viernes, 12 de noviembre de 2021

175. Refranero español

Aunque también se pudo haber titulado ‘Participación ciudadana’. O ‘A mi imagen y semejanza’. O ‘Mecachis, qué guapo soy’. Lo cierto es que debo reconocer mi falta de compromiso con el médico que me dijo: Jesús, no cojas nervios. Y yo, ni corto ni perezoso, me endilgo los vídeos de dos sesiones plenarias del ayuntamiento de mi pueblo, la Villa de Manolo (mil excusas a Viera ─y Clavijo─, pero donde manda capitán…), sin anestesia ni sedación alguna, y menos mal que se me ocurrió después desahogar mis penas delante del ordenador.

Debe tener Manuel Domínguez sobre la mesa de noche, como libro de cabecera, alguno que contenga buen puñado de refranes. De ahí el titular de hoy. No hay intervención suya en las sesiones plenarias del Consistorio de la Avenida de Canarias (pueden incluir, si les place, la sedes de Teobaldo Power; ¡ah!, me olvidaba, y las del PP realejero, tinerfeño, canario y hasta la mismísima Génova, 13, la del dinero de Bárcenas; eso, la caja B, que con dos sentencias ha quedado más que probada; o lo mismo cae alguna más) donde no utilice uno a modo de moraleja. Para que la inútil oposición aprenda de una maldita vez. Ineptos, que son torpes e incompetentes a decir no puedo más.

“Usted no es igual a mí, ni lo será, gracias a Dios”. Ahí, don Manuel, marque distancias. Usted es único. No se ha parido ser (racional o no) en este Realejos norteño, ni ello será posible en un futuro, que admita la más mínima comparación. Faltaría más. Hechura, porte, raigambre, solera, abolengo…

Viven ustedes en continuo y permanente resquemor, muestran antipatía a todo lo popular, y no le voy a permitir ni una sola vez más la señalización al grupo de gobierno, le espetó mi alcalde al portavoz del grupo socialista. Y le recalcó: Debates, sin  problemas, cuando y donde quiera. Sí, señor, con dos… Qué se va a creer este aprendiz. Duro y a la cabeza. ¿Quiénes demonios son ustedes para poner en duda nuestras altísimas capacidades? Hacemos las cosas bien, y punto pelota. ¿No ven, acaso, los innegables adelantos en la conservación del patrimonio? ¿No palpan la fluidez del tráfico? ¿No se bañan en la flamante segunda piscina? ¿No saltan los caballos con elegancia los obstáculos en el hipódromo? ¿No se abrió el Iván Ramallo tras comprar el tartán en Australia –o más lejos– y ni siquiera fui a hacerme la foto porque Benito me dijo que el ambiente no era propicio…?

Digo yo, ignorantón perdido, que si a Domínguez no le satisface que los concejales de la oposición –también elegidos por el pueblo y con votos tan válidos como los del grupo de gobierno presenten sugerencias en los plenos, interpelen a quienes ostentan responsabilidades y competencias y manifiesten su opinión con respecto a la amplísima casuística de la gestión municipal, ¿dónde demonios piensa debatir? ¿En una cacería de conejos?

Coincido plenamente con quien le achacó falta de humildad a la hora de ser capaz de reconocer el trabajo de la oposición, algo que sí hacen otros grupos de gobierno, verbigracia en La Orotava, donde las propuestas admitidas y asumidas por toda la Corporación son puestas en valor a la hora de cortar la cinta. Y si de algo puede presumir el PP de mi pueblo es de adueñarse de ideas ajenas y presentarlas como propias pasado un  tiempo sin el más mínimo recato.

De lo que se alega en relación a las fotos del bien quedar, prefiero no malgastar mi tiempo y escribir lo que siento, no sea que por un casual le puedan trasladar sus correveidiles mi opinión y me suelte la cantinela de que no he estado afortunado. Sí, ya se lo dijo a otro concejal: Todo es participación ciudadana, incluso la suya, aunque desafortunada. Porque en este pueblo el que vale es usted. Nosotros, como mucho, para maestros de escuela. Y eso de la participación consiste en que reunimos las famosas mesas, charlamos un rato y… prohibido cuestionar, no sea que se nos rompa el guion. Como nuestro pueblo es el number one nacional en fiestas, que es táctica excelente para olvidar problemas, tenderete al canto y pelillos a la mar.

¿Y no es posible tratar otros asuntos? ¿No hay más problemas en el pueblo a resolver o al menos intentarlo? Qué dices, concejal atrevido, tenderete no es jolgorio ni lujuria. ¿Lujuria, Manolo? ¿Y le espetas a otro representante municipal (al menos tanto como tú) que no ha estado afortunado?

Voy a dejarlo. Se me quedan asuntos en el tintero. Radio Realejos y su información ¿en igualdad de condiciones?, Oficina Municipal de Eficiencia y Autoconsumo Energético, Recinto Ferial de la Cruz del Castaño, limpieza  de maleza en la carretera del Chanajiga, publicidad en el Pabellón Santiago Martín…

Como en mi casa solo vivimos mi mujer y yo, no necesitamos Reglamento Orgánico para gobernarnos. Cada uno manda un poquito, bueno, ella más que yo, y escapamos sin mayores dificultades ni agobios. Pero entiendo que un ayuntamiento sí lo requiera. Y que a él, una vez aprobado, se deban todos los concejales. Por lo que si se vio en la necesidad de retirarle el uso de la palabra a una concejala de la oposición por no sujetarse en el turno de dúplica al contenido de la pregunta, bien que me parece. Como el hecho de que tampoco se la concediera a otro edil de su propio grupo cuando intentó responderle. La verdad es que no sé bien a qué, porque aquella no pudo manifestar nada. Las normas están para cumplirlas. Pero todas. Sin excepciones. Y en el debido equilibrio está la virtud del buen gobernante. Que no es cuestión baladí, máxime cuando las mayorías absolutas provocan desvíos que tienden a ciertos tintes de impunidad. Especialmente cuando la variedad de cargos provoca demasiados desapegos.

Y como, aun opinando, me gusta darle al post la mayor objetividad posible,  concluyo con un consejo al PSOE realejero, a su estructura orgánica: o dan a conocer al pueblo el quehacer del grupo municipal en charlas periódicas presenciales en diferentes núcleos poblacionales o larga travesía del desierto. Las cuatro pinceladas del mundo virtual online, a la espera de los likes de rigor, insuficiente a todas luces. Y gente mayor que esté pendiente de Internet para informarse, contados con los dedos de una mano.

Escribía el amigo Salvador García en su blog con motivo del cuadragésimo aniversario de la FEMP (Federación Española de Municipios y Provincias): “Ya hay experiencia y camino recorrido más allá del voluntarismo de hace cuarenta años. Cuestión de esmerarse”. Cierto, pero añado que la profesionalización de la política ha derivado hacia el acomodo. El temor a tener que dejar el sillón, y las prebendas que conlleva, invita a no moverse, no sea que perdamos el encuadre de la foto.

Y ya está bien. Hasta mañana.

jueves, 11 de noviembre de 2021

174. Una limosna para el templo

Me imagino que alguno de los prestigiosos historiadores realejeros (que estén atentos, también, a la apertura del procedimiento para nombrar Cronista Oficial de la Villa Histórica) ya habrán dado norte de esta carta enviada al periódico Gaceta de Tenerife, y publicada tal día como hoy de hace un siglo, en la que se demandaban aportaciones para el arreglo de la Iglesia de Santiago Apóstol. Aun a riesgo de una posible repetición, y aunque inserto la ilustración, reproduzco su contenido para una más fácil lectura:

“Dignos de ser atendidos. Una limosna para el templo del Realejo alto.

Hijos y vecinos del Realejo alto:

A ciencia y paciencia de todos, se está derrumbando este histórico templo, emblema de la terminación de la conquista de esta isla, gloria de Realejo alto, gloria de Tenerife y hasta gloria de España.

Esta iglesia parroquial con su alto campanario que se yergue alegre por el espacio como una flecha lanzada al cielo, tras de la cual han de elevarse mil corazones, está a punto de desplomarse y caerse. Cual gigante decrépito, roído por la carcoma de los tiempos y anonadado por los esfuerzos hercúleos hechos durante el curso de cerca de cinco siglos, flaquea ya, necesita muletas que lo sostengan; y, no obstante esto, a lo mejor sus piernas lapídeas cederán, se derrumbará el gigante, y entre esos escombros y ruinas quedará sepultado todo un mundo de recuerdos y de glorias.

En esta iglesia recibimos las regeneradoras aguas del bautismo; en ella dirigimos por vez primera nuestros rezos al buen Dios, arrodillados junto a nuestra santa madre que desde el cielo vela por nosotros; en ella recibimos a Jesús Sacramentado, el Dios de los amores, el Dios de todos y sobre todo el Dios de los pobres; en ella nuestros padres recibieron por esposa a la dulce compañera de su vida, que después fué nuestra cariñosa madre que nos meció dulcemente y nos adormeció al arrullo de tiernas folías; desde ella se llevó el Santo Viático a generaciones enteras para confortarlas en el viaje a la eternidad; su pavimento y las losas frías todavía están humedecidas por las lágrimas que vertieron nuestros abuelos en el entierro de seres queridos; ella es la más antigua de las casas del pueblo, es la casa solariega de todos los parroquianos, los cuales la veneramos, la sentimos y la amamos, pues con voces calladas, ecos de las voces de los abuelos, suenan armonías que solo percibe el corazón tal vez sin darse cuenta; en ella está la bella y milagrosa imagen de la Virgen de los Remedios, a la cual millares de veces todos hemos recurrido y la hemos ofrecido nuestros dones. En fin, podemos decir de esta iglesia parroquial que más o menos todos hemos hollado esta puerta, hemos postrado nuestras rodillas en estas losas, hemos mirado estas imágenes y retablos, comulgado de estos copones, adorado esta cruz, hemos leido a la luz de estas ventanas, respirado el aire de estas naves, herido estas bóvedas con nuestras oraciones y cánticos, y hemos descubierto nuestra frente al oir las voces argentinas de las campanas de su torre invitándonos a rogar por nuestros difuntos.

¡Ah! ¡Cuantos recuerdos y emociones nos ha prodigado y prodiga esta bendita iglesia! Ciertamente esta iglesia parroquial es mucho más venerable que todas las casas del pueblo.

Y ¿hemos de permitir que se derrumbe? ¿Ha de quedar sepultado entre sus ruinas todo este mundo de recuerdos y emociones? ¿Hemos de pasar por la vergüenza de que los actuales hijos del Realejo alto no saben, no quieren o no pueden evitar la ruina de este monumento que nos legaron nuestros mayores? ¿Hemos de sufrir el bochorno de quedar sin iglesia y de ser el escarnio de los otros pueblos de la isla? ¿Debemos esperar que se arruine por completo y sea mucho más costosa y difícil la reedificación de ella? ¿Queremos que los temporales la destrocen y sepulte entre sus escombros algún ser querido de nuestras familias? ¡Ah! no; mil veces no. Ahora mismo, y cuanto más pronto mejor, es necesario, urgente, de imprescindible necesidad repararla y evitar la ruina de este monumento, de esta gloria histórica.

Por todo lo expuesto nos hemos tomado la ímproba labor de emprender las obras de reedificación de la misma y de evitar la ruina de nuestra querida y gloriosa Iglesia.

Pero todos comprenderéis perfectamente que el importe de dichas obras es subido, y que necesitamos el concurso y el esfuerzo de todos. A este fin, beneméritos hijos del Realejo alto, os dirigimos esta invitación suplicando que os dignéis contribuir a la reparación de esta iglesia con los donativos que tengáis a bien ofrendar, y esperando que todos haréis un esfuerzo, que contribuiréis a la medida de vuestras posibilidades, y que dará mucho el que pueda mucho y que dará menos el que no pueda tanto. Tenemos la seguridad de que así será y de que absolutamente todos, cuando menos, tendréis la cultura suficiente para apreciar que esta iglesia es un monumento histórico de gran valor y una gloria del Realejo alto que debe conservarse a todo trance.

También nos dirigimos a los señores comerciantes, propietarios e industriales que tienen comercios, fincas e industrias en el Realejo alto, a los amantes de las glorias patrias, a los enamorados de las glorias artísticas e históricas, y a los nobles hijos de Tenerife y de las islas Canarias todas. A todos suplicamos y pedimos una limosna, un donativo para reparar esta histórica iglesia.

Porque ella es el símbolo de la victoria de las armas españolas y de la terminación de la conquista de esta isla; en este mismo templo quedó incrustada esta isla, como por lo preciosa, a la corona de España; es la primera o segunda parroquia de Tenerife fundada por el mismísimo conquistador Fernández de Lugo en 1496; en ella se cantó el solemne Te Deum y se dijo la primera Misa en acción de gracias por la feliz terminación de la conquista; aquí mismo fueron bautizados en un lebrillo barnizado de verde, Bencomo y demás Menceyes guanches; en su campanario todavía está la campana regalada a este pueblo por los Reyes Católicos; entre sus joyas se vé una que tiene incrustado en la cruz de su manga un pedazo de madera, de la cruz que sirvió para decir la primera Misa en el campamento que aquí mismo estableció Lugo; la techumbre de la capilla mayor es una joya artística de gran valor, y la pila bautismal, de jaspe concoideo, es digna de gran admiración. ¿A qué seguir?

Todos seguramente tendréis interés en que se conserve un monumento de tanto valor, de tantos recuerdos, y una gloria que si bien es peculiar del Realejo alto, no deja de serlo también de la hidalga y nobilísima familia canaria.

Realejo alto. Octubre de 1921. Sebastián Díaz González, Delmiro R. de la Sierra, Pablo García, alcalde; licenciado Juan Cerviá, párroco; Salvador González Díaz, Agustín Barroso, José Reyes Estrada, juez municipal.

Se recogen las limosnas en La Laguna, en la Secretaría del Obispado; en Santa Cruz de Tenerife, en casa de los Padres del Pilar; y en el Realejo alto, los siete que  firman esta invitación”.

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Aparte de la exquisita redacción, algunos pasajes –sobre todo el de la reseña histórica– levantarían hoy más de una erupción; y no volcánica, precisamente. Hasta mañana.

miércoles, 10 de noviembre de 2021

173. Échense un higo

Los más jóvenes no recordarán cómo se empichaba antes. Pero uno, que tiene ya sus años y vivió en La Gorvorana de caminos llenos de tolmos y totufos, que se esporruñó los dedos que asomaban curiosos por la destartalada tela de las alpargatas, contempla ahora atónico que siguen existiendo racionales que pretenden echarse aquello mayor que lo otro con asfaltados y repavimentaciones.

Los indudables adelantos en las obras públicas no guardan proporcionalidad directa con las sandeces que se deben escuchar y leer. Porque los gobernantes actuales deberían, siquiera por equivocación, ojear de vez en cuando los párrafos que los gabinetes de prensa, amén de la pléyade de asesores, ponen en boca (entrecomillado al canto) de concejales que –voy a ser benévolo– no saben hacer la o por un canuto. Pero como esta bien pagada profesión no requiere echar el currículum previamente ni someterse a una prueba de idoneidad, así nos va.

Los canarios –al menos los antiguos: es mi caso– sabemos que totufo no es solo un abultamiento (acepción empleada antes), sino que, además, se utiliza el vocablo para designar a toda persona tarda en comprender, verbigracia, aunque se creía una eminencia, en realidad era un totufo. Y por aquello del lenguaje inclusivo, si alguna concejala se me revira, incluyan totufa.

En aquellos piches de antes –con mucho menos tráfico, es verdad– cuando se hacía un agujero en la calzada (ahora es socavón u oquedad: te explico después lo de la negrita), venían los paisanos de turno (uno con la guataca y el otro con un pico) y se ponían manos a la obra hasta encontrar terreno firme, relleno al canto y aunque luciera el remiendo, aquello no se fonducaba más.

Los tiempos pasan. Pero algunos quedamos para recordar, de vez en cuando, pasajes de años idos. Y hasta nos atrevemos a indicarle a los señoritingos (guion as) de turno que lecciones las justas. Sobre todo a quienes se nos pudo brindar la oportunidad de ir a una escuela a aprender las cuatro reglas y a escribir una carta para cuando fuéramos al cuartel. No, cualquier época pasada no fue mejor. No obstante, las carencias eran suplidas con la imaginación que en la actualidad se les echa en falta a ediles y edilas. Vamos al grano con unos fragmentos de unas notas informativas del ayuntamiento realejero. Leo:

La concejala de Urbanismo de Los Realejos, Laura Lima, que informaba en la tarde noche de este jueves del corte preventivo del tramo inferior de la Calle Los Molinos de Realejo Bajo debido a un hundimiento y hoquedad detectados en su margen izquierdo, presenció durante la mañana de este viernes 22 de octubre las primeras catas técnicas en el firme comprobándose la existencia de una cavidad bajo el mismo que habrá de seguir analizándose a partir del próximo lunes 25 para valorar sus dimensiones y posibles causas.

El Ayuntamiento de Los Realejos y su Gerencia Municipal de Urbanismo han procedido a la contratación por vía de emergencia de una empresa especializada que está analizando el estado del firme y su cimentación junto a personal técnico del citado departamento de la corporación.

Cuánta diferencia con los señores de la guataca y el pico. Y, además, con una “hoquedad” que te deja patidifuso. Explicado, creo, lo de la negrita anterior. Detección, catas, análisis, causas… ¿Te extraña, entonces, que los retrasos sean el pan nuestro de cada día? Tanto adelanto, para qué, si fallan hasta en la consulta al diccionario.

Qué me va a sorprender la redacción de lo que sigue:

Explica la concejala que “hay que garantizar ante todo la seguridad y es por ello que la excavación debe continuar para detectar la volumetría real de la cavidad ya localizada y poder tomar las soluciones técnicas más adecuadas para la reposición y garantía de estabilidad del firme”. Échate un higo. Si eres capaz de repetírmelo sin el papel delante, yo sería capaz de hacer un rap con los elementos de la Tabla Periódica. Y lo mismo te gano, modestia aparte.

Me imagino que ustedes, amables y estimados lectores, habrán también observado que los asfaltados modernos acaban por hundirse a las primeras de cambio. Parece ser la tónica de la que adolecen (se las trae este verbo con el empecinamiento de muchos en escribirlo como sinónimo de carecer) las obras públicas. Y todo ello pese a contar con un batallón de técnicos y peritos. Hasta Marrón mete la cuchara. ¿Cómo? Sigue leyendo:

En la intervención, en la que ha colaborado el área de Seguridad y Emergencias y la Policía Local con la señalización vial provisional, la Gerencia Municipal de Urbanismo ha contado también con el apoyo de personal de la empresa municipal de aguas Aquare, analizando posibles fugas y reforzando las tuberías de abastecimiento, tareas de estudio que continuarán también a partir del lunes en redes de saneamiento y pluviales que discurren por la citada calle.

Y del Realejo Bajo a La Gorvorana. No, la casona para más adelante, que ahí ya no vive nadie y no hay votos. Toca la repavimentación de la calzada, la sustitución del acerado y bordillos deteriorados, la dotación de zonas ajardinadas y su correspondiente red de riego, nueva red de abastecimiento de agua, mejora de la red de alumbrado y nuevas farolas y la ansiada dotación de la inexistente hasta ahora red de telecomunicaciones. Como decía cierta parienta mía: eso va a quedar ‘flemante’.

El señor alcalde –que ya no es primer edil; menos mal que han sido capaces de leer lo que escribió al respecto Fernando Lázaro Carreter en su El dardo en la palabra– aprovechó un lunes para sus sesiones fotográficas y estuvo en San Agustín (con Fillo) y en un lugar que creo conocer bien. Y repasen estas dos pinceladas. El entrecomillado, aclaro, significa poner en boca de los personajes el texto reproducido:

El edil realejero, que visitaba este entorno recientemente junto a la concejala de zona, Carmen Rosa Pérez, aludió al “evidente estado de avanzado deterioro que presenta el firme asfáltico, así como la irregularidad en el estado y acabado del acerado existente, lo que afecta a la propia accesibilidad, sumado a las deficitarias redes de infraestructuras que discurren por la vía”. Ños, Manolo, lo progresos parlamentarios ya surten efecto. Felicidades.

“Somos conscientes de antemano de las molestias que una obra de este tipo pueden causar en una de las vías principales de todo el entorno de Toscal Longuera, pero es al fin y al cabo una de las demandas transmitidas por la propia ciudadanía de la zona, de ahí que hayamos impulsado su redacción, contratación e inminente ejecución para dar solución a los problemas que de por sí se generan con su actual estado”, señaló Carmen Rosa Pérez. ¿Y no te trabaste ni un fisco?

Concluyo: vayan de nuevo al título.

martes, 9 de noviembre de 2021

172. 9 de noviembre de 1826

No me preguntes el porqué, pero me acordé de que en noviembre de 1988 (día 20) el periódico El Día me insertó en sus páginas de opinión la transcripción literal de la crónica que el Beneficiado de la Iglesia de Realejo Alto, don Antonio Santiago Barrios, escribió de los sucesos acaecidos con motivo del terrible aluvión del año 1826 (días 7 y 8). Y que una copia mecanografiada de la misma me había hecho llegar don Lorenzo López Marrero, quien fuera funcionario del ayuntamiento de esta Villa. De aquel terrible acontecimiento existen diversas publicaciones, entre las que se cuentan, asimismo, aportaciones de realejeros de pluma mejor cortada que la de este servidor.

Cuando se cumplen 195 años de aquella catástrofe, recapitulemos:

Comienza la reseña del Beneficiado don Antonio Santiago Barrios: “Jamás los habitantes de la Isla de Tenerife, después de la Conquista, habían visto ni experimentado un suceso tan lastimoso ni que más deba conservarse en la memoria de los hombres como el sucedido el año 1826, en la noche del 7 de Noviembre y el día 8; noche y día que debieron hacer punto fijo para empezar una nueva época, y en particular para los habitantes desde la Fuente de La Guancha y San Juan de la Rambla hasta el risco de la Orotava”.

Y tras relatar las terribles consecuencias de las inclemencias meteorológicas acaecidas los días 7 y 8, continúa la crónica:

“El día 9 a las diez de la mañana se presentó en casa del que escribe esto un hombre en camisa y calzoncillos blancos y una gran lanza en la mano, todo lleno de contusiones, rasguños y heridas, dando parte cómo en la Ermita del paso de la Cruz Santa se hallaban siete cadáveres que habían perecido la noche del día 7 y pidiendo se les diera sepultura; el Beneficiado se quedó sorprendido sin poder resolverse a dar disposiciones para la inhumación de aquellos cuerpos y últimamente les dijo que los trajeran para la parroquia, a lo que respondió: ¡Cómo señor si el camino está intransitable y yo he venido saltando paredes, barrancos y charcos por la Gañanía! El Beneficiado contestó: pues como V. vino voy yo a dar sepultura a esos cuerpos en la Ermita del aquel pago; el hombre lo resistía pero el Beneficiado insistió en ir, y últimamente habiendo invitado algunos vecinos que le acompañasen, salió de su casa a las diez y media acompañándole más de veinte hombres; llegó al barranco al Puente de Abajo, y como ya había desaparecido el Puente y la casa que en él había en la parte del naciente, este barranco se había hecho tan profundo y corría por él mucha agua todavía, se detuvo el paso y casi desesperanzados de poderlo pasar le ocurrió poner una soga o cabo muy fuerte que hay en esta Parroquia, de una parte a otra del barranco, sostenida por los dos extremos en dos morales que había por una parte y otra del barranco, junto al sitio de Juan Domínguez, y cogiéndose de este cabo, con mucho peligro, pasó y tras él todos los hombres que le acompañaban; siguieron por el camino que llaman del Palo de Molina, y siguieron por el camino hasta llegar al barranco de La Fuente en que se encontraron con el mismo estorbo, pero lo superaron pasando al Beneficiado sobre los hombros y cogiéndose los hombres unos con otros por las manos; donde llaman el Cortezano había un terrible charco y lodo y este no lo podían pasar sino hombres con lanzas y sin zapatos y sus calzoncillos blancos; unos de los hombres que acompañaba, llamado Pedro Yanes lo tomó sobre sus hombros y antes de andar dos varas cayó junto con el Beneficiado, pero la multitud de hombres que le acompañaban y que eran más de cincuenta se arrojaron al charco y lo sacaron, poniéndolo sobre sus hombros Antonio Fajardo y ayudándole los demás salieron del charco; llegaron al barranco del Ciego y allí estuvieron más de una hora sin resolverse a pasarlo, pero últimamente pudieron pasarlo a beneficio de unas piedras que movieron con unos palos.

El barranco que llaman del Mocán no le presentó dificultades porque toda la extensión del terreno que ocupaba el barranco, el lagar y la casa de doña Rosa, viuda de Torres, y que el barranco lo había llevado el 7 a la noche, formaba una espaciosa playa que aunque estaba cubierta de agua no era peligrosa el entrarse en ella, pues solo daba el agua un poco más debajo de las rodillas, y cogidos los hombres de mano ya pasé con facilidad. Al terminar un llano que hay en el camino por la parte del naciente de la casa y lugar que en la calzada llaman de Los Pasitos da una vuelta el camino, o hace un codo en la parte de arriba, había una casita de piedra,  barro y teja, ésta la llevó el agua y un poco más afuera,  hacía el naciente a la distancia de la casita, como diez o doce varas, pasaban las Canales que conducían el agua de la Gorvorana, y había un gran dornajo donde los vecinos del pago de la Cruz Santa cogían agua, y todo esto  desapareció, quedando arrasadas todas las paredes de aquella propiedad; y un poco más arriba se hizo un barranco que durará para perpetua memoria. Cuando el Beneficiado y los que  le acompañaban llegaron a este punto, aunque era muy poca el agua la que corría, el nuevo barranco no se podía de ningún modo pasar por su profundidad, y fue preciso bajar a la hacienda de la Gañanía donde este barranco había hecho una playa y por allí se pasó.

Al llegar a la Cruz de la Piñera, el Beneficiado y los que le acompañaban se quedaron extáticos al ver otro nuevo barranco que se había hecho un poco más al naciente de la Cruz de la Piñera, donde antes del día 7 había un hermoso llano y el camino seguía igual al piso donde está la Cruz de la Piñera. Para poder pasar este nuevo barranco el Beneficiado y los que le acompañaban tuvieron que subir un largo trecho del camino para arriba.

Por fin, a las tres y media de la tarde llegaron a la Ermita de la Cruz Santa todos mojados y estropeados y poseídos de terror y espanto al ver cómo el camino del pueblo de aquel pago no se conocía, pues habiendo antes del día 7 en su tránsito, solo tres barrancos, se encontraron con cinco, todos intransitables. Pero, ¿cómo podré explicar y hacer ver la trágica escena que se representaba en aquella Ermita? ; ¡Oh momento pavoroso y que jamás se me presentará a la imaginación que no me haga estremecer! La Ermita estaba llena de personas de uno y otro sexo: la Virgen descubierta, con dos velas y en medio de aquel tumulto, siete cadáveres destrozados, que solo el mirarlos causaban horror, y entre estos una mujer como de unos 25 años con un hijo suyo apretado entre sus brazos, el que no pudo arrancar la violencia e impetuosidad de las aguas ni el gran golpe que la madre tenía en la cabeza, pues solo le quedaba la cara; todas las personas que contenía la Ermita estaban llorando y rezando a la Virgen, y al entrar el Beneficiado se repitieron con tanto esfuerzo los suspiros y los sollozos que ni yo puedo expresar los tristes movimientos que experimentara mi corazón ni se puede dar una idea de lo que allí se pasaba; unos se pedían mutuamente perdón; los padres abrazaban a sus hijos y estos a los padres; los hermanos a los hermanos; los amigos a los amigos, y todos acudieron al Beneficiado; unos a abrazarlo, otros a besarle la mano y otros exclamaban con voz lánguida y decaída: gracias a Dios que le hemos vuelto a ver. En fin, después que el Beneficiado los consoló y les hizo una plática de más de veinte minutos, él mismo, para animarlos, tomó la azada y empezó a cavar la tierra para dar sepultura a aquellos cadáveres, lo que se verificó en medios de los llantos y amargas lágrimas de todos los concurrentes, terminándose a las cinco y media en que el Beneficiado y los que le acompañaban retornaron para el pueblo, sufriendo en el camino mil ocurrencias dignas de escribirse, las que se omiten por no ser prólogo en esta narración”.

No creo sea necesario señalar que cuando la naturaleza desea imponer su argumentario, no precisa demandar permiso alguno. ¿Ejemplos? Todos los que quieras y más.

¡Ah!, y los más viejos de Toscal-Longuera recordamos que donde hoy se halla Romántica II, hubo una zona denominada el Camposanto. Los cadáveres que fueron arrastrados en las riadas hasta la costa… “y llegaron a la playa del Burgado. A todas partes que se volvían los ojos no se veían sino objetos horrorosos: cuerpos de racionales, de animales, bueyes, burros, cochinos, ovejas, cabras, perros, gatos y hasta peces, todos confundidos y mezclados unos con otros, todos destrozados […]. Se enterraron en un llano que está por encima de las canales que conducen el agua del Burgado”. Es un extracto de lo relatado con respecto al día 11 (sábado).

Mañana más.

lunes, 8 de noviembre de 2021

171. Ganadería eficiente

Al capítulo de buenas intenciones solo habría que objetar –y creo que no es poco– la escasez presupuestaria. Porque si uno compara estos 23.000 euros con el montante económico que nos supone a los realejeros el pago de concejales liberados y de los cargos de enchufados que pululan a su alrededor, acaba por compadecer a la ganadería, por muy eficiente que sea. A no ser que la referencia al bienestar animal que se indica sea algo exclusivo de los retratados. Lo que no me extrañaría lo más mínimo porque uno echa en falta en la foto de marras aunque sea un becerro. A no ser que también puedan acogerse a la convocatoria… Piénsalo tú si quieres.

Me recuerda esta campaña a aquella otra que llevó por los colegios a una serie de animales para que los alumnos modernos supieran que la leche, por ejemplo, es producida por un cuadrúpedo que no se llama Mercadona. Aunque en Icod el Alto y Palo Blanco fueron los escolares los que dieron la lección por razones más que obvias. Y lo que más me llamó la atención fue que en las fotos de la publicidad (qué generosas son esas partidas presupuestarias) aparecían más políticos luciendo palmito que baifos y conejos. Pues la verdad, burros, lo que se dice burros, no sé.

Pero es la tónica dominante en las sesiones fotográficas a las que nos tiene acostumbrados Manuel Domínguez cuando se escaquea del Parlamento, a saber, lunes y viernes. Saben de sobra mis estimados lectores que en los diecisiete autonómicos y en el ubicado en la Carrera de San Jerónimo, el trabajo (no te rías) se restringe a una jornada de tres días semanales (martes a jueves) en aquellas épocas en los que hay algo que debatir (más bien escasas), ya que en el resto (casi siempre) podrás observar a sus señorías del tingo al tango. Incluso con reuniones de sus respectivas formaciones políticas, mientras siguen cobrando del erario público y tú pagando impuestos para que ellos –y ellas– luzcan palmito.

Volvamos, no obstante, al tema que hoy nos concita. Como se trata de una nueva línea de subvenciones, me asalta la duda de si podrán encuadrarme en el apartado de persona física propietaria de una explotación agraria dedicada al cultivo (en macetas y en poyo) de orejas de burro. Modesta, eso sí, pero entiendo que con mucho más derecho que al menos tres de los retratados. Y es que aunque se mencione lo de agraria –y no ganadera, como debería ser más lógico, ya que de animales se trata– nadie podrá objetarme que mis plantas guardan relación con ambos sectores. Si así no lo entendiese, habría recurrido a mencionarlas como foniles o calas. Además, y a los comentarios de plazas, rincones y bares me remito, orejas de burro son las que nos prestan demasiados cargos públicos en el ejercicio de sus funciones. No digo que los aquí reflejados, pero podrían serlo perfectamente.

Sí que me parece oportuno, sin embargo, que la instantánea se haya llevado a cabo en esta instalación –ignoro su ubicación–, pues la necesidad de mejora salta a la vista. Sobre todo, en el particular de la instalación eléctrica, ya que no pasaría una somera revisión al respecto. Me imagino que el concejal de servicios se halle ahí presente por esa circunstancia.

En este asunto de las fotos del bien quedar, el ayuntamiento de mi pueblo, mejor, su grupo de gobierno, guarda ciertas concomitancias con la televisión canaria, que se ha dedicado a premiar a sus corresponsales en las islas con un viajito a La Palma para ver el espectáculo volcánico y terminar por caer, como tantos otros medios, en la fiesta del amarillismo. ¿Te pongo ejemplos? Sí, discrepo de tanta felicitación. Pero ese es otro debate. Que estoy dispuesto a abrir si fuese menester.

Igual hace Manolo con su nutrida corte palmaria (que da palmas). Los monta en coche oficial y los lleva a retratar. Como cuando bajábamos en la guagua hasta el estudio de don Imeldo Bello Baeza en la Punta de la Carretera. ¿Dónde habrá acabado ese cúmulo de vivencias que guardaba el fotógrafo-montañero en su vivienda de Los Potreros?

En fin, Manolo, sigue así, en tu línea. Lo tuyo son poses y boberías. Los temas candentes, los asuntos de calado y enjundia, en esa gaveta que ya debe rebosar. Desechado el hipódromo –tras tres convocatorias fallidas en sendos programas electorales– ahora correspondería que añadieses a ese voluminoso álbum (¿trabajo para el cronista oficial?) unas sesiones en las ruinas monumentales de nuestra Villa Histórica. Hay para dar y tomar. Algunas son de propiedad municipal.

En fin, me voy a caminar un fisco para comprobar cómo anda la calidad ambiental, porque contemplando de nuevo la foto vislumbro que el bienestar animal progresa adecuadamente.

¿Irónico yo? A ti te lo oigo.

viernes, 5 de noviembre de 2021

170. Cronista oficial

En octubre próximo pasado, el alcalde de Los Realejos, Manuel Domínguez, según leo en la web municipal, recibió en el Ayuntamiento al cronista oficial de Icod de los Vinos y actual presidente de la Junta de Cronistas de Canarias, José Fernando Díaz Medina (de quien poseo dos de sus publicaciones: Icod de los Vinos, historias y tradiciones y Desandar el pasado), donde se abordó la intención del consistorio realejero de volver a convocar la recogida de propuestas de candidatura para designar a la figura de cronista oficial del municipio. Todo ello debido a que durante el plazo abierto al efecto en 2019 no se presentó, o presentaron, pretendiente alguno.

Estoy convencido de que aspirantes a ostentar dicho cargo existen en la Villa de Viera con méritos más que suficientes y con la debida preparación para responder a las tareas que conlleva, y que luego se detallarán. ¿Por qué resultó fallido este primer intento, esta primera convocatoria? ¿No se le dio la debida información a la ciudadanía a través de los diversos canales de los que el propio alcalde se vale para sus reiteradas campañas de promoción política y autobombo? No sé, algo me falla. Sí que he tenido la oportunidad de intercambiar algunas palabras con gentes del municipio que bien podrían encajar en el perfil demandado y no palpo entusiasmo desmedido por dar un paso al frente.

Pueden pensar ustedes que me gusta darle la vuelta a la tortilla –no lo niego, es más, tienen toda la razón– pero dado que me lo tomo en formato obligación como periodista aficionado, seguí leyendo la nota de prensa del ayuntamiento y:

“El citado título honorífico, sin derecho a percepción de retribución económica, tiene carácter vitalicio, pudiendo cesar por decisión propia o, en caso de incumplimiento de sus obligaciones, o por la realización de cualesquiera actos que fueran en contra de los intereses generales o de la imagen del municipio, mediante acuerdo del Ayuntamiento pleno”.

Tal cual, aunque he destacado en negrita lo que yo entiendo como el meollo de la cuestión. Porque, salvo que el susodicho cronista esté felizmente jubilado y decida, motu proprio (sin la preposición de, que ya está bien), consagrarse a nobles causas para matar el tiempo y cultivarse un fisco entreteniendo la mente, ¿qué ciudadano en su sano juicio se va a dedicar a las tareas, que después se especifican, por amor al arte y observando que cualquier concejal, con mayor o menor voluntad de servicio, pero con carencias más que evidentes, cobra un buen pastón a final de cada mes, sin retrasos ni mermas?

Ya sé que me van a hablar del honor y prestigio que el título conlleva. De que ocupará lugar preferente en los actos oficiales y se codeará con la beautiful people. Que llevará chaqueta y corbata (que se deberá costear) y le impondrán medallas y condecoraciones. Vale. ¿Y por qué resultó fallido el primer intento?

Vamos con las tareas que deberá asumir el cronista oficial. En el texto al que vengo haciendo referencia se indica que destacan:

“Emitir su opinión y consultas sobre temas relacionados con la historia del municipio o aquellos que la corporación, por la Alcaldía Presidencia, estime oportuno someter a su consideración.

Redactar una memoria anual que se denominará ‘Crónica de Los Realejos’, que recoja los principales acontecimientos sociales, culturales, políticos y de todo tipo relacionados con la ciudad.

Conservar para el futuro recuerdos del pasado municipal, ya sea en su forma documental, tradiciones, costumbres, etc.

Conservar para el futuro todo lo que, ocurriendo en la actualidad, pueda tener interés para generaciones futuras”.

Si las señaladas son las que destacan, entiendo que deba existir alguna más. Pues me da que va a tener que dedicarle muchas horas. Porque si a la Alcaldía-Presidencia se le cruzan los cables y comienza a pedir por su boquita todo aquello que estime oportuno (mientras sus asesores se echan el cortado en la cafetería Gabana) y que le pueda servir de ayuda para sus campañas de imagen, manda Trillos, que diría un huevo.

Espero y deseo, no obstante, que de haber una segunda convocatoria se pueda alcanzar un final feliz. Dejo, sin embargo, en el aire viejos amagos (con firmas de petición y propuesta con nombre y apellidos) no sea que me introduzca en terrenos resbaladizos. Y ya puestos en los espacios etéreos de la suposición, lo mismo está esperando el señor Domínguez a que pasen unas décadas más para que el cronista oficial se vea en la obligación de reconocer en su ‘Crónica de Los Realejos’ que a él, y solo a él, se debe… todo. Faltaría más.

jueves, 4 de noviembre de 2021

169. Seguimos en la brega (otra)

Desde el pasado mes de julio estuve sumergido en husmeos por lo que la prensa de la segunda década del siglo XX publicó en relación con la lucha canaria. Finalizada esta primera aventura –según se indicó ayer y pendiente de que en su día se pueda llevar a cabo una nueva incursión– retomo los andares más cercanos. Porque muchos pensaron –entre ellos mi alcalde– que abandonaba de manera definitiva los pareceres (opiniones, juicios de valor), generalmente políticos, que me sugieren las peripecias de los cargos públicos. Qué ilusos.

Para que se cercioren de que no es así, hoy, como toma de contacto, me voy a limitar a reproducir varias décimas que brotaron (o emanaron, como la lava del volcán) en los pasados meses veraniegos. Solo una muestra, que es conveniente guardar otras en la recámara. Por si se tercia. Es probable, además, que alguna haya visto la luz en la única red social por la que ahora circulo (o navego): Facebook.

De la derrota (orgánica) de Susana Díaz en Andalucía, y su rápido acomodo en el Senado (placentero y mullido colchón para trapicheos partidarios), surgió:

También se nos va Susana / a Madrid de senadora, / porque allí, en buena hora, / nadie el seso se devana. / Chiquita tropa, cristiana, / se cita en el echadero, / mientras tanto el pobre obrero / añora desconsolado / porque un puesto en el Senado / le provea el billetero.

Cada vez que la pandemia aflojó, un servidor también lo hizo y se mandó a mudar para darse un garbeo insular. Los recursos no permiten mayores aventuras:

De parajes colombinos / a Maxorata me fui, / y en “ambas dos” recorrí / sus variopintos caminos. / Cambié el monte por molinos, / por gavias y por volcanes, / pues grandes son los afanes / de mamar naturaleza, / que es de Canarias riqueza / y nosotros: sus guardianes.

Llevo casi dos años y medio –y la culpa no es única y exclusivamente del coronavirus– sin pisar cierto inmueble del pueblo. He pasado muchas veces y siempre está cerrado. Y como barco parado no gana flete, me dije:

¿Para qué quiero yo estar / en un lugar inactivo? / Me encanta sentirme vivo / pudiendo participar. / Si mi afán de figurar / ya lo tengo bien difunto, / para el futuro barrunto / muy incierto porvenir,/ y poco más que añadir:/ me quedo en mi casa… ¡y punto!

El empantanamiento de la renovación de ciertas instancias judiciales y las declaraciones pomposas de algunos magistrados, dando por sentado que la película no va con ellos, me volvió a encender la bombilla:

Si fueran independientes / hubiesen ya dimitido, / mas el gusto le han cogido / y se agarran con los dientes. / Los ciudadanos, pacientes, / contemplan anonadados / las grietas por todos lados / en instancias judiciales, / pero mandan los jornales / generosos, bien dotados.

Curiosa –¿o escribo otra cosa?– la aparente metamorfosis de incierto medio (¿o cuarto?) de comunicación que de la noche a la mañana cambia de sede y subyuga (embelesa) a pretéritos vilipendiados, corriendo estúpido velo:

Aquí no ha pasado nada, / manifestaron algunos, / y como un trompo, bien tunos, / giraron con su mirada. / Qué chula fue la montada; / cuánto podremos fardar, / para muy pronto olvidar / insultos y vejaciones / de anteriores ocasiones… / ¡Y pelillos a la mar!

Con un disfraz de cordero / el lobo disimuló, / pero no se percató/ del valor del refranero. / Porque sabe el mundo entero / que un velo no es suficiente / para engañar a la gente, / por lo que tarde o temprano / te vuelve a morder la mano, / pues sigue afilado el diente.

Y en esto surgió el volcán de La Palma. Se dispersaron por la geografía canaria –y allende los mares– periodistas, peritos y sabihondos:

Fue noticia el primer día, / espectáculo el segundo, / y al tercero todo el mundo* / solo morbo pretendía./ Cuando la lava fundía/ y a su paso sepultaba / la riqueza que albergaba,/ unos seudoperiodistas / alardeaban conquistas / cual gentes de mala baba. (*Medios de comunicación)

Científicos han brotado / con el volcán a porrillo, / que se chascan como millo / el más sesudo tratado. / Lograron el doctorado / con el móvil en la mano, / y fueron directo al grano / para mostrar la arrogancia / de quien revela ignorancia / discurriendo por el ano*. (*A modo de erupción fétida)

Por último, y no por ello de menor calado, la alegría indisimulada del señor Domínguez (cada vez más ausente) durante estos meses dedicados a las crónicas del vernáculo deporte. Tanto que Noelia y Adolfo hicieron horas extras a porrillo (aunque a ellos les gusta) para que Manolo justificara algo más su generoso sueldo en Teobaldo Power, amén de asistir a convenciones populares junto a ilustres señalados como Sebastian Kurz, Nicolas Sarkozy o Mario Vargas Llosa. Y en la Valencia de Rita Barberá:

Me anima constantemente / el alcalde de esta Villa, / tildando de maravilla / a mi blog en el presente. / Y me ha dicho un confidente / que ya le encargó a Benito / que prepare rapidito / homenaje con metopa, / y si hace falta una ropa / para bregar un fisquito.

Ya está bien. Hasta mañana. 

miércoles, 3 de noviembre de 2021

168. Un alto en el camino

Finalizamos este recorrido por el año 1917 con unos breves de los meses de noviembre y diciembre. Insisto en que procedería por parte de entendidos de mejor porte, una investigación en mayor profundidad, porque, a buen seguro, a un servidor se le habrán quedado apuntes en el tintero. Que ya uno está muy mayor para semejantes trotes y no pretende mayores laureles que la lectura de estas pinceladas por los amables lectores que se alongan a la ventana abierta de este blog. Y con ello, debidamente servido.

Gaceta de Tenerife, 17 de noviembre de 1917, página 2:

“Mañana domingo tendrá lugar un importante encuentro entre los equipos de las sociedades Toscal y Fomento, en el local de ésta, sito en la calle de Santa Isabel núm. 2.

Los señores socios tendrán reservadas sus correspondientes sillas hasta las dos de la tarde del mismo día, empezando la lucha a las tres y media de la tarde.

Reina gran entusiasmo para asistir a este espectáculo”.

La Prensa, 20 de noviembre de 1917, página 1:

“En el Puerto de la Cruz se celebró el domingo último un interesante encuentro de luchas canarias entre los partidos de aquel pueblo y el de Tacoronte, resultando vencedor este último por tres luchas de ventaja.

Según nos informan, el próximo domingo luchará en la Victoria el partido de este pueblo con el de Tacoronte”.

La Prensa, 28 de noviembre de 1917, página 2 (y también idéntica reseña en Gaceta de Tenerife y en El Imparcial):

“Anteanoche se celebró en el Parque Viana una interesante lucha entre elementos de la Asociación de luchadores laguneros en honor del ilustre escritor don Francisco González Díaz.

El señor González Díaz hizo uso de la palabra, hablando al auditorio de nuestro sport regional”.

Gaceta de Tenerife, 17 de diciembre de 1917, páginas 1 y 2:

“Ayer se celebró en Teatro Viana de la vecina ciudad una interesante luchada entre el Fomento de esta Capital y la Asociación de luchadores laguneros.

Resultó vencedor el partido de Santa Cruz por doce luchas de ventaja.

Se distinguieron notablemente del Fomento Leonardo Morales, el Zurdo, que derribó a nueve contrarios y Eusebio García, el Herrero, que venció a cinco”.

Gaceta de Tenerife, 18 de diciembre de 1917, página 1:

“La ventaja que anteayer obtuvo en la vecina ciudad el Fomento de luchas canarias de esta Capital sobre la Asociación de luchadores laguneros, no fué de doce luchas, como dijimos ayer por un error sufrido al recibir telefónicamente la noticia, sino de dos, pues cayeron 19 luchadores de La Laguna y 17 de aquí”.

Gaceta de Tenerife, 24 de diciembre de 1917, página 1:

“Con regular entrada y bastante animación comenzó ayer en la Plaza de Toros el encuentro entre la Asociación de luchadores de La Laguna y el Fomento de esta Capital.

Los largos intervalos de uno a otro encuentro y en general la mala organización del espectáculo hicieron que la animación con que empezó, decayera notablemente.

Del partido del Fomento cayeron 19 hombres y del de La Laguna sólo 13 venciendo por tanto este último por 6 luchas de ventaja.

Juan A. Jorge vence a dos contrarios y es vencido por Alvarote que tira a Adrián de León, a Francisco González, y a otro cuyo nombre desconocemos.

Eusebio García, el Herrero vence a Alvarote, y cae a manos del joven Francisco Peraza.

Leonardo Morales, después de interesantes luchas derribó entre otros a Victoriano, el de San Lázaro, a Ernesto Baez, a José Alvarez González y a Juan Martin Ramos.

Manuel García, el Chiflado, en la mejor lucha de la tarde vence a Juan Padrón.

Manuel Goya, del Fomento, tira a Simó por una preciosa palmada.

Angelito gana sus encuentros con Mesa, Ricardito, Ignacio González y otro que no recordamos.

Victoriano Rodríguez, el Merlo, tiró a Angel Martín, Goya, Leonardo Méndez y Ricardo Campos.

La lucha, debido, como hemos dicho a los largos compases de espera de uno a otro encuentro, terminó a muy avanzada hora de la tarde.

Es de lamentar que espectáculos tan interesantes como nuestras luchas canarias no se lleven a cabo con el orden que corresponde para evitar que el público se desamine y termine por no asistir a ellas.

Esperamos que para los encuentros sucesivos se procurará subsanar estas faltas que van en descrédito de nuestro deporte regional”.

Gaceta de Tenerife, 25 de diciembre de 1917, página 1:

“Aunque la revista que ayer publicábamos de la lucha canaria tenía la firma S, popularizada en otra época en estas columnas en crónicas de foot-ball y últimamente en el Diario de Tenerife en reseñas de la lucha canaria, por un entusiasta de ambos deportes, hemos de manifestar que dicha revista es de un compañero de redacción y no del aludido ex-colaborador nuestro.

Hacemos esta advertencia para que los aficionados no le achaquen los juicios que ayer publicamos”.

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Como quien no quiere la cosa –pasito a pasito, que se dice– llevamos ya 76 entradas (desde el 5 de julio) dedicadas a la lucha canaria. Creo que procede un alto en el camino (la promesa de continuar, al menos hasta 1921 –un siglo atrás– queda en pie) porque es conveniente no olvidarnos de otros asuntos. Como la política, cuyos representantes me han aplaudido con las orejas durante estos meses al observar que los dejaba descansar. Pues me da que de vacaciones ya está bien.

Y a los amigos de La lucha canaria, en cuyo grupo de Facebook no podré seguir ahora compartiendo estas entradas del blog por razones obvias, invitarles a que sigan leyendo locuras de mente calenturienta. Al tiempo, reiterarles mi agradecimiento por sus comentarios y opiniones. Mañana seguiremos en la brega, pero otra.

martes, 2 de noviembre de 2021

167. En el Puerto

Gaceta de Tenerife, 20 de octubre de 1917, página 2:

“Mañana domingo a las 3 de la tarde se verificará una gran luchada entre los equipos del Puerto y la Orotava a beneficio del Hospital, tomando parte el célebre luchador Angel Alvarez (Angelito) y los afamados maestros Leonardo Morales (El Zurdo) Juan Martín Ramos (Guarda), y José Medero (Sosa).

Terminada la lucha corrida habrán dos emocionantes desafíos entre los afamados maestros Leonardo Morales (El Zurdo) y Juan Martín Ramos (Guarda) uno, y otro entre los también afamados maestros Ángel Alvarez (Angelito) y José Medero (Sosa)”.

El Progreso, 20 de octubre de 1917, página 1:

“En el ex convento de monjas se celebrará mañana a las tres de la tarde un gran encuentro de luchas canarias a beneficio del Hospital, en la que tomarán parte los partidos de la Orotava y Puerto de la Cruz, integrados por los individuos siguientes:

Orotava. Ramón García, Jesús Sosa, Domingo Alvarez, Agustín Hernández, Serafín Martín, Víctor González, Enrique Hernández, Pedro Camacho, Alejandro Calzadilla, José Calzadilla, José Bethencourt, Jesús Figuera, Francisco Linares, Emiliano lllada y Alfonso Quintero.

Puerto de la Cruz. Sebastián Gutiérrez, José Medina, Erasmo Medina, Gabriel Cabrera, Sebastián Cabrera, Manuel Casimiro, Manuel Vega, Francisco Casimiro, Manuel García, José Dorta, Domingo Sánchez, Cipriano González, Juan Hernández y Manuel de León.

También tomarán parte los famosos luchadores Angel Alvarez Angelito, Juan Martín Ramos Guarda, Leonardo Morales Zurdo y José Medero Sosa.

Terminada la lucha corrida habrán los desafíos siguientes: Juan Martín Ramos (Guarda) y Leonardo Morales (El Zurdo), y Angel Alvarez (Angelito) y José Medero (Sosa)”.

La Prensa, 21 de octubre de 1917, página 1:

“A las 3 de la tarde de hoy tendrá lugar en dicho puerto la gran lucha anunciada a beneficio del Hospital, reinando muchísimo entusiasmo por los desafíos concertados entre los afamados luchadores Angelito, Guarda, Zurdo y Sosa”.

La Prensa, 24 de octubre de 1917, página 2:

“Nuestro activo corresponsal nos ha comunicado detalles de las fiestas que tuvieron lugar el domingo último en dicha población, a beneficio del Hospital.

A las tres y media de la tarde dio comienzo el desafío entre los equipos Puerto Cruz-Orotava. Ambos bandos lucharon con nobleza por la victoria, no pudiendo lograrla por haber obtenido 14 luchas cada uno: lo que vulgarmente se llama una tabla.

Un público numerosísimo llenaba completamente el amplio patio del ex convento de monjas y aplaudía a los atletas que rivalizaban en arte y maestría por derribar a su contrario, distinguiéndose notablemente Ramón Leal, de Orotava, y Juan Sánchez, del Puerto.

Como epílogo de esta interesantísimo espectáculo verificáronse dos desafíos entre los afamados maestros del sport isleño, Juan Martín Ramos y Leonardo Morales.

Venció El Zurdo al Guarda, la que dio las tres luchas seguidas, y Angel Alvarez y José Medero (Sosa) que estuvieron admirables, saliendo vencedor Angelito, que  obtuvo una lucha de ventaja sobre su notabilísimo contrario.

Digno del mayor elogio es el rasgo altruista que tuvo este afamado luchador entregando el obsequio para él designado, y dinero recogido en el terrero, al Sr. Alcalde, para que esta autoridad lo pusiese a disposición de la Junta de Señoras del Hospital.

Muy bien por don Angel Alvarez”.

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Y mañana, última entrega. Será un alto en el camino.

lunes, 1 de noviembre de 2021

166. No puede quedar así

Tomo el mismo titular que publicó Gaceta de Tenerife (19 de octubre de 1917, página 2) en el que arremete contra el periódico La Provincia a cuenta de los incidentes habidos en un encuentro entre luchadores de Gran Canaria y Tenerife y del que ya nos hicimos eco en una entrega anterior. Juzguen ustedes:

“Aunque han pasado varios días no queremos pasar por alto una injusticia cometida en un comunicado que publica nuestro colega La Provincia de Las Palmas.

Con motivo de las luchas que recientemente se han celebrado en aquella isla entre los partidos de Gran Canaria y esta Capital, el apasionamiento del público se exteriorizó en lamentables incidentes que hizo finalizar antes de tiempo los encuentros.

Sabemos que no es justo achacar a todo un pueblo los actos que comete casi siempre una minoría que se impone en fuerza de escandalizar, y por esto no nos hemos hecho eco de las violencias indicadas a las que no dudamos tampoco que alguna vez dieran motivo los luchadores de uno u otro bando.

Ahora bien, no podemos permitir que quede sin protesta la calumnia que con el mayor desahogo estampa un señor Suárez León comunicante de La Provincia.

Esperamos que el Presidente del Tenerife Sporting Club habrá tomado alguna medida encaminada a dejar las cosas en su lugar.

Y vamos al hecho.

En el número 2.184 de La Provincia correspondiente al día 4 de Octubre se publica un comunicado de don Agustín Castro Rodríguez en el que este señor protesta contra las ilegalidades e informalidades cometidas en el juego y particularmente, dice, contra la falta de consideración al forastero como ocurrió (son sus palabras) el domingo que encontrándose dos luchadores en el terrero salieron las masas llenas de entusiasmo a felicitar al vencido que todavía se encontraba en el suelo, y esto dice muy poco en favor de un pueblo...

El vencido a quien se refiere el señor Castro fué el célebre José Reyes (el de las balas de harina).

El comunicante que reside en Las Palmas, hace constar que es peninsular y por lo tanto sus palabras son absolutamente imparciales e inspiradas en la justicia.

Y ahora viene el hecho causa de estas líneas.

En el número 2.186 del mismo diario, o sea el del día 6 del corriente, aparece contestando al comunicado de referencia, otro firmado por J. Suárez León y fechado en S/C el 5 de Octubre (?) en el que este señor no disculpa para nada ni niega el hecho de que se queja el señor Castro Rodríguez.

Hace, si, algunas destempladas e intempestivas alusiones a las corridas y se encara con él para preguntarle:

¿Cual hubiera sido su opinión al tener conocimiento de la reprobable conducta por el pueblo tinerfeño con nuestros luchadores, lanzándoles insultos y denuestos antes de pegar y saludándoles con cascos de botellas al penetrar en el circo?

No se puede mentir más descaradamente ni es justo que queden así las cosas al capricho de un desaprensivo.

Nosotros, repetimos, no achacamos nunca a un pueblo los actos que cometa parte un público apasionado.

Y por lo que al nuestro se refiere no tiene que avergonzarse de su conducta.

Se entusiasma con lo suyo (y esto es muy natural) pero aplaude y ovaciona todo lo que tenga mérito.

Con los luchadores de Las Palmas la conducta fué ejemplar y lo dicho por el señor Suárez León de los cascos de botellas solo ha existido en su fantasía y ligereza.

Frente al grupo de los luchadores de Mandarria vino don Domingo Padrón. A su caballerosidad apelamos para que diga si es cierto o no lo que manifestamos.

El señor Padrón dio las gracias al público de Santa Cruz por pedir este nuevo encuentro en una lucha ganada por Déniz contra Manuel Sosa, que ofrecía alguna, duda, y que el mismo juez consideraba perdida por Manuel Sosa.

El señor Padrón se marchó de aquí (así lo oímos) satisfecho del público y con el único sentimiento de que su gente no hubiese podido lucirse por el hecho de ser los encuentros a mano abajo.

¿No cree el señor Padrón que merece este público un comunicado suyo a La Provincia restableciendo la verdad?

¿Será tan amable nuestro colega La Provincia que haga constar nuestra protesta que no envuelve, ni por asomo, alusión ninguna al pueblo de Las Palmas al que no se puede achacar actos individuales?

Por otra parte suponemos que el Presidente del Fomento intervendrá en este asunto defendiendo a Tenerife de las injustas acusaciones lanzadas por el señor Suárez León”.

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¿Pleito insular? ¿Paralelismos con lo que está ocurriendo ahora con la Junta Directiva? A tu consideración lo dejo. Hasta mañana.