco, por cierto, realiza una importante labor que glosé en un artículo periodístico hace unos años y por el que conseguí algún rapapolvo de otros empleados del ayuntamientos –celosos, tal vez– pero que me conmovió cuando Dulce, su madre, me confesó cómo le caían las lágrimas cada vez que lo leía. Debe ser que los viejos nos ponemos sentimentales. Lo digo por mí. [Ahora hubiese escrito sementales, parodiando a un amigo; perdomero, por más señas]

¿Por qué un realejero presenta este libro en La Perdoma, en La Villa? Los logos que se hallan en la contraportada y en la invitación lo explican perfectamente. Pudo haber sido en Los Realejos, porque Savasa es una empresa del pueblo; porque Cándido, de Producciones OYE, no solo es realejero sino, además, de la zona donde corrieron por las plataneras Pepillo y Juanillo; y porque Antonio de la Cruz, en representación de Agriten, sabe, y mucho, de esa zona de La Gorvorana. Pero Francisco Linares, cuyo ayuntamiento ha colaborado siempre que se lo he solicitado continuamente, me señaló que la presentación donde yo quisiera. Y yo he querido que fuera aquí. Así se lo manifesté desde un principio a Ediciones Idea. Porque uno, por mil andanzas anteriores, es también medio perdomero. Tanto es así que muchos de los aquí presentes fueron testigos del ‘cachimbazo’ que me dieron el día seis del pasado mes de marzo. Aquí mismo, en este escenario.

Dije aquel 3 de octubre de 1998, cuando estos chicos vieron la luz: Me declaro gratamente sorprendido, altamente satisfecho y medianamente acongojado (no de entristecer, sino de preocupar). Y, asimismo, expresaba: Ha sido, debo decirlo, una edición atípica. En la que los únicos ejemplares puestos a la venta son los que ustedes han visto a la entrada de este salón de actos. Pero ello no me preocupa, al contrario, puede, quizás, servir de acicate para futuras empresas. Eso decía. Y aquí estamos otra vez. ¿Fue una premonición? Puede.

A la hora de los agradecimientos, destacaré algunas casualidades. Pero permítanme que comience este capítulo por los que hoy se han dado cita en este otrora cine perdomero: familiares, amigos de los diferentes sectores en los que uno ha estado metido en estas primeras seis décadas de existencia (en la docencia, en el estudio, en la política, en el folclore, en festejos y movimientos asociativos, en el deporte…), exalumnos (hago el inciso para destacar la importancia de estar jubilado), y el etcétera consabido, en el que cabe incluso aquellos que me transmitieron las razones de su ausencia.

A los patrocinadores, a los que aportaron los euros y apostaron por la cultura, a la par que las más sentidas gracias, el consejo de que nunca las mañas pierdan. Savasa se sumó otra vez a esta aventura. Y para que Jorge me dijera que sí a la petición, no hizo falta ni dos minutos. Y arriba me valió de intermediario ante Agriten. Es decir, dos pájaros de un solo tiro. Para Antonio de la Cruz, igualmente, mi más franco reconocimiento. Con Cándido, tres cuartos de lo mismo. Muchacho, en vez de regalar un disco, regala un libro, dije yo. Dalo por hecho, dijo él. Y ya está, sin más. Y arriba lo comprometo para que sea el que presente a las criaturas en sociedad. No hay problema, fue su respuesta. Por último, a Francisco, mi doble gratitud por su colaboración, de una parte, y de otra, por facilitar el uso de esta sala para el acto que nos concita. Gracias a todos por hacerlo posible.

A los ilustradores, Leocadio Gómez, de las que se hallan en cada uno de los capítulos, y a Marianella Aguirre, artífice de la portada, mi afecto más sincero.

Un especial recuerdo al prologuista de estos relatos, Adrián Alemán, que nos dejó el 21 de noviembre de 2008, y que supo retratar su ambiente rural-urbano lagunero haciendo una extrapolación con las peripecias de Pepillo y Juanillo, para hacerse eco del cambio radical de la sociedad a partir de la década de los setenta del pasado siglo.

Acabo con la Agrupación Folclórica de Higa, a cuya directiva impliqué cuando se prestaron sus componentes a concederme la Cachimba de Plata y yo me empeñé en comprometerlos para que ahora ustedes se olvidaran de los rollos que les hemos lanzado con unas perras de buena música. De la tierra. De esa en la que Pepillo y Juanillo eran unos especialistas.

Si algo se me quedó en el tintero, repróchenmelo después de bajar de aquí. Y finalizo, señoras, señores, amigos todos, con la reiteración de mis más expresivas gracias. Espero verlos muy pronto, si Ediciones Idea no indica lo contrario, con un Potajito de cuentos. Hasta la próxima”.

Sala Francisco Álvarez Abrante (La Perdoma), 23 de abril de 2010.

(finalizamos mañana)