miércoles, 13 de octubre de 2021

151. Cambios e intercambios (3)

Otras cabeceras llevaban a cabo un tratamiento diferente y se centraban no tanto en cómo se desarrollaban las luchadas, sino en poner sobre el tapete las circunstancias que rodeaban tales acontecimientos.

Cara-Dura, 28 de julio de 1917, página 2:

“Sobre las luchas. No hay derecho.

Muchas veces hemos querido hablar de tan hermoso deporte canario, que hoy constituye el atractivo popular, pero por temor a que nos tachen de detractores no lo hemos hecho.

Nos referimos al público pagano que siempre, las más de las veces, sale perjudicado por motivos que todos conocen.

El público no tiene culpa ninguna a que varíen programas, alteren precios exhorbitantes y mucho menos lo ocurrido el miércoles último, cuando estaba anunciada la partida entre gente de Las Palmas y luchadores del Fomento, sustituyendo a esta sociedad por luchadores de La Laguna, cuando se esperaba ver realizado un torneo precioso.

El público, repetimos, no tiene culpa de las desavenencias y pugilatos que surgen a última hora, contrariedades que deben salvarse para bien de los aficionados y evitar toda censura que tiende a recriminar el deporte de moda.

Aplaudimos a los luchadores de ambas localidades por las brillantes luchas que ejecutan con soltura y facilidad, pero protestamos de que al público no se le considere como tal, evitando toda mala nota que se suscita con variaciones de programa que la opinión pública no mira bien.

¿Estamos?”

Hubo, asimismo, un enfrentamiento entre los luchadores grancanarios con la plantilla de Tegueste. De la que, igualmente, se reseña la crónica pertinente.

La Prensa, 28 de julio de 1917, página2:

“En el teatro Leal, de la vecina se verificaron ayer las luchas concertadas entre el partido de Las Palmas y el de Tegueste.

La concurrencia fue bastante numerosa.

Salió a la palestra en primer término, el joven Andrés Hernández, de Tegueste, derribando a Pedro Curbelo y José Mederos, de Las Palmas.

Le vence Antonio Rodríguez, el famoso Pollo de Jinámar, que empata después con Agustín Darias y se retira.

Francisco Melián Rivero hace tres luchas notables, venciendo a Marrero, Tavío y Patamocho.

El afortunado campeón se retira vincitor.

El temible y temido José Sosa, de Las Palmas, derriba a Marcelino Dorta y cae con Severiano Jiménez.

A éste lo elimina Juan Pino, contendiendo después con el joven lndalecio sin resultado positivo para ninguno.

Marcelino Hernández vence a José Beatriz y Juan Ojeda, y sucumbe con Mandarria.

Sale Julián Hernández y elimina a Mandarria, que está hecho ídem; contiende luego con Laureano Sosa y tras una lucha de esas que forman época, logra derribar a Laureano (clamorosa ovación).

A Julián le vence Manuel Sosa. Cae también Pancho Hernández, que había salido a vengar al sobrino y desaparece Sosa con Agustín Gómez, a quien le callábamos el secreto.

Dos o tres luchas más de poco interés y termina la jornada el maestro Rivero, que vence al Pollo de Jinámar, quedándose con el terrero.

En resumen, los chicos de Tegueste, que no quieren ser menos que los de Fomento y la Laguna, dan en tierra con los 15 atletas canarios.

De los maestros sucumbieron 9.

Enhorabuena a los bravos y beneméritos teguesteros.

Eso es pegar con alma, que decimos en el argot”.

El Progreso, 28 de julio de 1917, página 2:

“Mañana se verificará en la plaza de toros, el último encuentro entre los atletas canarios y los luchadores de La Laguna, después del cual lucharán los canarios unos con otros, agarrando mano arriba, con objeto de que el público conozca esta forma de lucha.

Habrá también un interesante desafío entre Laureano Sosa y el tinerfeño Leonardo Morales (el Zurdo), a cinco luchas, agarrando cada uno a su mano.

No es cierta la especie propalada de que mañana a la noche habrá luchas en el Parque Recreativo, entre canarios y luchadores de esta capital.

Los luchadores que han de medir sus fuerzas son los siguientes:

De Canaria: Manuel Sosa, Laureano Sosa, José Sosa, Miguel Cabrera (Mandarria), Manuel Marrero, Francisco Marrero, Juan Pino (Herrero), Antonio Rodríguez, José Beatriz, Pedro Curbelo, Juan Ojeda (Juanero), Sebastián Tavío, José Mederos, José García (Palurdo), Felipe Monzón (Patamocho) y Ulpiano Rodríguez.

De La Laguna: Andrés Rosas, Santiago Cruz, Ángel Alvarez (Angelito), Julián Hernández (el de Hipólito), Juan Padrón (el Herreño), Alvaro Canino (Alvarote), Pedro González, Juan Alvarez, Gregorio Correa, José Alvarez (el Moreno), Hilario Alonso, Victoriano Rodríguez (el Merlo), José Alvarez González, Tomás Rodríguez, Felipe González, Alfonso Simó (el Valenciano)”.

(finalizamos mañana)

martes, 12 de octubre de 2021

150. Cambios e intercambios (2)

No se recataba lo más mínimo el autor de la siguiente rúbrica en cargar tintas contra ‘los tontos y engreídos luchadores del Fomento’. Leamos.

El Imparcial, 26 de julio de 1917, página 2:

“El partido que ayer se jugó entre los diez y seis luchadores de Gran Canaria y otros 16 de la Laguna, variándose, a última hora, el programa anunciado, porque el engreimiento del triunfo del domingo pasado ha puesto tontos a los luchadores del Fomento, de esta capital, como si ellos fueran los únicos e insustituibles luchadores, fué tan interesante como el anterior, y proporcionó una excelente tarde a los luchadores de la Laguna quienes vencieron a sus contrarios de Gran Canaria con seis luchas de ventaja.

Comenzó el partido agarrando José Beatriz, de Gran Canaria, con Manuel Cristo, de la Laguna, quien fué vencido, hasta que su compañero Tomás Rodríguez se deshizo de su contrincante.

Juan Pino, después de acabar con Tomás Rodríguez cayó a los pies de Hilario Alonso, quién asimismo, venció a José Mederos y a Felipe Monzón, que fué quitado del terrero por José Sosa.

José Alvarez, además, terminó con Sebastián Tavío y Juan Ojeda, hasta que el formidable luchador canario Laureano Sosa, venció a su contrario lagunero y dio la misma cuenta de Felipe González y Alvaro Canino (a) AIvarote, compañeros del José Alvarez.

Traban lucha Manuel Marrero y Victoriano Rodríguez (a) Merlo, quien, como sus compañeros Gregorio Correa y Juan Padrón, fué vencido por Manuel Marrero.

(A estas alturas, si la lucha no se nivela, la derrota de los laguneros era casi segura).

Vencido Francisco Marrero por Santiago Cruz, y éste, así como Alfonso Simón, por José García, salta al terrero, como un relámpago, el luchador artista, el inimitable Ángel Alvarez (a) Angelito quien, magistralmente, dio buena cuenta de sus poderosos adversarios José García, Pedro Curbelo y Antonio Rodríguez.

Otro maestro lagunero, Andrés Rosas, agarra con el atleta Laureano Sosa, de Gran Canaria, y tanto éste como Manuel Sosa y el maestro de los maestros, Miguel Cabrera (a) Mandarria, son vencidos por Rosas.

Y acaba este notable partido de luchas, que habrá hecho comprender a los luchadores del Fomento, de esta capital que la formalidad en los tratos es lo primero y principal, con una lucha entre un muchacho a quien conocimos por el hermano del purero y Julián Hernández; quien lo venció.

Nos dicen que, mañana viernes, habrá luchas en la vecina ciudad, y el domingo próximo, en esta capital”.

Y siguieron las críticas, pero ahora por otro hecho. Veámoslo.

Diario de Tenerife, 27 de julio de 1917, página 2:

“Hecho escandaloso

Señor Gobernador civil, señor Alcalde, señores jefes de policía, esto no puede tolerarse, esto es un hecho escandaloso.

Antes de ayer, en la Plaza de Toros, tuvimos ocasión de observar una vez más que nuestra policía solo actúa cuando tiene por conveniente y que olvida con frecuencia que raya en permanente el cumplimiento de los servicios que les está encomendados.

Poco después de comenzadas las luchas del miércoles, llegó un tranvía a los Cuatro Caminos que conducía numerosas personas que iban a presenciar aquellas.

¿Y qué creerán los lectores que les ocurrió? Pues que entraron de milagro, después de haber sufrido empellones y atropellos de una horda de gente salvaje. La puerta de la Plaza permanecía cerrada; frente a ésta más de 20 individuos que no tenían localidades se apiñaban solicitando la benevolencia del portero para introducirse, y mientras tanto los espectadores con sus localidades en la mano y el espectáculo empezaba sin poder entrar.

Al fin, y gracias a un cabo de la guardia municipal que también se dirigía a la Plaza de Toros, pudieron todas aquellas personas disfrutar del derecho que les asistía en virtud de la una veinticinco que habían pagado.

Penetramos en nuestro circo taurino protestando de este escándalo, y nuestra indignación llegó a sus límites cuando nos encontramos que de la abigarrada multitud que llenaba la plaza, se destacaban un sin número de guardias, que tuvimos la paciencia de contar.

Guardia municipal: Un inspector, 3 cabos, 2 guardias distinguidos y once no menos distinguidos. Total 17.

Guardia de seguridad: El jefe del cuerpo, un cabo y 6 números. Total 7.

Vigilancia: Un jefe del cuerpo y 3 vigilantes (amén de los que debido a su indumentaria de paisano no descubrimos). Total 4.

En resumen 28 individuos de la flamante policía que presenciaban nuestro típico deporte, sin que les importase un bledo, que fuera ocurriese lo que ocurría.

¿Acaso ellos van a cumplir un servicio o a presenciar un espectáculo gratis, apoyados en su investidura de autoridad?

¡Pues no faltaba más! ¡El que no pueda entrar y lo atropellen que se fastidie!

Señores gobernador y alcalde: esos 28 buenos señores que van a las luchas, que cumplan sus servicios dentro y  fuera de la Plaza; así se evitaría lo que ha motivado estas líneas y el que unos chicos estén lanzando piedras al interior del circo”.

(continuamos mañana)

lunes, 11 de octubre de 2021

149. Cambios e intercambios (1)

El intercambio con los luchadores de Gran Canaria siguió dando pie a un desarrollo informativo inusitado. Con el añadido de que una permuta habida por parte de  la empresa organizadora de uno de los encuentros, al poner en escena al equipo lagunero en lugar de los previstos de la Sociedad Fomento, de Santa Cruz, añade nuevo ingrediente y provoca la reacción de los periódicos, alguno de los cuales no se recata en criticar abiertamente tal circunstancia. Pero opinen ustedes, si a bien lo estiman, tras la lectura de las transcripciones literales de lo publicado al respecto.

La Prensa, 26 de julio de 1917, página 2:

“La Laguna vence a Las Palmas por 16 contra 11.

Por dificultades surgidas a última hora, hubo que modificar el programa de las luchas de ayer, tomando parte en ellas el equipo de La Laguna en vez del Fomento de esta capital, que era el que debía contender con el de Las Palmas.

Esta modificación, hecha a última hora, cuando ya habían circulado los programas, revela una gran informalidad de quien quiera que haya motivado la falta de cumplimiento a lo anunciado. Para otra vez conviene que se eviten estos incidentes que terminarán por entibiar el entusiasmo del público.

No obstante lo ocurrido, el espectáculo llevó bastante público a la Plaza de toros, y las luchas no desmerecieron de las celebradas el domingo. Con decir ésto, queda hecho su mayor elogio.

El partido de La Laguna obtuvo un triunfo extraordinario sobre el de Las Palmas.

Distinguiéronse entre los luchadores laguneros, Hilario Alonso, José Alvarez, Angelito, Andrés Rosas y Julián Hernández, que derribaron a los principales atletas de Gran Canaria, y de sus contrincantes Laureano Sosa, que nos demostró ser un consumado maestro, Manuel Marrero, José García, Antonio Rodríguez y José Sosa.

Hubo lances de gran sensación, sobresaliendo Angelito, que hizo estraordinarias proezas de valentía y de arte, y Andrés Rosas, que puso el pabellón lagunero a gran altura.

¡Bien por los campeones de la vieja Agüere!

El público, entusiasmado, recompensó a Angelito y Rosas con grandes ovaciones.

Para mañana, festividad de San Cristóbal, se anuncia otra interesante lucha que se verificará en La Laguna, entre el partido de Las Palmas y el de Tegueste, y el domingo próximo despedida de los luchadores canarios en la Plaza de toros”.

Diario de Tenerife, 26 de julio de 1917, página 2:

“Aunque no eran los luchadores del Fomento los que iban a contender con los de Gran Canaria, sino los de La Laguna, por dificultades surgidas a última hora y según dice la empresa por causas agenas a su voluntad las luchas celebradas ayer tarde en la Plaza de Toros, en nada desmerecieron a las verificadas el último domingo.

[Aclaro que esta entradilla del citado diario viene a poner de manifiesto todo lo contrario de lo que realmente ocurrió]

Los notables luchadores Angelito y Andrés Rosas, dejaron bien sentado el pabellón lagunero, siendo los héroes de la tarde y debiéndose a ellos el señalado triunfo que ayer obtuvieron los luchadores laguneros sobre los canarios.

La lucha se desarrolló en sus comienzos algo aburrida y pesada; pero al final despertaron gran interés las proezas de Angelito, Andrés Rosas, Hilario Alonso y Julián Hernández que dieron en tierra con lo más florido del equipo contrario.

Dieciséis luchas se apuntaron a su favor los laguneros y once los canarios. El triunfo, pues, ha sido completo.

El domingo próximo se despedirán los luchadores canarios con otro interesante encuentro.

¿Lucharán los del Fomento?”.

Gaceta de Tenerife, 26 de julio de 1917, página 1:

“Conforme en nuestro número de ayer avisamos fué el partido de La Laguna y no el Fomento el que luchó ayer tarde con el partido de Gran Canaria.

Ganó La Laguna por 5 luchas de ventaja.

Hubo poca variedad en los encuentros pero la lucha en general estuvo buena.

Hilario Alonso, José Alvarez González, Angelito, Andrés Rosas y Julián Hernández se encargaron de dejar el pabellón lagunero muy bien puesto.

Cada uno de los citados (menos Julián Hernández que ganó las dos últimas luchas) venció a tres adversarios, siendo las mejores las siguientes:

La de Hilario Alonso contra Felipe Monzón.

Las de José Alvarez González contra Juan Ojeda y José Sosa.

La de Angelito contra Antonio Rodríguez.

La de Andrés Rosas contra Laureano Sosa.

Tuvimos ocasión de ver el encuentro entre los maestros Andrés Rosas y Mandarria saliendo vencedor Andrés Rosas.

Se distinguieron de la gente de Gran Canaria los luchadores Laureano Sosa y Manuel Marrero.

El público comentaba con desagrado la inoportunidad de las discrepancias entre la Empresa y la sociedad del Fomento que han impedido se repita el encuentro con los luchadores de Santa Cruz.

Nuestra enhorabuena a los luchadores de ambos partidos, particularmente al de La Laguna que tuvo la gloria de quedar triunfante”.

(continuamos mañana)

sábado, 9 de octubre de 2021

148. Tenerife versus Gran Canaria (y 5)

13. Gran Canaria.  Juan A. Jorge es vencido por Juan Sosa.

14. Santa Cruz. Una cadera rápida y limpia de Rafael Déniz y queda derrotado el simpático luchador canario.

15. Gran Canaria.  Agarran Déniz y Manuel Sosa; emplea Déniz la cadera, pero es arrastrado en la caída por Sosa y junto con éste pone la rodilla en tierra. Se discute la lucha. El público, es admirador de Déniz, pero atiende más a la justicia en este caso y pide, coincidiendo con el parecer del jurado, que se repita el encuentro.

Este nos proporcionó una lucha soberbia de las que dejan recuerdo: una palmada con un desvío magistral de Manuel Sosa deja a este como un maestro y a Déniz en tierra.

16. Gran Canaria. Manuel Sosa y José Martín (Sopo). Cayó José Martín, pero ¿cómo cayó? como lo hace siempre: después de dejar señalada su maestría con un mosaico de luchas hilvanadas todas, sin necesidad de volver a la posición primitiva.

17. 18 y 19. Santa Cruz. La aparición de Leonardo se recibe con aplausos y... sobresalto. Leonardo Morales, ha estado distanciado del Fomento un poco de tiempo, por culpa de los que le aconsejan mal y le aplauden lo que no debe aplaudirse.

Leonardo Morales para ser admirado y aplaudido por todos, le basta presentarse como lo que es: un luchador. Son pocos los que tienen sus condiciones y menos los que le aventajan en poder y seguridad; no tiene, por lo mismo, necesidad de recurrir a habilidades de mal gusto.

Ejemplo al canto:

Venció ayer a Manuel Sosa por el discutido sistema de agarrar inmediatamente la corva al sonar la voz de aviso, ¿quién puede asegurar, dada la rapidez de la ejecución, de que las manos no fueron a agarrar la corva antes del aviso del juez?

Será o no será legal; lo que se puede asegurar es que tal lucha es desagradable, de poco efecto y causa de disgustos.

Volvieron a agarrar Manuel Sosa y Morales, y ganó éste con su toque para atrás. Muy bien.

Vence después Leonardo a Aureliano Sosa con un cango por dentro. Magnífico.

Y por último en el encuentro con el formidable Felipe Monzón, lucha de dos hombres listos y poderosos, repite Leonardo su toque para atrás y queda vencedor en medio de grandes aplausos.

Leonardo Morales para recibir aplausos y dinero y tener las simpatías todas debe procurar no hacer caso de los que aconsejan mal y presentarse, repetimos, como lo que es: un luchador.

20, 21 y 22. Santa Cruz. Todavía nos quedaba algo que saborear.

Francisco González, conocido por el de las gaseosas, un luchador maestro, noble y limpio y originalísimo en sus trabajos, empieza a resarcirse de las tardes desgraciadas que su mal sino le ha deparado.

El domingo venció a tres contrincantes: Sebastián Tavío, J. García y Pedro Curbelo.

Su magnífica colocación como contrista, en las dos primeras luchas fueron la admiración del público.

23. Gran Canaria. Miguel Cabrera (Mandarria) vence a Francisco González.

24. Santa Cruz. Cae Mandarria bajo el poder de Eusebio García, después que Mandarria hubo demostrado como se defiende con el arte, el que ha sido uno de los más notables luchadores canarios.

En resumen 15 luchas Santa Cruz contra 9 de Gran Canaria.

El Fomento puede estar satisfecho hasta hoy; no sabemos si mañana podrá decir lo mismo; la gente de Canaria con un poco de acierto, puede dar un disgusto.

El público, numerosísimo, aunque naturalmente se apasionó algunas veces estuvo correcto para todos y aplaudió todo lo bueno; su espontaneidad al pedir nueva lucha entre Manuel Sosa y Déniz, prueba su recta intensión.

Acató las decisiones del Jurado que siendo competente, debe mostrarse más resuelto.

Y terminamos haciéndonos también eco de lo que ayer decía un diario local: Que se eviten las pequeñeces que se suscitan en el terrero con motivo de los pantalones, etc. y todas las demás que suponen falta de atención para el público serio.

Y mañana ¿habrá desafíos?”.

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Se destacó este último reseñado (Diario de Tenerife) por sus amplios y prolijos comentarios. Y a las decenas de entradas en este blog, relacionadas con el asunto que nos ha venido concitando, me remito.

Pero no se vayan todavía. Algo resta aún de este año de 1917. Seguiremos. Hasta el lunes.

viernes, 8 de octubre de 2021

147. Tenerife versus Gran Canaria (4)

Gaceta de Tenerife, 24 de julio de 1917, página 1:

“Los tres hermanos Sosa admiten desafíos con tres luchadores del Fomento

Ayer por la mañana se acercaron a esta redacción los luchadores canarios Manuel, Laureano y José Sosa para manifestarnos que ellos estaban dispuestos a acceder al requerimiento del redactor deportivo de GACETA DE TENERIFE, aceptando desafíos con los luchadores de esta Isla que estuvieran dispuestos a medir sus fuerzas en encuentros de cinco luchas y agarrando cada uno a su mano”.

Y la prometida reseña de Diario de Tenerife, 24 de julio, de 1917, página 2:

“Fué la lucha del Domingo un encuentro muy interesante, una sorpresa y un triunfo para la sociedad Fomento de luchadores, de esta Capital.

Los éxitos que durante una temporada de casi un año ha tenido esta sociedad le ha proporcionado un cartel muy brillante, y el partido de Santa Cruz al pisar el terrero inspira la confianza de la gente acostumbrada a saborear el triunfo.

Lo del Domingo era, sin embargo, una osadía; la gente del Fomento está, decían muchos, algo engreída; todas las glorias, todos los aplausos y entusiasmos van a quedar oscurecidos por el tremendo ridículo.

Los que así opinaban hacían apuestas ventajosísimas que tímidamente los admiradores del Fomento... no aceptaban.

Lo que traía Mandarria, luchador viejo conocedor como pocos del paño, era de lo mejorcito que la fama pondera en la isla hermana.

¿Por qué no se había hecho una combinación con los buenos luchadores de La Laguna y pedido á Emilio Rivero cuatro ó cinco de los famosos é indiscutibles maestros de su partido?

Con estas impresiones y con un calor que ponía a prueba el entusiasmo, comienza al espectáculo:

1. Santa Cruz. Manuel Mora (Indio) sale a recordarnos su hermosísima faena del domingo anterior con la gente de Tegueste, y después de una defensa preciosa, vence a Juan Pino aprovechando el momento en que éste intenta una gachadilla.

2. Gran Canaria. Una magnífica levantada de Manuel Marrero, que se resiste a toda defensa, da en tierra con el simpático luchador Manuel Mora.

3. Santa Cruz. Ignacio González, un muchacho de los nuevos agarra con el poderoso Manuel Marrero y le vence con un oportunísimo cango al ser encaderado.

4. Gran Canaria. Cae Ignacio por medio de un garabato de Francisco Marrero.

5. Santa Cruz. Ganada por Santiago Cedrés contra Francisco Marrero.

6. Gran Canaria. Queda restablecido el equilibrio, por lucha ganada, con una burra por fuera, por José Mederos.

7. Santa Cruz. Nuestro famoso Mariano Cabrera juega con su adversario quedando trabado un peligroso cango que Mariano sortea maravillosamente consiguiendo la victoria.

8. Gran Canaria. Preséntase un magnífico tipo de luchador, Antonio Rodríguez. Vemos un bonito juego de caderas y cae Mariano.

9. Gran Canaria. Sustituye a Cabrera el notable Manuel García; levanta Antonio Rodríguez por su adversario sin dar tiempo a que García ejecute su característico juego de defensa de muslo.

10. 11 y 12. Santa Cruz. Hasta aquí la lucha ha sido movida, interesante, pero sin que se presentaran encuentros emocionantes. Estos nos lo proporcionó Juan A. Jorge, con unas burras que hubieran causado escalofríos de entusiasmo al mismísimo Guardia Brito, autor de tantas y tan buenas en la misma Plaza.

Venció Juan A. Jorge, con la misma lucha a tres adversarios fuertes: a Antonio Rodríguez, a Juan Ojeda y a José Beatriz.

La segunda, particularmente, fué de una gran sensación. Juan Ojeda un hombre corpulento pero admirablemente proporcionado intenta levantar a Jorge y queda trabado el famoso garabato, que dejan paralizados a los dos atletas en una trabazón inexplicable y curiosa. Pasan los segundos y el público aplaude el grupo escultórico, que forman los luchadores; el señor Sicilia impresiona una placa.

Aquellos hombres, como en la lucha que admirablemente describe Shenkiervicz entre Ursus y la fiera en el anfiteatro de Roma, parece que han echado raíces en la tierra.

Por fin Juan A. Jorge intenta los últimos esfuerzos y lentamente el cuerpo de Ojeda obedece a la presión prodigiosa del luchador tinerfeño hasta caer en tierra abrazado a su adversario.

(finalizamos mañana)

jueves, 7 de octubre de 2021

146. Tenerife versus Gran Canaria (3)

El Imparcial, 23 de julio de 1917, páginas 2 y 3:

“Las verificadas ayer en la plaza de toros entre los mejores y más afamados luchadores de la isla de Gran Canaria y la plana mayor de los de la Sociedad Fomento de luchas canarias, de esta capital, revistieron el interés y la emoción que se esperaba, pues hay que convenir en que los quince luchadores de la vecina isla, fueron escogidos de entre los que allí se distinguen por su poder, habilidad y maestría en el sport regional.

El triunfo triunfo tanto más valioso cuanto que la calidad de los contrincantes era de sumo cuidado fué para los luchadores de esta Capital, que vencieron con nueve hombres a los quince de Gran Canaria, obteniendo, por consiguiente, una ventaja de seis luchas.

He aquí los detalles más interesantes de este sensacional partido.

Abrieron campo don Juan Pino, de Gran Canaria, y don Manuel Mora, (a) Indio, de esta capital y por este mismo orden de naturaleza los iremos nombrando, el que, por mano a la corva venció a su contrario, quien a su vez, fué derrotado por don Manuel Marrero, que tras una formidable levantada dió en tierra con su contrario.

El luchador de Gran Canaria cayó por un cango que le propinó don Ignacio González, y éste midió el suelo por otro cango para atrás que le recetó don Francisco Marrero.

D. Santiago Cedrés que salió por caída de su compañero, venció a don Francisco Marrero, quien al echarle un cango dio en tierra por una hábil virada del luchador de esta capital, quien no pudo resistir la lucha de don José Mederos y perdió el terrero.

D. Mariano Cabrera pudo deshacerse de su contrario por un cango, pero éste fué vencido por una cadera de don Antonio Rodríguez, quien también, y por una levantada, venció a don Manuel García (a) Chiflado.

D. Juan Jorge dió en tierra con don Antonio Rodríguez por una burra y por otra burra, y después de grandes esfuerzos, venció, asimismo a don Juan Ojeda y a don José Beatriz, hasta que don José Sosa vengó a sus compañeros tumbando por una cadera a don Juan Jorge, pero don Rafael Déniz, por otra cadera de las suyas, de esas caderas maestras, venció a su contrincante, pero don Manuel Sosa, por una palmada para atrás dio buena cuenta del luchador tinerfeño, venciendo, además, por una cadera, al maestro don José Martín (a) Sopo, quien fué vengado por don Leonardo Morales (a) Zurdo, quien se deshizo de su contrario por una palmada para atrás, cayendo, además, a los pies del Zurdo, don Laureano Sosa, por un garabato, y don Felipe Monzón, por un traspiés.

D. Sebastián Tavío, de Gran Canaria, fué vencido por don Francisco González, de esta capital, quien, por un traspiés se deshizo, también, de don José García, y por una palmada para atrás, de don Pedro Curbelo, hasta que el maestro de los maestros, el célebre don Miguel Cabrera (a) Mandarria, vengó a sus compañeros tirando a don Francisco González, por una levantada.

Mandarria fué vencido por don Eusebio García, terminando con este desafío el partido que ayer se jugaba.

El miércoles próximo, día veinte y cinco y festividad del Apóstol Santiago, volverán a disputarse el triunfo los mismos luchadores que ayer nos proporcionaron una buena tarde de luchas”.

El Progreso, 23 de julio de 1917, página 2:

“Muy concurridas se vieron las luchas canarias que ayer tarde se celebraron en la plaza de toros entre los partidos del Fomento, de esta capital, y de Las Palmas. El entusiasmo que despertaron fué grandísimo, venciendo el partido de esta capital por 15 luchas contra 9.

Dan principio al espectáculo Juan Pino, de Canaria y Manuel Mora, del Fomento que vence. A vengar a su compañero sale Manuel Marrero, que tira al Indio. Saca la cara por éste Ignacio González, que da con los huesos de su rival en el suelo. Francisco Marrero vence a Ignacio, y Santiago Cedrés a Francisco. A entendérselas con Cedrés sale Antonio Rodríguez, venciendo al fomentista, Mariano Cabrera, se las entiende con Antonio, derribándolo. A vengarle sale Alejo Rodríguez, que tira a Mariano y a Manuel García, cayendo a manos de Juan A. Jorge, que también barre del terrero a Juan Ojeda y José Beatriz.

Sale José Sosa a vengar a sus compañeros caídos que tira a Jorge, cayendo luego a manos de Rafael Déniz, que en la lucha siguiente es tirado por Manuel Sosa, que también limpia al Sopo, pero luego él y Laureano Sosa y Felipe Monzón son vencidos por Leonardo Morales, que se retira.

Salen luego Francisco González y Sebastián Tavío, que cae a manos de su contrario, que también vence a José García y Pedro Curbelo, siendo derribado por Miguel Cabrera, siendo derribado éste por Eusebio García.

Y hasta otro día”.

(continuamos mañana)

miércoles, 6 de octubre de 2021

145. Tenerife versus Gran Canaria (2)

Y una vez celebrado el encuentro, las crónicas de rigor:

La Prensa, 23 de julio de 1917, página 2:

“Un gran triunfo de los de Tenerife

Con numerosa concurrencia, a pesar de la sofocante temperatura, verificóse ayer el primer encuentro entre los luchadores de la vecina isla de Canaria y los del Fomento de esta capital.

El interés que había entre los aficionados se vio correspondido con creces.

Las luchas superaron en emoción y arte a todas las celebradas hasta hoy en nuestro circo.

El juicio del público fué unánime: la mejor lucha de la temporada. Lo ha sido, sobre todo, por la buena organización, por la rapidez de las faenas y por el brillante plantel de luchadores que presentaron los dos partidos.

Estos demostraron un poder casi equilibrado y contendieron con unos bríos tales, que no hubo ni un sólo momento de languidez ni de cansancio. Esto, la movilidad del espectáculo, unido a la nobleza y bizarría de los contendientes, fue la nota sobresaliente de esta lucha que debe servir de pauta para las sucesivas y de estímulo para corregir los defectos de los que adolece nuestro sport regional por inveterada tolerancia del público con las tacañerías de algunas empresas.

La de ahora merece elogios por la variedad que ha dado el espectáculo y por el selecto personal que nos ha presentado.

El público, en efecto, tuvo ayer ocasión de ver un desfile de excelentes luchadores todos con facultades, maestría, y deseos de luchar, que era lo importante.

Carecemos de espacios para reseñar cada una de las lucidas faenas de ayer, por lo que hemos de limitarnos a consignar el resultado, en extremo satisfactorio para el partido santacrucero, que venció al de Las Palmas eliminando del ruedo a los atletas que vinieron a contender con los muchachos del Fomento. ¡Bravo por los compatriotas!

Distinguiéronse de Las Palmas Antonio Rodríguez, José, Manuel y Laureano Sosa y Miguel Cabrera, y de Tenerife Ignacio González, Cedrés Jorge (que hizo tres luchas monumentales), Déniz, Francisco González, Eusebio García, Pepe Martín y Leonardo Morales (Zurdo). Este derribó a los hermanos Sosa en reñidísimas contiendas, que produjeron verdadero entusiasmo en el público.

En resumen; cayeron de Tenerife 9 y de Canaria, 15. El público, comedido en sus manifestaciones y los jueces de campo, justos y acertados en sus fallos.

Ahora, hasta el día de Santiago”.

Gaceta de Tenerife, 23 de julio de 1917, página 1:

“Fué un buen encuentro el celebrado ayer en la Plaza de Toros entre los luchadores canarios y los del Fomento.

En general augurábase un desastre para la gente del Fomento, pero no fué así. Quedó vencedor el Fomento por 6 luchas de ventaja.

Cayeron 9 hombres del Fomento y los 15 luchadores canarios. Son éstos, casi todos, individuos fuertes, muy hábiles algunos de ellos revelándose otros como maestros.

No les acompañó la suerte, ni son tampoco niños que caen fácilmente en el terrero los siguientes atletas de Santa Cruz que fueron los que ayer pisaron el terrero:

Manuel Mora, Ignacio González, Santiago Cedrés, Mariano Cabrera, Juan A. Jorge, Rafael Déniz, Leonardo Morales, José Martín, Francisco González y Eusebio García.

Todos trabajaron muy bien, siendo los de uno y otro partido dignos adversarios.

Se distinguieron mucho Juan A. Jorge con sus tres luchas por burra, de una grandísima emoción; Leonardo Morales formidable en los tres encuentros que ganó; y Francisco González indiscutible maestro poseedor de un arte de lo más limpio y elegante; también logró ganar González tres luchas ayer tarde.

De la gente canaria fueron aplaudidos Antonio Rodríguez y Manuel Sosa.

Público, bastante numeroso.

Sería de desear que desaparecieran todas las pequeñeces que se suscitan sobre el terrero entre los luchadores a causa de la falta de condiciones de los pantalones etc., así como otras pequeñeces que quitan seriedad al espectáculo y suponen falta de atención para el público serio.

Y para terminar ¿no podría la empresa combinar aunque fueron dos desafíos?”.

Diario de Tenerife, 23 de julio de 1917, página 1:

“El encuentro entre los luchadores canarios y los de esta capital, verificado ayer en la Plaza de Toros, llevó un numeroso gentío.

Hacía tiempo que no veíamos luchas de tanto interés y emoción como las de ayer.

Salvo algún que otro incidente promovidos entre el público, consecuencia del apasionamiento, las luchas de ayer se celebraron con una organización, que puede servir de ejemplo para lo sucesivo. El entusiasmo no decayó un solo momento, siguiendo el público con gran interés todas las luchas. Resultaron vencedores los de esta capital.

Mañana publicaremos la reseña de las interesantes luchas de ayer, que no hacemos hoy por falta de espacio”.

(continuamos mañana)

martes, 5 de octubre de 2021

144. Tenerife versus Gran Canaria (1)

Se me cortocircuitan los calificativos para expresar la sorpresa ante la cantidad de informaciones rescatadas de la prensa de la época en torno a una magna luchada, celebrada en la Plaza de Toros de Santa Cruz, el 22 de julio de 1917 (domingo), entre dos selecciones de ambas islas, aunque, a decir verdad, la de Tenerife estuvo compuesta solo por luchadores de la sociedad santacrucera Fomento. Y se pudo leer, antes de su celebración, y dado el potencial del elenco grancanario, que se pudieron reforzar con varios de La Laguna o de Tegueste. Luego se demostró que no fue necesario. Va el detalle de nuestras pesquisas.

El Imparcial, 20 de julio de 1917, página 2:

“Por la fama de los quince luchadores, que tanto de Gran Canaria como de esta isla, habrán de tomar parte en las organizadas para los días 22, 25 y 29 del corriente mes, en la plaza de toros de esta capital, los aficionados al sport regional presenciarán partidos interesantes y sensacionales, pues entre los atletas de la isla vecina que han de medir sus fuerzas y arte con los no menos afamados de Tenerife, figuran el maestro de los maestros Mandarria y los tres famosos hermanos Sosa; como si dijéramos, la flor y nata de los luchadores de Gran Canaria.

La plana mayor de la Sociedad de esta capital Fomento de luchas canarias, habrá de demostrar seguramente, que es digna contrincante de sus adversarios y que ambos competidores, los de allá y los de aquí, están dispuestos a no dejarse vencer, y a recabar para sí los galardones de la victoria.

Los luchadores agarrarán mano abajo, comenzando el desafío del próximo domingo a las cuatro y media y abriéndose a dos y media las puertas del circo taurino”.

Gaceta de Tenerife, 20 de julio de 1917, página 2:

“El próximo domingo a las 4 y media de la tarde tendrán lugar unas interesantísimas luchas en la Plaza de Toros de esta Capital entre los notables luchadores canarios y los del Fomento de esta Capital que a continuación se expresan:

Luchadores canarios: D. Manuel Sosa, don Laureano Sosa, don José Sosa, don Miguel Cabrera (Mandarria), don Manuel Marrero, don Francisco Marrero, don Alejo Rodríguez, don Isidro Moreno, don Antonio Rodríguez, don Pedro Curbelo, don Juan Ojeda, don Sebastián Tavío, don José Mederos, don José Medina y don Juan Medina.

Luchadores de Tenerife: D. José Martín (Sopo), don Ricardo Campos, don Manuel García, don Celedonio Rodríguez, don Francisco González, don Manuel Mora (Indio), don Rafael Déniz, don Eusebio García, don Mariano Cabrera, don Aureliano Albertos, don Santiago Cedrés, don Juan A. Jorge, don Ricardo González (Ricardito), don Adrián de León y don Ignacio González.

Los precios de entradas en este espectáculo serán los siguientes:

Sillas de terrera, ptas. 2'00; Tendido de sombra, 1'25; Medias entradas para niños y militares sin graduación, 0'65; Entrada de niños al tendido de Sol, 0'26.

En los días 26 y 29 de los corrientes volverán a repetirse las luchas con el partido de Canaria”.

Gaceta de Tenerife, 21 de julio de 1917, página 1:

“Según hemos anunciado, mañana a las cuatro y media de la tarde se verificará en nuestro circo taurino un sensacional encuentro de luchas canarias entre los más afamados atletas de Gran Canaria y los de la sociedad Fomento de esta Capital.

Entre los aficionados de esta Capital, Laguna y otros pueblos de la isla reina enorme ansiedad por presenciar esta interesante luchada.

Según nos dicen, en el encuentro tomará parte luchando en el partido de esta Capital el notable luchador Leonardo Morales (Zurdo)”.

Diario de Tenerife (y también en El Progreso y La Prensa), 21 de julio de 1917, página 2:

“En la Plaza de Toros se celebrará, el domingo próximo, a las 4 y media de la tarde unas interesantísimas luchas, entre notables luchadores canarios; y los más prestigiosos de esta capital.

El programa es el siguiente:

Luchadores canarios: D. Manuel Sosa, don Laureano Sosa, don Miguel Cabrera (Mandarria), don Manuel Marrero, don Francisco Marrero, don Alejo Rodríguez, don Isidro Moreno, D. Pedro Curbelo, D. Juan Ojeda, don Sebastián Tavío, don José Mederos, don José Medina y don Juan Medina.

Luchadores de Tenerife: D. José Martín (Sopo), don Ricardo Campos, don Manuel García, don Celedonio Rodríguez, don Francisco González, D Manuel Mora (Indio), don Rafael Déniz, don Eusebio García, don Mariano Cabrera, don Aureliano Albertos, don Santiago Cedrés, don Juan A. Jorge , don Ricardo González (Ricardito), don Adrián de León y don Ignacio González.

Directores de lucha, don Miguel Cabrera (Mandarria), por Canaria y don José Martín (Sopo) por Tenerife.

Jueces de terrero, don Domingo Padrón por Canaria, y don Luis Delgado por Tenerife.

Habrá un jurado compuesto de tres personas competentes, cuyo fallo en las luchas dudosas deberá ser respetado por los luchadores y por el público, no pudiendo éste intervenir ni discutir dicho fallo.

Notas: Los luchadores no podrán al agarrar, acometerse, sin que los jueces de terrero den la señal para entrar en lucha.

Dado caso de faltar algún luchador de los anunciados por causas justificadas, será sustituido por otro.

Las puertas de la Plaza se abrirán al público a las dos y media de la tarde, para comenzar a las 4 y media el espectáculo.

Precios. Sillas de terrero 2 pts; Tendido de sombra 1'25; medias entradas para niños y militares sin graduación, 0'65. Entrada de niños al tendido del Sol 0´25.

La venta de localidades hasta el domingo a las 2 de la tarde se efectuarán en la panadería de Rumen (Doctor Allart 8) en Santa Cruz y en la droguería de Barreto en La Laguna”.

(continuamos mañana)

lunes, 4 de octubre de 2021

143. Las luchas se propagan

El 16 de julio de 1917 (lunes) se volvía a reiterar en que las luchadas seguían despertando el interés de los aficionados, pero se hacía un llamamiento a los organizadores para que los intervalos entre luchas no excedieran ciertos límites.

Gaceta de Tenerife, página 1:

“Igual que el del Domingo anterior, el encuentro de ayer en la Plaza de Toros estuvo muy interesante.

Lucharon los partidos de Tegueste y Santa Cruz.

Se distinguieron notablemente del Fomento, Manuel Mora (Indio) y Eusebio García (el Herrero).

Manuel Mora tuvo el desquite de sus tardes desgraciadas e hizo varias luchas de las suyas, de las que hace tiempo que no vemos.

Eusebio desplegó toda su fuerza y demostró además que se va convirtiendo en un luchador.

También se distinguieron Aureliano y José Martín (Sopo).

Del partido de Tegueste estuvieron muy bien Agustín Darias, Marcelino Hernández y Emilio Rivero.

Hubo 30 encuentros ganando Santa Cruz 16, Tegueste 13 y 1 quedó en tabla; esta fué la lucha entre Francisco Hernández y Manuel García.

Cada vez encontramos más bonitos los encuentros entre Tegueste y Santa Cruz.

Pero parece que ya se han cansado los organizadores de dar gusto al público y volvemos a los tiempos en que la lucha era un ejercicio de paciencia.

Es necesario que se tenga más cuidado en que las luchadores estén dispuestos, para que no haya intervalos desesperantes.

Y que se cumplan los programas, cuando fuerza mayor no impida su cumplimiento.

Y que la policía no vaya á la plaza como simple expectadora sino como policía.

El público en general se porta admirablemente; aplaude a unos y a otros; pero no falta algún majadero que se propasa y eso la policía debe evitarlo”.

Y de que iba calando la afición por este deporte y, por consiguiente, se extendía su práctica fuera de las lindes del área metropolitana, valgan estas dos notas siguientes, publicadas en la página 2 de El Progreso en la misma fecha precitada:

 “La entusiasta sociedad deportiva Nakens Sporting Club prepara para el próximo domingo una interesante partida de luchas que, de llevarse a efecto, será de lo mejor de la temporada.

Tomarán parte en ella diez de los mejores luchadores de dicha sociedad y diez de los más afamados de Arafo, en contra del Fomento de esta capital, y de no aceptar esta sociedad, se verificará con los partidos de Tegueste y Tejina.

Caso de efectuarse esta luchada, será como decimos, de lo mejor de la temporada, pues conocemos a algunos luchadores araferos y sabemos que han de dar bastante juego.

Los luchadores de Arafo son los siguientes: Nicolás Batista, Antonio Alonso, Juan Batista, Luis Marrero, Francisco Marrero, Jesús García, Francisco Arbelo, Claudio Fariña, Juan Mesa y Rosendo Encinoso.

Desearíamos que se llevara a efecto este encuentro, para lo cual alentamos a sus organizadores no desmayen en su propósito”.

Y en el Valle de la Orotava (nos queda pendiente la visita a los archivos villeros, ya prometida en anterior ocasión) comenzaban a darse pasos, con fichajes incluidos:

“En nuestro estimado colega Vida Nueva, de la Orotava, leemos lo que sigue:

En esta villa también han despertado gran entusiasmo las luchas canarias. Actualmente se han constituido dos sociedades para el mejor funcionamiento y progreso de dicho sport.

En una de las citadas sociedades es capitán del equipo, el afamado luchador tinerfeño José Martín (El Sopo); y en la otra, un luchador de nota llamado Adrián.

Ambas sociedades cuentan con buenos elementos, que muy pronto según se nos dice, disputarán con otros luchadores de la isla. En el bando que capitanea el Sopo se destacan varios jóvenes aficionados de poder y destreza, que prometen distinguirse notablemente.

En el Puerto de la Cruz también se nos notifica, que se ha formado una sociedad para el fomento y propaganda de las luchas canarias”.

viernes, 1 de octubre de 2021

142. Un respeto al que paga

El 9 de julio de 1917, y en las tres cabeceras que luego se indican, se daba norte de la luchada habida en la Plaza de Toros entre los equipos de Tegueste y Santa Cruz. Espectáculo aburrido, al decir de las crónicas.

Gaceta de Tenerife, página 1:

“Tegueste y Santa Cruz midieron ayer sus fuerzas en la Plaza de Toros.

Fué un encuentro muy notable, sin que apenas quedara un luchador que no se distinguiese.

Solamente hubo que lamentar la falta de público, que era poco numerosa; no valieron las luchas con el Hierro lo que las de ayer tarde.

El Fomento de Santa Cruz sigue siendo el Fomento; y el partido de Tegueste se presenta más extremado, más seguro y confiado.

Julián Hernández y sus amigos luchan ahora junto con el partido de Emilio Rivero, lo cual le da un refuerzo enorme.

Vimos también ayer con mucho agrado que Manuel Mora figura entre la gente del Fomento; por cierto que solamente con la defensa que hizo contra Marcelino Hernández dio motivo para que el público entusiasmado le aplaudiera.

Los maestros se distinguieron mucho, sin que ninguno de ellos pudiera hacer verdadera barredera.

Manuel García venció a Marcelino y a Julián Hernández y fué vencido por Francisco Hernández.

Pancho cayó a manos de Déniz y á éste tuvo el honor de vencerlo Melián Rivero.

Con una lucha muy bonita cayó Melián Rivero en encuentro con Francisco González, siendo éste vencido por Alvaro Canino, y Alvaro cayó a manos del maestro José Martín.

A José Martín lo venció Emilio Rivero.

Mariano ganó dos luchas, una de ellas contra Severiano Jiménez y fué vencido por Indalecio.

Indalecio tiró a dos contrarios, uno de ellos Liborio.

Cedrés ganó otras dos siendo uno de los vencidos Victoriano Rodríguez; a Cedrés lo venció Severiano.

Liborio hizo, antes de caer, tres luchas muy buenas.

Eusebio García fué el hombre que quedó en el terrero después de vencer a Emilio Rivero, a Indalecio González, a Indalecio Reyes y a otro luchador.

Hubo algunas luchas más pero las principales fueron las que mencionamos; todas, sin embargo, estuvieron buenas.

Entre la gente de uno y otro partido hubo absoluto compañerismo.

Entre el público había varios majaderos, a pesar de la docena y pico de guardias que contemplaban el espectáculo”.

Diario de Tenerife, página 2:

“En la Plaza de Toros se verificaron ayer las luchas concertadas entre el partido de Tegueste y el Fomento de luchas canarias, de esta capital.

La concurrencia, aunque no tan numerosa como de costumbre, tampoco fué escasa.

La lucha se desarrolló en medio de gran aburrimiento, salvo algunos encuentros que despertaron algún interés.

Resultó vencedor el partido de esta capital. El espectáculo de ayer fué bastante aburrido por lo mucho que se prolongaron los intermedios de una lucha a otra, lo que dio lugar a que se saliese de la Plaza de Toros casi de noche.

Esto no es debido a mala organización, sino a defectos de algunos luchadores y de los llamados maestros, por cierto, que se olvidan de que hay un numeroso público que ha pagado no precisamente para soportar comodidades y desatenciones de los que están obligados a proceder con el público en otra forma. Esos despectivismos que se emplean en la era cuando se está luchando con unos cuantos amigos, pero no con un público que paga, repetimos, para ver un espectáculo de luchas en debida forma.

Estos casos no deben repetirse, si es que queremos que no decaiga el deporte regional”.

El Progreso, página 2:

“Algo después de la hora anunciada dieron principio las luchas canarias anunciadas para las cuatro y media de la tarde de ayer, en la plaza de toros, entre los partidos de Tegueste y Fomento de luchas canarias de esta capital. La concurrencia no fué muy numerosa.

Las dos primeras luchas las apuntó a favor del Fomento Tomás Alvarez, quien a la tercera, como dice el adagio, fué vencido por el teguestero Agustín Gómez, quien a su vez agarra con Juan Fresneda, siendo derribado en el último encuentro de los dos que tuvo esta lucha.

A vengar a su compañero sale el notable Liborio Pérez. Esta lucha tuvo dos fases, siendo indecisa; pero al fin se retira Fresneda, quedando Liborio en el terrero, venciendo en las dos siguientes.

Como ha hecho sus tres luchas el teguestero, sale gente nueva de ambos partidos. El del Fomento derribó a su contrincante. A vengarle sale otro súbdito de Rivero. Es esta la novena lucha y da lugar 3 conferencias entre los jueces, pues el del Fomento sostenía que el triunfo había correspondido al suyo; porque antes de caer su rival puso la mano en el suelo; en cambio, el de Tegueste sostenía lo contrario. En vista de esto se acuerda que agarren otra vez, no accediendo a ello el de Tegueste, ordenándose al del Fomento que se retire.

Y vamos con la diez, que así como la once, en la que derribó a Liborio son apuntadas a favor del Fomento por Ignacio González, que en la doce es eliminado por Marcelino Hernández, aunque con sus peros. En la siguiente vence Marcelino a Manuel Mora, y en la catorce cae a manos de Manuel García, que también gana la quince y en la dieciséis es derribado por Pancho el de las Calderas, que a su vez es eliminado por Déniz y éste por Francisco Melián Ribero, quien es derribado por Francisco González, del Fomento y éste por Alvarote, siendo derribado por el Sopo, que también lo es por Ribero.

Ribero agarra dos veces con el Herrero, y mientras descansan Cedrés apunta a favor del Fomento las luchas 23 y 24, que es derribado por Severiano Jiménez.

Luchan de nuevo Ribero y el Herrero, cayendo aquél.

La lucha 27 es para los de Tegueste, hecha por Andrés Hernández, derribándole Mariano, que vence en la siguiente a Severiano Jiménez, cayendo en la siguiente.

Las luchas 31, 32 y 33 son hechas por el fomentista Herrero.

El resultado, pues, fué de 19 luchas para el Fomento por una indecisa”.

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Comenzamos otro mes –octubre– y seguimos sumando retazos. Van 51, si mis cálculos no fallan.  Los ánimos de mi alcalde, para que continúe en esta línea, no cesan. ¿Y quién se atreve a contrariar a la primera autoridad municipal? En lógica consecuencia, hasta el lunes.